Lo intentó.



Pero ni las nubes, ni los eclipses , ni las ramas, ni las hojas, pudieron ocultarla.

Lo intentó.



Pero ni las nubes, ni los eclipses , ni las ramas, ni las hojas, pudieron ocultarla.

En unas 50 páginas, con una historia esbozada sin la profundidad necesaria que me ha conducido a una fase de documentación que, inesperadamente, me está gustando mucho.
Es tal, el lío que me ha originado una simple trama de dos personajes y unos zapatos de tacón del número 46, que estoy leyendo artículos de historia sobre la Guerra Civil española y la posguerra en Barcelona; también sobre el auge y caída del régimen nazi en Alemania, centrándome en Hamburgo. Me gustan mucho los artículos ilustrados en los que las fotos me hacen entender la época y me hacen comparar, inevitablemente, con la nuestra. Las mismas calles, diferentes, pero en el mismo lugar, con todo lo que cuentan…

También me ha dado para otros temas como la historia y evolución de los tacones en el calzado; sobre la música y los espectáculos que habitaban Barcelona y el resto del mundo; sobre el crossdressing (hombres apropiándose del vestuario femenino y el boyish (mujeres haciendo lo mismo con el masculino), la evolución de la sexualidad, en diferentes momentos de la historia.
Un montón de información que tengo que entretejer finamente para que me cuadre con la historia base: en la época actual, una mujer de Barcelona recibe un paquete procedente de Hamburgo, con unos antiguos zapatos de tacón del número 46, hechos a medida. Eran de la zapatería que tenía su abuelo, en la Barcelona de la posguerra.
Lo dicho, un lío.

Un paseo por el bosque y , a partir de esta marca azul…
…la magia… ; – )



Hay veces, que puedes hacer un DIY navideño con lo que tienes en casa. O, por lo menos, planificándolo.
Todos tenemos bolas de navidad olvidadas en alguna caja. Si vamos guardando los ejes de cartón de los rollos de papel de cocina y WC, podríamos hacer este adorno navideño. O, aproximarnos a este adorno navideño.

En cambio, es difícil que yo tenga unos embudos de zinc envejecidos y menos, una docena de embudos. Son muchos…Para quien disponga en stock, es una idea preciosa.

También podemos adornar el árbol con rodajas de cítricos. Los limones y las naranjas están en nuestro frutero. Disponibilidad, hay sólo habrá que cortarlos y secarlos.

El árbol en el pallet, requiere del pallet y tener una cierta traza a la hora de pintar las simples franjas verdes que lo componen.

Estos DIY tienen posibilidades de fracaso, pero, he encontrado uno incontestable. Una ramita y cintas de lazos. De verdad, creo que con este es difícil no acertar… Pero sólo es una suposición…

