Antípodas

Hay períodos en los que te sientes “Tierra, trágame”. Los acontecimientos te invitan a huir, a largarte, a desaparecer, a hacer que la tierra te trague y nadie te pueda encontrar…Estaba pasando una de esas etapas. Me sentía muy cansado y no sólo físicamente, también mi cabeza estaba a punto de explotar ante tantos asuntos a los que atender…Era consciente que mi equilibrio psíquico pendía de un hilo…

Fue entonces cuando me encontré ese extraño traje de buzo y el mapa. El traje era liviano y muy galáctico. Parecía del futuro…En cambio, el mapa estaba dibujado en una hoja manchada y amarilleada por el paso del tiempo. En el reverso, en una pulcra caligrafía, se explicaba el propósito del traje y dónde utilizarlo.

Básicamente, era un equipamiento especial para poder descender de un extremo a otro de la tierra, sin sufrir los inconvenientes de la presión, el aire, el magma y los efectos de la rotación. Con el traje de buzo, sólo tenía que saltar al túnel que cruzaba la totalidad del planeta, descender durante 42 minutos  a una velocidad de 600 Km/h y aparecería en el otro lado, exactamente en las antípodas de mis coordenadas de salto que , por cierto, estaban muy cerca de mi casa.

Me fui al punto que marcaba el mapa , destapé el tunel y salté .No me lo pensé mucho. Bueno, la verdad es que no me lo pensé nada de nada. Supongo que es por eso , por lo que estoy flotando en el océano , a merced de las olas, protegido, eso sí,  por mi traje de buzo galáctico…

Fotografías: A.Pederson.

Notas

En geografía, el antípoda o los antípodas (del griego anti: opuesto y pous, podós: pie, del pie; también son correctas las formas femeninas: la antípoda o las antípodas) es el lugar de la superficie terrestre diametralmente opuesto a otro lado de una posición en particular; es decir, el lugar de la superficie terrestre más alejado.

Los países que tienen sus antípodas en tierra firme son minoría. Teniendo en cuenta que las tres cuartas partes de la superficie terrestre están cubiertas de agua , la mayoría de túneles terrestres llevarían a un océano.

 Si quieres saber cual es el punto opuesto a tu ciudad, aquí.

https://www.freemaptools.com/tunnel-to-other-side-of-the-earth.htm

Un Jenaro para Marte

Ese es el nombre del propietario de la luna hasta 1998.

El 25 de septiembre de 1954, ante el notario de Talca (Chile),  César Jiménez Fuenzalida, Jenaro Gajardo pidió que se dejara constancia de su declaración como dueño de la Luna vía escritura. Y lo hizo. enaro era poeta y esta, fue una performance poética estupenda. Una “protesta interviniendo en la selección de los posibles habitantes del satélite” para crear un mundo sin violencia ni odio.

En 1967 se firmó el Tratado Del Espacio Exterior a nivel mundial que prohibió la compraventa de objetos en el espacio exterior.Más tarde, en 1984, entró en vigor un acuerdo internacional en el que se considera a la Luna como Patrimonio de la Humanidad y ,  como tal, nadie puede apropiarse de ella.

Supongo que este tratado también es aplicable a Marte. Es obvio que el interés por el planeta rojo está en su punto máximo y, como se ha visto con la «vacunación universal frustrada», lo que concierne al bien de la Humanidad, suele tener profundas raíces de interés económico.

Os sonará un poco marciano pero casi estoy segura que ya se están diviendo las parcelas…

Fotos de la NASA tomadas por el Rover Perseverance, en Marte, hace unos días.

Custodiamos lo que importa.

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Se lo voy a explicar muy claramente. No queremos caer en los errores del pasado: nuestros clientes tienen que saber qué es lo que firman…

En este Banco el 95% de operaciones son ingresos. El 5% restante son, como no, los reintegros. Son muy pocos los que los sacan… Se preguntará ¿Y cómo hacen para poder almacenar tanto? Esto es lo mismo que ha pasado con el dinero: dejó de utilizarse el papel y las monedas. Actualmente, todo el dinero es digital, bits de información que se mueve por circuitos encriptados en la nube. No está en ningún sitio. Es una entelequia con un valor determinado.

