#Encasa ( lo de la crispación.)

¿Por qué tanta crispación? En nuestras instituciones políticas, en los medios de comunicación, en la calle ¿Por qué? Quería escribir sobre este tema, pero he leído este tweet de @Borobialcala, pediatra neonatóloga :

Yo, pediatra de un hospital madrileño gravemente azotado por la Covid19, (suplico o exijo lo que prefieran) a todos los políticos del país y autonómicos que bajen urgentemente el nivel de crispación en las calles.

 Los sanitarios hemos hecho y estamos haciendo todavía nuestro trabajo, los sanitarios hemos estado y seguimos estando a la altura. Es el momento de trabajar todos a una. Motivos de queja hay muchos. Motivos para unirse muchos más: nuestra salud y nuestra economía.

Paren de comportarse como niños maleducados y pónganse a trabajar todos a una. Si los sanitarios decidimos salir a protestar ¿qué les parecería ustedes? Una vergüenza ¿verdad? Pues eso es lo que nos da, vergüenza ajena de ver alentar el conflicto callejero. Pidan respeto y paciencia a sus votantes rojos, azules o blancos. #Covid19sigueaquí #respeto #pónganseatrabajar #COVID19 #bastayadetirarselostrastos #EstadoDeAlarma #sanitariosagotados

RT por favor para que la petición de disminuir la crispación en las calles se extienda. Gracias.

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No hay nada más que añadir. Yo ya he hecho RT.

 

#Encasa ( lo del aplauso final)

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Llevamos dos meses , conectándonos a las ocho de la tarde para rendir el homenaje al personal sanitario. En mi zona, como ya os he comentado en otros post, con unos vecinos con altavoz en el balcón y el  “Resistiré”.

Ya hace un par de semanas que se oyen menos. Ya no son tan intensos. Hay gente que se ha incorporado a su vida laboral, otros a los que pilla en el paseo, saliendo o entrando. El desconfinamiento hace que sea más probable que no estemos a las ocho en casa. Supongo que también hay cansancio emocional .

La cosa es que ayer, a las ocho en punto, casi no oímos aplausos. El vecino del radiocasete nos informó, desde su terraza,  que ya había acabado la fase de música en el barrio.

¿? Me produjo una sensación de desconcierto. El personal sanitario sigue sufriendo los déficits de un sistema mal estructurado y sin recursos. Ya sé que, solo aplaudiendo, no se conseguía más que un vínculo de apoyo y reconocimiento, pero servía para recordar, diariamente, un mensaje potente.

No sé si algún día dejaremos de aplaudir. Puede ser que no dejemos de aplaudir nunca, aunque sea en la intimidad pero confío que intentaremos hacer todo lo que podamos para contribuir a su causa.

Algo bueno tiene que salir de todo esto y si es una sanidad reforzada y valorada, tendremos , todos, un futuro mejor.

Eso sí, confieso que lo del “Resistiré” ha sido un alivio…

#Encasa ( lo del pesimismo.)

Esta semana, por primera vez, he tenido sensaciones negativas. Es curioso que, tras ocho semanas de confinamiento,  estables emocionalmente y ante los buenos datos sanitarios que estamos teniendo en los últimos días , en vez de estar pensando que esto de la desescalada va en serio y vamos bien, me rodea una atmósfera extraña.

No es una cuestión de pánico. Mis miedos son moderados y no me han desestabilizado . Creo que , como todos, me estoy acostumbrando a salir a la calle con la mascarilla, a las medidas de seguridad y a todo ese nuevo estilo de vida que tenemos que adoptar obligatoriamente.

Lo de la “irrealidad” fue al principio. Y lo de la hiperactividad . Ya me he aposentado en esta realidad de ahora, pero con un cierto desasosiego. Y es que , para afrontar esto , necesito respuestas que , de momento, no existen.

No me quiero ni imaginar como se sentirán los que las están buscando, aunque con la presión por la magnitud de las preguntas y el tic tac del reloj, supongo que no tienen ni tiempo para dejar que les aceche un sentimiento frustrante.

