…Por lo menos, de momento porque todo apunta a que hoy, voy a unirme al Club de Los que Sí que han visto “Ocho apellidos vascos”.
Iré a verla con un exceso de información que ha hecho que pase por los diferentes estados típicos de un Taquillazo :
1) Primeras críticas (del entorno) buenas y/o muy buenas .Interés
2) Aparición de las recomendaciones “pesadas” ( ves a verla, ves a verla, ves a verla ).Sigue el Interés + Expectativa Alta
3) Primeras críticas negativas (del entorno): Es de DVD, no vale la pena ir al cine, bla, bla, bla .Interés decreciente. La expectativa se resiente. Ya te ha pasado otras veces…
4) Multi-impactos de los mass media ( radio, televisión, prensa escrita). Según a quien oigas o leas, vuelve a picarte la curiosidad.
5) Aparición de corpus teórico y literario alrededor de la película (que si mis informadores no me han engañado, es una comedia.). Desde profundos análisis sobre si es un bodrio o no como peli a peliagudos y sentidos artículos (creo que políticos)…Profuso.
6) Fenómenos extraños:“Sí quieres ir a verla, te acompaño” (ofrecimiento de uno que ya la ha visto ¿?)
7) Fase anti-aislamiento: es mejor ir a verla con tus propios ojos ya que el spoiler es inminente. Además, te permite socializar normalmente…; -)
Ya estoy en la Fase 7 y me voy al cine. Muy optimista, la verdad. Y en este caso particular con la expectativa muy alta en cuanto a eso de reírme. Esta película tiene muchos puntos a favor para que me guste (que –aún-no lo sé). El más importante es que el guión es de la gente de “Vaya Semanita”y ese es uno de mis programas de gags favoritos por lo que me temo que ese humor sencillo y desde dentro ( y por esas mismas características, yo lo considero humor inteligente) me va a entrar bien…
En el 2009 escribí un post con este título. La mala maleta siempre me persigue y van pasando los años y yo sigo suspendiendo la asignatura.
De verdad, creía que había aprendido algo del arte de hacer maletas… Ya son unos añitos dando vueltas por ahí y haciendo maletitas : de vacaciones, de business, grandes , de cabina, perdidas, encontradas,etc…
Yo ya sé que debo prepararla antes. El que vive conmigo, no . Abre el armario y elige con rotudidad : esta sí, esta no ( me refiero a las camisas), hace una selección rápida y ya está. Normalmente, toda su ropa suele ser acertada. Yo, en cambio, me tiro un par de días, dejando piezas en una habitación , pensando en «conjunts» ( eso significa prestar atención a colores, calzado y complementos ( sin mis foulards, no soy nadie!) y en las posibilidades varias : si se mancha, de repuesto, por si acaso… Una vez está todo ubicado en mi habitación pre-maleta es cuando ya puedo empezar a hacerla. Hay viajes en los que no he tenido tiempo físico para esta parafernalia y he optado por la via rápida ( o sea, abrir armario y zasca, zasca y zasca….) pero en la mayoría de ocasiones, intento planificar mi vestuario.¿Para qué? . Para nada, of course.
(Kit-kat) Esta esmi maleta ideal. ; – )
No sé por que, cuando hago maleta de vacaciones, ensayo formas nuevas de vestir. Una falda que me compré y no me la he puesto por ser demasiado ibizenca, una camiseta de escote muy , muy pronunciado que no tengo el valor de lucir , un pantalón de un color que solo queda bien cuando estas morenito… En fin, esas prendas que han llegado a tu armario con ilusión y que nunca ven la luz . Pero están en la maleta….Normalmente, estas prendas se quedan en la maleta ( igual que los bikinis arriesgados ) y me pongo ( a destajo) mis cuatro básicos que son con los que voy cómoda. Tengo la teoría que, el único lugar del mundo donde esas piezas pueden cobrar vida, es en Ibiza , donde un paseo por la Marina Vieja te da la información necesaria para vestirte : Lo primero que pilles de la maleta con la condición que sea algo que no te atreverías a lucir en tu ciudad….
