
Cada vez cuesta más encontrarlos y cada vez cuesta más respirar.
Yo sé dónde hay tres…Lugares donde entra y sale el aire. Aire…
He localizado estos tres.

Tres respiraderos.

Respiremos, pues…

Cada vez cuesta más encontrarlos y cada vez cuesta más respirar.
Yo sé dónde hay tres…Lugares donde entra y sale el aire. Aire…
He localizado estos tres.

Tres respiraderos.

Respiremos, pues…
Según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española:
1)Poner o colocar a alguien en una silla, banco, etc., de manera que quede apoyado y descansando sobre las nalgas.

2)Dicho de una cosa o de una acción: Hacer efecto en la salud del cuerpo. «Le sentará bien».

En estos lugares, me quedo con la segunda acepción.
Sentarse ahí, sienta bien…
No escaparas.
Oí su voz estridente a mi espalda y corrí más, más y más… Sólo tenía que llegar al punto en el que me habían dejado el vehículo para la huida. La calle estaba muy oscura y era estrecha. Oía mi respiración, oía sus resuellos.
Entonces, a lo lejos, me pareció ver la ventana con el enrejado de hierro …Llegué a la bicicleta con el ímpetu de la carrera. Vi que era de carretera. No el tipo holandés, con el cuadro bajo. No. Ni siquiera era uno de esos modelos urbanos de alquiler. No. Era una bicicleta de carretera, de las de verdad.
Visualicé lo que iba a pasar antes de que sucediera. Mil veces me había caído al no conseguir que mi pierna pasara por encima del puto cuadro triangular. Alcé la pierna, topé con aquella pieza tubular, pasé por encima y poco a poco, como a cámara lenta, fui cayendo hacia el suelo con la bicicleta entre las piernas.
Te tengo.
Lo miré a los ojos. Nunca pensé que tendría ese aspecto ni que al final me atraparía. El plan para escapar del destino había fallado estrepitosamente. Había estado a punto, pero… la bicicleta era de carretera…
Foto de Anárion Photo
He encontrado una vieja carpeta con un texto que escribí en 1990. : Rojo .
El protagonista de ROJO se llamaba Eusebio.
El hombre, habitante de un pequeño pueblo, tenía una debilidad cromática. Todo lo que le rodeaba era rojo…. Vestía de rojo, su casa era roja, los objetos ( tazas, botas de vino, vasos, etc.) también rojos.
Vivía de crear tallas de madera que pintaba de rojo, sólo bebía vino tinto , comía alimentos “rojos” y no se pudo casar nunca porque quería que su futura esposa vistiera de rojo el día de la boda… Aún con esta debilidad por el color rojo (“Roja es la sangre, rojo el corazón. ¿Qué hay más importante que el rojo color? Rojo es el amor, roja es el alma. ¿Aún dudas que el color rojo no tiene importancia?” Tela la frasecita que puse en boca del protagonista), Eusebio era feliz. Nadie en el pueblo lo marginaba o lo trataba diferente por esa manía con el rojo. Al contrario, era una persona muy querida por sus vecinos…
El relato, de 11 páginas mecanografiadas, sigue con la llegada al pueblo de un nuevo médico tras la jubilación de su predecesor. Y ahí llega el Doctor Juan Blanco ;- )… Se queda maravillado con la supuesta patología (“La monomanía cromática” ) de Eusebio y lo convierte en su sujeto de estudio. Lo somete a mil pruebas y , a medida que las va realizando, Eusebio, extenuado va perdiendo vigor… Se va marchitando.
El clímax del relato es la escena en la que Eusebio Rojo es observado como un conejillo de indias en un congreso médico. El Doctor Juan Blanco ya ha conseguido la fama al etiquetar y describir esta nueva patología y aun viendo que el pobre Eusebio está cada vez peor, sigue utilizándolo.
El pueblo entero, vestido de rojo, irrumpe en la sala de la ponencia y rescata al pobre hombre. Evidentemente, a las pocas semanas de retomar su vida, vuelve a ser el Eusebio de siempre.
El relato acaba así:
El Doctor Juan Blanco se instaló en un confortable piso de la ciudad. Su vida había cambiado : entrevistas en la radio, publicaciones en las mejores revistas científicas, conferencias en la Universidad… Incluso estaba preparando la publicación de su primer libro…
Llegó a su piso muy entrada la noche. Sacó las llaves de su gabardina blanca. Ante sus ojos, apareció un gran salón: paredes blancas, sofá blanco, cuadros blancos, chimenea blanca…
Se sentó en su sillón blanco de piel y se sirvió , en un vaso blanco, un poco de leche fresca.
Recordaba las palabras de su mujer. ”Qué manía tienes con lo blanco! No paro de limpiar” Ni tan siquiera el día de su entierro se había puesto una corbata negra…
Sumido en sus recuerdos, el Doctor Juan Blanco se introdujo en las blancas sábanas de su cama blanca y se quedó profundamente dormido…
Pues bien, este relato fue ampliamente analizado por un escritor profesional ( muy amigo de Cela y al que le debo haber conocido al Premio Nobel). Su opinión me hizo comprar,inmediatamente, el María Moliner e intentar aprender a escribir . Junto con el relato, he encontrado su carta ya muy maltrecha ( se ha quedado pegada en la carpetita de plástico en la que ha estado guardada 26 años) y no puedo evitar reproducir lo que aún se lee…
Pura nostalgia…
María se eleva. Por fin.
Nadie la creía pero…ahí está, caminando entre las nubes…
Decían los especialistas que estaba en las últimas, que ya no vivía en este mundo… “En las nubes”, allí es dónde ubicaban su conciencia y allí es desde donde nos saluda…
