Demasiada estupidez.

Nunca hubiese dicho que disfrutaría de la lectura de un ensayo.  Un análisis demográfico, económico e histórico … Suena duro pero si resulta que sobre lo que se reflexiona es sobre la estupidez humana, la cosa entra mejor. Es más, se desliza suavemente, te sorprende y te engancha.

El libro de Carlo M. Cipolla, «Allegro ma non troppo» llegó a mis manos , con la exquisita recomendación (fervorosa) de una gran lectora ( de la que me creo todo lo que me aconseja…). Cipolla fue un historiador italiano , especializado en economía que un día se puso a pensar en la estupidez humana.

Y en estos últimos tiempos, visto lo visto en cuanto a la gestión económica y social del país, yo diría que en España, abundan los estúpidos poderosos. Y, cuidado, que la estupidez es contagiosa y ya no sirve eso de ser estúpido sólo si eres del bando A o del bando B. Ahora, la estupidez ya va en plan plaga, afecta a todos los bandos.

Las cinco «Leyes Fundamentales» de Cipolla , no tienen desperdicio. Sería bueno que «Alegro ma non tropo» fuera de lectura obligatoria para ayudarnos a sobrevivir a la estupidez. La nuestra por dejarnos y la de los otros, por «causar pérdidas» ( ver ley nº 3).

1-. Siempre e inevitablemente todos subestiman el número de individuos estúpidos en circulación.

2-. La probabilidad de que cierta persona sea estúpida es independiente de cualquier otra característica de esa persona.

3-.Una persona estúpida es aquella que causa pérdidas a otra persona o grupo de personas sin obtener ninguna ganancia para sí mismo e incluso incurriendo en pérdidas.

4-. Las personas no estúpidas subestiman siempre el potencial nocivo de las personas estúpidas. Los no estúpidos, en especial, olvidan constantemente que en cualquier momento, lugar y circunstancia, tratar y/o asociarse con individuos estúpidos se manifiesta infaliblemente como un costosísimo error.

5-. La persona estúpida es el tipo de persona más peligrosa que existe.

Pero, tras su lectura, hay que añadir lo siguiente :«Corolario de Livraghi a la Primera Ley de Cipolla : En cada uno de nosotros hay un factor de estupidez que siempre es más grande de lo que suponemos.» El poder de la estupidez, Giancarlo Livraghi

Demasiada estupidez.

En definitiva, un post estúpido ?…

N. B 1( no tenía ni idea ) : Corolario :m. Proposición que no necesita comprobarse, sino que se deduce fácilmente de lo demostrado antes.

N.B 2: Ilustración Imjustcreative


Un trocito de tela.

Parece que cada año, me asalta la misma reflexión…

Envidio profundamente a toda la gente desinhibida que disfruta del nudismo con una actitud natural.

La  sensación de libertad , de la gozada del agua en la piel sin las trabas de la ropa de baño… Es difícil de explicar pero es perfectamente detectable:  los que lo han probado, están identificando en este mismo momento la ingravidez y la caricia que caracterizan ese estado sensorial…

Es curioso como una barrera tan insignificante como un bikini o bañador ( total, son dos retazos de tela de nada) pueden bloquear tantas sensaciones. No me lo explico pero sí que sé que la experiencia con o sin bañador es completamente diferente. Podría ser por la relación erógena de lo que tapas y desnudas pero, en esto de lo que hablamos, no hay carácter sexual. Es un estímulo asexuado más relacionado con la libertad ( es la palabra que me viene, perdón por ser repetitiva) que con la sensualidad . Por lo tanto, no hablamos de cuerpos sexuales, hablamos de cuerpos flotantes … Así pues, no entiendo la proporcionalidad entra la cantidad tela y el bloqueo de «la sensación».

A la mayoría de nosotros, no nos han enseñado a ser nudistas. De forma instintiva , pasamos de pasearnos desnudos (infancia) a encerrarnos en el lavabo ( adolescencia) para que nadie ose a mirar nuestro cuerpo ( en casa). En la vida adulta, serán las experiencias de vida y nuestro carácter ( muchas veces forjado a base de tabús), lo que nos hará convivir de forma más o menos traumática con nuestra propia desnudez.A mí me cuesta lo de la playa nudista y la convivencia ( en bolas) con caras familiares….pero si estoy resguardada en mi intimidad, me premio con un baño de esos de libertad

Y, en cada chapuzón, me sigo haciendo la misma pregunta : ¿Cómo es posible que un bikini/bañador fastidie tanto la cosa? …

Si es un trocito de tela de nada…

 

Mis 100 trillones de neutrinos.

Dejadme que me los apropie. Por lo menos los que traspasan los átomos de mi cuerpo mientras se lee este post. Son unos 100 trillones, más o menos. Tú también tienes los tuyos, tus otros 100 trillones , no tengas envidia.