Yo tampoco voy a dejar que me ronde. Por eso escribo este post: para que mi pesimismo extraño, se entere que ya lo he detectado .

Debe abandonar , de inmediato,  esta fase de acercamiento.

No lo quiero.

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#Encasa ( lo de la #MareaBlanca. )

En esta octava semana de confinamiento, yo aplaudo con una cierta indignación y rabia y sé que está mal hacerlo porque debe ser algo emotivo, pero cuando oyes a los que están en primera línea , soy consciente de que les faltan muchas cosas que nuestros aplausos, por preciosos que sean, no les proveen.

Ayer, lanzaron su mensaje vía Twitter con las etiquetas : #MareaBlancaCoronavirus  #NiHeroesNiMartires con su manifiesto.

Necesitan seguridad laboral y profesional, más recursos, más personal. “Cosas” que pueden activar nuestras instituciones si son capaces de actuar sin ninguna consigna política. La #MareaBlancaCoronavirus, no tiene afiliación. Sólo vocación.

También necesitan nuestra responsabilidad. Esa es la gran “cosa” que piden a los ciudadanos. A todos. Y también entiendo que los aplausos les suenen desafinados cuando ven lo que pasa en las calles. Porque, aunque parezca imposible en esta situación de emergencia, hay gente que es irresponsable.

Hay que compartirlo. Debemos conseguir todas esas cosas

NB : Mientras escribo esto, ya ha desaparecido de las Tendencias. La número 1 en España es #ConexionHonduras12

#Encasa (lo de la nueva normalidad. )

Ya lo habréis oído muchas veces estos días : “Desescalada hacia la nueva normalidad”. Una frase que , aunque esté construida con palabras que no existen o con conceptos contrapuestos,  se comprende automáticamente.

Curiosamente “Desescalar”no es una palabra que exista en español. La Real Academia de La Lengua Española, propone utilizar “rebajar, disminuir , reducir “. La normalidad , cuando se convierte en nueva deja de ser normalidad, pero, en ambos casos , lo hemos entendido .

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Los sinónimos que nos propone la RAE, no me convencen. Acepto “Desescalada” como animal de compañía. Ahora bien, a la “nueva normalidad” que la llamen “nueva realidad”. Ya se intuye que viviremos una realidad distinta durante un tiempo  ( ¿hasta que exista una vacuna?) . Podría convertirse en normalidad, precisamente con el paso del tiempo, aunque espero que no.

Lo que yo espero es que , un día, aunque sea más tarde de lo que deseamos , volvamos a lo de antes y, fíjate, lo llamaremos “los buenos tiempos” porque resulta que no éramos conscientes de lo buenos que eran…

#Encasa ( lo de los cansinos.)

 

Photo by Andre Hunter on Unsplash

Incluyo en este grupo, recién inaugurado,  de cansinos a todos esos periodistas ( que lo dudo), analistas, opinólogos, sabelotodo, soberbios que critican duramente, no aportan soluciones y, lo peor, informan sin profesionalidad lo que contribuye a emponzoñar más el ambiente. Odio. ¡Venga! Estos listos no han leído bien a la sociedad : no han sabido ver que nos queremos.

En #Confinamiento desescalado, abogo por el apagón informativo. No los voy a escuchar, ni a ver. Sólo lo justo y seleccionado,  para saber que las cosas van mejor, que no hay más muertes (dolorosas para todos, aunque no nos conozcamos), que hemos resistido y que nos seguimos queriendo.

Y cuando esto pase, aún impregnados de esta conciencia colectiva y solidaria, apartemos de nuestra vida , a esos haters profesionales.

Con todo el amor lo digo… ; – )

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#En casa ( lo de mirar al suelo.)

Hay muchas cosas ahí abajo.

No penséis que es aburrido. Para nada.

Yo he descubierto :

universos

 

rupturas

 

fronteras

 

marcas

Y , lo más importante :

#Quedateencasa y mira el suelo.

Es una opción…

 

#Encasa ( lo del aplauso 2.)

