Un trocito de tela.

Parece que cada año, me asalta la misma reflexión…

Envidio profundamente a toda la gente desinhibida que disfruta del nudismo con una actitud natural.

La  sensación de libertad , de la gozada del agua en la piel sin las trabas de la ropa de baño… Es difícil de explicar pero es perfectamente detectable:  los que lo han probado, están identificando en este mismo momento la ingravidez y la caricia que caracterizan ese estado sensorial…

Es curioso como una barrera tan insignificante como un bikini o bañador ( total, son dos retazos de tela de nada) pueden bloquear tantas sensaciones. No me lo explico pero sí que sé que la experiencia con o sin bañador es completamente diferente. Podría ser por la relación erógena de lo que tapas y desnudas pero, en esto de lo que hablamos, no hay carácter sexual. Es un estímulo asexuado más relacionado con la libertad ( es la palabra que me viene, perdón por ser repetitiva) que con la sensualidad . Por lo tanto, no hablamos de cuerpos sexuales, hablamos de cuerpos flotantes … Así pues, no entiendo la proporcionalidad entra la cantidad tela y el bloqueo de «la sensación».

A la mayoría de nosotros, no nos han enseñado a ser nudistas. De forma instintiva , pasamos de pasearnos desnudos (infancia) a encerrarnos en el lavabo ( adolescencia) para que nadie ose a mirar nuestro cuerpo ( en casa). En la vida adulta, serán las experiencias de vida y nuestro carácter ( muchas veces forjado a base de tabús), lo que nos hará convivir de forma más o menos traumática con nuestra propia desnudez.A mí me cuesta lo de la playa nudista y la convivencia ( en bolas) con caras familiares….pero si estoy resguardada en mi intimidad, me premio con un baño de esos de libertad

Y, en cada chapuzón, me sigo haciendo la misma pregunta : ¿Cómo es posible que un bikini/bañador fastidie tanto la cosa? …

Si es un trocito de tela de nada…