Superviviente de la técnica Marie Kondo.

A estas alturas, todo el mundo conoce a la gurú del orden, Marie Kondo. El concepto, muy simple, es que el orden de todas tus cosas, interfiere en el orden de tu vida . Esto es un saber innato que todos conocemos y llevamos dentro pero que requiere de esfuerzo para practicarlo. Por lo menos, para la mayoría de las personas… Ordenar da pereza. Clasificar y tirar, agobia, pero cuando lo haces, sientes una inmediata sensación de alivio que compensa el sufrimiento.

He escrito sobre sobre lo de ordenar los armarios, pero ha sido Marie Kondo la que me ha hecho dar el paso definitivo para hacer una limpieza profunda. Lo más importante ha sido la jugada maestra de hacerte poner TODA la ropa en un mismo lugar.T-o-d-a. Si no tienes un vestidor de infarto, seguro que tu ropa está en diferentes zonas y armarios de la casa… Me daba miedo hacerlo porque sabía que la realidad, podía ser realmente incómoda.

Y lo fue.

Brutalmente incómoda.

¿Cómo he podido acumular tal cantidad de ropa? Incluso prendas que ya ni recordaba…

Ver ese inmenso volumen desalmado e inútil me hace sentir culpable. Primero, por mi pretendida intención de ser friendly con el planeta que se desmorona totalmente con este consumo irresponsable. Esta idea, se asocia con otra: la de la compra responsable. Me hago una promesa, me pongo una obligación: sólo compraré lo que necesite.

Kondo te dice que te quedes sólo con las prendas que te hacen feliz (esto no soy capaz de entenderlo muy bien, pero me he quedado una camiseta de un glorioso concierto de Phil Collins que sé que nunca me pondré pero me recuerda una gran noche… ) y el resto de ropa, la dones. Así que, durante dos días, he estado haciendo bolsas que ya he llevado a los contenedores de las ONG que se dedican a reciclarla. Hay que dejar de verlas, rápido…

Ahora, mis armarios respiran (aunque ya empiezo a presentir un Kondo 2) y, es verdad,  yo también respiro mejor…

Ventanas.

Y con esto, finaliza mi monotema «Boston».

Ventanas.

Y tras cada una de ellas, personas, historias…

La calle más fotografiada.

La calle Acorn, en el barrio de Beacon Hill, es la más fotografiada de la ciudad de Boston.

En un entorno, de arquitectura victoriana, ladrillos rojos y preciosos maceteros exteriores , exquisitamente cuidados, los bostonianos te dicen que es la más fotografiada de Estados Unidos.

Data de 1820 y la calzada , de piedra original, tiene la medida exacta para el paso de dos vacas.

No podía no hacer la foto…. ; – )

Los narcisos.

Me pareció precioso. Una semana antes de la Maratón de Boston, aparecieron los narcisos amarillos: en las calles, en las tiendas, en las ventanas, en las escaleras… El amarillo , salpicaba la ciudad bajo el lema #BostonStrong

Desde el atentado, en 2013, los narcisos acompañan el recorrido de la Boston Marathon. Estas flores simbolizan  la esperanza …

“A sign of Spring. A symbol of hope”

Boston.

Boston , material para unos posts…

 

Boston es una ciudad agradable. Llena de mitos made in USA, como el Bar de Cheers, que me atraen de forma irremediable. Pero, sobre todo, un lugar habitado por gente amable.

Las personas, al final, son las que dan la experiencia de calidad …

Los personajes me acosan. #SantJordi2019

Ya se han venido arriba. Venga a mandarme mensajitos de texto: Nos escribes y nos olvidas, Traidora, Viene uno nuevo y nos abandonas, … Y , así, todo el día…

Me veo obligada a revivirlos, aunque sea por un día, para que dejen de acosarme. Es por pura supervivencia… Sant Jordi, el día del libro, las rosas y las leyendas parece adecuado… No he sido demasiada exhaustiva. Hacer una lista de todos los personajes, lugares y cosas que han protagonizado mis relatos, es una tarea pendiente a la que me dedicaré el día que, por fin, haya acabado de ordenar mis armarios.