En el momento del aplauso, contacto con los vecinos del edificio de delante. Sobre todo, con los habitantes del primer piso. Son un matrimonio, de edad avanzada. Los conozco de vista, pero nunca había interaccionado con ellos.

Las persianas del piso están cerradas durante todo el día, hasta las ocho menos cinco, hora en la que empieza el movimiento.  Suelen ir un poco descompasados : primero sale ella y empieza a aplaudir y al cabo de unos segundos, aparece él, con un radio casette de los antiguos, que coloca encima de la barandilla. Le da al play ( a veces le cuesta varias veces que aquella reliquia funcione correctamente) pero, cada tarde consigue que suene el “Resistiré” en la calle.

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Cuando ya están los dos, les saludamos en la distancia y ellos nos devuelven el saludo. Los acompañamos , aplaudiendo, durante toda la canción y, me hace mucha gracia porque cuando ya acaba, el hombre tarda un poco en darle al stop y se oye la voz de un locutor de radio. Me lo imagino grabando en una cinta, la canción que estaban poniendo en la radio, como en los viejos tiempos, pendiente del final para que no se colara la pista de voz…

Uno de los días, cambió la rutina : se abrieron las persianas y salió él con su radio, pero a ella, no la veíamos. Nos dio un vuelco el corazón , pensamos que le había pasado algo. Hubo un suspiro colectivo cuando la vimos salir, más tarde, pero en perfecto estado.

No sé sus nombres, no sé quién son, pero ya forman parte de mi confinamiento con el tamiz emocional.

Los conoceré.

Queda un día menos.

#Encasa (lo de la playa.)

Hablamos de nuestras vacaciones veraniegas pre-pandemia , como concepto general. Todo impregnado de nuestro carácter social,  del sol y aquellas playas…libres.

Libres, porque ahí podía circular y ubicarse el que quisiera y cómo quisiera, aunque , debemos admitir que en los últimos años se nos estaba yendo de las manos . Las imágenes de la congestión de seres humanos en la arena y en las aguas y esos míticos personajes que se iban a las siete de la mañana, para plantar su sombrilla y tumbonas para tener el puesto asegurado, ya nos indicaban que íbamos desfasados.

Lo que viene, por imaginar porque nadie lo sabe, es un sistema de turnos y plazas asignadas, con marcas en la arena para que se respete el distanciamiento social y un orden reglado a la hora de irse a bañar. Los niños también tendrán sus parcelitas para que hagan castillos de arena y jueguen.  Todo ello, con personal especializado que controle que la coreografía se realiza correctamente.

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El bronceado, en exceso y sin protección, seguirá siendo dañino, pero quien lo practique, aunque moderadamente, podrá optar al moreno con mascarilla. Una marca incontestable de que hemos estado en la playa…

Ya que estamos imaginando, que prohíban las embarcaciones a motor que contaminan el agua. Si algo se conseguirá de este goteo controlado en las playas, es que el agua estará más trasparente y hasta se podrían ver pececillos cerca de la orilla. ¡Imaginaos! El cielo parecerá más azul y el aire será de lo más limpio que has respirado en muchos años.

Por imaginar…

NB : Parece ciencia ficción…

#Encasa ( lo de la lejía.)

Siempre hemos utilizado lejía para limpiar, pero , ahora, este producto desinfectante está más presente que nunca en nuestros hogares. Lejía concentrada, con detergente , en spray, etc.

Photo by Clay Banks on Unsplash

Yo también he aumentado exponencialmente la frecuencia de uso y esto, ha tenido consecuencias. De las prendas que habitualmente llevo para “estar por casa” ( el concepto homewear), un 90% se han visto perjudicadas por la lejía. Salpicaduras y roces que han dejado mi ropa , estampada al estilo caótico…

Total, que he creado un apartado en el armario -ahora que lo tengo todo tan ordenado y todo tiene su clasificación- de “Ropa manchada de Lejía” .

Nunca se sabe. Puede llegar a ser tendencia…

NB : En esta webs ( trucosdulces, y theworldkats )explican cómo decorar las camisetas con lejía de forma consciente y voluntaria ; – )