La luna y la insignificancia.

Hoy, la luna está juguetona en Barcelona…

Ahora salgo y me muestro ( y yo no tengo mi cámara preparada)

Ahora me escondo y no me ves ( y ahí, sí, con la cámara en ristre…)

noche

Sabe que la intento cazar y juega conmigo…

Total-debe pensar-un humano “pequeño” ( como todos lo son) con una cámara de fotos…

Pero desde mi insignificancia vestida de paciencia , lo consigo.

Y , sí, lo sé. Somos pequeños, pequeños, pequeños…

luna

insignificancia.

(De insignificante).

1. f. Pequeñez, insuficiencia, inutilidad.(RAE)

Tocar fondo…

marnoche

Estoy muy cansado… Me asfixio, me falta el aire…

Prefiero dejarme ir, flotar, hundirme, morir,…No hacer nada porque ya no tengo fuerzas para hacer nada. Nada. Eso es lo que siento que soy en estos momentos, una gran Nada que pesa toneladas de Nada, en medio de la Nada absoluta…

¿Qué se va a perder?, ¿Una vida triste y gris?…

¿Quién me va a echar de menos? En mi Nada no hay Nadie. Los he ido expulsando de mi vida, poco a poco… He sido egoísta y no he querido amar.  Ha sido tanto el dolor que ha padecido mi alma,  que escogí no amar para no perder… Para no sufrir…

Si no hay Nada ni Nadie que me importe, Nada ni Nadie me hará sufrir. Y no he sufrido pero… me he quedado vacío. Tan, tan hueco de todo, que me extraña que ahora mismo no pueda flotar…

Me estoy meciendo, empiezo a bajar. No quiero moverme. No quiero respirar.

Me sorprende un tópico: mi vida pasa por delante de mis ojos en pequeños retazos de imágenes y sensaciones.

Me veo de niño, sonriendo, con aquel gran paquete envuelto con papel de regalo, que contenía ese velero auto dirigido con el que tantos mares exploré.

La sonrisa de mi madre, a la vera de la barbacoa en la playa, asando unas sardinas mientras nos observaba chapotear en la orilla.

Veo la cara de Mar, sus ojos irisados y también brillantes diciéndome que sería mi compañera de vida.

Una imagen de una rosa blanca encima de una lápida y la tristeza inmensa al decir adiós al amor de mi vida.

La mano de mi sobrino, envuelta en la mía. Sus ojos arrobados mientras le explico los secretos de mi antiguo velero de juguete.

Una comida familiar salpicada de risas. Oigo las risas.

Las oigo.

El rostro de mi madre, de nuevo pero envejecido… con esa gran sonrisa eterna mientras me abrazaba, ayer, antes de lanzarme a este viaje maldito.

Oigo a Mar diciéndome Vive por mí.

Todo brilla.

Resplandece.

Siento que he vivido con los ojos cerrados y no he podido percibir esos deliciosos destellos de luz que irradian los que me rodean pero, ahora, a punto de dejar que mis pulmones se inunden de agua, estoy abriendo los ojos y, aunque todo está oscuro, yo veo como brilla.

Y no quiero dejar de verlo.

Mis manos y mis pies despiertan y empiezan a moverse, buscando el mejor movimiento para emerger hacia la luz que yo veo, aunque ahí fuera la noche sea profunda.

La sonrisa de mi madre y la voz de Mar, me impulsan hacia arriba. Mis pulmones están a punto de estallar pero una fuerza brillante me anima.

Subo, subo, subo…y, por fin, respiro. Lo hago con furia, mientras el agua se mezcla con ese aire frío que me vuelve brillante y poderoso. Me bebo el oxígeno a grandes bocanadas, mientras mi cuerpo reacciona con violencia a esta nueva situación.

No quiero hundirme.

Estoy exhausto pero feliz. He visto toda la luz que me rodea y no quiero perderme en este mar oscuro.

Lentamente, mi respiración se acompasa. Me tiendo sobre el agua, mirando hacia el cielo, con los brazos en cruz. Me río, pensando que estoy haciendo el muerto cuando lo que he decidido es vivir.

El agua me mece y me lleva. Mis músculos se relajan y se preparan: hay que nadar hacia ese mundo brillante que me espera.

Algo me roza el brazo y me inquieta pero me hace sentir vivo. Tengo miedo y después de tanto tiempo sin Nada ni Nadie, recibo con placer un sentimiento, aunque sea ese.

Nado, nado, nado y nado.

Mi mente me tatarea una canción y acoplo el ritmo de mis brazos a lo que oigo en mi cabeza.

Nado, nado y nado.

Sólo me importa avanzar.

Nadando.

Cuando acaba la música,  mis brazos y piernas se hacen más pesados. Me preparo para descansar, de nuevo. Parar, relajarme y seguir nadando hacia la luz pero, cuando mis piernas alcanzan la posición vertical, siento algo en la punta de los dedos.

