Gracias al diseñador gráfico Pedro Mezzini …

…por fin lo encuentro. : – (


Hacía tiempo que no publicaba una serie de cosas horrorosas . Era inevitable.
El porta velas cabeza-niño que está pensado, en su totalidad estética, incluso para el rastro de cera fundida.

Las sandalias con calcetines en su versión inclusiva : el calcetín con sandalias.

Un separador de yema y clara de huevo. Aquí había inspiración a raudales.

Un sillón de textura rígida.

Menos mal que ya va pasando el verano, para que esta colchoneta pueda ser desinflada y guardada para que descanse en paz.

Para dejar el edredón a los pies de la cama…

Y acabo con una fantástica mascarilla de ganchillo. Horrorosa pero con arte. ; – )

Todo de Ugly Design.
Del confinamiento se puede salir de tres formas :

¿Os acordáis de la “Operación Bikini/Bañador”. Un concepto que ahora parece lejano en la historia. Su importancia se ha desvanecido…Si todos estamos bien (sanos) , importará poco lo del bikini/bañador.
Y si lo piensas, para ir a la playa así… ; – )

Como siempre en la vida, la actitud y sensaciones al ir a comprar en tiempo de confinamiento, varia muchísimo.
La premisa general para las tipologías que relacionaré, es que siempre, se deben cumplir las medidas de seguridad y no abusar de los “tiempos”.

Dicho esto, cada uno interactúa con la situación de forma diferente :
1-. Alivio. Hay gente a la que le supone un alivio salir de casa . Por poco tiempo, pero respirando en el exterior…
2-.Tranquilidad. Hay gente que sale con tranquilidad. No tiene una actitud dramática : salen, compran y vuelven.
3-.Aprensión. Hay gente que sale con una cierta aprensión, pero lo superan rápidamente y no les inhabilita la acción de comprar.
4-.Batalla Final .Hay gente que sale como si fuera a librar la Batalla Final. En este grupo hay dos sub-tipologías :
4.1-. Parcial. Hasta que no llegan a casa , se quitan la mascarilla y los guantes y se lavan las manos, no respiran tranquilos.
4.2-. Total. Hasta que no llegan a casa, se quitan la mascarilla y los guantes , se lavan las manos, se quitan la ropa, la lavan a 60ºC, limpian los envases y se duchan, no se sienten seguros.
Y, finalmente, no hay que olvidar a la gente buena , que podría estar en cualquiera de las anteriores tipologías (aliviado, tranquilo, aprensivo, Batalla Final) pero sale por voluntariado, aunque tengan miedo. Podrían no hacerlo, pero compran para ayudar a sus vecinos más mayores…
NB 1 : Yo soy Batalla Final, 4.1.Parcial.
NB 2 : La fotografía es de un diseño de escafandra anti Covid-19 del arquitecto chino Sun Dayong (Estudio Penda)