Porque hay cosas que parecen fáciles, pero…

No…


Esta es una superposición de una foto de Marilyn Monroe y Albert Einstein. A una distancia normal ,entre nuestros ojos y la pantalla de nuestro ordenador , deberíamos reconocer a Albert. Si esto ha pasado y habéis visualizado al científico sois del Grupo A. Para ver a Marilyn, hay que alejarse de la pantalla y entrecerrar los ojos.
Me he sentido un poco tonta , sola , delante de mi portátil, alejándolo en la mesa, distanciando la silla y entrecerrando los ojos. Primero, no he visto más que a Albert y he pensado : he picado y me tienen aquí, como guiñando los ojos un ratito, en una pose ridícula pero no. He llegado a un nivel de entrecerramiento de ojos , tipo rendija y ,entonces , he visto a Marilyn.
El Grupo B es el que ve a Marilyn Monroe como primera opción. La buena noticia es que no tienen que hacer toda esa performance para ver la cara de la actriz . La mala es que tienen una alta probabilidad de ser miopes.
Esta imagen ha sido diseñada por Aude Oliva, profesora del MIT (Massachusetts Institute of Technology )con el objetivo de comprobar si se padece o no de miopía.
En esta foto se ven algo superpuestas las imágenes de Marilyn Monroe y Albert Einstein. Si la distancia a la pantalla es normal y se ve a Einstein, la persona que está observando no padece miopía. En cambio, si se ve a Marilyn, hay grandes posibilidades de que se padezca este problema.
Los ojos del ser humano captan tanto resoluciones de alta frecuencia (las líneas definidas) como las de baja (figuras borrosas). Al combinarlas, se logra una imagen que cambia de acuerdo a la distancia que exista entre el observador y la foto.
Su trabajo en este campo, ha dado lugar a lo que se llama «imágenes híbridas» , en las que superpone resoluciones lo que produce interesantes ilusiones ópticas.
Si queréis acabar este post, comprobando que de ilusión también se vive, deberéis levantaros de la silla o del sofá o desde donde estéis leyendo esto y , alejar la imagen que aparece a continuación, unos tres metros.
La cara enfurecida de la izquierda, pasará a ser el rostro amable de la derecha. Como por arte de magia. Os presento a Mr.Angry y Mrs. Calm.
NB : Esto viene a ser lo que se llama un post» interactivo». Te hace entrecerrar los ojos y alejarte de la pantalla… ; – )
Si me dan a elegir entre una Coca Cola en lata o botella de plástico a una Coca Cola en botellín de vidrio, no me lo pienso ni un segundo. Cualquier cosa que me des en vidrio, me gusta mucho más. A veces, he dejado de beber una Coca Cola simplemente porque iba en lata…
Lo mismo me pasa con la cerveza , con el vino , con el aceite, con la leche.
En el caso del vino y el aceite, no se puede concebir máxima calidad sin envase de vidrio ( eso lo saben muy bien los italianos que hacen virguerías con nuestro aceite).
La leche ya no se encuentra de cristal fácilmente. Y es una pena, esa botella es como un placebo y actúa en mi cerebro , alterando mi percepción de las cosas. En esa botella de vidrio la leche me sabe mejor… ¿O es qué realmente sabe mejor?
Puede ser una cuestión psicológica, vale , pero ( es acerca de la Coca Cola) : “Sara Risch, química y miembro del Instituto de Técnicos de Alimentos, sostiene que es posible que se den casos de alteración del sabor, aunque muy sutiles. Por ejemplo, el polímero que reviste las latas de aluminio puede absorber el sabor soluble del refresco. Lo mismo pasaría en las botellas de plástico, en las que el acetaldehído del plástico podría transferirse al refresco. Las de vidrio, pues, conservarían el sabor más puro, pues el vidrio es el material más inerte de todos”
Definitivamente, prefiero el vidrio . Es natural, es sano y es reciclable hasta el infinito.
Aunque sea psicológico…
NB 1 : Más información sobre el vidrio en Friends of Glass.
NB 2 : En casa , la leche es de El Cantero de Letur. Bio y en vidrio!
Voy muy por debajo del ritmo deseado de escritura.

En el proceso, me he encontrado en una situación especial: necesitaba información para poder escribir esta historia. Sin un “contexto” detallado, se me queda en un relato breve. En el proceso de documentación, me he quedado enganchada a la lectura de la historia de España y Europa en la década de los 30.

Estas lecturas me están retrasando y en la consecución del NaNoWriMo pero me están dando una estructura sólida para continuar escribiendo cuando pase el evento.

En este transitar de creación literaria he descubierto varias cosas:
Lo primero que he descubierto es que no sé nada. Desconozco nuestra historia.
Lo segundo, que da que pensar, es que muchas de las cosas que leo, si os las transcribo aquí, sin dar más información, podrías pensar que son crónicas actuales.
Y en esas estoy, aprendiendo…
Una nueva colección de «cosas horrorosas».
Un bol agradable. Para los cereales matinales…

Sillas que se derriten . ¿?
Esta combinación de prendas.

Es de Gucci…
O estos zapatitos preciosos.