Mi última maleta fue un desastre total. Me llevé todo mi atrezzo de vacaciones a la Jacetania y Donostia. El problema ( en qué estaría pensando yo) es que la mayoría de prendas respiran del «tonight, tonight» por mi cultura vacacional mediterránea: lino blanco ( pantalón largo, corto, …), albarcas, camisolas, pareos, etc…Y me pasee por ahí, en días de lluvía y días fresquitos, con los jeans y el chubasquero que siempre llevo en el coche y las deportivas que había incorporado a la maleta clasificadas bajo el «por si hacemos algo de senderismo». El resto de ropa, llegó planchada y perfecta …
Esta de ahora, la de Singapur, se complica por el trabajo. Espero haber aprendido la lección : mejor menos pero más «llevable», mejor lo que conozco y me es comodo y es lo que acabo llevando hasta la insistencia ( lleve o no más cosas en mi maleta).A ver esta noche cuando la haga si me aplico la lección…
Con el tiempo, espero perfeccionar la técnica y que llegue el momento de mi vida en qué sepa, positivamente, que sé hacer mi maleta.
Insistiré. Lo prometo.
Y espero que sea esta la que me consagré como «buena hacedora de maletas».
….pero… ¿Y si se da la ocasión de ponerme ese vestido de noche que nunca me pongo pero que-puede-ser-que-esta-vez-sí y no lo llevo conmigo?…
NB :Chiste de maletas
Llega la mujer a la casa y el marido está preparando una maleta. La mujer le pregunta
– Que estás haciendo?
– Estoy preparando una maleta.
– Y para qué..?
– Para irme a Australia.
– Y para que…?
– Porque dicen que allá pagan 100 dólares por cada relación sexual.
La mujer también se puso a preparar una maleta. Y el marido le pregunta.
– Que estás haciendo?
– Estoy preparando una maleta.
– Y para que….?
– Para irme a Australia.
– Y para que…?
– Para ayudarte, porque no creo que vivas con 100 dólares al mes.
Hay una frase, que circula desde tiempos inmemoriales, y es esa de “La gente no cambia”. A no ser que sea por “traumas”, el ser humano tiende a afianzar su carácter y a hacerse menos flexible.
Bien, acabo de descubrir que la sentencia NO es verdadera. Por lo menos en mi experiencia personal. : Yo he cambiado y soy gente (hasta que se demuestre lo contrario.) Hasta hace muy pocos meses, no tenía ningún tipo de miedo a viajar en avión. Todo lo contrario, mi sueño y proyecto es poder viajar más…Incluida Nueva Zelanda…
Así que no puedo entender, lo sumamente acojonada-muerta-de-miedo que estoy (ya hace una semana) ante mi inminente partida a Singapur. De repente, me siento incapacitada para estar 13 horas en un avión…
Evidentemente, la desaparición del avión malasio y de las personas que iban en él, aunque lo racionalice y crea que no tiene nada que ver, tiene que ver. Si le sumas que voy a viajar en el mismo modelo… En otro momento, me hubiesen válido los argumentos que van suministrándome los que me quieren como dosis anti pánico: que si ahora estarán más revisados que nunca, que si viajar en avión es más seguro que en coche y bla, bla, bla…Nada. No sirve.
Me ha llega un paquetito de Mr.Wonderful ( que siempre tiene algún detalle gracioso) y esta vez, no me hace ninguna gracia. De repente, el concepto “volar” me parece antinatural… No soy la única que le pasa así , de repente. He leído que la reina del soul, Areta Franklin, dejó de volar en 1984 ,sin ningún motivo conocido, y dejó de cantar en grandes ocasiones en otros países por esta fobia. A David Bowie también le pasó pero fue tras viajar en medio de una tormenta eléctrica…
Lo único que me consuela, es que llevo mi rosario -amuleto . Me lo regaló, para mi protección viajera específicamente, la Tía Fermina. La Tia Fermina vivía en un despoblado pueblo, precioso, en el pirineo oscense. Una de sus posesiones, era este rosario de plástico blanco, bendecido por Juan Pablo II. Para ella era un tesoro precioso y para mí, también. Va conmigo en todos mis viajes, hace ya más de 20 años.
Pensaba que escribir sobre el viaje me relajaría pero…no.
