Karate Kid ya no es «kid».

¿Quien no recuerda «la patada de la grulla«? ¿Lo de «dar cera, quitar cera»? Pues no lo recuerdan las nuevas generaciones porque la pasada , la del S.XX, la de esos que ahoran están en su cuarta década ( aprox.) , pueden rememorar-perfectamente- la historia de Karate Kid.

En estos días se estrena el «remake» de la película , protagonizado por Jackie Chan y Jaden Smith ( el hijo de Will Smith) . La televisión nos ha mostrado las imágenes del estreno  , al que asistió ,acompañando a los nuevos protagonistas , Ralph Macchio, el Karate Kid de mis tiempos. Y , en eso, que oigo al comentarista: «Ralph Macchio, cerca ya de los cincuenta años…»

¿Quéeeee? ¿50???? ¿¿¿¿Yaaaaaa???

Esa frase, al igual que el spot de Parchís para el Minute Maid Antiox, ha sido un nuevo golpe de realidad y de reubicación cronológica Aquel chaval ya va para los cincuenta y con él, todos los que os acordáis de la grulla y la cera. Por cierto, ¿Aún podemos hacer la patada de la grulla?…

Por un lado, te deja sin aliento pensar que hace 26 años que vimos esta película en el cine. Ese es malo, porque parece que fue hace poco y no 26 años ( con sus días y noches). El lado bueno es que estamos aquí para verlo ( el remake). Y, eso, aunque sea muy básico, es bueno. Indica que seguimos caminando por la vida…

Después de ver este trailer, no me queda otra que beber un litro de Minute Maid Antiox e ir a» dar cera, quitar cera» a mi coche.

Post relacionado : Es verdad: ya no eres joven.

La magia de las cosas…

Hace años, cuando iba a estrenar mi casa, me atacó el virus de «todo-acabado-perfecto». Esta bacteria te obliga a comprar t-o-d-o : los cuadros del recibidor, las mesillas de noche, las cortinas del salón, etc,etc,… La idea es que la casa luzca con todos los detalles decorativos pertinentes, nada más entrar. Las reformas me las había hecho un decorador,  padre de una amiga con el que  había una confianza máxima . Así que el día que me vió con las típicas láminas de Matisse ( que viene a ser como los Girasoles de Van Gogh, en cuanto a su expansión multitudinaria en nuestros hogares), meneó la cabeza , me las quitó de las manos y me dijo algo más o menos así: «Tu casa, la decorarás con el tiempo. Encontrarás cosas que , de repente, te enamorarán, te encajarán en el lugar preciso o, simplemente, tendrán un significado especial que les otargará un lugar , también, especial». Debo confesar que el consejo quedó registrado en el apartado correspondiente en mi cerebro pero, como ya estaba contagiada por el virus «todo-acabado-perfecto» y ya lo tenía casi todo, pasé del consejo y colgué todas las reproducciones de Matisse

Con los años, todas estas cosas «prefabricadas» han ido desapareciendo de mi hogar. Al final,el consejo más que un consejo es una descripción realista de lo que te va a ir pasando, a medida que caminas la vida : Una teera rescatada de la casa natal de mi suegro, una estrella de metal oxidado para poner velas , regalo de unos amigos. Las toallas antiguas con las iniciales de mi madre, un florero de cristal de mi abuela, un cuadro pintado a cuatro manos, una ampliación de una foto en Eurodisney, un molino de café antiguo que mi padre encontró en un rastro, aquella máscara tribal que cargamos en el viaje de novios , hasta llegar a destino… Si miras a tu alrededor y tienes ese camino recorrido ( el período inicial se inicia en el IKEA y es , a partir de ahí que cuenta), encontrarás tus cosas mágicas.

Pueden ser de hoy o de ayer. Fruto del esfuerzo o de la casualidad. Con una anécdota especial marcada en sus formas o, simplemente, procede de alguién que lo convierte en significativo. Dependerá de nuestra historia y… de nuestro camino.

Si volviera hacia atrás , haría caso a mi decorador favorito y dejaría espacios vacíos …Esperaría a llenarlos (con todo lo que implica) y así me hubiese ahorrado el «reubicar», «donar», «reciclar», «tirar» todas las cosas que no tienen «touch».

