Me gustan los capazos. En mi casa, no son sólo para el verano. Siempre llevo una en el coche y lo utilizo para compras pequeñas. También para el tráfico de tuppers con mi madre o para llevar vino y postre a una cena…
Me gustó este DIY de la web de Martha Stewart ( todo lo que hace esta señora, me suele gustar) y me dio por pintar mi capazo de batalla.
Elegí mi pintura en “Blanco antiguo” de Chalkpaint.
Esta es otra propuesta en color neón. Y con spray! Para el próximo. ; – )
La cosecha de guindillas es imparable…Desde que tengo guindillas ( y guindillas y guindillas) he tenido la idea de ponerlas en vinagre pero en mis indagaciones por la red, he visto que siempre es con vinagre blanco y yo no tengo en casa.Suelo aderezar las ensaladas con el vinagre del pueblo y el Aceto Balsámico. Todo es rojo y oscuro pero blanco, no. Y siempre olvido comprar…
Estos días, he visto que en el pueblo oscense en el que he estado, que ponen las guindillas en ese vinagre encarnado y denso que tanto me gusta. Es más, cuando se acaban las guindillas, ese vinagre se convierte en una aderezo espectacular ( y lo dicen los expertos en guindillas que yo no puedo con el picante).Así que he preparado las últimas guindillas , con vinagre, al estilo del pueblo.
No he podido evitar, pintar la tapa con pintura de pizarra y decorarla un poco en plan marciano…
Tengo mi bote de cristal , con esta tapa tan mona, ya en la nevera. Exiliado en el olvido durante tres meses…
A ver qué tal.
El término diversidad proviene del latín diversitas, y se refiere a la diferencia o a la distinción entre personas, animales o cosas, a la variedad, a la infinidad o a la abundancia de cosas diferentes, a la desemejanza, a la disparidad o a la multiplicidad.
Presente en la naturaleza. Incluso en mi humilde huerto urbano…
Preciosa diversidad…
Se da una vez al año y va a ser el día 10 de agosto. La noche del domingo , cuando miréis el cielo ( si no hay nubes que lo impidan) veréis una Superluna, de las de toda la vida. Es el momento en el que está más cerca de la tierra y nos parece un 14% más grande y un 30% más brillante.
Este año la Superluna coincidirá con la famosa lluvia de las Perseidas o Lágrimas de San Lorenzo ( que yo no las consigo ver nunca de forma masiva. Un destellito por aquí y otro por allá y con una frecuencia lenta) . En el cielo, con la luz radiante de la luna como protagonista, nos quedamos sin lluvia de meteoritos. O por lo menos sin verla pero ,mirando el lado bueno, San Lorenzo ( mártir asado en una parrilla, literalmente)no lloraráen esta edición.
Este año, estaré en un lugar en el que no hay conexión a Internet ( Ups!) ni contaminación lumínica. Voy preparada con mi cámara de siempre y una que me han dejado con un zoom de 63X( el mío es de 20X). Hay nervios. ; – )
He mirado la previsión y es de lluvia pero espero que las nubes me dejen ver la luna ( súper).
Te lo ruego, San Lorenzo.
Feliz Superluna a todos.
Hay algunas personas que son “compartidoras de experiencias ” por naturaleza. Se puede sintetizar su conducta en una actitud, muy común entre todos ellos, que se suele dar en Restaurantes. Es esa tipología de ser humano que prueba un postre, por ejemplo, y lo encuentra irresistible. En un acto de generosidad ( y normalmente, embargado por el entusiasmo) te dice, acercándote su plato: “Pruébalo, pruébalo que está de premio” y tú, que no puedes más, que no te cabe ni un alfiler , que no te gusta el chocolate (raro pero posible), que prefieres un café a pelo, dices que No, gracias.
El Compartidor de Experiencias, insiste e insiste hasta que le dices que NO, ya un poco irritado , o cedes a su demanda y compartes la experiencia…
Yo estuve haciendo de “Compartidora de experiencias-pesadita-plomazo” del Ballet, durante una semana.” Ya verás, cómo te va a gustar. Y Bla,bla,bla.” Tenía ,ya, medio convencido al auditorio por cansancio ( lo admito) pero ya se iba de buen grado a ver un espectáculo de danza. Vale. Había generado «grandes expectativas».
Es el momento que vas a probar ese postre deliciosísimo porque te ha convencido el entusiasmo del Compartidor de Experiencias.
2 de Agosto : Gala Nureyev. English National Ballet (Festival de Peralada.)
La tarde en cuestión, en la zona del evento, cayó una tormenta de verano que en minutos se convirtió en un tormentón y después, se quedó en un tiempo inestable, lloviznando de vez en cuando. Descenso de temperatura a 17ºC que, en otro momento, es un alivio y una tregua al calor pero esa noche era una faena. Llegada al espectáculo y, sorpresa, nos dan unos chubasqueros. Mal asunto. Las sillas de plástico blanco ( para ser el Festival de Peralada, ahí podrían haber invertido un poco más. Lo dejo dicho) con un bonito cojín azul , húmedo. Yo diría que mojado… Todo el mundo, utilizando el plástico para ponérselo bajo el culo. Humedad muy alta. Sensación : desagradable.
