Mis 100 trillones de neutrinos.

Dejadme que me los apropie. Por lo menos los que traspasan los átomos de mi cuerpo mientras se lee este post. Son unos 100 trillones, más o menos. Tú también tienes los tuyos, tus otros 100 trillones , no tengas envidia.

Y es que estos neutrinos ( diminutas partículas de materia) son unas de esas partículas desconocidas para los que dejamos la Física hace muchos años. Yo era de “Ciencias” ( irónico, lo sé) , en esos años en los que se nos dividía así pero la Física y yo, nunca fuimos amigas. Con la Química, hubo algún guiño de complicidad pero…Física… No. Con esto os quiero decir que me quedo en el concepto de átomo, de electrón, de fotón ( y lo tendría que mirar de nuevo) así que descubrir que hay una partícula diminuta , más pequeña que un neutrón , que se llama neutrino y que no tiene masa y carga,  ha sido una novedad.

Lo que me ha fascinado más de los neutrinos es que sabemos de su existencia pero no se pueden detectar. Por lo menos así era hasta que unos físicos suizos e italianos, hicieron viajar esas partículas ( que están en continuo viaje de la tierra al espacio exterior, atravesando todo lo que encuentran . O sea, ahora mismo.)y descubrieron que estas partículas viajan más rápido que la luz. ¿?  ?? Con toda la prudencia del mundo, se ha puesto un concepto en la picota ( La teoría de la relatividad) y aparece un nuevo paradigma de dimensión fascinante : Viajar hacia el pasado.

Según la teoría de la relatividad de Einstein, si un objeto logra viajar a mayor velocidad que la luz, entonces estará retrocediendo en el tiempo… Si eso se confirmara , ya no os digo que fuera inviable la idea de viajar ( molecularmente intactos) al pasado pero… Está lejos. Aún  queda mucho por saber pero… ¿Enviar un mensaje desde el presente al pasado?. ¿Utilizar los neutrinos cómo transmisores de mensajes?… El Doctor Joan Corbella dixit : “ Si se repiten los resultados del experimento Opera, habrá que pensar en enviarle un telegrama a Einstein para que corrija su teoría de la relatividad y vuelva a tener razón”

No tengo conocimientos para saber si esto es posible o no pero siempre pienso en todas esas personas que vivieron hace 100 años, si ahora nos vieran comunicándonos por Internet, enviando fotos, vídeos, viéndonos a tiempo real desde cualquier punto del mundo…¿Lo hubiesen imaginado posible?. Es posible , entonces, que nuevas generaciones de habitantes de este planeta , puedan enviar mensajes al pasado.

Fascinante y… peligroso. Por aquello de la alteración del presente, modificando los sucesos del pasado pero… ¿Cuántas cosas se podrían decir , advertir, corregir?. ..Tentador.

Y mientras los neutrinos atravesaban los átomos de mi cuerpo, he pensado en todos los mensajes que enviaría…

 

N.B1 : La foto es de un Observatorio de neutrinos que existe en Japón.

 

El entramado.

 

Tu felicidad condiciona la felicidad de otros y a la inversa.

Lo sabes. Lo has oído muchas veces pero no eres consciente de ello hasta que el mantra cae sobre ti y afecta a tu carne… El yoísmo, a veces, hace olvidar cosas transcendentales. Las dejas, en el fondo del armario, detrás de esa pila de camisetas que no te vas a poner en años o nunca jamás. Te concentras en ti, en lo que te pasa, en lo que crees que te va a pasar, en tus miedos y tus previsiones y …no tienes en cuenta a esos otros humanos que pivotan a tu alrededor concentrados en ti, preocupados por ti

Todo es culpa del entramado.

entram

Entramado : Conjunto de cosas relacionadas entre sí que forman un todo.

Se van tejiendo complejas telas de afecto, de muchos colores y con muchos tipos de hilaturas. Desde que naces hasta que mueres, se va configurando ese “entramado” de seres humanos que te irán acompañando en esto del vivir.