La nevera antigua de Coca-Cola que ilustra este post, es una de esa cosas «con alma» que pronto estará en uno de mis espacios. Disfrutaré con su puesta a punto y, cada vez que la vea, recordaré que tiene magia…

La chispa de la vida…


Los Bellos Durmientes de Sofá.

Mmmmm… Divino sofá.

Uno de los momentos más placenteros en eso del dormir, se produce asociado a un mueble que no es una cama. Es un sofá. Uno de esos mullidos , llenos de cojines y que se adapta perfectamente a nuestras formas. Lo conocemos de hace tiempo y es cómodo.

En él, se produce esa extraña transición del mundo de los vivos al de los sueños . La televisión suele estar encendida. Al principio, en esa posición relajada, empiezas a ver la peli, la serie o el programa de turno. Te interesa y te parece imposible que vayas a dormirte en los cinco minutos posteriores  porque, realmente, te gusta lo que ves. Pero el cuerpo se va relajando y de una posición de semi-erguido ( eso demuestra nuestra voluntad de atención) pasamos a una más laxa, casi estirada. Después, nuestras manos organizan los cojines. Primero, uno y el otro. Si es invierno, te acurrucas en la mantita. Si es verano, la brisilla que entra por la ventana ejerce un efecto sedante que hace que te repliegues más en la postura. Sigues viendo la tele pero cada vez cuesta más manterner los ojos abiertos. Transitas , unos minutos, por un mundo de aquí y de allá. Vas viendo un segundo de peli y caen los párpados. Otro segundo y vuelven a caer… Y ya no se levantan.

Hay quien , en el momento previo al tránsito entre los dos mundos, ya baja el volumen del televisor. Los otros, no sólo no lo tocan si no que sí a otro ( el que se ha quedado despierto en el sofá, por ejemplo) se le ocurre variarlo ( en un sentido u otro) el que dormía, se despierta…

El momento sofá puede producirse en su versión diurna y nocturna.  El primero, se puede considerar un tipo de «siesta» ( hay quien la hace en la cama y con pijama) y el segundo es una de las causas más conocidas de «desavenencias conyugales».

Me explico : el momento sofá pasa a convertirse en «un sueño profundo en el sofá». En horario nocturno, uno de los miembros de la pareja se convierte en el sufridor-despertador( si son los dos los que caen , entonces el único problema es el dolor de espalda ) .  Es el que debe hacer volver al otro al mundo de los vivos, para dirigirlo a la cama. Las primeras veces que esto ocurre, se suele proceder con agilidad pero,a medida que pasa el tiempo, es más difícil desenganchar al Bello/a Durmiente de su precioso sofá. Es entonces cuando se inician las estrategias :

1) El que «despierta» advierte al que » se duerme» que no lo despertara. O le reprocha que a los cinco minutos, ya esté roncando …. Es entonces cuando el que «seguro que se va a dormir» miente como un bellaco para preservar su momento sofá : jura y perjura que verá la peli entera y se sobrepone al cierre de párpado, emitiendo frases incoherentes para que el otro se crea que NO se está durmiendo ( esto viene a ser hacer el típico comentario : «Este parece el malo» sin saber si lo es o no, ni siquiera quien es y cerrar párpado inmediatamente).

2) Lo que es seguro que el que se duerme, se va a dormir y por tanto , se va despertar ( por sus propios medios o con ayuda) y se va a desplazar a la cama. En esta fase del proceso, si se quieren evitar momentos de irritación, hay que seguir las siguientes consignas:

-. Para el que se va dormir en el sofá: aseo, cepillado de dientes y pipí previo , antes del sofá. Si se hace «al despertar» corres el serio riesgo de desvelarte.

-. Transitar por la casa con las luces apagadas. Utilizar luces de vela ( de las infantiles) para no empotrarse contra un armario o similar.

-. Intentar no realizar más actividad cognitiva que el puro desplazamiento por el espacio hasta llegar a la cama. Cosas como : 1) breve conversación o 2) poner en hora el despertador están prohibidas.

Todo lo bueno que tiene el «momento sofá» en las primeras décadas de la vida (en las que se puede dormir toda una noche sin consecuencias físicas), se va complicando a medida que las vas sumando. Es por eso que, sin renunciar al fantástico placer de dormitar , acurrucado en tu increíblemente cómodo sofá, mientras tus ojos se van dejando caer, hay que marcar un tiempo límite y descansar en el lugar apropiado para nuestros músculos y vértebras.El grado de rígidez en el que te despiertas después de una noche entera de sofá, marca tu estado de forma física y tu edad.