A nosotros nos pasa lo mismo: lo que aquí guardamos es una porción de información cifrada, que, antes, claro, hemos extraído del cliente. Eso sí, hay que dejar claro que el cliente nos paga, con la susodicha entelequia dineraria,  para que la custodiemos.Y, no lo voy a engañar, hacer un depósito en este Banco es caro. Y dependiendo del tipo de depósito, la cosa se encarece más. Mire, estas son las tarifas. Pregunte lo que quiera, si no entiende algo o tiene alguna duda.

Sí, la extracción está incluida en la tarifa. Piense que le libera del depósito que pasa a estar bajo nuestro cargo.

Por supuesto, es un proceso totalmente indoloro. Y si desea un reintegro, aunque ya le digo que no es lo habitual, la restauración también es rápida y fácil.

¿Qué si se muere? Si, mire en la página nº 5.

En caso de defunción, puede elegir dos opciones: 1) liberalizar el depósito para los herederos designados o la extinción inmediata. El depósito se elimina, sin dejar rastro.

¿Lo quiere hacer? ¡Perfecto! Me alegra que haya confiado en nuestro banco. Ha tomado la decisión acertada. Le aseguro que este es el único lugar del mundo dónde se guardan los secretos con total seguridad.

¿Cuál es el suyo? Lo digo para ir calculando la tarifa de custodia…

NB 1 : La mayoría de los españoles (89%) no pueden guardar un secreto ajeno. Y lo hacen por igual hombres que mujeres

NB 2 : Este relato es mi capítulo de #BlackMirror particular…Es que lo veo…; – )

Últimas flores .

Llegó a casa en octubre. Es una planta que ha marcado mis tiempos pandémicos.

La camelia, el arbusto que florece en invierno, ha cumplido con lo prometido y ha estado recreándose en bellas flores todo el invierno.

Ahora, ya en primavera, sólo quedan tres ejemplares.

Dos a punto de caer .

Y una que aún tiene ese tono rosado intenso.

Cuando esta última flor desaparezca, la camelia será un arbusto verde durante todo el verano. Hasta que vuelva el frío.

Cuando emerjan los primeros capullos, habrá pasado un año y, espero poder dar testimonio fotográfico de cómo vuelven a abrirse las flores, mientras escribo que el mundo ya está a salvo del virus…

Tenemos una cita.

Soy comerciante.

Soy comerciante. Un vendedor ambulante. Llevo una bolsa llena de mi mercancía, colgada al hombro y me muevo por las calles de tu ciudad. De cualquier ciudad… El material que vendo es de primera calidad. Para consumir en el momento preciso, justo en ese instante.

Photo by Raphael Schaller on Unsplash

Ahora soy famoso por lo de la libertad.Sí, hace poco vendí la palabra «libertad» a un partido político. Soy un simple comerciante y mi transacción acaba cuando entrego la palabra. No tengo responsabilidad en su mal uso.

También compro. Cuando a alguien le sobra, le hago una oferta y si nos interesa a los dos, adquiero el producto.

Ahora voy a comprar. Son de dos amantes, que se acarician el rostro y se besan con delicadeza. Se están mirando a los ojos. Les sobran las palabras y estas son de primera: Amor, Cariño, Pasión, Compromiso, Compañía, Viaje, Amistad, Lealtad, Respeto, Gratitud… Las compro todas.

Es una buena inversión y la amortizo con rapidez. Tengo un cliente al que le faltan las palabras. Lo estoy oyendo: “No tengo palabras para agradecer…” Voy para allí con mi mercancía.

Seguro que tengo alguna palabra de calidad para él. Una “Inefable” recién comprada…

Soy comerciante.

Compro y vendo palabras.

¿Tienes alguna que me interese?

Photo by Paweł Czerwiński on Unsplash

NB : Inefable: Que no puede ser expresado con palabras.

NB2 : Libertad : Facultad natural que tiene el hombre de obrar de una manera o de otra, y de no obrar, por lo que es responsable de sus actos. (RAE)

Baño de lluvia.