A nuestro lado (y siento caer en el tópico pero es lo que vi) un grupo de turistas rusos. Las mujeres, guapísimas. Uno de ellos, por eso, muy perjudicado. Lo introduzco en este texto por algo que os explicaré más adelante.
El espectáculo es bueno y los bailarines son soberbios pero 1) Te ha de gustar mucho la danza y 2) Tienes que tener visión nocturna. Las piezas elegidas, sobre todo en danza contemporánea, eran…oscuras. El vestuario, la escenografía…Muy poca luz, o bien, coreografías matizadas con una luz rallada que me hacía imposible seguir perfectamente la evolución de los bailarines. Muy sombrío y triste…
Yo (que no es que sea una gran experta) tuve una sensación de decepción.
Este es el momento en que pruebas esa delicia de postre con tres mil orígenes de chocolate y no te gusta ( a pesar del entusiasmo previo del Compartidor de Experiencias)
Al día siguiente, me miré las críticas del espectáculo. Tan equivocada no podía estar (pensaba yo) pero, en la prensa, la actuación se consideraba un éxito descomunal. ¿? Es más, en una de las crónicas, el periodista relataba que el público había aplaudido espontáneamente y había coreado “Bravo” durante el espectáculo. Y aquí, interviene el señor ruso (perjudicado) que teníamos al lado. Os puedo asegurar que ese par de “Bravos” acallados por el público (que debía estar intentando enfocar la vista) fueron proferidos por ese señor. Y los aplausos a destiempo, también…
Mi labor de preparación (durante una semana) para compartir una experiencia fabulosa, se fue diluyendo al ritmo del espectáculo. Creo que no fue acertada la elección de piezas por la dimensión y el tipo de escenario. Además, el tiempo convirtió la experiencia magnífica, en un estado incómodo por el frío y la humedad.
Aunque quise organizar mi defensa con estos argumentos, me ha quedado claro que, en el futuro, tendré que buscar otra compañía para ir a ver un espectáculo de danza . Y que ,como “Compartidora de Experiencias” ,soy muy, muy torpe ; – )
Me gustan las tormentas de verano.
Me gusta la tregua al sol justiciero y al calor asfixiante.
Me gusta el momento previo al dormir, oyendo la lluvia y oliéndola, también.
Me gusta la luz gris y muy clara de las tormentas de verano. Es fantástica para las fotos…
Pero… a pocas horas deLa Gala Nureyev , del English National Ballet, esta tormenta bonita, me gusta un poco menos.
Espero que haga gala de ser una verdadera Tormenta de Verano y pase rapidita.Un visto y no visto …
Por favor, te lo pido Dios ( Jefe) de las Tormentas
(Seth, Zeus, Júpiter, Thor, Lei Gong, Thunderbird,o como sea que te llames…)
Cuando fui al acústico de Estopa, me anoté un punto a favor en mi Agenda –de- Espectáculos que debía ser compensado . No me gusta Estopa y , aunque disfruté mucho en el Concierto, nunca hubiese ido por iniciativa propia…En esto de la “compensación” no cuenta si me gustó o no Estopa. Lo que cuenta es que en el momento inicial, antes de saber si me lo iba a pasar bien o no, no me arrugué y fui al concierto, abierta a la experiencia…
Ya se acerca el momento del …equilibrio. De la compensación. Ese día ,que parece que no va a llegar nunca, en el que yo digo :Yo fui a Estopa y tú irás al English National Ballet… ; – )
…El Lago de los Cisnes, Giselle, El Corsario ( entre otros), con la gran bailarina española Tamara Rojo y en el marco ,bellísimo, del Festival de Peralada en Girona.
Oigo un resoplido a mi vera. Lo sé, estoy en “Modo Ballet” y hablo y hablo de la danza. Estoy entre emocionada y pesada. Además, hace unos días encontré mis viejas puntas ( tendrán unos 25 años. Sniff!) y rememoré una época en la que era…joven.
No todos los recuerdos del ballet son gratos y cuando estoy sentada confortablemente, viendo un espectáculo de danza clásica, hay un rinconcito de mi cerebro que recuerda aquel dolor en los pies, los dedos ensangrentados , las benditas punteras ( las valientes, bailaban sin eso), la férrea disciplina ( el típico profe-cabroncete con el palo en la mano para marcar ritmo, no se aleja demasiado de la realidad), el moño, tirante, despejando cualquier obstáculo en el rostro… ¡Qué descanso cuando te sacabas aquello de la cabeza! Cuando veo algún concurso en televisión en el que aparece una bailarina con el pelo al viento, me estremezco. No se puede bailar en condiciones con el pelo en la cara…Lo tengo grabado a fuego…
La parte bella, por eso, es muy, muy bella. La fusión del cuerpo con la música es un sentimiento excepcional. Los movimientos aprendidos fluyen, armoniosos, de la punta de los dedos a la punta ( literal) de los pies… Es una experiencia única.
¿Veis como estoy pesadita?
Así que , aquí estoy, esperando la compensación. ; – )
NB: El próximo 2 de Agosto , en el Festival de Peralada, actuará la compañía de danza English National Ballet presentando la ‘Gala Nureyev’ con coreografías que conmemoran el centenario de la Primera Guerra Mundial, con el sello de la directora artística y primera bailarina, Tamara Rojo.
Anuncio de Lexus, protagonizado por Tamara Rojo