Hoy, me he centrado en las profesiones. Tenemos una escuchadora profesional, un esperador profesional, una especialista en Credos y Religiones, un custodiador de secretos, un fabricante de gafas que hacen ver el mundo de color de rosa, un comprador de palabras, una esparcidora de corazones, un caza-personas felices, un escritor fluorescente y un mercenario de ideas.En El Blog Imperfecto, también se han dejado ver asesinos. Algunos daban risa, lo admito. El asesino de las flores, el asesino literal, la asesina del pollo, el asesino de Íncipit, la asesina del cabrito y Pola Calíope, una de mis asesinas preferidas (junto con la del pollo). Todos ellos, presiden la cabecera y van recibiendo lectores. Por lo menos, están ahí, tranquilos…

Todos ellos habitan en este mundo imperfecto. Les agradezco su presencia y la vuestra, por hacerlos vivir cuando los leéis.Sin vosotros, estarían confinados en mi mente… Pobrecillos… ; – )

Feliç Sant Jordi!

 

 

 

 

Tengo un mueble zapatero que…

La próxima semana estaré de viaje. Me espera una ciudad que me fascina desde los tiempos de Ally McBeal

He rebuscado en mis viejos relatos sobre viajes y me he encontrado con un Objeto Sencillo de esos que hacen cosas raras. En esta ocasión, me encantaría tener uno a mano para llegar a Boston más rápido. ; – )

Nos leemos a la vuelta.

 

Tengo un mueble zapatero que…

Tengo fobia a volar. Me dan pánico los aviones. Nunca he conseguido entrar en uno: ni borracha, ni drogada, ni anestesiada. Ni siquiera con el avión en tierra firme durante las prácticas de mi terapia psicológica…

Soy un caso perdido. Jamás vuelo pero…viajo.

Viajo mucho y a muchos lugares. Países diferentes, diferentes ciudades.

El problema  es que debo mentir a mi familia y seres queridos. También a amigos y conocidos. A todos.

Pero…Tengo un plan.

Les diré que he superado mi miedo a volar gracias a la costosa terapia de grupo (que dejé hace un año) y que me lanzo a ver mundo, para aprovechar el tiempo perdido…

Es una mentira con algo de verdad, por lo que supongo que cuenta como mentira menor. La excusa de los cruceros no cuadra con los “tempos” que consumen mis viajes. Nadie se va a creer que me he ido a Clarence Town, en Las Bahamas, para ver el Dean’s Blue Hole en cinco días y en barco pero… Si digo que vuelo… Entonces , sí que puedo cuadrar mis nuevas rutas para descubrir las maravillas del planeta.

El Dean’s Blue Hole es el agujero azul más profundo del mundo y está en una playa preciosa y yo puedo estar allí en un momento… ¿Quién se lo perdería?

Eso vale una mentira, sea grande, sea pequeña.

Ya he preparado la maleta. No me he complicado mucho la vida: bikinis, pareos, camisetas, shorts,… ¡Me voy a Las Bahamas! Tengo preparados los zapatos. Esta vez he elegido unos Muxart de color blanco con estampado de colores. Son veraniegos y resistentes. En el zapato derecho he escrito “Origen: Barcelona” y en el izquierdo “Destino: Clarence Town/Long Island”. Estas son las palabras mágicas básicas. Después están las palabras funcionales como las que forman la dirección del hotel en el que me alojo durante mis viajes especiales.