Volando voy, volando vengo…
Hoy he tenido un “momentazo – libros”. Día de recados y movimiento por la ciudad. Además de temas ,llamémoslos burocráticos, voy buscando un libro para regalar mañana. No lo encuentro en los lugares de paso…A media mañana, recalo en un centro comercial multi tiendas. Paro en mi ir y venir y me tomo un café en un bar y, de paso, le pregunto a la chica de la barra si en ese centro comercial hay alguna librería. Entonces ella me pregunta:
-¿Librería? ¿Dónde venden libros?
Me he quedado un poco traspuesta. “Sí, que vendan libros me iría bien” respondo con una sonrisa. La chica no era tan básica como pretende la frase porque me ha aclarado: Es que aquí al lado hay una papelería, con cosas de bolis y eso…Era muy joven así que es posible que no haya visto muchas librerías, si no es en el FNAC, El Corte Inglés o la sección libros (que los hay) del Carrefour…
Yo misma, hace ya mucho tiempo que no piso una librería…Ni la del FNAC…Hoy he sido plenamente consciente de mi cambio de hábitos en cuanto al soporte de lectura. Por mucho que ame los libros (de papel), ya me he pasado (casi totalmente) al mundo digital…Se acabaron aquellas estanterías llenas de libros. Ya no tengo arrepentimiento. Yo y mi tablet estamos en zona de confort……El papel es un 1%. Un último recurso por si …
Pero… un regalo es un regalo y en este caso, debe ser papel. Así que he ido a una vieja (aunque nueva) librería, de las de antes. Con librero, al que le preguntas y con el que interaccionas en aquel laberinto de títulos.
Esta librería sobrevive por una operación inmobiliaria de las de la burbuja: tiran un edificio abajo para hacer uno nuevo. Al librero, le hacen una permuta: local nuevo en el mismo lugar + pasta. No mucho, me dice, pero lo suficiente para no tener gastos de estructura y poder vivir, bajo mínimos, con lo que se vende… Y es poco… Me habla de un descenso de ventas del 70%. Ops!
Hasta mi hija se baja los libros de Internet, me dice indignado.
Me da cierta vergüenza. Me confieso una pirata mixta. Hay cosas que sí y cosas que no…y sabiendo que no debería…me lo ponen delante de las narices, a mí, una lectora compulsiva, por ejemplo, en epublibre.orgy no puedo resistirme…
Hablo un rato con el pobre librero. Expío mi sentimiento de culpa por aquello de los derechos de autor y compro tres libros.
Salgo de la librería con una sensación de haber visitado la historia. De antigüedad. De cambios sustanciales. De asumir que sólo los autores muy, muy consagrados podrán vivir de escribir… Y que las editoriales tradicionales deben replantear sus esquemas de trabajo. Urgentemente. Peligra ese negocio de costes de materia prima, de elaboración del producto y de distribución. Y peligra el concepto de “derechos de autor”.
A la vez, este nuevo escenario es más masivo. En el entorno digital proliferan miles, millones de autores que pueden tener una visibilidad que no tendrían en el canal tradicional y , claro, hay tanto talento suelto por ahí con el que toparse sólo con un click…
Vienen tiempos emocionantes, de mucho vértigo, de muchos cambios. De mucho amor al arte y “por amor al arte”. No sé si se podrá encauzar esta marea con pedagogía (y precios bajos) pero hay un mar ahí fuera, al que difícilmente le podrán poner puertas…
Salgo con mis libros, envueltos para regalo, en una bolsa que me guardaré de recuerdo…
Felicidades a todos los padres, Josés, Josefinas, Pepes , Pepas , Joseps , Josebas y Pepas.!
Cinco años después, escribiría lo mismo y eso, no son buenas noticias. Siguen existiendo actos abusivos, crueles, atroces contra la mujer en muchos lugares de este planeta.
Hoy, es su día.
……………………………………………………………………
Si, si…8 de Marzo. Es el Día Internacional ( Ojo, que es en todo el mundo) de la Mujer ( Trabajadora o no).
Es un día de reflexión. Una jornada en que todos los noticiarios del mundo, hablarán ,básicamente, de la discriminación salarial y la cuota de poder ( en los países desarrollados) y de la incorporaciónde las mujeres –lenta-a la vida económicay social en los países subdesarrollados.