Un día, por uno de esos imprevistos ya previstos en las vidas (aunque no se sepa en cual va a caer), tu entramado se hace muy visible y observas los colores y las filigranas bellísimas que se han ido creando con los años.

Y, si, se confirma que tu felicidad condiciona la felicidad de otros y a la inversa, porque si algo tiene el entramado es que es bidireccional…y muy bonito…

Realidad vs Ideal y la buena gente.

Me encanta Celeste.

Celeste2

Celeste Barber es una actriz y humorista australiana que se ha propuesto “imitar” las fotos que  las celebrities cuelgan en Instagram.

Celeste1

La etiqueta #celestechallengeaccepted, agrupa todas esas fotos pero… más reales.

Celeste3

En las redes sociales se propaga, como una epidemia, la idealización/distorsión  de la realidad… Ya estamos acostumbrados, ya pasaba en el mundo de la publicidad . En ese sector, la realidad no está representada, sólo existe lo que hemos idealizado.

Hombres-reales

Jenny Francis del periódico The Sun invitó a lectores (la  realidad) a posar recreando distintos anuncios de ropa interior masculina para compararlos con los originales ( el ideal) .

base_image

Y tanto en el caso de Celeste como con el experimento de Jenny Francis, lo que queda claro es que la gente es …diferente.

Al final, si lo piensas detenidamente, no importa ni la “realidad” ni el “ideal”. Lo verdaderamente trascendental es que las personas , en el formato que les haya tocado, sean buena gente.

Y , eso, no hay quien lo distorsione…

Buena genteDe Liniers

Si lo sé…

 

si

Era una cosa de nada. Nada, nada… Un cambio de colchón, un cambio de “posición “de muebles… Nada.

La previsión que hace tu cerebro optimista es : vienen, me lo mueven, lo ponen y yo matizo. Pero, la realidad, cuando se van los amables operarios es un caos ( controlado, eso sí). Hay desplazamiento de los muebles habituales para poder hacer entrar lo nuevo aunque a lo que íbamos era , sólo, a esa habitación a la que había que cambiar el colchón pero…Se descontrolan muchas áreas habitables… Hay objetos cotidianos que te cuestionas ( ya que me lo han movido todo, ahora no sé si ponerlo), además, el desbarajuste te permite ordenar y reordenar y cambiar y aprovechar para limpiar a fondo. Total, que lo que era un nada de nada, se convierten en siete u ocho horas de deambular por la casa: ahora cambio este cesto de mimbre , ahora coloco aquí la lámpara, ahora … Añade a una que es perfeccionista y dónde pone el ojo debe estar “estéticamente” perfecto… El FitBit que me controla los pasos diarios ( 10.000) me los ha marcado sin sesión de elíptica…

Y , lo más triste, es que lo sé. Siempre lo sé. Pero, oye, omito que lo sé. Naturaleza humana…

Meg Ryan

Me pasa con muchas cosas : cuando voy a la pelu , con la foto del peinado de Meg Ryan y sé, porque lo sé, que mi pelo no se va a parecer ni en pintura al de la imagen. O cuando me pruebo el sujetador que lleva Elsa Pataky en el spot de Woman’secret. Uf! O cuando voy a IKEA y no cojo la bolsita amarilla porque NO voy a comprar nada. Sólo voy a buscar la mesita auxiliar para el módem: Juego de sábanas, unas luces led, unos cojines, una plantita…

ikea

Mi casa ya vuelve a estar ordenada tras el palizón y yo… sólo sé que no sé nada…

; – )

 

Princesa.

princesaPuedes oír la palabra princesa y evocar a Sabina.

O acordarte de ese novio meloso o ese camarero de barra que te dejaba la copa con un «Aquí tienes, princesa«.

Según el tono y la circunstancia en el que la palabra es emitida, el princesa puede sentar como una caricia-halago o , en su sentido más contrario, como una verdadera patada en los huevos ( ovarios, en este caso).