Es algo mórbido y mullido, que me acaricia los pies y que siento como una delicada caricia.

Me conforta.

Me deleito en la sensación, intentando mantenerme a flote hasta que mi cerebro procesa una posibilidad.

El fondo.

Estoy tocando fondo.

Me impulso pero esta vez hacia abajo y las plantas de mis pies chocan con una superficie arenosa que me llena de alegría.

La energía es tan poderosa que me permite dar unas brazadas más, venciendo a mi cuerpo que ahora es de plomo, e incorporarme, emergiendo del agua, con mis pies firmemente clavados en la fina textura de esa arena milagrosa.

Camino sin ver, arrastrándome, dejando surcos que anuncian que estoy vivo.

Me derrumbo en una playa pequeña, en la arena seca que aún conserva la tibieza del sol.

Encima de mí, un manto de estrellas relucientes me da la bienvenida.

Todo brilla.

playanoche

La luz.

Me gusta la luz.

catedral7

Me gustan las lucecitas blancas en la decoración. Soy fan.

catedral8

Me atraen esas luces…

En un paseo nocturno por El Born de Barcelona, he descubierto luces.

catedral5

Las de los restaurantes y bares de copas.

catedral4( Pitin Bar, desde 1957 en el corazón del Born. Y con lucecitas…)

Las gloriosas.

catedral3

Las luces y sombras mágicas de”La Catedral del Mar” ( Basílica de Santa María del Mar)

catedral2

catedradelmar

Y por supuesto, la luz de la luna….

catedral6

NB : Pero …por mucho que me guste “la luz”,  si oigo una voz que me dice ¡ Ve hacia la luz! , no voy… ; – )

Efecto Cangrejo.

biggerbooks_happiness2

Hace tiempo leí un libro que os recomiendo . Happiness de Will Ferguson. Una historia acerca de los libros de autoayuda centrándose sólo en uno : el único que funciona. El autor se plantea que pasaría si todos los seres humanos fueran felices y, de repente, desaparecieran todas esas cosas que nos hacen inseguros .

Irónico, muy divertido y lleno de verdades.

Ahí va un párrafo :

-. May, está todo a punto de desmoronarse. Todo. Hablo de la sociedad, el país, la economía. Es el fin de la vida tal como la conocemos. ¿Y por qué? Por Tupak Soiree y su fórmula para la felicidad humana generada por ordenador. Tú dijiste: “Así pues, la gente empieza a ser feliz. ¿Qué hay de malo en eso?” May, toda nuestra economía se basa en las flaquezas humanas, en los malos hábitos y las inseguridades. La moda. La comida rápida. Los coches deportivos. Los tecnoaparatos. Los juguetes sexuales. Los centros de dietética. Los clubes de belleza para hombres. Los anuncios personales. Las sectas religiosas. El deporte profesional, y he aquí una manera de vivir a través de los otros. Las peluquerías. Las crisis masculinas de la madurez. El desenfreno de las compras. Toda nuestra forma de vida se basa en la insatisfacción y la falta de confianza en nosotros mismos. Piensa en lo que ocurriría si la gente fuera real y verdaderamente feliz. Si estuviera realmente satisfecha de su vida. Sería un cataclismo. El país entero quedaría paralizado, y si Estados Unidos se detiene, ¿crees que el mundo occidental seguiría adelante? Hablamos de un efecto dominó global. El final de la historia.

Hace un par de fin semanas, asistí a un concierto en una conocida discoteca . Iba a ver a un amigo (excelente batería) que toca buena música con una banda , también muy buena. Esa noche, habían elegido un repertorio de versiones de rock clásico . Aunque es famosa entre la gente de la zona, la discoteca era un lugar absolutamente desconocido para mí . Al llegar, me sorprendió muy positivamente el local, ya que está bien preparado para la música en directo y eso es un lujo ( aunque estemos en Barcelona!). En el primer tramo de la noche, el público asistente ( de 30 a 40 años) coreó ( muy entregada) los estribillos de Rollings, Police, Ian Dury… Todo singles muy bien elegidos y muy bien ejecutados, preparados para emocionar al target que allí se encontraba. Cuando acabó el bolo, el local cambió su distribución mediante paneles correderos y, de repente, nos vimos ( digo los cuarentones) inundados de música-tipo-ultimo-exito-de-Merche y un número importante de seres humanos -muy jovenes- dispuestos a disfrutar de la noche del viernes. La música era ensordecedora y mientras esperábamos que los músicos recogieran sus instrumentos, nos vimos abocados a observar. Conversar ( o cualquier tipo de comunicación que no fuera por gestos y/o tocamientos) quedaba descartada. Así que no quedamos en un corrito , con la única diversión de mirar.