Antes de celebrar que es Día de La Mujer, deja que saque la ropa de la lavadora ( la estoy oyendo centrifugar) y ponga una secadora. Despertaré a los niños, con el desayuno preparado, e intentaré tenerlos distraídos en casa. Mi marido está durmiendo aún ( está muy cansado). Ha tenido una semana dura en el trabajo, ayer estuvo t-o-d-o el día con los niños ( es un gran padre) . Me ayuda ( no te creas que vas a leer algo «machista») y funcionamos como un equipo…menos en lo del domingo… Uyyy!. No me gusta que los niños estén tanto tiempo jugando con la Cónsola. Buscaré un DVD de Disney y los dejaré en el salón, mientras doblo la ropa que ya se ha secado, preparo el uniforme y la ropa del peque en la mochila de la guardería y empiezo a hacer el sofrito para la paella de verduritas que vamos a comer. La película, que han visto cientos de veces, los tiene atontados así que voy a hacer las camas y un par de lavadoras más con las toallas de los baños. Mi marido ya se ha despertado. Se encargará de los niños ( no queremos que vean la televisión mucho tiempo) y yo podré acabar esas cosas del domingo… Si, si, deja que planche un par de camisas, pase la escobilla por los baños, ventile las habitaciones y deje la comida a punto. En la agenda, debo anotar el menú y la lista de la compra. Revisaré mis mails que el viernes me dejé unos temas sin contestar y revisaré las citas de la semana. Ya voy, de verdad. Dejame un ratito más. Cinco minutos, te lo prometo. Es que , por la crisis, hemos reducido a la mitad el tiempo de la señora de la limpieza que venía ayudarme y tengo que pasar la aspiradora por la habitación de los niños. Prefiero que ella, planche.
Ya los oigo llegar. Esta tarde, jugaremos al teatro, que les encanta… y también , los agota, cosa que va bien un domingo noche. Así aprovecharemos para practicar un poco de sexo ( ayer, con el futbol, fue imposible…). Ahora que me acuerdo, me tengo que pasar la Epilady y, si puedo, me exfoliaré y me pondré la mascarilla purificante y anti arrugas. Es el único día de la semana que tengo un momento para mí.
Espera ,que pongo la mesa y dejo que el arroz repose sus diez minutitos. «A lavarse las manos y a la mesa». ¿Decías? ¡Ah! ¡Sí! Qué hoy debo celebrar el Día Internacional de la Mujer…
Y yo con estos pelos…
Los personajes que aparecen en este post, son ficticios.
Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.
En serio : Qué este día sirva para no olvidar el burka obligatorio, la ablación de clítoris, la explotación sexual, la violencia de género, la esclavitud, ( y la multitud de desgraciados etc... ),temas en los que la mujer no tiene categoría de ser humano. En pleno siglo XXI, esto es muy fuerte. Sangrante.Repulsivo. Inconcebible.
Con los años, vas adquiriendo rutinas, formas personales de hacer las cosas, tics y dependencia a ciertos objetos, sustancias o sentimientos (entra de todo, desde lo más fisiológico a lo más espiritual).
Cada uno de nosotros configura una lista de “imprescindibles” que viene a ser lo mismo que el must have para un fondo de armario de temporada. Es una lista interna que no solemos escribir. Algunas veces, hacemos mención de alguno de los elementos que la componen : es cuando en las conversaciones introducimos el punto X de nuestra lista con frases tipo “Yo no podría vivir sin … ( lo que sea)“.
Pero “los imprescindibles” de nuestra vida están ahí dentro, perfectamente listados después de haber sido creados a golpe de sudor y trabajo, durante tantos años. Algunos ítems serán borrados y , otros, se añadirán , nuevos, configurando una lista tan cambiante como la vida misma.
En el apartado de pura materia ,mi lista se compone de cosas tan simples como (por ejemplo):
-. Vichy Catalán
-. Jamoncito de Jabugo
-. Cappuccino matinal
-. Mi cama king size
-.Mi Mac ( con conexión a internet)
-.Un libro ( en cualquier formato aunque ahora, si me das a elegir digo digital)
Las del apartado puro sentimiento, son las listas más complejas. Casi todos tenemos consignado como imprescindible el afecto, el amor y esas cosas tan nuestras que no se pueden publicar en formato lista . Pero están y cada uno se sabe las suyas.