A casi todas las mujeres, las han llamado «princesa» en algún momento de la vida. Y si te pones a pensar, el mejor de todos, es en la infancia, cuando todo es rosa y purpurina y lo que más deseas en el mundo es que te regalen vestidos que giren y giren y giren… Es en ese momento de nuestra vida, cuando aun no sabemos en qué consiste la susodicha, cuando debemos disfrutar hasta el derroche el ser princesas. Después, pierde la gracia.

Hoy, me ha sorprendido ver en una agenda de móvil , mi número de teléfono identificado con la palabra princesa y mi foto Es un móvil de hoy, en manos de uno de los personajes más queridos de mi infancia. Al ver esa palabra, he recordado tantos y tantos momentos en los que yo fuí una princesa, rodeada de regalos y cariño.Y, ese recuerdo siempre me llena de felicidad. De satisfacción. De privilegio, por ser una de esas niñas que pudieron ser princesas.

Tengo la teoría de qué muchos de esos recuerdos felices ayudan a configurar otra «felicidad» , de otro tipo, en el futuro. Es como un almacén de reserva…Los recuerdos de mi infancia desde la perspectiva de una vida ya bastante caminada, me hacen sentir esa explosión interior de algo -que -no -sé- definir pero que conforta . Y, sin darme cuenta, eso -que -no- sé -definir, me ayuda a seguir caminando la vida …con un paso más ligero .

Más cursi no podía haber quedado pero es que hoy, vuelvo a ser una princesa…

N.B : Gracias, padri.

¿Te llevarías bien contigo?

marc

Marc Levy / «El ladrón de sombras», hilvana una historia a partir de esta pregunta :

«Si el niño que fuiste se encontrase con el adulto que eres, ¿se llevarían bien?».

No sé si yo me llevaría bien con mi yo-niña. La cuestión me ha hecho rebuscar en mi memoria  , actualizar mis recuerdos, rememorar sensaciones… Escribo esto y sonrío, acordándome de mi Nancy y los cambios de vestidos, de las cenas a la vera de la chimenea ( que eran como una fiesta de «anarquía familiar»), de la fiesta -desproporcionada- de mi primera comunión con aquellos payasos tan chulis, de los juegos en la playa con mis amigos del verano, de cuando me robaron la bici mientras me subía a una higuera... Haciéndome la pregunta de marras, más que descubrir si yo me sería simpática a mí misma, he descubierto, de nuevo, los hitos de una infancia feliz.

La niña que fuí pasaría totalmente de la adulta que soy…  Le diría  -educadamente- : «encantada de conocerte  «yo-misma-adulta», pero me voy con mi bici a casa de mi amiga que tiene una colección de Nancy’s que quita el hipo y una piscina de proporciones mágicas… ¡Ah! y su madre nos ha preparado una merienda en la que abunda el chocolate…». Y me iría con mi bici, a casa de mi amiga a jugar. Y, también creo que mi «yo-adulto-que-viene-del-futuro»  comprendería perfectamente mi postura… ; – )

La pregunta, por eso, si uno se detiene un momento, tiene miga :«Si el niño que fuiste se encontrase con el adulto que eres, ¿se llevarían bien?».

 

maf

 

La luna y la insignificancia.

Hoy, la luna está juguetona en Barcelona…

Ahora salgo y me muestro ( y yo no tengo mi cámara preparada)

Ahora me escondo y no me ves ( y ahí, sí, con la cámara en ristre…)

noche

Sabe que la intento cazar y juega conmigo…

Total-debe pensar-un humano «pequeño» ( como todos lo son) con una cámara de fotos…

Pero desde mi insignificancia vestida de paciencia , lo consigo.

Y , sí, lo sé. Somos pequeños, pequeños, pequeños…

luna

insignificancia.

(De insignificante).

1. f. Pequeñez, insuficiencia, inutilidad.(RAE)

Reflexiones prosaicas… o no.

Hace una semana me di un tortazo con la puerta del coche. Estaba sacando un ventilador para afrontar la ola de calor…

Pasado el susto, el hematoma y ya libre de puntos de sutura, me ha dado por hacer unas reflexiones.