Y es que estos neutrinos ( diminutas partículas de materia) son unas de esas partículas desconocidas para los que dejamos la Física hace muchos años. Yo era de “Ciencias” ( irónico, lo sé) , en esos años en los que se nos dividía así pero la Física y yo, nunca fuimos amigas. Con la Química, hubo algún guiño de complicidad pero…Física… No. Con esto os quiero decir que me quedo en el concepto de átomo, de electrón, de fotón ( y lo tendría que mirar de nuevo) así que descubrir que hay una partícula diminuta , más pequeña que un neutrón , que se llama neutrino y que no tiene masa y carga,  ha sido una novedad.

Lo que me ha fascinado más de los neutrinos es que sabemos de su existencia pero no se pueden detectar. Por lo menos así era hasta que unos físicos suizos e italianos, hicieron viajar esas partículas ( que están en continuo viaje de la tierra al espacio exterior, atravesando todo lo que encuentran . O sea, ahora mismo.)y descubrieron que estas partículas viajan más rápido que la luz. ¿?  ?? Con toda la prudencia del mundo, se ha puesto un concepto en la picota ( La teoría de la relatividad) y aparece un nuevo paradigma de dimensión fascinante : Viajar hacia el pasado.

Según la teoría de la relatividad de Einstein, si un objeto logra viajar a mayor velocidad que la luz, entonces estará retrocediendo en el tiempo… Si eso se confirmara , ya no os digo que fuera inviable la idea de viajar ( molecularmente intactos) al pasado pero… Está lejos. Aún  queda mucho por saber pero… ¿Enviar un mensaje desde el presente al pasado?. ¿Utilizar los neutrinos cómo transmisores de mensajes?… El Doctor Joan Corbella dixit : “ Si se repiten los resultados del experimento Opera, habrá que pensar en enviarle un telegrama a Einstein para que corrija su teoría de la relatividad y vuelva a tener razón”

No tengo conocimientos para saber si esto es posible o no pero siempre pienso en todas esas personas que vivieron hace 100 años, si ahora nos vieran comunicándonos por Internet, enviando fotos, vídeos, viéndonos a tiempo real desde cualquier punto del mundo…¿Lo hubiesen imaginado posible?. Es posible , entonces, que nuevas generaciones de habitantes de este planeta , puedan enviar mensajes al pasado.

Fascinante y… peligroso. Por aquello de la alteración del presente, modificando los sucesos del pasado pero… ¿Cuántas cosas se podrían decir , advertir, corregir?. ..Tentador.

Y mientras los neutrinos atravesaban los átomos de mi cuerpo, he pensado en todos los mensajes que enviaría…

 

N.B1 : La foto es de un Observatorio de neutrinos que existe en Japón.

 

El entramado.

 

Tu felicidad condiciona la felicidad de otros y a la inversa.

Lo sabes. Lo has oído muchas veces pero no eres consciente de ello hasta que el mantra cae sobre ti y afecta a tu carne… El yoísmo, a veces, hace olvidar cosas transcendentales. Las dejas, en el fondo del armario, detrás de esa pila de camisetas que no te vas a poner en años o nunca jamás. Te concentras en ti, en lo que te pasa, en lo que crees que te va a pasar, en tus miedos y tus previsiones y …no tienes en cuenta a esos otros humanos que pivotan a tu alrededor concentrados en ti, preocupados por ti

Todo es culpa del entramado.

entram

Entramado : Conjunto de cosas relacionadas entre sí que forman un todo.

Se van tejiendo complejas telas de afecto, de muchos colores y con muchos tipos de hilaturas. Desde que naces hasta que mueres, se va configurando ese “entramado” de seres humanos que te irán acompañando en esto del vivir.

Un día, por uno de esos imprevistos ya previstos en las vidas (aunque no se sepa en cual va a caer), tu entramado se hace muy visible y observas los colores y las filigranas bellísimas que se han ido creando con los años.

Y, si, se confirma que tu felicidad condiciona la felicidad de otros y a la inversa, porque si algo tiene el entramado es que es bidireccional…y muy bonito…

Realidad vs Ideal y la buena gente.

Me encanta Celeste.

Celeste2

Celeste Barber es una actriz y humorista australiana que se ha propuesto “imitar” las fotos que  las celebrities cuelgan en Instagram.

Celeste1

La etiqueta #celestechallengeaccepted, agrupa todas esas fotos pero… más reales.

Celeste3

En las redes sociales se propaga, como una epidemia, la idealización/distorsión  de la realidad… Ya estamos acostumbrados, ya pasaba en el mundo de la publicidad . En ese sector, la realidad no está representada, sólo existe lo que hemos idealizado.