Cuando me regalaron ese extraño zapatero redondo, pensé que no había visto nada más horroroso en mi vida pero, claro, los que sabían de mi obsesión por comprarme zapatos, supusieron que era un obsequio fantástico.

zapatos2

Lo dejé en la habitación de invitados y me olvidé de él. El día en el que mis armarios ya estaban al límite de su capacidad, lo desenterré del olvido y lo coloqué en el vestidor. Mi última adquisición había  sido unos Twin de Camper , que tienen como característica diferencial tener estampados diferentes (pero complementarios) para cada pie. Me encantan esos Twin…

twins Inspirándome en ese modelo, una tarde de aburrimiento, me dediqué a pintar unas deportivas blancas, con un rotulador indeleble. Estaban castigadas por el uso y me pareció una idea divertida para aprovecharlas una temporada más. Me dio por dibujar un mapa que se extendía por el par de zapatos y consigné dos ciudades: Barcelona y Nueva York.

En Barcelona, vivo y  Nueva York era mi sueño incumplido ya que mi fobia a volar hacía imposible que pudiera conocer esa ciudad. Cuando me cansé de pintarrajear mis bambas, las coloqué en el zapatero circular y, en un acto reflejo, lo moví con la mano y lo hice rodar.

Al día siguiente, me puse mis deportivas customizadas y fue acabar de atarme los cordones y encontrarme sentada en un banco del Central Park.

Tras cerciorarme que aquello no era un sueño, sentí un miedo terrible: me encontraba en chándal, sin documentación ni dinero, en medio de una de las ciudades más grandes del mundo. Cuando fuí consciente de la situación en la que me encontraba, volví al banco en el que había aparecido y me senté, abatida, mirando al suelo…Entonces me fijé en las deportivas: Barcelona-Nueva York. ¿Y sí?… Paré a un par de corredores que hacían su circuito por el parque pidiéndoles un bolígrafo pero no tuve suerte hasta que pasó una chica con una gran mochila y pinta de estudiante. Creo que pensó que estaba loca cuando me vio garabatear en mis zapatos. Invertí el orden del Origen y el Destino que estaban escritos en mis pies y aparecí, de nuevo, en mi vestidor con el bolígrafo de la chica en la mano.

En el momento en que mi mente procesó lo que me había ocurrido, lancé un gritito de euforia. Y después, más grititos. Creo que también brinqué y bailé por el vestidor…  Y más grititos….Si mis sospechas eran ciertas… ¡Me podía transportar al lugar del mundo que yo quisiera!

Decidí hacer una prueba mucho más detallada y preparada con antelación.  Elegí Chicago. Siempre me había llamado la atención…

Reservé un hotel cercano y preparé una bolsa de mano con mi documentación, unos jeans, una camiseta y dólares.  En unas Nike viejas, escribí Origen y Destino pero consigné la dirección del hotel, como información adicional. Metí las Nike en el zapatero y lo hice rodar. Básicamente, reproduje todos los movimientos realizados en mi traslado a Nueva York. Me colgué la bolsa en el hombro y me até los cordones y… Just Do it!… me encontré en el vestíbulo del Hotel Millenium, preparada para registrarme y visitar la ciudad. Las fotos que hice , son uno de mis secretos mejor guardados, ya que nunca le he dicho a nadie lo que hago con el mueble zapatero…

Photo by Rye Jessen on Unsplash

Ya ha pasado un año y no he dejado de viajar. Mi familia empieza a sospechar. A veces, no puedo contenerme y hablo más de la cuenta: Los Moais de la Isla de Pascua, El Bosque de Piedra en China, la Gran Ola en Arizona… Y mira que me he reprimido y no he enseñado ni una foto…No me gusta mentir pero voy a hacerlo.

Descaradamente.

Esta noche, en una cena informal, vamos a celebrar que he superado mi fobia a volar. También les diré que me tomo un año sabático y que me voy a dedicar a viajar, cosa que es una verdad como un templo.

En mi vestidor, ya tengo una veintena de pares de zapatos, a la espera de que les otorgue un Origen y un Destino. He ido perfeccionando mi técnica y ya los decoro con motivos multicolores y elaborados. Me quedan preciosos. Y los guardo todos…Cada uno de esos pares, son el archivo de un viaje mágico.