Lo más interesante de las listas de imprescindibles es que la que quede como lista final ( y te defina) sea sostenible, llevable y te aporte felicidad. Y, para ello, debes saber jugar bien tus cartas y no dejar que tus must have sean inalcanzables , dañinos o que por el simple hecho de querer “tenerlos obligatoriamente” se conviertan en un motivo de infelicidad. Aviso : esto solo lo sabe cada uno, con su lista y en la intimidad….
Yo tengo una amiga que , en al apartado de cosas materiales -sección alimentación- tiene en su lista la Sal Maldon. ¿ Y tú sabes que satisfacción le embarga cuando aliña unos tomatitos con esa sal crujiente y el aceite de oliva virgen? Esa es la idea: ya que son imprescindibles, que sean asequibles ( y no lo digo en el sentido económico sino en el de su fácil consecución). ¿Qué sentido tiene haber incluido en tu lista ” George Clooney”? eh?…
Por cierto, la Sal Maldon también está en mi lista.
NB 1 : Y de esta idea, en el 2008 , surge este cuadro (reciclado) para la cocina. Era un póster con todos los tipos de pasta que pasó a mejor vida por desgaste. Pinté el fondo de madera con una mezcla de sprays y pegué esas letras de madera. Fue rápido y fácil. ; – )
…un día como hoy, fue mi cumpleaños y escribí este post. Era para todos los que cumplían años el mismo día que yo…Lo he actualizado.
Además en ese momento, me impresionó pensar que yo era del S.XX, o sea, del siglo pasado. Ahora, ya lo llevo bien.
Lo titulé : Si hoy es tu cumpleaños.
Ordenando unos cajones, he encontrado una caja de cintas de radiocassette. Unas originales de Joan Manel Serrat y Luis Eduardo Aute y otras grabadas en cinta virgen… Recuerdo el afán de grabar de la radio sin interrupciones publicitarias o la voz de locutor anunciando el título de la siguiente. ¡Qué rabia daba eso!..
Una de esas cintas me ha llamado especialmente la atención : en boli negro y con las letras marcadas , como queriendo asegurarme de que aquello no se iba a borrar jamás, la palabra “Reunited” (Peaches & Herb).
En ese mismo instante, me ha llegado la melodía que mi cerebro ha buscado en sus archivos de hace 20 años (supongo que especialmente cortés ya que sabe que es mi cumpleaños) y tras oírla en mi cabeza, he querido tener ese remembering más físico y he buscado la canción en youtube. Ya NO hay ningún reproductor de cintas en casa…
Además de escuchar la canción, he leído la letra en español ( cursi a más no poder , mejor en mi inglés nulo de la época que hacia que lo que oía “me sonara” bien) y… –¿Cómo me podía gustar tanto esta canción?-…y, entonces,he recibido un atisbo de reconocimiento de esa época que me ha hecho sonreír entre momentos de otros tiempos…Esa es la magia de la canción.Los recuerdos que contiene.
Eran tiempos en los que llevaba mis cintas , grabadas de la radio, en el coche. Muchas y desordenadas. Cuando se enganchaban, las volvíamos a «rebobinar» con un boli. Nuestras cámaras de fotos funcionaban con carretes… ¿Recordáis la ilusión del abrir el sobre con las fotos en papel? Aquello de preguntar ¿Han salido las 36?. El teléfono estaba en un lugar fijo de la casa . La tele era gordota y había 2 canales. Un miembro de la familia era el que se levantaba a cambiar de canal , manualmente. Las latas de refrescos nos parecían “exóticas”. Se fumaba en todos los lados ( hospitales, escuelas, universidades, cines…). Nos poníamos hombreras con velcro. El casco, por ciudad, no era obligatorio. Había chiringuitos y bares de copas en primera línea de mar. NO había tanta mole de apartamentos en primera línea de mar. En verano, una avioneta de Nivea, surcaba los cielos y tiraba pelotas azules a la playa. Conocimos a Michael Jackson en su versión afroamericana ( la mejor) y pensábamos que llegar hasta aquí era…muy lejos.