Es por eso que es tan importante , conseguir «redormirse»  y que «la persona que te despierta y comparte tu cama», primero, te despierte y segundo : sea empático con el que sufre del mal «momento sofá» y no abra las luces, ni te sacuda con brío para traerte , de vuelta, al mundo consciente…

Metiendo la pata. (Oops!)

Hace poco recibí un correo de una amiga con una de esas situaciones «trágame tierra» que ya ha hecho reír a más de uno al que le he hecho un «reenviar» con el texto «Les Fabes y el Amor». Como no conozco el origen del escrito,  felicito al autor/a anónimo/a por su gran pericia narrativa …

Es un super Oops!!! ( onomatopeya del «Tierra trágame «)

He hecho un «copiar y pegar» y aún me estoy riendo

Ahí va :

Un día llegó el amor, encontré a un maravilloso caballero y nos enamoramos. Cuando se hizo evidente que nos casaríamos hice el sacrificio supremo, como buena asturiana, y dejé de comer fabes.

Algunos meses más tarde,el día de mi cumpleaños, mi coche se estropeó de camino del trabajo a casa. Como vivía a las afueras llamé a mi marido y le dije que llegaría tarde porque tenía que ir andando a casa. De camino, pasé por un pequeño restaurante y el olor de la fabada fue mas fuerte que yo. Con varios kilómetros por delante para caminar, calculé que se me iría cualquier efecto negativo de les fabes antes de llegar a casa, por lo que entré y antes de que me diera cuenta, ya había tragado tres buenos platos de fabada. De camino a casa me aseguré de liberarme de TODO el gas.

Cuando llegué, mi marido pareció excitado de verme y gritó con gran alegría: ¡» Querida, te tengo una sorpresa para la cena esta noche! » Él entonces me vendó los ojos y me condujo a mi silla en la mesa. Tomé asiento y cuando estaba a punto de quitarme la venda de los ojos, el teléfono sonó. Me hizo prometer no tocar la venda hasta que él volviera y se fué a contestar la llamada.

La fabada que había consumido todavía me afectaba y la presión se hacía más y más insoportable, tanto que mientras mi marido estaba fuera, aproveché la oportunidad, me apoyé en una pierna y dejé caer uno. No era ruidoso, pero olía como un camión de fertilizante delante de una fábrica de pulpa de papel. Tomé la servilleta de mi regazo y abaniqué el aire alrededor de mí enérgicamente.

Entonces, cambiando a la otra pierna, dejé escapar otros tres. ¡¡La peste era peor que la col cocinada!!!

Manteniendo mis oídos atentos a la conversación de mi  marido en la otra habitación, continué tirando unos cuantos durante otros pocos minutos.
El placer era indescriptible. Cuando mas tarde la despedida telefónica señaló el final de mi libertad, rápidamente abaniqué el aire unas cuantas veces más con mi servilleta, la colocó sobre mi regazo y doblé mis manos atrás sintiendome muy aliviada y complacida conmigo misma.

Mi cara debe haber sido la imagen de la inocencia cuando mi marido volvió, pidiendo perdón por tomar tanto tiempo. Él me preguntó si yo había echado una ojeada por debajo del vendaje de los ojos, y le aseguré que no.
En este punto, él me quitó la venda de los ojos, y doce invitados a la cena sentados alrededor de la mesa, entre ellos mis suegros, cantaron a coro: ¡ Cumpleaños Feliz!

¡¡ Y …me desmayé!!!!!!!!!!!!!!

Oops!!!

Tortura en la peluquería.

Fijaros bien en este gorrito… Es de plástico y tiene unos «mini» agujeritos. Con la ayuda de algo «punzante» ( p.e , un ganchillo), se extraen finos mechones de pelo que pasan por esos pequeños orificios. Esas son las pequeñas porciones de cabello que, una vez coloreadas, se extenderán por el resto de la melena «»como pinceladas de luz»… El dolor irritante que produce la extracción del mechoncito bien vale que las dichosa mechas queden cual obra de arte de brillo radiante …

Gracias a la evolución de la especie , en las peluquerías,  ya hay otros sistemas que permiten pasar el tema del color con menos penurias y una mejor pinta ( no hay peor imagen que la de tus pelos, tipo erizo, saliendo de esa cosa de plástico que se te pegue a la cabeza… Una preciosidad) pero … hay muchos profesionales amantes de lo clásico que siguen torturando con el gorro de mechas. Es más, si las quieres finas y difuminadas, ya puedes ir pensando que te van a poner el gorrito…