La camelia ha estado muy activa. Primero, dejó caer varias flores en diferentes estados de evolución : secas, maduras y capullos.

La máxima cantidad que he visto desde que la tengo. No sé si es por una reivindicación de algún tipo ( que no he sabido descifrar) o simplemente, el viento la ha mecido demasiado…

Después, llegó la lluvia. Fue como una sesión de SPA después de su purga de frutos.

Y, ahora, está así de bonita.

Ya sabéis, nada como un baño con agua de lluvia. Infalible.

La camiseta que trababa el cajón…

Este es un relato de hace seis años. Es curioso que lo que más impactó a los que lo leyeron, es que la protagonista pudiera vivir tanto tiempo con un cajón trabado que no cerraba bien. ; – ) Creo que necesito esa camiseta protagonista para volver a hacer planes, aunque sea a un año vista y con vacuna.  Y viajar está en la agenda…

La camiseta que trababa el cajón.

¿Qué por qué estoy en Nueva York? ¿Qué por qué no he avisado a nadie? Ya, ya, entiendo que os preocuparais. Pensaba llamaros hoy, de verdad. No, no es por el trabajo. Sólo placer. Estaré una semana, de turismo. ¿Una locura? ¿Por qué dices eso? Es verdad que ha sido un impulso pero tenía una semana de vacaciones y mi paga extra… ¿Qué estoy rara? De eso nada. Estoy mejor que nunca ¿Y sabes que llevo puesto? ¡Una camiseta de hace 20 años! La encontré por casualidad y aún me queda bien. ¿Qué por qué te estoy contando lo de la camiseta?

…….

Llevaba unos días queriendo meter mano a esos cajones… A una le entran las ganas de “ordenar” , de forma un tanto compulsiva, cuando sufre un aviso (¡Qué vengo!) de un ataque de ansiedad. El orden y concierto surte efecto de bálsamo en el ánimo bajo: sacar ropa, clasificar, seleccionar, tirar (o hacer-ver-que-tiras algo-pero-no) , plegar y ordenar…

Estoy pasando una mala racha. Una de esas en las que no encuentras una brizna de ilusión en el camino. Un período negro y triste… Mi casa está más ordenada que nunca a excepción de esos cajones.

Los cajones pertenecen a un mueble bajo que configura, junto con las mesillas de noche, mi dormitorio. Son cajones de indeterminaciones. De varios. De no-sé-dónde-ponerlo…

Odio –especialmente-ese mueble cajonero. El cajón intermedio hace años que no cierra bien y de tanto en cuanto, me golpeo la espinilla con el saliente.

Durante mucho tiempo, he sido consciente que allí había algo que trababa el camino hacia el cierre total. Las veces que he intentado sacar el cajón maldito, me ha sido imposible. No es como los de la cocina que sólo tienes que levantarlos un poquito para que salgan de sus rieles… Estos, no. Son inamovibles y mi mano no llega a ese fondo inhóspito del cajón…

Cuando he consultado a otros (que saben más que yo de cajones) me han dicho que la única forma para eliminar “la traba” cajonera, era sacar la lámina de madera que compone la parte trasera del mueble…

Hace un par de días, inicié el proceso de ordenamiento terapéutico de esa zona. En el primer cajón, encontré muestras de jaboncitos de hoteles, un antifaz para dormir que no me he puesto jamás, bolígrafos, dos monederos antiguos, un par de pañuelos… En el segundo cajón descubrí todos los calcetines de deporte que no encuentro nunca y que me obliga a comprarme nuevos calcetines de deporte en un ciclo continuo. Y en el último cajón, lencería compleja ( lacitos, transparencias, brocados y alguna indecencia). Ordené, ordené y ordené y dejé mis cajones inmaculados aunque…el cajón intermedio seguía sin poder cerrarse. Y aunque llevaba casi toda mi existencia consciente del cajón semi-abierto , en ese momento eso me irritó muchísimo.