(Mientras escribo esto, oigo el «Reunited» y me voy poniendo noña. Se va a notar,advierto.)
Y, como quien no quiere la cosa, ya estamos aquí. En el muy lejos. Agregando cosas nuevas y perdiendo otras muy queridas. Generando nuevos recuerdos y buscando en los más viejos, aquellos momentos en los que atisbamos la felicidad. Y es que esto va de ir «atisbando». Un poco de aquí, un poco de allá , en dosis grandes o tan micros que casi ni la notamos…, pero …siempre atisbando la felicidad…Nunca sabe uno cuando se va a dar de narices con ella…
Y es que hay muchas cosas en la vida que duelen con intensidad y van ocurriendo , elevándose en niveles de dolor, que te hacen pensar que nada te puede doler más que eso pero, también es cierto que hay más niveles de felicidad de los que nos podamos imaginar. Si de algo me ha servido llegar al muy lejos es saber que puedes creer que eres feliz y que ocurra algo que te haga aumentar , aún más, esa extraña felicidad incontable. ¿Pero qué te voy a contar yo, si hoy es tu cumpleaños y has reconocido esa cinta?
Para que el viaje al más lejos sea exitoso, debe tender al maximo desequilibrio entre dolor y felicidad ( estando la felicidad elevada al infinito y multiplicada por diez).
Ese es el objetivo para este nuevo año que emprendo, hoy, en el planeta tierra. Desequilibrar .Al máximo.
Si hoy es tu cumpleaños y estás leyendo esto, te deseo los mismo. Feliz Cumpleaños!
Se atribuye ( que no lo he podido confirmar) a Einstein esta frase : “Si la abeja desapareciera del planeta, al hombre sólo le quedarían 4 años de vida” .
No serán 4. ¿20 años? Es una cifra aproximada…Pueden ser 15 o pueden ser 25 pero…en ese corto plazo de tiempo, la tierra dejará de ser tal y como la conocemos. Estamos en el 2014 y las cosas están cambiando sin que apenas nos percatemos de ello…
Ahora mismo, está ocurriendo…
Esto que leeréis a continuación es… terrorífico.
En el momento actual, este que vivimos, ha desaparecido del mundo el 80 por ciento de las abejas silvestres y el 90 por ciento de las domésticas.
Se sabe que el cambio climático, se sabe que la contaminación, se sabe que los pesticidas y fertilizantes de nueva generación (La UE ha vetado el uso de 3 pesticidas en 2013, comprobados estos efectos en las abejas.), todo eso se sabe pero…la extinción es imparable. Las abejas mueren y la causa son muchas causas .No tienen ni idea.
Sin abejas, no hay polinización y estos insectos son los responsables de la polinización del 84% de los cultivos comerciales del planeta. Como frase, escrita así ligeramente en el post, queda discretita pero si se para uno a pensar… Uf!.Dicen que se acabarán el 60% (como mínimo) de las frutas y las verduras que conocemos. Se acabaran los animales que comen esas verduras y los animales que se comían a esos animales…Siguiendo esa cadena perfecta, llegará a acabar con el hombre…
Las abejas están muriendo. Masivamente.
Nos quedaremos sin miel, sin cera, sin polen,… Nos quedaremos sin agricultura. Y, sin ellas, diremos adiós a las flores. No habrá colores en primavera. Ni rosas rojas en Sant Jordi. Ni girasoles, ni pipas. Ningún enamorado podrá preguntarle a una margarita. Eloísa deberá buscar otro lugar que no sea el almendro, no habrá ofrendas florales, ni dibujos en las calles de Sitges para el Corpus. No habrá rosas en el desierto y tampoco rosas en el mar… Las novias llevarán ramitos de papel y cada nueve de noviembre pasará sin ese ramito de violetas…
Dejaremos de tener flores…
¿Es o no es terrorífico?
NB : Y para acabar de dar más miedo, ante la que se avecina, Monsanto está preparando unas abejas robóticas para polinizar los cultivos transgénicos.
NB 2 : Os dejo un link al programa de TVE «El Escarabajo verde» : Un mundo sin abejas
Estoy en un Banco. Yo sólo quería pagar un impuesto…La cola, interminable. El amable cajero, desbordado. Digo amable, porque era un tipo amable. Muy torpe (eso sí) pero muy, muy amable.
