#Encasa ( lo de pintar 3. )

Este cuadro se titula : Sin Corona y forma parte de la serie de #ArteConfinado.

Igual ha sido algo subliminal, porque soy de ese tanto por ciento de la población que votaría a favor de eliminar la Monarquía, por su papel simbólico (que creo perfectamente prescindible) y por ser totalmente anacrónica, pero… esta corona se refiere a la del virus.

NB : Y es que tenía esta pieza circular de nácar tan bonita …

#Encasa ( lo del futuro.)

Ya he decidido que no voy a hacer planes.

Ni uno sólo.

Me voy a dejar llevar por la ruta incierta de la pandemia y el confinamiento,  sin pensar en plazos.

Si algo ha quedado claro (para todos, incluida la OMS en la que una servidora siempre ha confiado ingenuamente) es que nadie sabe nada. Aún no ha habido tiempo de analizar los datos verídicos . La información de la que se dispone se basa en cálculos no homogéneos e incluso falseados/omitidos por temas geopolíticos de calado profundo.

Por otro lado, La Ciencia, la única religión en la que yo creo, necesita tiempo. Tiempo físico, de ese que vale oro y que es imposible comprar por mucho oro que tengas. La Ciencia y el tiempo, son los únicos factores que voy a tener en cuenta para planificar.

Así que, por ahora, estoy desplanificada.

Las fotos son de Maddi Bazzocco on Unsplash

#Encasa (lo de los marcadores temporales.)

Tengo varios marcadores temporales de esta realidad irreal que dura ya cinco semanas. Mientras estoy trabajando, escribiendo, ordenando, pintando, cocinando, mi mente se centra y es fluida en esto de evadirse. Eso sí, siempre que no esté oyendo los programas informativos con las cifras mareantes , el lío de las mascarillas , los opinólogos no epidemiólogos y a los políticos ineficaces, irrelevantes y marrulleros . Para todo ello, el mejor antídoto es la música, gran aliado de nuestra paz espiritual estos días…

Pero hay dos momentos que marcan mi tiempo: 1) las llamadas a los mayores de la familia que están solos y 2) el aplauso de las ocho de la tarde.

Cuando cuelgo el teléfono se inician las tareas del día.Cuando salgo a aplaudir ya lo estoy casi acabando…

Photo by Adam Nieścioruk on Unsplash

NB : Y me olvido de mi «pastillero»para mi medicación crónica. Último modelo con funda y los días de la semana primorosamente serigrafiados. Ahora es mi brújula…

#Encasa (lo de pintar.)

Como muchísimos de vosotros, en estos tiempos de #estarencasa, he estado ordenando. Una vez finalizado el entorno habitual, he pasado a los rincones inaccesibles y , a veces, olvidados.

Además de los cajones de cables inservibles y de aparatos qua ya no existen, me he lanzado a una tarea largamente postergada : mis pinturas, bastidores y demás utensilios para pintar. La palabra “utensilios” abarca una gran gama de objetos. Dada mi incapacidad para dibujar, recurro a pastas de relieve y cosas, muchas cosas, cualquier cosa, que se pueda pegar en un lienzo ( todo tipo de cuentas de bisutería vieja, letras de madera, de tela y de pórex, pinzas de tender, sellos de tinta, estrellas de mar, de piedra, de papel, alambres y cuerdas, cristales pulidos, etc.…) La estrategia mental del almacenaje de todo eso es : “Igual algún día me sirve”

Hace ya mucho tiempo que sé que debo ordenar aquello, pero fue una tarea procrastinada hasta ayer.

Tiré pinturas secas, seleccioné los pinceles y bastidores reutilizables, ordené todas esas piezas ornamentísticas y, poco a poco, a ritmo de Aute ,  recuperé las ganas de mancharme las manos y pintar mientras me evado ( que es lo que me pasa con mis manualidades pictóricas de aficionado) y me lo paso pipa.

Ahí los tengo preparados…

#Encasa (lo de los pájaros)

 

El otro día, veía a Buenafuente iniciar su programe #LateMotiv escuchando pájaros. Iba moviéndose por una zona exterior, repitiendo “Pájaros”. Y me sentí plenamente identificada porque…¿No oís más a los pájaros? ¿Son más? ¿Es primavera y trinan más por pura biología?

¿Hay menos ruido y ya no los encubrimos con nuestra estruendosa cotidianidad?¿O es que están felices, sin humano pesado a la vista , que lo único que hace es entorpecer sus vidas?

Esto es lo que destapa el confinamiento. La crisis sanitaria hace emerger la realidad. Y lo normal, en la naturaleza, es que los pájaros canten…

 

#Encasa (lo de la irrealidad.)

La sensación de irrealidad me sigue invadiendo de vez en cuando. Aún no estoy libre de ella y , por lo tanto, hay momentos en los que me cuesta procesar lo que está pasando y lo que pasará.

Me es difícil no pensar que esto es un capítulo de Black Mirror y que lo que ha ocurrido, es que me he quedado traspuesta mientras lo veía. Cuando despierte, me daré cuenta de que toda esa gente con mascarilla y termómetros en la mano no es real… Era el episodio 6 de la temporada 4.

Pero la realidad siempre cae por su propio peso . Las llamadas telefónicas de seres queridos mucho más largas de lo que es habitual, las ruedas de prensa oficiales, los mensajes de WhatsApp, esa extraña sensación a la hora de dormir , en la que sabes que, a la hora del despertar, se repetirá una rutina extraña en tu vida que debería ser la cotidiana pero no lo es. No es la de verdad. No es la de antes.