Mi experiencia «mechas del verano» ha sido un desastre: con gorrito y un resultado de «cabreo monumental» ( esta es una de las formas que puedes adoptar al salir de la pelu. Más, aquí.). ¿No dije : «igual que el año pasado»?, ¿No insistí : «me gusta muy natural, que apenas se noten»?, ¿Qué se había fumado la peluquera?…

Soy poseedora de una extraña lluvia de colores anaranjados, cubriendo la parte superior de mi cabeza en líneas rectas y definídismas. El lado izquierdo con profusión de puntos de luz ( naranjas?) aquí y allá mientras que el derecho, se ha quedado casi que como estaba… Con este sol radiante que estos días luce en Barcelona, mis mechas brillan con intensidad…He visto a otras víctimas de la mecha que, muchas, habrán hecho eso de forma voluntaria y estarán encantadas de la vida. Me he querido acostumbrar a un look diferente…Lo he valorado…pero… estás son las últimas horas de vida de mis mechas ( yo digo naranja, la peluquera dice cobre).

Ya tengo en mi poder un Farmatint del color de mi pelo para deshacer el entuerto. Y escribo este post porque me he sentido gilipollas : tras pasar por el gorrito y la factura abultada( de salón de peluquería guay) me veo con unos guantes y esparciéndome un mejunje oscuro ( sin amoníaco)por la cabeza.

Y, lo peor, aún me estoy preguntando : ¿Qué parte de» natural y tenue» no entendió la peluquera? , ¿El naranja ( aplicado sobre castaño oscuro) es un color tenue? , ¿Por qué lo llaman «cobre» si es «naranja»? y , lo más importante , ¿Por qué no han abolido , definitivamente, el infame «gorro de mechas» ?…

El yoísta y la personalidad cactus.

Yoísmo/ Egoísmo: (…)Etimológicamente viene de ego [yo] e ismo [práctica], por lo tanto significa la práctica de ser yo (…) Wikipedia, dixit.

Yo ( ja!) añadiría :  «la práctica de ser yo, sobre todas las personas, situaciones y cosas».

El yoísta , suele ser egoísta , egocéntrico y narcisista. Son características bastante comunes en esta patología pero la que se impone es la «ausencia-total-de-empatía».No es capaz de ponerse en el lugar del otro , simplemente lo usurpa y lo convierte en :

Yo, más.

Yo, peor.

Si le hablas de un mal momento ( p.e. : una enfermedad ), el yoísta no sólo no te dejará explicar tu vivencia( que es , muchas veces, vaciar, desahogarte, consolarte..)si no que te relatará ( con todo tipo de detalles) las suyas o de los suyos que, evidentemente, son peores , más dramáticas o más interesantes que las tuyas.

Nunca podrás decir que sufres. El yoísta sufre, más.

No se te ocurra quejarte de tu suerte . El yoísta siempre estará peor que tú.

Yo, también.

El yoísta del también no es más dramático o peor que «lo tuyo» ( aunque se dan casos mixtos en los que se mezcla, el «más» y el «peor» con el «también«) :por ejemplo , relatas un viaje reciente, acabas de llegar y estás expansivo. El yoísta te corta , el también ha visitado esa ciudad o, también se lo pasó genial en otra, que te recomienda fervientemente. Esto ocurre en cualquier tema de conversación que se produzca.

La mayoría de las veces, no se da cuenta de que lo es. Es posible que lo reconociese, objetivamente,  si lo grabáramos y después, le hiciéramos escuchar su propia voz , a la vez que contabilizamos las veces que dice «yo» o se refiere a sí mismo. Aún así, no lo probeís. Ser yoísta es un grave defecto de la personalidad que , pocas veces , es reconocido. Es más, el yoísta tiene tendencia a convertirse en mártir.

La falta de empatía y su inmersión en su ombligo, los convierten en personalidad cactus. Te acercas una vez y te pincha con su yoísmo pero piensas » es mi amigo», «es mi suegra»… Te acercas una segunda vez y el cactus te vuelve a pinchar. ¿No te estoy explicando que he ido a urgencias, con mi padre y un infarto? ¿Qué más me da que a tí te trataran fatal cuando fuíste, tú, a urgencias, hace cinco años, por áquel terrible dolor en la cadera que no te dejaba vivir y que te dolía más que a ningún ser humano de este planeta? .

