De verdad, creía que había aprendido algo del arte de hacer maletas… Ya son unos añitos dando vueltas por ahí y haciendo maletitas : de vacaciones, de business, grandes , de cabina, perdidas, encontradas,etc…
Yo ya sé que debo prepararla antes. El que vive conmigo, no . Abre el armario y elige con rotudidad : esta sí, esta no ( me refiero a las camisas), hace una selección rápida y ya está. Normalmente, toda su ropa suele ser acertada. Yo, en cambio, me tiro un par de días, dejando piezas en una habitación , pensando en «conjunts» ( eso significa prestar atención a colores, calzado y complementos ( sin mis foulards, no soy nadie!) y en las posibilidades varias : si se mancha, de repuesto, por si acaso… Una vez está todo ubicado en mi habitación pre-maleta es cuando ya puedo empezar a hacerla. Hay viajes en los que no he tenido tiempo físico para esta parafernalia y he optado por la via rápida ( o sea, abrir armario y zasca, zasca y zasca….) pero en la mayoría de ocasiones, intento planificar mi vestuario.
¿Para qué? . Para nada, of course. No sé por que, cuando hago maleta de vacaciones, ensayo formas nuevas de vestir. Una falda que me compré y no me la he puesto por ser demasiado ibizenca, una camiseta de escote muy , muy pronunciado que no tengo el valor de lucir , un pantalón de un color que solo queda bien cuando estas morenito… En fin, esas prendas que han llegado a tu armario con ilusión y que nunca ven la luz . Pero están en la maleta….
Normalmente, estas prendas se quedan en la maleta ( igual que los bikinis arriesgados ) y me pongo ( a destajo) mis cuatro básicos que son con los que voy cómoda. Tengo la teoría que, el único lugar del mundo donde esas piezas pueden cobrar vida, es en Ibiza , donde un paseo por la Marina Vieja te da la información necesaria para vestirte : Lo primero que pilles de la maleta con la condición que sea algo que no te atreverías a lucir en tu ciudad….
Mi última maleta fue un desastre total. Me llevé todo mi atrezzo de vacaciones a la Jacetania y Donostia. El problema ( en qué estaría pensando yo) es que la mayoría de prendas respiran del «tonight, tonight» por mi cultura vacacional mediterránea: lino blanco ( pantalón largo, corto, …), albarcas, camisolas, pareos, etc…Y me pasee por ahí, en días de lluvía y días fresquitos, con los jeans y el chubasquero que siempre llevo en el coche y las deportivas que había incorporado a la maleta clasificadas bajo el «por si hacemos algo de senderismo». El resto de ropa, llegó planchada y perfecta …
Pronto, me tocará hacer otra, por trabajo. Espero haber aprendido la lección : mejor menos pero más «llevable», mejor lo que conozco y me es comodo y es lo que acabo llevando hasta la insistencia ( lleve o no más cosas en mi maleta). Con el tiempo, espero perfeccionar la técnica y que llegue el momento de mi vida en qué sepa, positivamente, que sé hacer mi maleta. Por ahora, he llegado a pasar de mi Samsonite big ( ya que hay que facturar, facturo la «grande») a una maleta de cabina si los días de ausencia van de 2 a 3. Para mí nivel de incompetencia con el tema, es un gran logro.
Insistiré. Lo prometo.
….pero… ¿Y si se da la ocasión de ponerme ese vestido de noche que nunca me pongo pero que-puede-ser-que-esta-vez-sí y no lo llevo conmigo?…

En cada ocasión que la tele me proporciona el visionado del nuevo anuncio de Tomate Orlando ( spoiler : ya que lo voy a poner a parir, hagamos un poco de promo…) y veo a esa familia feliz , comiendo sus macarrones ( hervidos y tirando del pote de tomate directo al plato) y felices de que, ahora que hay un nuevo miembro de la familia, este también pueda disfrutar de ese plato de macarrones con el tetrabrick de salsa ( ahora hay una variedad con albahaca!) siento pena por todos ellos…
Monocle es una interesante revista (es necesaria la suscripción) con una edición on line, enriquecida y actualizada constantemente de visión internacional ( aunque su cuartel general esté en UK) sobre Actualidad, Cultura, Negocios y Diseño. La descubrí en el blog de Kevin Roberts (
Uno de los rasgos que siempre me ha llamado la atención de los americanos, es el cuidado que tienen de sus «monumentos históricos» , no tan lejanos en la historia pero , para ellos, como si fueran verdaderas obras de arte del , por ejemplo, Siglo XII. En cambio, en España, se están dejando caer bellas iglesias y ermitas románicas. Se hunden , se pierden… Un paseo por la Jacetania ( e imagino que la problemática se extiende por todo el país) para visitar esas preciosas obras de arte convertidas en ruinas.
Recien llegada al sofocante calor de la costa mediterránea, me es grato recordar las temperaturas que me ha brindado Donostia.
La fuerza de Chillida en su peine que peina los vientos te deja sin aliento y la visita al Museo , en Hernani, también es de las cosas que vale la pena apuntar en la lista de imprescindibles.
Como consejo : llevar algo de manga larga y un chubasquero…
Vidas sesgadas, con bombas o disparos.
Me he hecho un poster «motivacional» para recordarme a mí misma que, todo lo que empieza , acaba y que los señores -técnicos de la reforma – que están en mi casa, se irán y todo volverá a la normalidad…
En un post anterior , os hablaba de una página web que permitía crear efectos para nuestras fotos ( eran buenos recursos para foto-montajes en formato vídeo para los cumpleañeros, ya que podemos «jugar» con las fotos originales y ser más originales, también, en la edición final). 