Esquiva la estela de un avión, se pasea por el cielo y entonces, la vemos acercándose a la luna… Ríe. Se ríe de los que estamos abajo, mirándola.
Aterriza suavemente en el suelo ante la mirada atónita de los presentes. ¿Veis cómo se puede vivir en las nubes?
NB : El Diccionario de la Lengua Española contiene 93.111 palabras ( última edición). Dicen que utilizamos una media de 2.000 al día y suelen ser las mismas. Es más, si curioseamos las páginas de un diccionario actual, nos encontraremos con muchas, muchas palabras de las que desconocemos el significado. Una de mis desconocidas es/era “nefelibata”.
Según la RAE : Formación culta del gr. νεφέλη nephélē ‘nube’ y -βάτης -bátēs ‘que anda’, y este der. de βαίνειν baínein ‘andar1‘.
Advertencia: Relato escrito bajo la influencia de “La Asesina del Pollo”. A veces, me pasa…
He invitado a comer a mi madre. Invitarla, por eso, es dejar que ella, gran cocinera, se ocupe de la cocina. El lugar de la invitación- físicamente– es mi casa pero las viandas, siempre las pone ella… Es mejor no planificar y dejarla hacer. La llamo y ella ya se monta el menú…
Hoy , por eso, es distinto . El segundo plato está bajo mi control…El primero y acompañamiento, es de ella: Que te bajo un Vichyssoise recién hecho, la escarola ya limpia y lista para aliñar. Un mortero lleno de all i oli (de ese casero, espeso, hecho a mano) y el flan de coco … “
Yo me ocupo del cabrito. Está haciéndose, en el horno. La piel debe quedar crujiente y la carne tierna. De tanto en tanto, lo pincelo con aceite de oliva extra virgen… La verdad es que huele muy bien…
Suena el timbre de la puerta. Mi madre entra con sus bolsas y sus manjares. Ya tengo la mesa puesta. La he decorado con un precioso ramo de flores silvestres en el centro…No es para menos. Hoy estamos de celebración.
El cabrito ya está casi listo.
Se llamaba Antonio… Ahora, ya sólo quedan sus malditos deltoides en este mundo… Y se están dorando, lentamente…
Lo que más me costó es desmembrar el cuerpo y quedarme con lo más tierno y que me cupiera en el horno que no es muy grande, la verdad…Hace dos días, quemé el resto en la barbacoa…
Mi madre abre el horno y me mira a los ojos. Sonríe.
Al fin eres libre, me dice.
Sirvo el cava y brindamos.
El cabrito ya está listo…
Tu felicidad condiciona la felicidad de otros y a la inversa.
Lo sabes. Lo has oído muchas veces pero no eres consciente de ello hasta que el mantra cae sobre ti y afecta a tu carne… El yoísmo, a veces, hace olvidar cosas transcendentales. Las dejas, en el fondo del armario, detrás de esa pila de camisetas que no te vas a poner en años o nunca jamás. Te concentras en ti, en lo que te pasa, en lo que crees que te va a pasar, en tus miedos y tus previsiones y …no tienes en cuenta a esos otros humanos que pivotan a tu alrededor concentrados en ti, preocupados por ti…
Todo es culpa del entramado.
Entramado : Conjunto de cosas relacionadas entre sí que forman un todo.
Se van tejiendo complejas telas de afecto, de muchos colores y con muchos tipos de hilaturas. Desde que naces hasta que mueres, se va configurando ese “entramado” de seres humanos que te irán acompañando en esto del vivir.
Un día, por uno de esos imprevistos ya previstos en las vidas (aunque no se sepa en cual va a caer), tu entramado se hace muy visible y observas los colores y las filigranas bellísimas que se han ido creando con los años.
Y, si, se confirma que tu felicidad condiciona la felicidad de otros y a la inversa, porque si algo tiene el entramado es que es bidireccional…y muy bonito…
Esto es un puf de mimbre de IKEA ( ya descatalogado). Me sale escribir “puff” pero, según la Real Academia de la Lengua Española, la forma correcta de “Asiento blando, normalmente de forma cilíndrica, sin patas ni respaldo” es puf , con una “f”. Este no es blando y antes tenía patas pero también se llama puf.
Debe llevar unos diez años en casa, en el exterior… El efecto de la lluvia y el sol, han hecho que se desintegren las patas… Hace unos días me dediqué a ordenar. Vi el puf, hecho polvo, cojo de una pata y lo dejé en el montón de cosas para tirar pero… después pensé que lo podía utilizar de macetero. Un poco de pintura de pizarra, encerado y listo. La idea es que aguantara lo que pudiera. Sin previsión de plazos…
A la vez, estar en mi zona de DIY’s , con las manos manchadas de pintura “Azul Cadaqués” me atraía enormemente. Necesitaba una dosis de arterapia…
Así que lo rescaté y acabé de sacar los restos de las patas. Le di la vuelta y lo vacié de la estructura-armazón para que me cupiera una maceta grande. Lo limpié y me puse a pintar con mis restos de pintura Chalk Paint.
Ahora, solo le falta una planta de romero o de aloe vera y tenerlo a la vista para agradecerle la paz y la serenidad que me proporcionó el trastearlo.
Es más que un simple puf-macetero…
Si os apetece escribir…
Aquí tenéis dos ideas:
10.000 palabras
VI Concurso de Relatos de SttoryBox: Máximo 10.000 palabras. Se debe iniciar con una de las frases propuestas…
200 palabras
Colaboración con NarrArte, una propuesta de M.Floser. A partir de una foto, un relato de 200 palabras. Cada mes, se publican los relatos en el espacio NarrArte . Es muy interesante observar como el ser humano puede ser tan creativo y tan diferente, a partir del mismo estímulo…
La foto para este mes de Anarión Photo es esta.