Fotos con amor.

Recuperando algunas fotos que he ido publicando en este blog.

Con amor, para un lunes 14 de febrero.

Casualidad.

Solo verlas.

Son tan bonitas que no requieren de palabras.

Verlas ya es suficiente.

Cata de olivas.

Fueron 16 olivas. 

Cosechadas con todo el amor del mundo.

En maceración, tras el tratamiento para eliminar el sabor amargo, desde inicios de octubre.

Cuatro meses después, toca la cata.

Resultado de la cata: no he probado nada más amargo en mi vida. Solo hemos podido con una oliva, la primera. La persistencia del sabor es intensa , duradera y desagradable. Efectivamente, algo ha fallado en el proceso…

O sea, fail de olivas.

El sol y las guerras.

Tantos días con la luna escondida tras las nubes que hoy mi cámara ha preferido el sol. 

Es mejor momento porque aún hay luz, no como en la oscuridad de la noche en la que nunca descarto una visita de algún alienígena, interesado en saber más de nosotros.

Para mi sorpresa, es en esta fantástica puesta de sol cuando pasa. Aparece ante mí, un ser diminuto que dice venir de una galaxia de la que no entiendo el nombre. También se postula como una raza de inteligencia superior que nos pueden ayudar a mejorar. Solo debo contestarle a una pregunta:

¿Cuántas guerras hay en este planeta?

Me viene a la cabeza el conflicto de la pobre Ucrania, entre Rusia y EEUU y se lo digo. Pero pienso en Siria, Libia… Le pido que espere un momento y se lo pregunto a Siri.

Guerras en Yemen, Siria, Libia, Etiopía, Mozambique, República Democrática del Congo y Haití. Golpes de estado que pueden desembocar en guerra en Chad, Guinea-Conakry, Mali, Níger, Sudán y Myanmar. Conflictos serios como el de Palestina e Israel, el del Sahara, Marruecos y Argelia. También en Colombia y Nicaragua, entre otros.

Además, hay 32 países que representan un 28% de la población mundial que viven bajo una dictadura o régimen totalitario.

El pequeño ser me observa consternado. La siguiente pregunta era sobre los umbrales de pobreza, pero, ante la avalancha de guerras y conflictos armados, desiste de su misión.

Desaparece en su mini nave.

No he podido decirle que una de cada diez personas en este planeta vive por debajo del umbral de pobreza.

Un mundo tan bello y, a la vez, tan feo.

Ciao, mini alienígena. Haces bien.

Pobres marcianos.

Los marcianos pacíficos están intentando comunicarse. Ya les hemos enviado artefactos y saben que, pronto, llegarán seres humanos. Que tengan un almacén logístico de Amazon es cuestión de tiempo .

Suponemos que tras analizar nuestros símbolos universales, el emoji de la carita sonriente les ha parecido apropiado para lanzar un mensaje de buen rollo.

Foto de la NASA. Es un cráter real en Marte.

Pobre marcianos . No saben lo que les espera…

Pereza o rebeldía.

Seguimos yendo tarde, pero vamos, que ya es algo.

Este año, la camelia va más lenta . Ya hay opiniones en mi entorno, de que se debe hacer un cambio de maceta…

Algún capullo ha pasado de ser verde a dejar entrever el rosado de las futuras hojas de la flor . Va evolucionando a su ritmo, el que ella decide.

Es una camelia perezosa o rebelde.

Puestos a elegir, siempre me gusta más que sea una camelia rebelde.

Contagio positivo.

Tras dos años de pandemia, ya estamos muy familiarizados con el término contagio.  Según la RAE este término hace referencia a la “transmisión de una enfermedad, por lo general infecciosa, de un individuo a otro y aunque la RAE hace referencia a su sentido figurado con esta frase “Teme un contagio de la violencia a otros barrios” la definición queda un tanto floja .  

El contagio también se da en las emociones. La transmisión de un individuo a otro de emociones como la tristeza o la alegría, el miedo o la esperanza es un hecho comprobado.

Photo by Marcela Rogante on Unsplash

Como en toda “transmisión” lo que es negativo, nos contagia y nos produce desazón y mal cuerpo. Nos disturba . Nos hace sentir angustia, miedo , tristeza e incluso odio ( solo hay que pasearse por Twitter para ver que rápida se da la transmisión). No sé si existen mascarillas que prevengan de ese tipo de contagios, pero sí que se pueden contrarrestar con dosis de exposición a la emoción más contagiosa que existe : la alegría y en todas sus formas : risa, humor, música…

Photo by Caju Gomes on Unsplash

¿Qué decir de un buen ataque de risa? ¿Quién no ha oído hablar de la risa contagiosa?¿Llorar de la risa? La oxitocina y la dopamina como locas en el sistema límbico, dejándote con una sensación de bienestar imposible de encontrar de otra forma.

Aunque a veces es difícil, a causa de nuestro propio estado de ánimo y nuestras circunstancias vitales, sería bueno proponernos contagiar de alegría y de risa a los demás. Se puede empezar con un contagio deliberado al día y, después, ir añadiendo contagiados. La transmisión suele ser exponencial.

Ese es el verdadero contagio positivo.

Photo by Jessica Felicio on Unsplash

NB : La risa es la distancia más corta que se puede encontrar entre dos personas.

Ommm.

Un poco de saturación de color por aquí y por allá y el paisaje familiar se convierte en un paisaje donde habitan las hadas.

Ommm.

Feliz fin de semana.

Ya tiene su Spa.

Y llegaron los Reyes Magos y con ellos, los regalos. Para mi sorpresa, se han acordado del petirrojo y me han traído un soporte-comedero-spa.

Ahora, lo puedo ver desde la ventana de la cocina. Y confieso que, me quedo parada frente a esa ventana, en silencio, concentrada, esperando ver al petirrojo aparecer por allí.

Es una relación beneficiosa : él tiene su Spa y yo mi momento de meditación esperando su visita…

Petirrojo 2022 .

Al petirrojo que visita mi casa cada año, lo descubrí en el 2017. Supongo que será familia del primero.

Descubrí que es sociable con otros pájaros, pero muy territorial. Por lo que leo, será raro que lo vea en pareja hasta dentro de unos meses y una vez realizado el cortejo, estos pájaros van muy a lo suyo, en plan independiente. El petirrojo macho deja a la hembra estar en su territorio, pero, después de la cría, tanto la hembra como sus vástagos deben abandonar el nido y buscarse su territorio. Y cada uno, el suyo.

Este año ha vuelto, como de costumbre . No sé si es el mismo, si es macho o hembra, pero tengo claro que mi casa es su territorio.

Y he caído en la trampa y como ya lo considero de la familia,  le he dejado agua y alpiste.

Me ha manipulado sutilmente y ya ha conseguido la pensión completa.