Llega la tercera ocasión y el «yoísta» está preparado para pinchar de nuevo. No olvidéis que es un cactus. Es entonces cuando se activa nuestro modo «No pain», «No dolor» y decidimos que vamos a esquivar la espinita.  Te alejas del cactus y no te pinchas más.

Lo mejor es huír del yoísta y dejarlo con su yo.

Ya se las apañarán ellos dos…

Imagen : http://soyunyuyo.com/tag/cactus/

Diez minutos eternos en la elíptica.

Bueno, bueno… Ya está aquí, de nuevo, la dichosa «operación bikini» y «operación bañador» ( aunque la de los tíos, genera menos ansiedad… de momento…).

Sea por la fecha, sea por la necesidad de buscar una forma cómoda de hacer ejercicio ( ¿existe forma cómoda?), sea por el acojone del efecto de la edad en el cuerpo, sea por lo que sea, decidimos dejar de utilizar la bici estática de perchero ( ultimamente, la tenía en el despacho y colgaba del manillar los maletines de los portátiles y otros bolsos y mochilas…) y retomar el tema clásico de «10 minutos al día«, para empezar.

Como todo proyecto de este tipo, se inició con una ilusión pasmosa pero el ataque a la bici duró 24 horas: a los cinco minutos de uso, los pedales casi que se desintegraron … La bici estaba ya viejita pero, vista nuestra nula capacidad de compromiso hacia el aparato, pensamos que era mejor «probar» antes que comprar una nueva. El destino no tenía esos planes y , tras esos cinco minutos de pedaleo desenfrenado, la bici ya estaba para el arrastre y no quedaba otra opción que apostar por una nueva.

Situación : Ufff!! Si son baratitas, hacen ñiki-ñiki por todos los lados y la propia incomodidad te hace desistir del intento. Las más caras son una inversión saludable pero muy arriesgada para nuestra personalidad poco perseverante en esto del ejercicio. ¿Qué hacer?.

En el centro comercial de turno , encontré una propuesta de bici estática de categoría media que podía servir: ni muy barata, ni muy cara… Un buen perchero ( hay que valorar todas las posibilidades). Resultó que la bici era de esas que van en caja, la pones en el carrito y la llevas a casa ( por cierto, pesaba un huevo). Una vez abierta la caja , nos topamos con un manual de intsrucciones de montaje, con más de 1000 tornillitos y conexiones eléctricas ( tenía hasta pulsómetro).  Miramos los tornillos y el plano y , tras un serio debate, volvimos a embalar la bici ( que, repito, pesaba un huevo) y la devolvimos.

El primer intento fue fallido pero… no íbamos a darnos por vencidos…

Tras esta experiencia, me dediqué a buscar en Internet, precios, modelos y… el montaje a domicilio. Es entonces cuando descubrí : ¡La Bici Elíptica! ( queda claro que hace tiempo que no me paseo por la zona de máquinas del gimnasio…).

Mi investigación exhaustiva me proporcionó una información que me gustaba : 1) No estaré sentada ( fuera el dolor de trasero post-bici -y ya sé que después desaparece pero…), 2) Moveré el tronco superior (¡Qué bien!) y 3) Era idónea para los cuerpos poco entrenados que desean un inicio suave ( el movimiento es de bajo impacto).

El siguiente paso fue ir a El Corte Inglés, comprar una elíptica media , evidentemente, con montaje incluído .Después de ver cómo montaron la bici ya os digo que lo mejor que hicimos áquel día, fué devolverla…

Ya teníamos la bici elíptica, plantada en medio del salón ( por la salud, lo que sea) e iniciábamos el proceso : «diez minutos al día».

Es curioso como todos pensamos que estamos en mejor forma física de lo que realmente estamos. La frase ¿Sólo diez minutos? la oí hasta la saciedad… Sólo el que lleva tiempo sin moverse y se pone encima de la máquina sabe lo que significan diez minutos completos, con sus segundos y todo!!! Son inexplicablemente inacabables, infinitos. Lentos. Tortuosos.  Cuando te parece que ya debes estar acabando, miras la pantallita y aquello marca 4 minutos. No has llegado ni al ecuador y ya te parece que vas a tope. Nadie confiesa esta terrible realidad porque diez minutos parecen poco…Mientes y punto.