Me encontré la cajita en la puerta de casa. Era de un cartón sencillo y llevaba una simple etiqueta blanca con la palabra «SoulEraser». No parecía peligrosa pero sí que me resultó muy raro encontrar un paquete en el felpudo de la entrada, así que primero me agaché, alejada del paquetito y leí la etiqueta. Me acerqué un poco más y no observé nada extraño. Me incorporé y le dí un golpecito con el pie. Comprobé que era liviano y sentí una especie de alivio interior.
Ya más confiada, cogí la caja y la agité . Había algo poco pesado que hacía un ruidito especial. Desde luego, no era metálico. Lo agité un poco más , situándolo cerca de la oreja y decidí que lo abriría en casa , que no era peligroso.
En el interior, protegido por un papel esponjoso, había un sencillo lápiz de madera con una punta de goma de borrar. Lo miré por arriba y por abajo. Le dí la vuelta, toqué la goma y presioné la mina de carbón. No parecía nada más que un sencillo lápiz de madera como los de toda la vida pero , en vez de poner Staedtler, allí , en letras marrones, habían grabado SoulEraser.
Lo dejé , olvidado, en un tarro en el que iba acumulando lápices y bolígrafos , hasta que un día lo cogí para tomar nota de un teléfono. Se quedó por allí encima y , esa misma tarde, me ví inmersa en una larga charla telefónica con una compañera de trabajo en la que me informaba de las últimas noticias de la empresa. Yo optaba a una promoción interna que estaba segura que no me iban a dar, ya que mi rival era la mano derecha del jefe de departamento que iba a tomar la decisión. Mientrás escuchaba los cotilleos, iba dibujando tontamente . Pelo largo, ojos saltones… Sin querer, me iba saliendo una caricatura infantil de mi archi-enemiga laboral. Cuando colgué el telefono y ví mi obra de arte, no se me ocurrió otra cosa que empezar a borrarla. Le dí la vuelta al lápiz y froté el papel hasta que se llenó de migas de goma que tuve que sacudir de mis pantalones. Después lo arrugué y lo tiré a la papelera.
Al día siguiente, mi competencia directa para optar al ascenso había desaparecido de la faz de la tierra. Nadie sabía nada de ella.
No-Nadie-Nada.
No diré que no me apenara aquella extraña situación pero , ya aposentada en mi nuevo cargo en el Departamento , cuando pensaba en ella , mi cerebro conjuraba la imagen de aquel dibujo grotesco.
Unos meses más tarde, me encontraba sentada en la mesa de la cocina tras una pelea con mi novio. Era domingo y él se había ido al fútbol con los amigos. Lo de «ir al fútbol» era un concepto muy amplio temporalmente : por la mañana, se iba a jugar con los amigos. Por la tarde, iba a ver el partido y por la noche, se tomaba unas cervezas viendo la repetición de las mejores jugadas… Después de media liga, Copa del Rey y Champions, la cosa había estallado… Irritada y aburrida, con una taza de café en mis manos, empecé a juguetear con un papel y el «sencillo lápiz de madera» que seguía rodando por mi encimera. Dibujé su cabezota calva , el horrible bañador de flores , la forma abultada de las pantorrillas y el tatuaje que se había hecho en el tobillo del escudo de su equipo de fútbol. El dibujo, una vez más, representaba una figura grotesca de trazo no muy delicado. Era tremendo, así que, le dí la vuelta al lápiz y a borrar.
Mi novio no volvió jamás a casa. Nadie lo vió tras el partido.
No-Nada-nadie.
Identificado el «causa-efecto» , me dí cuenta que tenía un poderoso y sencillo lápiz de madera con la punta de goma de borrar.
Y podía borrar a las personas.
Así que ,me dediqué a dibujar a muchos y a muchas y a borrarlos con especial dedicación. Es posible que si el lápiz hubiese caido en otras manos dibujantes, la cosa hubiese sido distinta pero me llegó a mí. Al felpudo de mi puerta.
Soy una persona muy volátil. No soy malvada pero sí un poco inestable. Lo disimulo muy bien. Si me cabreas, te dibujo y te borro. Lo que pasa, es que no soy rencorosa y después, me sabe mal haberlo hecho. Si las personas no se borraran de verdad, no pasaría nada. Serían papelitos arrugados en mi cubo de la basura pero resulta que tengo el sencillo lápiz de madera y …yo…puedo borrar.
Mi madre me criticó por mi actitud cuando mi novio desapareció. Me llamó indecente por haber salido a tomar unas copas con mis nuevos compañeros de trabajo, así que la dibujé y la borré. Hice lo mismo con mi mejor amiga cuando me acusó de estar desequilibrada y obsesionada con mi sencillo lápiz de madera.
Borré y borré hasta que dejé el sencillo lápiz de madera con la goma de borrar en las últimas. Y con esto llego a hoy. Al ahora mismo.
Estoy sola. Completamente sola. Borrando y borrando se me ha ido la mano y ya no queda nadie reconocible en mi entorno. Nadie con quién compartir los recuerdos. No-Nada-Nadie.No quiero seguir aquí.
No hay nada.
No hay nadie…
Así que te tomado una decisión y he decidido borr…
(…)
En mi cocina, hay un ser paranormal que me esconde las tapas de los tuppers…
Siempre he pensado que ese fantasma, ronda por mi casa para hacerme pequeñas trastadas…
Esa cosa que vive en mi casa, también desapareja calcetines.
Tengo calcetines desparejados, en un cajón especial “sólo” para esos pobres calcetines.
Y no acaba aquí la cosa.
También me esconde las llaves. Aunque he utilizado técnicas y amuletos para no tener que pasarme un ratito buscando las llaves antes de salir, siguen haciéndolo de vez en cuando. No consigo neutralizarlo del todo…
Este ente diabólico , que juega a hacerme perder el tiempo, aparece en muchas casas. Seguro que mientras lees esto, piensas en ese pobre calcetín que tienes desparejado y que está en un cajón condenado a una vida solitaria. Pero ya hay mentes brillantes haciendo algo. La empresa se llama THROX y venden tres calcetines al precio de dos. Uno es de recambio…
Una mala mañana.
Pobre bocadillo.
Yo he visto este bocadillo a las ocho de la mañana. Estaba, ahí, en el suelo .
Pobre persona humana.
Me imagino el momento matinal, cuando uno tiene el “hambre del bocadillo”, a esa hora de siempre… Ese instante en el que alargas el brazo y coges ese manjar que 1) te ha costado muchísimo preparar con esmero ( a primera hora de la mañana, hacer el bocadillo tiene su plus de esfuerzo) o 2) te han preparado con todo el cariño del mundo y …sólo por eso sabe mejor.
Sí, una mala mañana la tiene cualquiera…
Ese bocata no estará en su lugar.Esa persona vivirá un momento de angustia. ¿Y el bocadillo?
Y el bocadillo está, aquí, tirado en la calle… Envuelto con primor pero …abandonado…
De fácil digestión. Para que el lunes sea más liviano…
Puedes poner un monstruo en uno de tus guisos.
O dedicarte a hacer bonitas creaciones artísticas con un par de bocadillos.