Cuando me llega el turno, se oye el timbre del teléfono (de nuevo, porque llevaba un ratito sonando). Intenta realizar mi gestión mientras intenta, también, coger el teléfono que tiene un cable muy largo, que se había enroscado. Lo ha intentado desenroscar. Tosecitas. Miradas clavadas en mi nuca. Yo hago un cambio de peso, de una pierna a otra y hago ese gestito de tamborileo con los dedos, encima del mostrador… Ha atendido la llamada y “como todos los compañeros están reunidos” (allí no había nadie) le ha dicho a su interlocutor que le tomaba nota del número. Ha cogido un folio. Se le ha caído el folio. A todo esto, ya no era capaz de ir haciendo lo mío.
Una vez ya ha tenido el papel ubicado, coge un bolígrafo. No funciona el bolígrafo. Me sonríe, en plan empático. “Cuando lo necesitas, no hay un boli a mano que vaya bien”. Miro el reloj. Ya me empiezo a impacientar. Me va a romper la planificación y lo llevo todo muy, muy medido. A todo esto, se oye una voz lejana, desde el auricular: “¿Oiga?”. Finalmente, apunta el teléfono ( se lo ha hecho repetir tres veces) y sigue con lo mío. El lector de código de barras, tampoco funciona. Me dice que es normal. Nunca funcionan. ¿? Teclea los cien mil numeritos y pasa el impuesto por una impresora que se atasca…En este punto me he dicho: Soy yo. Estropeo las máquinas…Finalmente, consigo mi copia con el justificante de pago que me la entrega con una frase triunfal : “Bueno, esto ya está. ¿Alguna cosa más?”
Después, visito una Charcutería recién estrenada (me han chivado que tienen un jamón ibérico exquisito). Hay cuatro personas atendiendo. La siguiente soy yo, pero todos los presentes están inmersos en conversaciones “amables” ¿Y cómo está tu hija? Bla, bla, bla. Bolsa en mano y los clientes y dependientes, departiendo (tranquilamente). Yo, esperando. Cuando me toca, tengo que esperar que acaben de cortar salami en la máquina. “Es que acabamos de abrir y sólo tenemos una máquina”. La chica, en una extraña posición, con la mano alzada con la pieza de jamón, me pregunta si quiero algo más. Decido probar la longaniza de payés ( es difícil encontrar una buena y artesana) y la chica se gira para coger una pieza, justo cuando su compañero con el trozo de salami, hace lo mismo… Salami y jamón, volando por los cielos y cayendo, gracias a Dios, dentro de la vitrina. Soy yo, ahora lo tengo claro…Tras la recomposición de la escena ( risas y bromitas que han ralentizado el proceso), empieza a cortar el jamón. Le digo que muy fino. No me parece muy fino. Me dice que aún no le ha cogido el truco a la cortadora. Empieza a regularla y entramos en un bucle : Ya no se puede poner más fino. Le pregunta a una compañera. La compañera re-regula la cortadora. Es fino pero no muy fino pero ya le digo que da igual…Sé que la máquina no va a funcionar en modo “muy fino”…
Salgo con el jamón y la longaniza, ya sabiendo que me han roto la agenda. He malgastado mi tiempo. Se me ha escapado entre llamadas de teléfono, cables enrollados, bolis que no van, impresoras que se atascan, charcuteras y charcuteros que lanzan jamones, cortadoras que no cortan fino… Me irrito. Ahora, tendré que ir muy deprisa.
Al llegar al coche, veo otro coche, en perpendicular, bloqueándome el paso, con las luces intermitentes de emergencia. Se supone que van a ser unos minutos… Se me hacen eternos. ¿Han sido cinco, diez? No lo sé. Más de lo previsto. Soy yo. Hoy provoco torpeza y retrasos…
Estoy a punto de abrir el paquete de jamón para evitar ponerme a tocar el claxon como una posesa, cuando veo correr hacia el coche a un chico joven. En mi interior, lo insulto (un poco). Abre la puerta trasera. Corre, de nuevo, hacia la calle y de un portal, sale una anciana, caminando trabajosamente, apoyada en dos muletas…