Después de cenar, me pondré los Muxart y me iré a Las Bahamas. Gracias al cambio horario, llegaré al Hotel por la mañana y como me encanta bucear, lo primero que voy a hacer es una inmersión en el Dean’s Blue Hole.

Para el mes que viene, he pensado en visitar la Patagonia…O Mauricio…O…

Ya lo pensaré.

Origen y Destino.

Os dejo, que mis invitados llegan para la cena.

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Dean’s Blue Hole

«

Receta de la tristeza al asalto.

La tristeza acostumbra a “asaltar”. Todos sabemos que en algún momento de la vida, se producirá ese asalto…La tristeza está adherida, como una segunda piel , a muchas situaciones vitales.

Pero hay otra, la de un día cualquiera. La del Patapam. La de no- sé-porqué ( o sí-lo-sé-pero-ahora-no-toca) .Esa tristeza, es especialista en “asaltar” :

  1. tr. Acometer impetuosamente una plaza o fortaleza para entrar en ella escalando las defensas.
  2. tr. Acometer repentinamente y por sorpresa.

Para prevenir un asalto, hemos de poner barreras. Hay que cerrar bien puertas y ventanas, poner rejas y alarmas. Si aun así, la tristeza consigue ejecutar el asalto, lo único que podemos hacer es…defendernos.

Como es muy impetuosa, hay que buscar armas efectivas que la obliguen a dejar de escalar nuestras murallas para hacerse con el castillo. Cada uno tiene su arma y mi arma es una cuchara de madera de boj, una sartén y unas cuantas verduritas. Y música ( en un volumen políticamente incorrecto, advierto.)

cuchara

Para combatir el asalto, salteo… Pocho una cebolla, sofrío unas zanahorias y un calabacín, cortaditos en juliana. Después, unos champiñones troceados… Salteo y salteo durante el asalto…Sal y pimienta blanca ( la negra no le va). Recién molida, como la tristeza.

Voy haciendo las verduritas y las reservo mientras en una olla con sal, cuezo una deliciosa pasta italiana ( Rummo, fantástica pasta). La vigilo , no vaya a escaparse.

En un mortero , la esencia mediterránea : un ajito y perejil y un chorrito mínimo (sólo para que se deslice) de aceite de oliva virgen extra… Esperan su momento… Cada golpe de mazo es una bofetada a la tristeza asaltante.

Cuando quedan unos minutos ( tres como mínimo), todas las verduritas a la sartén. Unas tiritas de jamón de jabugo las acompañan. Toma cerdo, tristeza! Y, a veces, también unos piñones. Más munición contra el asalto…

La picadita de ajo se une a la fiesta y sólo con ese aceite ( que si no queda blando y oleoso) y, venga, a hacer saltar la zanahoria, la cebolla, el calabacín…Que se fusionen con el ajo y perejil, que se mezclen con el jamoncito y entre ellas. ¿Tristeza a mí? Mira que jolgorio que hay en esta sartén.

El aviso sonoro del horno, me informa que ya han pasado 9 minutos desde que la pasta empezó a hervir. No a borbotones, no. De manera constante que es como le gusta a esta pasta italiana.

pasta

Es el momento de escurrir. . Me guardo un poco de esa agua redentora (apenas una taza de café). La tristeza se va escapando por el desagüe. Este asalto lo gano yo. Seguro.

Llega el momento definitivo. Es ahora o nunca. Vuelco la pasta en la sartén y empiezo a remover, con mi cuchara de madera de boj. Esa tacita de agua se incorpora a mi asalto final y le da suavidad al conjunto.

Sigo removiendo de forma constante y suave apenas unos minutos… Salgo a mi pequeño y querido huerto y corto unas hojas de rúcula. Acaricio la albahaca con la mano y el aroma se expande…Hoy no. A esta tristeza le pega más el olor áspero y potente de esta hierba invasora.

Sirvo en los platos mi pasta con verduritas ( anti tristeza). Los decoro con las hojas de rúculay unas muescas de parmeggiano, sólo para dar el toque.