En casa, cada uno se había marcado sus metas. Las mías eran claras, tras lecturas de blogs y experiencias en foros : empezar con los míseros y larguísimos diez minutos e ir aumentando un minutito cada día . Se me tachó de chorras y blandengue pero, sinceramente, la consecución de uno de esos minutos eternos en la bici, para mí ya era una victoria ( cada uno se sabe lo suyo).

De eso hace ya tres semanas y , ahora, estoy haciendo de 25 a 30 minutos diarios . De verdad. Sin mentiras, ni pausas, ni agobio… Hay varios factores determinantes para que me haya ocurrido este hecho «milagroso» ( que ojalá dure) :

1) Estar distraído.

2) Estar muy distraído.

3) Estar distraídisimo.

Al principio, me lancé a las mañanas ( antes de la ducha) y me recreaba en las notícias ( política, crisis, economía, Estatut…)pero , por cambios de agenda, tuve que pasar el momento -bici a la tarde y me encontré con «Sálvame» y toda la troupe, en plena ebullición. Y, claro, se me pasaron los minutos a la velocidad del rayo . Nunca pensé que le tendría que dar las gracias a Belén Esteban y Jorge Javier Vázquez por ayudarme a hacer una actividad cardiosaludable pero entre el esperma de uno que se lo dió a su madre , la tía esa que habla con Dios y en primera persona, la folclórica imputada, la mujer del torero, imputada, las broncas del baile de San Vito ( perdón, de la Estebán) y todos esos líos surrealistas que se montan, se me fue pasando el tiempo ( uno, dos, uno, dos) y llegué a «olvidar» que ya había acabado mi «tiempo reglamentario».

Con música, no puedo. El ritmo innato que me sale del cuerpo,  me hace variar, el uno, dos, uno, dos y me descompensa el movimiento. Y , la mayoría de veces, mi mente no está en la música ( está mirando el crono de descuento). Así que la televisión ha sido mi factor X de éxito.

Ayer, me puse el último episodio recopilatorio de Mota y llegué a la enajenación total(es una pena que ya se haya acabado)así que he decidido que  buscaré algo que me enganche porque no quiero exponerme demasiado al «asado neuronal» que te puede producir un exceso de Sálvame.

En una entrevista a Ferran Adrià en Buenafuente, el cocinero comentó que hacía ejercicio por la mañana y que lo hacía viendo la redifusión del programa BFN y que eso lo ayudaba mucho. En ese momento, no capté el significado real de sus palabras pero, ahora, he tenido como una epifanía y me he dicho: lo grabo cada noche y me lo trago con la sesión de elíptica. Además, siempre me duermo después del monólogo…

El mensaje de este post es para aquellos que consideran «eternos» los diez minutos del principio en la elíptica. A todos aquellos que se quedan frustrados cuando ven que eso, ya es mucho para el cuerpo. Si se va poco a poco, se supera esta extraña percepción de «alargamiento temporal» y, si consigues distraerte con algo que te interese, el cerebro se emboba y el cuerpo va haciendo su ejercicio , solo y mecánicamente.

Ahora, sólo me queda rezar al Jesusito de mi vida, para que me dure la afición.

N. B : Trabajo muscular con la Elíptica. Esto es lo que mueves…

Posts relacionados : Operación bikini : Ayyy!

Fail = meter la gamba

Miras la etiqueta de esa camiseta y te encuentras esto : la simbología típica y la frase : «Dáselo a tu madre. Ella sabrá que hacer» ????.

La cosa es que esta es una etiqueta «real» que un cachondo mental remató con un consejo útil , con el fin único de que no mezclemos la dichosa camiseta con otras prendas inadecuadas…

Esto,se considera FAIL . Es una cagada, un error , una gamba.

No te digo nada si lo que quieres es anunciar un precio de oferta de unos plátanos y, en un alarde de FAIL total , vas y haces esto :

¿Qué te parece el precio de la «fruta curvada amarilla»?

Imagina que decides organizar una fiesta de cumpleaños ( 84 años!) para tu adorable Tía Maggie. En el proceso, la Tía Maggie se nos va «hacia la luz» . Descanse en paz.

En la web failblog.org podeís encontrar «FAILS» de todos los tipos imaginables…de esos que confirman que la realidad supera ( con creces) la ficción. Esta web forma parte del network Cheezburger.com.

