Ya estamos en Otoño…

Ya estamos en otoño. ¡Hola!

El huerto va a pasar por una fase de letargo para después, enriquecerse, renovarse y darme más frutos en la próxima primavera.

A la vuelta de mi viaje , me encuentro a las tomateras, dispuestas a darme los tres últimos tomates del año. ¡Bien por ellas! Han sido constantes, aunque con una producción limitada pero la calidad de los doce tomates que me habré comido ha sido excepcional.

La albahaca y el perejil, han crecido mucho y la fresa, sin querer, ha vuelto a emerger. Va desplegando sus zarcillos hacia el perejil e, incluso, intenta escaparse del huerto urbano. Voy a dejarla, hasta el final, a ver hasta dónde llega…

Y es que en ese pequeño cajón hay vida y unos líos que no veas… Como en  la vida…

Dubái.

Lo que más me impactó de Dubái es pensar en cómo era en 1960 :  una zona de pescadores y recolectores de perlas , que a partir del descubrimiento de yacimientos petrolíferos se convierte en lo que yo he visto ahora.

En medio del desierto, en el cuello del Golfo Pérsico, aparece una ciudad calurosa, plagada de edificios y avenidas con el “Más” grabado en oro en su personalidad: el edificio más alto del mundo, el centro comercial más grande, el ascensor más veloz, el anillo de oro más pesado, la fuente de agua más grande, la pista de esquí de nieve artificial (en el desierto) más extensa, el hotel con más estrellas del mundo… Más…Y más…Hay una confabulación para proporcionar la máxima facilidad al que lo visita. Refrigeración del ambiente por doquier para soportar esos 45ºC del desierto que te hacen comprender que significa estar a 45ºC. Amabilidad de sus gentes, tanto los que son de la India, Paquistán, Vietnam, Laos, Filipinas o Somalia como de los locales, apenas un 10% de la población.Impactante el contraste entre lo occidental y oriental. Aun sabiendo de la predominancia de la cultura islámica, es extraño, al principio, ver a esas mujeres vestidas de negro con la abaya , algunas enseñando el rostro, otras sólo la mirada, mezcladas con las mujeres de otros países que, sinceramente, van vestidas como quieren.No viviría allí y es posible, que sólo me perdiera -turísticamente hablando- en una escala hacia la India, por ejemplo. No me ha seducido el “más” pero sí que he vuelto encantada de la gente y la hospitalidad.

Y nunca olvidaré esos 45ºC…

 

 

 

Estoy en Dubái…

 

Photo by Christoph Schulz on Unsplash

Estoy en Dubái o por lo menos, eso debería estar pasando al escribir estas líneas programadas con antelación. Como lo que me trae aquí es un tema de trabajo, tendré poco tiempo para turismo (lo de la excursión al desierto está completamente descartado) y no sé qué captará mi pobre cámara fotográfica o qué impacto tendré con esta cultura y esta ciudad.

Photo by Arham Awan on Unsplash

Me acerco a esta parte del mundo, a una ciudad que está en un desierto, con la curiosidad activada y la mente abierta. Dispuesta a disfrutar la experiencia…

Photo by Robert Bock on Unsplash

Así que, próximamente, Dubái en El Blog Imperfecto. Mientras tanto os dejo estas fotos de unsplash

 

Escribir bicis, deconstruir flores…

Es un título de post surrealista pero…son píldoras . Cosas de esas que veo y recopilo y que conforman dosis de…surrealismo. ; – )

1) La primera píldora es práctica y muy mona. La voy a titular : Enchufar al cerdito ( con «cerdo» podía tener una lectura más dura, así que lo vamos a dejar en «cerdito» y añado «rosa» ; – )) A mí, este aparatito me vendría muy bien…Soy un desastre con los alargos y sub-alargos de alargos con ladrones de enchufes.

La segunda pildorita va a ser : Escribir bicis. Esta suena raro, pero es magnífica. Un diseñador francés, Juri Zaech, ha creado una bici personalizable con palabras. Por ejemplo, tu nombre. Mirad que bonitas.