Mi plato es precioso y suculento.

Mi tristeza, también…

Limpio la cuchara y la dejo con los otros cachivaches de la cocina..

Sé que este asalto , lo he ganado yo.

 

 

NB : Añado un párrafo del Tratado de culinaria para mujeres tristes del escritor colombiano H é c t o r  A b a d  F a c i o l i n c e. Un libro muy especial y…diferente. Altamente recomendable.

Mi fórmula es confusa. He hallado que en mi arte pocas reglas se cumplen. Desconfía de mí, no cocines mis pócimas si te asalta la sombra de una duda. Pero lee este intento falaz de hechicería: el conjuro, sí sirve, no es más que su sonido: lo que cura es el aire que exhalan las palabras.

HÉCTOR ABAD FACIOLINCE

Un mal día.

Hace un tiempo me compré una Moleskine pequeñita para llevarla en el bolso y poder escribir frases que oigo o cosas que veo y me hacen crick-crick…La utilicé un par de veces, puede ser que tres…Siempre estaba en el lugar en el que yo,  no estaba…  Hoy la he visto en un cajón de mi mesilla de noche y he leído las «perlas» que apunté en su momento. Además de las frases típicas tipo : La vida no se cuenta por las veces que respiras sino por los momentos que te dejan sin aliento, había escrito palabras claves que , supuestamente, me recordarían otras frases o ideas…

Y , la verdad, de la mayoría no me acuerdo… En uno de esos apuntes ponía : felicidad/dolor /lluvia/arcoíris. Esta sí la he recordado .La leí un mal día (mejor dicho, la» ví  «porque era una de esas frases «visuales» que abundan en Pinterest ) y, tal vez, muy sensibilizada ante el desastre de jornada que me estaba regalando la vida , me pareció esperanzadora y mi cerebro se agarró a ella como un clavo ardiendo.

La he buscado y la dejo aquí para los que hoy tienen/han tenido un mal día. La frase,  aunque sea por unos segundos, devuelve un poco de lo «bueno» al día malo .

Lloverá, seguro, pero …después llegará el arcoíris.

Y así , con todo

 

Cosas que me vendrían bien.

Cosa 1 : El tenedor en espiral.

Si algo le fastidia a un italiano, es que pidas una cucharita para poder enrollar los espaguetis en el tenedor.

Parecerá una tontería pero hay quién está un poco perjudicado en lo de la motricidad fina y le cuestan estas cosas ( ya no te digo lo de los palillos Chinos). Hola. Soy uno de esos seres que NO sabe enrollar los espaguetis con rapidez y habilidad y siempre me pido la maldita cuchara. En Italia, lo hago con timidez… Así que este tenedor rizadito, me va de perlas.

Cosa 2 :  El punto definitivo.

Hablo de los puntos de libros. Los pierdo t-o-d-o-s. Ninguno de mis libros, acaba sin marcas en las páginas. Las esquinitas ( eso sí, doblez pequeñita y delicada) van sufriendo mi falta de memoria…Y por la noche, cuando ya me duermo, a la vez que voy cerrando el libro , no me digas que busque el punto que se me ha caído, en algún lugar…

Esta preciosa lámpara, sirve para iluminar tus momentos de lectura y, a la vez, es el punto definitivo. Ambos diseños del serbio Damjan Stankovic.

Cosa 3 : Expresando indignación.

Por la Ley de Murphy que afecta a la meteorología : Llueve cuando no toca, o , peor, no llueve cuando se agradecería que lloviera ( maldito polén amarillo!). Zeus, haz algo…Please.

 

Diseñado por Art Lebedev Studio.

N.B  :ZEUS (Júpiter): hijo de Crono y Rea; rey del Universo; dios del cielo y la meteorología: nubes, lluvias, vientos y tormentas; Homero le llama «rey de los dioses y de los hombres», «amontonador de nubes», «portador de la égida»; sus atributos son el rayo, el águila  y  el cetro.