Unas chicas ( de pechos idénticos )suben a las barras y se mueven sensualmente . Lo mismo hacen un grupo de tios musculados, depilados y brillantes en otra zona del local. Los grupos de chicos y los grupos de chicas también están claramente diferenciados. Los grupos mixtos y las parejas, no captan mi atención. Son los que buscan y tantean ( en plan adolescente) a los que, de pronto, estoy analizando.

Hay más chicas que chicos ( es una evidencia aplastante, solo tras realizar una exploración visual). La mayoría se han arreglado cuidadosamente para la noche : maquillaje, ropa, calzado…actitud. Bailan sin apenas hablar, pero dirigiendo miradas al entorno ( explorando posibilidades, supongo…). Me asombra lo excesivamente maqueadas que van. Y no lo digo por la ropa sino por lo que a estética global se refiere. Muchas están claramente operadas del pecho y lucen tipitos con imponentes delanteras. Y las que no tienen esa suerte genética, también se han preparado para la caza. En general, hay una gran tendencia hacia lucir lo mejor posible ( y más).

Los chicos, lo mismo. Los que bailan en la barra son el modelo al que todos los chavales de “suelo” quieren llegar. Hay más estética, más ceja y entrecejo depilado, más “adornos” ( como piercings, pendientes) y más pelu.

Intento recordar como éramos los que estábamos ahí, hace veinte años por que no me creo que sean tantos años ni tanta diferencia. Lo que pasa es que no me lo creo yo, por que , realmente, hay diferencias. Todos tenemos un nexo común: entiendo que todos salíamos a cazar y a vivir la noche ( cada uno en sus diversos grados de “peligrosidad”), nos arreglábamos lo mejor que sabíamos e intentábamos confraternizar ( cada uno, también en diferentes niveles de “peligrosidad”) con nuestros semejantes. Después, vendrán las diferencias sutiles ( más o menos sutiles, según ideologías). Por ejemplo: ví a un par de chicas, besándose tranquilamente el día del concierto. En otros tiempos, todos sabíamos o teníamos amigos gay/lesbianas pero no exístia una integración natural en el entorno. Ahora, empiezan… ( yo creía que el tema iba más avanzado). Las chicas iban a lo suyo pero descubrí más de una mirada asombrada o indignada entre tanto rostro joven. Me sorprendió ver “sorprendidos”…

Respecto a la /s moda/s, creo que si que hemos ido un paso hacia delante, marcando , también otra diferencia respecto a mis viejos tiempos. Hay una aceptación de multitud de estilos y tendencias y más libertad para ser ecléctico, si esa es tu opción. Evidentemente, la zona geográfica y estatus “social” definen también a los grupos de hoy ( siguen habiendo pijos, progres, heavy pero también están todos los neo todo ). Yo clasificaría el ambiente de muy, muy variado.Todos mezclados. Bien. Una vez, una persona muy sabia, me dijo que el futuro está en la fusión.

Otra diferencia : la estética. Y no me refiero a la ropa sino a la esclavitud estètica. Quiero recordar como íbamos vestidos, como se arreglaban mis amigas más femeninas, …y no encuentro ese grado de perfección que ví esa noche. Mucha operación, mucho de todo. Y ellos, pobres ilusos, cayendo en la trampa de la metrosexualidad … Y , venga, depiladitos a la cera ( aún son jóvenes , económicamente, para hacerse una láser),se sumergen en un mundo del que la mujer, si pudiera, huiría a todo meter… Lo que pasa, es que al sector femenino nos han educado y hemos mamado esa cultura que nos hace necesitar tener un aspecto físico marcado por unas variables tipo : no vello, no canas, no celulitis, etc…Pero, estos chicos…lo han elegido libremente.

Por que yo lo valgo.

En realidad, es una cosa que me causa admiración. Deciden , por voluntad propia, perfeccionar su belleza a base de sufrimiento. Y me parece bien. Lo que más adoro en este mundo es la libertad : Hacer lo que se quiera con uno mismo , siempre que no involucre negativamente a nadie ni nada. Pero … esto es un efecto cangrejo. Vamos hacia atrás. Dependemos , más , del seguimiento de unas tendencias estéticas , cada vez más exigentes…. ( daba escalofríos ver el número de tetas idénticas!).

Está bien que nos cuidemos. Está bien intentar estar bien. Ser más guapos de lo que somos . Pero… sin renunciar a la naturalidad…O por lo menos, no tanto.Esa noche me hizo pensar en que en estos tiempos, la gente veinteañera lo tiene peor que los que lo fuimos hace veinte. Evidentemente, el concepto básico se repite pero los envoltorios se están complicado de mala manera.

Como sugiere Happiness, el ser humanos busca la felicidad prometida, intentando superar sus inseguridades. Si nuestra personalidad de raza, ya da una tendencia a la inseguridad, imaginemos lo que es vivir en una sociedad que las fomenta  (y según el libro, que depende económicamente de ellas) y casi las premia.

En fin, lo tienen ( y lo tenemos) cada vez peor.