La primera: He tenido que controlar mi propio yoísmo. Me hice una foto en “máximo apogeo” del golpe y cuando me preguntaban, enseñaba la foto  . La tercera vez que lo hice, me di cuenta que no podía seguir así. No sólo por lo desagradable de la imagen (daba yuyu) si no porque era totalmente innecesario.

yoismo3

La segunda reflexión es que el yoísmo es un pecado nacional. El porcentaje de historias sobre golpes, suturas, roturas y cosas-varias que me han explicado ante mi frente golpeada, ha sido muy alto. Frases tipo : Ahí los puntos no duelen nada. ¡Qué te los pongan en la axila y ya verás! O : Yo me enganché el dedo con la puerta del coche y me quedo colgando ( lo de la uña, lo omito), etc, etc…

La tercera reflexión es que no valoramos el amor y afecto que nos rodea y que se hace protagonista en estas situaciones de emergencia. Esto se traduce a toda mi familia activada a mi alrededor y cubriéndome de mimos.

love

La cuarta reflexión es que hay gente buena por el mundo. Esta es una reflexión delicada por el tema que trata. Mi ojo morado y mi frente suturada, me daban un aspecto que podía hacer pensar en violencia de género… Mis visitas al médico fueron en taxi. En uno de esos viajes, me saqué las gafas, tipo Audrey , que llevaba para camuflarme y el taxista me miró de reojo por el retrovisor. Yo iba hablando por teléfono. Al llegar a destino, se para unos metros antes. Se gira y me pregunta: Perdona ¿Tienes algún problema? , ¿Necesitas ayuda? Se me puso la carne de gallina. Le expliqué al chico lo que me había pasado y que no necesitaba su ayuda pero , al bajar del coche , le dije que le agradecía mucho que me lo hubiera preguntado. Fue sensible y me mostró a un ser humano concienciado. Buena gente.

La quinta y última reflexión es la prosaica. Siempre, mejor, un coche cuatro puertas. De verdad. Un dos puertas, con asiento abatible y que se desliza por esas guías endemoniadas, es un mal asunto. El asiento puede golpear un ventilador que estabas sacando del asiento posterior (porque no cabía en el maletero) y hacer que tu frente impacte con la esquina superior de la puerta.

De estas reflexiones, me quedo con lo mejor: los mimos y la buena gente.

Y ya he borrado la foto del móvil. ; – )

S’avarca de Menorca

 

abarcas

Estos últimos días , ya nos hemos entrenado en eso de tomar el sol, comer en las terrazas, empezar con la cremas de protección ++++50, enseñar nuestras pálidas carnes y liberar nuestros pies de medias, calcetines y botas.  Este momento, «el de enseñar los pies » es otro de los que marca es inicio de verano y, para mi, conlleva el ritual de sacar a la luz mis abarcas que por su comodidad, se convierten (cada año) en mi calzado favorito del verano.

Como todo lo clásico y auténtico , las abarcas deben ser de Menorca. Será un mal menor que provengan de las otras islas hermanas pero por muy baleares que sean todas, la abarca es típica de Menorca. No se deben llamar mallorquinas ni ibicencas porque son menorquinas...Pero digo, mal menor, porque de entre todas las miles de versiones de abarcas existentes, hay las «made in China» : nada que ver.

La abarca de Menorca ( de la que hay unos 30 productores en la isla) tiene su «Denominación de Origen»  que reconoce de una forma oficial, este producto autóctono que forma parte del verano mediterráneo.

avarca de menorca

Las clásicas ( aunque ya hay de todos los colores y estampados inimaginables)son de color natural y tienen una suela gruesa de caucho con dibujo de neumático. Las chinas, suelen fabricarlas con suela lisa o fina. La misión del dibujo es la adherencia al terreno. No hay que olvidar que la abarca la utilizaban los menorquines para caminar por piedra y roca.  Hay indicios que los cartagineses que pasaron por Menorca hacia el año 200 A.C. ya llevaban un calzado de piel parecido a las abarcas. Es a partir de los años 60, cuando se empiezan a popularizar.