Con un poco de ketchup, pintas un retrato. Es arte efímero…
y…¿Un té mientras escuchas Yellow Submarine?
Y ayuda en los lunes de invierno…

Un tenedor que inspira al artista…

O el artista ( en este caso William Kass) que utiliza la comida para su mundo en miniatura.
Una pareja a la que le llueve azúcar.

Quiero que me traigan las pizzas, así.
Y para acabar, tres infografías publicitarias de Zomato que os plantea una pregunta.
¿De qué eres tú?…
Yo soy de dejarme el borde de la masa y de comer el chocolate por piezas (me fastidia cuando me queda asimétrico) pero…Estoy en pleno desacuerdo con esta tercera infografía. Ahí, se puede ser de los dos tipos.
Feliz lunes.
Los Teleñecos/The Muppets
Mmmm! ¡Qué buenos recuerdos! … En esta semana Despacito Week, me he reencontrado con estos personajes y, sobre todo, con una canción que siempre me hace sonreír.
La palabra «Muppet» hace referencia a un tipo de títere /marioneta que , a diferencia de las de los ventrílocuos, mueve las extremidades inferiores. El titiritero normalmente sujeta la marioneta por encima de su cabeza o frente a su cuerpo, con una mano opera la cabeza y la boca y con la otra las manos y brazos, ya sea con dos alambres rígidos o con brazos en forma de guantes. «The Muppets» es el nombre de la compañía de este tipo de marionetas, que fue creada por Jim Henson y en las que unió las palabras Marionette y Puppet. En España, Los Teleñecos llegaron en los 70. Se llamaron así porque eran muñecos que salían en la tele…
Se llamen como se llamen estas marionetas descaradas , tienen algo especial que te hace sonreír. Te instalan en un estado de buen rollo. Te alegran un ratito o un instante pero nadie es inmune a sus monigotadas.
¿O no…?
N.B1 : (*) Maná Maná ba dibi dibi. Esta es mi transcripción fonética.He descubierto que la cantamos diferente. De «At Tibi Tibi » a «Pa Tipi Tipi» pero la gracia es que la podríamos cantar en cualquier idioma. ; – ) Su autor es el italiano Piero Umiliani. La escribió en 1976.
La letra es esta:
Mahna mahna
(ba dee bedebe)
mahna mahna
(ba debe dee)
mahna mahna
(ba dee bedebe badebe badebe dee dee de-de de-de-de)
(repeats)
Mah mama na mahna mah namwomp mwomp
ma mo mo mana mo
mahna mahna
(ba dee bedebe)
mahna mahna
(ba debe dee)
mahna mahna!
(ba dee bedebe bedebe badebe debe de-de de-de-de)
(long pause)
…mahna mahna?
NB2 : Advertencia tardía. La melodía se queda en la cabeza…Maná, maná…