De Balenciaga…
Una mochila con la cara de Nicolas Cage.

Las zapatillas-pez.

Y acabo con la silla cangrejo.
Para que se entienda el diseño…

Suficiente para un lunes. ; – )
«Carta de una palabra desesperada«.
Apreciados amigos,
Agradezco que me permitáis expresar mi indignación a través de estas letras. Por lo menos, lo hago en campo amigo… Total, soy una palabra… Y, de las feas. No tengo una «i» latina precediéndome y dotándome de prestancia tecnológica . No enternezco. No gusto. No se fían de mí.
Lo que más me indigna de esta situación es que yo, como palabra, era preciosa. Y lo digo en pasado porque me debo remontar a dos mil años atrás para recordar aquellos tiempos en los que mi esencia ,esa que llaman semántica lingüística, era de una belleza sencilla.
Ingenua, sin malicia, sin doblez…
Cándida.
Siento una pena inmensa…Supongo que será nostalgia por lo que fui. ¿Sabéis que estoy emparentada , en línea directa , con la palabra “candor”? Con eso, lo digo todo.
Antes era “candidus” : la representación de lo blanco ,de lo puro, de lo sincero . Pero llegaron los tribunos con su inclinación a convencer , a vender, a seducir. Y para eso, cuando se postulaban, se colocaban la toga cándida. Iban vestidos de blanco con el único fin de parecer limpios.
Ese fue el principio del fin.
De “candidus” a “candidatus” ,que se quedó en persona vestida de blanco, hasta el hoy. Ahora, soy “candidato”: El que se postula para ser elegido.
Y, mira, mira, cuando aparezco en un contexto político, me vuelvo una palabra horrorosa. Ya no soy ni blanca…
He tenido una conversación muy seria con el verbo “postular” ( que también se siente feo, por cierto) y nos vamos a inscribir en un grupo de terapia de palabras marginadas ( están inscritas: político, diputado, parlamentario y senador… ). ¡A ver si todos juntos, conseguimos superar esta depresión !
De mi candidez inicial, ya no queda nada. Un poco en candelabro y en candente pero de lo que yo era a lo que soy, ya no queda nada. Cuando me veáis impresa en un programa o en un discurso o en declaraciones políticas y , os cree rechazo, recordad que soy una palabra que provengo de “cándida” y que yo no quería llegar hasta aquí pero la maldita Lingüística Histórica ha hecho que ,hoy, sea lo que soy.
No me lo tengáis en cuenta.
Siempre vuestra ,
Candidato
Una palabra desesperada.
De Wikipedia : Cuando los tribunos de la antigua Roma emprendían sus campañas políticas, siempre iban vestidos con una toga blanca (la toga candida), con el fin de causar una buena impresión entre sus electores. La palabra latina candidatus, que significa persona vestida de blanco, llegó a convertirse en sinónimo de toda aquella persona que busca alguna dignidad, honor o cargo.
NB : Este es un texto de hace 8 años.Vamos mal…

Vuelvo a intentarlo.
50.000 palabras en un mes.

Llevo 2808 palabras de «Zapatos de tacón del 46». Una idea que me sobrevuela hace un tiempo y que no sé si sabré plasmarla como aparece en mi mente.

La foto de la portada de la novela para el NaNo, es de la web neoyorkina Syro, especializada en calzado de tacón para hombre.

NaNoWriMo, o National Novel Writing Month (mes nacional de la novela escrita), es un proyecto de escritura creativa originado en el San Francisco, en el cual cada participante intenta escribir una novela de al menos 50.000 palabras durante el mes de noviembre.
No se dan premios por excepcional tamaño, calidad o velocidad. Cualquiera que pase el límite de las 50.000 palabras es declarado “ganador”.
Para “ganar” en el NaNoWriMo, los participantes deberían escribir un promedio de unas 1667 palabras al día, lo cual es casi dos páginas con espacio sencillo y fuente tamaño 12. (Wikipedia , dixit)
Más info : NaNoWrimo.org