albarcas

El color, a caballo entre beige y gris, va cambiando con el uso y pasa como con los jeans. Cuando son nuevas, gustan menos. La abarca es un calzado que gana con el uso y con la adaptación al pie de su dueño, así que nuevas, son unas sandalias rígidas y de color muy claro que debes «machacar» para que adquieran la personalidad definitiva. Suelen durar años…

Cada verano estreno abarcas de un taller artesanal de la isla . Mis proveedores son nativos y de confianza,  así que puedo asegurar que son las auténticas totales.

detalle

Me he dado un margen para tenerlas ya, blanditas. Poco a poco, el sol y los elementos cambiarán su color a un tono tostado que me gusta más…Y así, con las abarcas domadas, mis pies están preparados para vivir las aventuras que el verano me depare….

 

N.B : Abarca/Albarca (castellano) ; Avarca ( menorquín).

El yoísta y la personalidad cactus.

 

Nota: Esta es una de las entradas más leídas en este Blog durante los últimos cuatro años…

 

Yoísmo/ Egoísmo: (…)Etimológicamente viene de ego [yo] e ismo [práctica], por lo tanto significa la práctica de ser yo (…) Wikipedia, dixit.

Yo ( ja!) añadiría :  «la práctica de ser yo, sobre todas las personas, situaciones y cosas».

El yoísta , suele ser egoísta , egocéntrico y narcisista. Son características bastante comunes en esta patología pero la que se impone es la «ausencia-total-de-empatía».No es capaz de ponerse en el lugar del otro , simplemente lo usurpa y lo convierte en :

Yo, más.

Yo, peor.

Si le hablas de un mal momento ( p.e. : una enfermedad ), el yoísta no sólo no te dejará explicar tu vivencia( que es , muchas veces, vaciar, desahogarte, consolarte..)si no que te relatará ( con todo tipo de detalles) las suyas o de los suyos que, evidentemente, son peores , más dramáticas o más interesantes que las tuyas.

Nunca podrás decir que sufres. El yoísta sufre, más.

No se te ocurra quejarte de tu suerte . El yoísta siempre estará peor que tú.

Yo, también.

El yoísta del también no es más dramático o peor que «lo tuyo» ( aunque se dan casos mixtos en los que se mezcla, el «más» y el «peor» con el «también«) :por ejemplo , relatas un viaje reciente, acabas de llegar y estás expansivo. El yoísta te corta , el también ha visitado esa ciudad o, también se lo pasó genial en otra, que te recomienda fervientemente.Esto ocurre en cualquier tema de conversación que se produzca.

La mayoría de las veces, no se da cuenta de que lo es. Es posible que lo reconociese, objetivamente,  si lo grabáramos y después, le hiciéramos escuchar su propia voz , a la vez que contabilizamos las veces que dice «yo» o se refiere a sí mismo. Aún así, no lo probeís. Ser yoísta es un grave defecto de la personalidad que , pocas veces , es reconocido. Es más, el yoísta tiene tendencia a convertirse en mártir.

La falta de empatía y su inmersión en su ombligo, los convierten en personalidad cactus. Te acercas una vez y te pincha con su yoísmo pero piensas » es mi amigo», «es mi suegra»… Te acercas una segunda vez y el cactus te vuelve a pinchar. ¿No te estoy explicando que he ido a urgencias, con mi padre y un infarto? ¿Qué más me da que a tí te trataran fatal cuando fuíste, tú, a urgencias, hace cinco años, por áquel terrible dolor en la cadera que no te dejaba vivir y que te dolía más que a ningún ser humano de este planeta? .

Llega la tercera ocasión y el «yoísta» está preparado para pinchar de nuevo. No olvidéis que es un cactus. Es entonces cuando se activa nuestro modo «No pain», «No dolor» y decidimos que vamos a esquivar la espinita.  Te alejas del cactus y no te pinchas más.

Lo mejor es huír del yoísta y dejarlo con su yo.

Ya se las apañarán ellos dos…

Imagen : http://soyunyuyo.com/tag/cactus/