Hombres-reales

Jenny Francis del periódico The Sun invitó a lectores (la  realidad) a posar recreando distintos anuncios de ropa interior masculina para compararlos con los originales ( el ideal) .

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Y tanto en el caso de Celeste como con el experimento de Jenny Francis, lo que queda claro es que la gente es …diferente.

Al final, si lo piensas detenidamente, no importa ni la “realidad” ni el “ideal”. Lo verdaderamente trascendental es que las personas , en el formato que les haya tocado, sean buena gente.

Y , eso, no hay quien lo distorsione…

Buena genteDe Liniers

Si lo sé…

 

si

Era una cosa de nada. Nada, nada… Un cambio de colchón, un cambio de “posición “de muebles… Nada.

La previsión que hace tu cerebro optimista es : vienen, me lo mueven, lo ponen y yo matizo. Pero, la realidad, cuando se van los amables operarios es un caos ( controlado, eso sí). Hay desplazamiento de los muebles habituales para poder hacer entrar lo nuevo aunque a lo que íbamos era , sólo, a esa habitación a la que había que cambiar el colchón pero…Se descontrolan muchas áreas habitables… Hay objetos cotidianos que te cuestionas ( ya que me lo han movido todo, ahora no sé si ponerlo), además, el desbarajuste te permite ordenar y reordenar y cambiar y aprovechar para limpiar a fondo. Total, que lo que era un nada de nada, se convierten en siete u ocho horas de deambular por la casa: ahora cambio este cesto de mimbre , ahora coloco aquí la lámpara, ahora … Añade a una que es perfeccionista y dónde pone el ojo debe estar “estéticamente” perfecto… El FitBit que me controla los pasos diarios ( 10.000) me los ha marcado sin sesión de elíptica…

Y , lo más triste, es que lo sé. Siempre lo sé. Pero, oye, omito que lo sé. Naturaleza humana…

Meg Ryan

Me pasa con muchas cosas : cuando voy a la pelu , con la foto del peinado de Meg Ryan y sé, porque lo sé, que mi pelo no se va a parecer ni en pintura al de la imagen. O cuando me pruebo el sujetador que lleva Elsa Pataky en el spot de Woman’secret. Uf! O cuando voy a IKEA y no cojo la bolsita amarilla porque NO voy a comprar nada. Sólo voy a buscar la mesita auxiliar para el módem: Juego de sábanas, unas luces led, unos cojines, una plantita…

ikea

Mi casa ya vuelve a estar ordenada tras el palizón y yo… sólo sé que no sé nada…

; – )

 

Princesa.

princesaPuedes oír la palabra princesa y evocar a Sabina.

O acordarte de ese novio meloso o ese camarero de barra que te dejaba la copa con un «Aquí tienes, princesa«.

Según el tono y la circunstancia en el que la palabra es emitida, el princesa puede sentar como una caricia-halago o , en su sentido más contrario, como una verdadera patada en los huevos ( ovarios, en este caso).

A casi todas las mujeres, las han llamado «princesa» en algún momento de la vida. Y si te pones a pensar, el mejor de todos, es en la infancia, cuando todo es rosa y purpurina y lo que más deseas en el mundo es que te regalen vestidos que giren y giren y giren… Es en ese momento de nuestra vida, cuando aun no sabemos en qué consiste la susodicha, cuando debemos disfrutar hasta el derroche el ser princesas. Después, pierde la gracia.

Hoy, me ha sorprendido ver en una agenda de móvil , mi número de teléfono identificado con la palabra princesa y mi foto Es un móvil de hoy, en manos de uno de los personajes más queridos de mi infancia. Al ver esa palabra, he recordado tantos y tantos momentos en los que yo fuí una princesa, rodeada de regalos y cariño.Y, ese recuerdo siempre me llena de felicidad. De satisfacción. De privilegio, por ser una de esas niñas que pudieron ser princesas.

Tengo la teoría de qué muchos de esos recuerdos felices ayudan a configurar otra «felicidad» , de otro tipo, en el futuro. Es como un almacén de reserva…Los recuerdos de mi infancia desde la perspectiva de una vida ya bastante caminada, me hacen sentir esa explosión interior de algo -que -no -sé- definir pero que conforta . Y, sin darme cuenta, eso -que -no- sé -definir, me ayuda a seguir caminando la vida …con un paso más ligero .

Más cursi no podía haber quedado pero es que hoy, vuelvo a ser una princesa…

N.B : Gracias, padri.

¿Te llevarías bien contigo?

marc

Marc Levy / «El ladrón de sombras», hilvana una historia a partir de esta pregunta :

«Si el niño que fuiste se encontrase con el adulto que eres, ¿se llevarían bien?».