Esto es un invento de Ben Huh, uno de esos visionarios del 2.0 que ha configurado un negocio de éxito a partir de la gestión de  memes. ¿Memes? Eso lo serás tú, he pensado pero después he descubierto que un meme , en Internet, es una de esas imágenes o vídeos virales que circulan por la red y que se hacen famosos puntualmente ( ejemplo : El Trololó). En knowyourmeme se puede saber cuando, cómo y donde se ha originado un meme ( si lo tienen archivado). El enlace os llevará al origen del Trololó.

Ben Huh decidió recoger-transformar-compartir estos memes ( que  es información libre que circula por la red) y agruparlos en su famoso Cheezburguer. Sólo  la página BlogFail tiene más de un millón de visitas al mes , sólo en USA.

En Cheezburguer, además de BlogFail, puedes encontrar una web específica de «incorrecciones idiomáticas» ( sean gramaticales, ortográficas o de contenido):

Otra de gráficos imposibles :

Y, otra que me ha hecho mucha gracia : El Photobomber /Vídeobomber que viene a ser ese tipo o esa cosa que aparece en una foto y te la destroza ( o te la mejora , según el caso) .

Todo esto ( y más)  en Cheezburguer.com

Este lunes, no.

Este lunes, los culés , nos vamos a poner la cara del sábado….

Día Feliz.

El Día Feliz genérico ( ni es el día de tu boda, de tu primer beso, del nacimiento de tu hijo, de la reconciliación con tu padre, con tu «ex», etc…) es un día normal de felicidad cotidiana:

1-. Te despiertas y descubres que : a) Llueve suavemente y oyes el repiqueteo de la lluvia en los cristales , al abrigo de tu confortable y mullido edredón y b) es muuucho más temprano de lo previsto y puedes volver a dormirte…a gusto.

2-. Ya despierto y tras un cappuccino/café delicioso, te sientes lleno de energía.La familia, el amor, la salud  y el trabajo, bien, gracias.

3-. El espejo sienta bien. No es que seas más guapo, pero el pelo , hoy, luce. Te ves más morenito , menos arrugas, más deshinchado…En definitiva: la versión de tí que conoces, está sensiblemente mejorada en este Día Feliz.

4-. La ropa que has elegido es,»la favorita». Las prendas que, de todas las que tienes en el armario ( y son taaantas!!) , son las que más frecuentas y más te pones. Hoy están en perfecto estado de revista, limpias,planchadas y desprendiendo el aroma del suavizante San ( es el que más dura la fragancia…si lo veís, probadlo) .

5-. En el bolsillo del abrigo encuentras 40€ de un cambio que te dieron y que metiste apresuradamente en el bolsillo. Los habías olvidado. Tienes la sensación de que te lo han regalado. Inexplicable, lo sé pero es así.

6.- El coche está limpio y reluciente. No va a llover más y no hay palomas a la vista en kilómetros a la redonda.Encuentras plaza de aparcamiento donde quiera que vas.

7-. Recibes algunos de esos piropos elegantes ( ¡Qué guapo/a estás hoy!, por ejemplo), resuelves con éxito  un tema complicado en el trabajo y en la reunión del cole de los niños te dicen que todo va bien.

8-. Vas al centro comercial de turno y haces una compra inteligente, no te olvidas las bolsas recicladas y no hay cola en la caja. Te encuentras a un/a «ex» mientras estás cargando de bolsas tu coche reluciente, sabiendo que hoy, estás especialmente «energético». Cuando se va, lo/ la miras de reojo y te regodeas satisfecho ante las proporciones gigantescas que están adquiriendo su culo y/o tripa…

9-. En casa, tienes un momento para pararte y salir al balcón, la terraza, el jardín y dar unos sorbos a tu bebida preferida mientras reflexionas y te haces consciente de lo Feliz que está siendo el día.

10-. Hoy, tu serie favorita en TV. La cena ha sido liviana y perfecta y te relajas solo o acompañado en el sofá o la cama de tu casa… Aunque ha hecho un día espléndido, vuelve a llover suavemente… La lluvia repiquetea en la ventana y su tintineo te hace dormir… a gusto.

Mañana, será otro d…zzzz

N.B : Por compensar el Día Grrr !!!.

N.B2 : Imagen en www.imagechef.com