Y, entonces, de la irrealidad paso a la realidad y de ahí al pragmatismo.

Nos ha tocado pandemia y vamos a hacer todo lo posible para volver a la realidad y , si podemos, hacerla nueva y cambiarla para que sea mejor.

Una nueva y mejor realidad.

Creo que lo conseguiremos, soy optimista al respecto, pero…hubiese preferido la opción de Black Mirror…

#Encasa (los que incumplen.)

No sé quién es el autor de esta ilustración, pero me la enviaron con una reflexión muy simple que puede ayudar a los (pocos) que aún creen que lo del #Covid-19 y el #Confinamiento no es para tanto.

“Si el virus tuviera este aspecto, ¿Saldrías a la calle? “

#Encasa ( lo del vecino vigilante.)

En mi calle hay un vecino #BalCop (Policía de Balcón) que , apostado en su terraza durante el día, se dedica a increpar a algunas de las (pocas) personas que pasan por allí.

A su favor, debo decir que es selectivo. Si es una persona con una bolsa del súper cercano a la calle, no dice nada. O alguien con un perro. Vale.  Pero ayer, vio a dos chicas caminar juntas , o sea, no había distancia de seguridad y lo oí : ¿A dónde vais? ¿Qué no veis que nos estáis poniendo en peligro a todos? El primer día que lo oí, pensé que el “¿A dónde vas?” era una pregunta desde el balcón a alguien que conocía, pero, con el tiempo, se ha confirmado que forma parte de su función de vigía supervisor del confinamiento.

Es difícil no empatizar con él, pero, hay que tener mucho cuidado. Estamos en una situación frágil y desconocida. Ha habido ciudadanos vigilantes que han increpado a niños autistas o a personal sanitario que volvía a su casa…Me comentaba una amiga que ha conseguido un permiso médico para que su padre pueda salir a pasear , sin alejarse de su casa, por un período de 15 minutos para controlar su diabetes y ansiedad. Es mayor, pero vive en una zona aislada, con pocos vecinos y parecía tener un “recorrido seguro” con la máxima distancia social. El hombre salió sólo un día. A los cinco minutos , alguien le gritó desde una ventana . Volvió a su casa y no quiso salir más.

Personalmente, creo que la proporción de población que incumple el confinamiento es mínima. La mayoría estamos cumpliendo las normas a rajatabla. El gran esfuerzo global es un mérito de todos y podemos estar orgullosos de ello.

Pero mi vecino #BalCop , por si acaso, sigue ahí vigilando. Cuando salgo a sacar la basura, lo saludo.

Y voy rapidísimo…

NB : Photo by arvin keynes on Unsplash

#Encasa (lo de la luna 2)

El horario diurno es más o menos silencioso. No se oyen coches y hay muy poca circulación. De vez en cuando, aparece el sonido de los envases de vidrio al caer en el container y… el de las aspiradoras. Y en algunos casos, son más intensos y no los acabo de identificar : súper máquinas de succión o de corte con radial de los manitas caseros que se han lanzado a las reformas en el confinamiento.

La banda sonora parece estar perfectamente sincronizada y nunca hay demasiadas melodías superpuestas y, precisamente por eso, la aspiradora turbo del vecino se oye mucho más…

Por la noche, todo cambia. El silencio es profundo y me sorprende. Hay una gran calma y ni siquiera pasa esa moto con el típico tubo de escape sonoro, que me fastidia el pulso en las fotos de la luna…

Es muy agradable. El aire huele bien y sabe bien.

El cielo está nítido y veo más estrellas y más brillantes de lo que es habitual.

Y la luna ahí está, ubicándome en la realidad y en la insignificancia de siempre y creciendo, ajena a nuestra pandemia.

Preciosa.

#Encasa (lo de la rutina 2)

El tema de la planificación: sigo sin perfeccionarla. Hay una serie de tareas que marcan el inicio del día y que , dependiendo del estado de la situación , pueden trastocar mis planes porque…¡ tengo planes!  e, incluso,  antes de ir a dormir, pienso lo que voy a hacer el día siguiente.

Lo primero tras toda la rutina del despertar, es “la ronda de llamadas”. Y la duración de estas, depende de muchos factores, pero me pueden consumir un tercio del tiempo. Bien invertido, por cierto.

Después están los factores externos. Planificar limpiar los cristales o aceitar la mesa de teca ( porque el año pasado compre más aceite del que debía y lo tenía guardado) y…que llueva. Vale. O querer ordenar todos los cajones del despacho y que, antes de hacerlo, no encuentre la pieza fundamental del trípode de la cámara que siempre está en un lugar concreto e, inexplicablemente, durante el confinamiento, ha desaparecido de mi vista. Resultado: dos horas buscando la pieza sin éxito. Ni San Antonio, ni San Cucufato. Y de ordenar, nada. Más bien, desordenar. Y es que , enseguida, enlazo con la hora de cocinar.

La rutina de ejercicio es la más estable, junto con la ducha diaria y sacarme el pijama sí o sí. Sólo un día, deambulé estilo zombie y despeinada aunque,  como dice Mafalda, lo que tenía mi pelo es libertad de expresión…La verdad,  la experiencia no me ha compensado.

Por lo demás, van pasando los días y no hago nada de lo que tenía previsto, pero, a la vez, no paro de hacer cosas.

Eso sí, el momento de escribir estos posts #Encasa, ya se han convertido en obligatorios y, como ya preveía, totalmente terapéuticos.

Gracias!