Una «Bypils» me llama… ; – )

Deconstruir flores : La última pildora es relajante. Las fotografías te inducen a un estado zen aunque lo que haya hecho el artista es «destruir» para después, «construir». Irónico.Esta serie de desmantelamiento de flores es del fotógrafo de Singapur Fong Qui Wei.

Un crisantemo.

Una Gerbera

Y…una hortensia…

 

 

 

 

 

Persiguiendo a Las Perseidas…

He llegado a la conclusión que, las estrellas, ante mi obsesión por ellas, se han puesto de acuerdo para huir de mí… Deben enviarse mensajes estelares : “Cielo de Almería, Cielo del Pirineo de Huesca, Cielo de la Jacetánia, Cel de l’Alt Empordà :  cubriros de nubes que viene la pesada!!”

En todos mis tránsitos de ese verano, NO he podido ver el cielo estrellado en lugares en los que –habitualmente- es MUY estrellado…La noche de Las Perseidas, convencí a un amigo que tiene un telescopio, para que lo preparara. Lo hizo por compasión: creo que no veremos nada pero a ver si, más tarde, la cosa mejora. Me lo dijo, sabiendo que no había ninguna posibilidad… Sobre nuestras cabezas, toda la noche, nos cubrió un cielo lleno de nubes…Y en Twitter, mensajes del tipo ¡Qué bonito el cielo de esta noche! ¡Cuántas estrellas! ¡Aprovecha para pedir un deseo!

Eso sí, la luna no se me escapa. Supongo que por volumen y velocidad de traslación, no puede esconderse…

Píldoras del pueblo.

Decorar con un esqueleto y que me guste…

Reciclar, siempre.

La Iglesia Católica, propietaria de un inmenso patrimonio que no cuida.

Iglesia Románica del S.XII, apuntalada con eficiencia…

La persiana verde del nº 4.

Ciclos.

De todo lo bonito que había para fotografiar, como este callejón, a mí me dio por el solar en ruinas, que, supongo, en breve se convertirá en un bloque de pisos…

Me gustó ese color azul celeste desvaído. Y el ocre, destacando entre la desolación…

Llámame rara pero, vi  belleza  en los signos del pasado tan evidentes en esas paredes… Supongo que si algún día vuelvo, veré un edificio (ya no sé si bonito o feo)  del que saldrá una madre atareada con sus niños, mientras en el piso del tercero, una mujer riega los espléndidos geranios de su terraza…

Ciclos.

Experiencia sensorial.

Cuando levanté la vista al cielo y vi esas nubes, me pregunté en qué momento el hombre fue consciente de la belleza. El instante preciso en la humanidad, en que el “Homo” pertinente tuvo conciencia de la belleza…El impacto debió ser brutal…

El cielo ofrece mucha, mucha belleza. Las estrellas, la luna y los planetas en la noche. Las nubes y el color durante el día…En lugares concretos del planeta, la aurora boreal o el reflejo de las nubes y el cielo en un salar, en un mar o en un lago.

O en un atardecer en el Alt Empordà…

Todas esas cosas, crean una experiencia sensorial que produce un sentimiento de satisfacción y placer.

Esa es la definición de belleza…

 

No vamos a comparar, que dicen que no es bueno…

Comparación:

  1. f. Examen que se hace a las cosas o a las personas para establecer sus semejanzas y diferencias.
  2. Parecido o relación que se establece entre dos elementos.
  3. Figura retórica que consiste en identificar dos entidades por compartir una o varias características

No, no lo hagamos.

Este es mi huerto y mi primer tomate que empieza a madurar.

Este es el huerto de unos amigos y sus tomates, maduros, semi-maduros y por madurar.

Los dos son huertos, ¿no?  ; – )

 

Decorando el cielo…

Un clásico del verano mediterráneo y sus fiestas, es la combinación de pólvora y sales metálicas que pinta el cielo y nos deja fascinados.

Estroncio para el rojo, bario para el verde, cobre para el azul y sodio para el amarillo.

Fuegos artificiales para ir decorando la noche…