No sé si yo me llevaría bien con mi yo-niña. La cuestión me ha hecho rebuscar en mi memoria  , actualizar mis recuerdos, rememorar sensaciones… Escribo esto y sonrío, acordándome de mi Nancy y los cambios de vestidos, de las cenas a la vera de la chimenea ( que eran como una fiesta de «anarquía familiar»), de la fiesta -desproporcionada- de mi primera comunión con aquellos payasos tan chulis, de los juegos en la playa con mis amigos del verano, de cuando me robaron la bici mientras me subía a una higuera... Haciéndome la pregunta de marras, más que descubrir si yo me sería simpática a mí misma, he descubierto, de nuevo, los hitos de una infancia feliz.

La niña que fuí pasaría totalmente de la adulta que soy…  Le diría  -educadamente- : «encantada de conocerte  «yo-misma-adulta», pero me voy con mi bici a casa de mi amiga que tiene una colección de Nancy’s que quita el hipo y una piscina de proporciones mágicas… ¡Ah! y su madre nos ha preparado una merienda en la que abunda el chocolate…». Y me iría con mi bici, a casa de mi amiga a jugar. Y, también creo que mi «yo-adulto-que-viene-del-futuro»  comprendería perfectamente mi postura… ; – )

La pregunta, por eso, si uno se detiene un momento, tiene miga :«Si el niño que fuiste se encontrase con el adulto que eres, ¿se llevarían bien?».

 

maf

 

La luna y la insignificancia.

Hoy, la luna está juguetona en Barcelona…

Ahora salgo y me muestro ( y yo no tengo mi cámara preparada)

Ahora me escondo y no me ves ( y ahí, sí, con la cámara en ristre…)

noche

Sabe que la intento cazar y juega conmigo…

Total-debe pensar-un humano «pequeño» ( como todos lo son) con una cámara de fotos…

Pero desde mi insignificancia vestida de paciencia , lo consigo.

Y , sí, lo sé. Somos pequeños, pequeños, pequeños…

luna

insignificancia.

(De insignificante).

1. f. Pequeñez, insuficiencia, inutilidad.(RAE)

Reflexiones prosaicas… o no.

Hace una semana me di un tortazo con la puerta del coche. Estaba sacando un ventilador para afrontar la ola de calor…

Pasado el susto, el hematoma y ya libre de puntos de sutura, me ha dado por hacer unas reflexiones.

La primera: He tenido que controlar mi propio yoísmo. Me hice una foto en “máximo apogeo” del golpe y cuando me preguntaban, enseñaba la foto  . La tercera vez que lo hice, me di cuenta que no podía seguir así. No sólo por lo desagradable de la imagen (daba yuyu) si no porque era totalmente innecesario.

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La segunda reflexión es que el yoísmo es un pecado nacional. El porcentaje de historias sobre golpes, suturas, roturas y cosas-varias que me han explicado ante mi frente golpeada, ha sido muy alto. Frases tipo : Ahí los puntos no duelen nada. ¡Qué te los pongan en la axila y ya verás! O : Yo me enganché el dedo con la puerta del coche y me quedo colgando ( lo de la uña, lo omito), etc, etc…

La tercera reflexión es que no valoramos el amor y afecto que nos rodea y que se hace protagonista en estas situaciones de emergencia. Esto se traduce a toda mi familia activada a mi alrededor y cubriéndome de mimos.

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La cuarta reflexión es que hay gente buena por el mundo. Esta es una reflexión delicada por el tema que trata. Mi ojo morado y mi frente suturada, me daban un aspecto que podía hacer pensar en violencia de género… Mis visitas al médico fueron en taxi. En uno de esos viajes, me saqué las gafas, tipo Audrey , que llevaba para camuflarme y el taxista me miró de reojo por el retrovisor. Yo iba hablando por teléfono. Al llegar a destino, se para unos metros antes. Se gira y me pregunta: Perdona ¿Tienes algún problema? , ¿Necesitas ayuda? Se me puso la carne de gallina. Le expliqué al chico lo que me había pasado y que no necesitaba su ayuda pero , al bajar del coche , le dije que le agradecía mucho que me lo hubiera preguntado. Fue sensible y me mostró a un ser humano concienciado. Buena gente.

La quinta y última reflexión es la prosaica. Siempre, mejor, un coche cuatro puertas. De verdad. Un dos puertas, con asiento abatible y que se desliza por esas guías endemoniadas, es un mal asunto. El asiento puede golpear un ventilador que estabas sacando del asiento posterior (porque no cabía en el maletero) y hacer que tu frente impacte con la esquina superior de la puerta.

De estas reflexiones, me quedo con lo mejor: los mimos y la buena gente.

Y ya he borrado la foto del móvil. ; – )