Fui a por el kit de herramientas y con mucha paciencia(y por mis cajones), saqué la pieza trasera. Al desplazar la madera, descubrí por qué aquel cajón no se cerraba. De un color gris como las motas de polvo que lo envolvía, había un fardo de algo de algodón que algún día había sido blanco. Lo saqué y lo lancé hacia una esquina. Limpié el mueble y puse de nuevo la pieza. El momento en el que cerré el cajón definitivamente, lo podría clasificar de altamente satisfactorio. Lo abrí y lo cerré varias veces, deleitándome con la perfección del encaje…Una gozada…

Cuando recogí aquella bola deforme de ropa y la extendí para ver que era, descubrí mi camiseta-amuleto. Una sencilla camiseta de tirantes de canalé de algodón blanco. Iba conmigo…Esa prenda básica se convirtió en mi fetiche. Me servía para todo: debajo de una americana o de una camisa mona, a cuerpo, con el pareo y si la llevaba sin sujetador, era la prenda más erótica del mundo. Llegué a convencerme que me daba suerte y viajó conmigo en las mudanzas y en las aventuras de la vida. Siempre controlada. Siempre a mi vera por sí…

La camiseta me hacía recordar : los exámenes en la Facultad, el día del concierto de los Rolling Stones, el sexo de la juventud, mi primera entrevista de trabajo, aquel fin de semana tan especial, …Fueron años. Fueron muchas cosas. Recuerdos que llovían sobre mí con la intensidad de aquellos días, que me hacían sentir la energía de entonces… Y esa, era yo. La misma “yo” que, ahora, ordenaba los cajones compulsivamente.

Mientras sostenía en mis manos aquella cosa llena de polvo, me di cuenta de algo trascendental.

¿Cuándo había dejado de buscar mi camiseta? ¿En qué momento no me importó saber dónde estaba? ¿Cuándo había renunciado a la ilusión?

La lavé con un programa para ropa delicada y dosis extra de suavizante. Cuando la saqué de la secadora, reconocí el tacto suave de una prenda bien gastada. Me la probé y descubrí que aún me quedaba fenomenal.

Después, me senté delante del ordenador y busqué el viaje a Nueva York.

Píldoras para un lunes.

El escultor Tobbe Malm consigue transmitir sentimientos

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Impresiona la ternura que se puede conseguir de un tornillo.

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Una forma preciosa de darle la vuelta a uno de los objetos decorativos más horrendos que conozco ( cornamentas y/o cabezas de animal-jabalí,toro,etc.-). Del estudio italiano Elkebana.

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Un intervención con Lego de Jan Wormann. Puro Street Art.

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Para acabar estas dosis de píldoras de hoy, Humor Tonto para Gente Inteligente de Humortonto.com

abuela

burbuja

Mi preferida :

tirita

Y mira que es tonto, tonto… ; – )

El capullo.

Esta vez no ha caído una flor.

Ha sido un capullo.

Es una pena porque no le ha dado tiempo a desarrollarse y el capullo ya ha caído de la rama. Ha impactado en el suelo, inmaduro, solo e incomprendido. Los otros capullos, siguen a salvo en sus ramas para crecer, pero él, el capullo caído,  tan bonito y joven, acaba aquí su ciclo.

No querría ver más capullos inmaduros caídos de la rama …

Camelia dixit.

14 Febrero.

Con el tiempo, esto de los “Días De” , del tipo emblemático “Día de los Enamorados”, se ha convertido en algo intrascendente, aunque sea de máximo interés para las marcas y para estimular el consumo. También es verdad que las edades y etapas vitales marcan su importancia, pero no es menos cierto que la exaltación de la felicidad de los unos incrementa el desasosiego de los otros. Esos otros son los que no están enamorados, o los que lo están y tienen el corazón roto, o no lo están, pero siguen teniendo el corazón roto porque quieren estarlo…

Así que , al final, lo del narcisismo puede tener un lado bueno. Sin llegar a ahogarnos por besar nuestro reflejo en el agua, como le ocurrió al propio Narciso,  el estar enamorado de uno mismo, tiene una lógica aplastante. Contigo naces, vives, envejeces y mueres. Tú, eres el único factor permanente e invariable.

Ahí estás siempre.

Así que , sin excluir al amor enamorado, cae por su propio peso que lo mejor es quererse mucho, ¿no?

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