Sí. Ya me he contagiado. No me ha sorprendido ya que me suelo «contagiar» por el virus Brown, Falcones, Zafón, Follet, Gordon…y toda esa increíble lista de inventores de historias para evadir. Debo tener esa predisposición. Curiosamente, me he contagiado tarde del fenómeno Larsson … Hay varios motivos : 1) Trabajo de lectura acumulado, 2) certeza de que iba a engancharme, 3) plan estratégico para leerlas las tres «en línea» ( hoy me he acabado la primera; mi hermano me pasa la segunda que ha acabado de leer este fin de semana y después, será la tercera -que ya ha encargado -. Seguiditas… y, finalmente, 4) un cierto rechazo a la portada.
Es curioso, pero esta portada me distorsionó un poco la imagen de thriller y me hacía evocar cosas más siniestras. No sé. Mientrás aquella portada me miraba desde la mesilla de noche, yo me resistía a empezar el libro de Larsson.
He investigado un poco la elección de la portada y el título. Según el autor, los títulos de las obras deberían haber sido «Los Hombres que Odiaban a las Mujeres», «La Chica que Jugaba con Fuego» y finalmente » Castillos de aire» ( que equivale a nuestro palacio de las corrientes de aire). Larsson había comentado con su editora que la portada ( me refiero al primero de los libros) se podía centrar en detalles como los piercings o los tatuajes de Lisbeth Salander. Los Departamentos de Marketing de las editoriales pueden cambiar el título ( siempre respetando la filosofía del autor) y deciden el diseño de las portadas. En España, la Editorial Destino, eligió al pintor Gino Rubert que ideó esta portada a partir de trabajos anteriores en los que la modelo es una ex-novia suya ( permitidme la frivolidad) y que con ese sello tan personal, quieren reflejar algo de la Lisbeth de Larsson y yo creo que no lo consigue. No la veo ahí reflejada, la verdad. No obstante y aún con esta sensación negativa que me da ( a mí) la cover, he de admitir que tanto la elección de los títulos como esas extrañas imágenes , han dado una «imagen de marca» propia al fenómeno Larsson en España.Ya es inevitable ver a la ex novia de Rubert y volar a Suecia, Salender, Blomkvist y Millennium.


A todo esto, mi entorno ya contagiado, me hacía constantes referencias a los libros… Mi hermano me notificó que este fin de semana se acababa el segundo así que, este fin de semana, he acabado de leer el primero…Sin duda, el personaje más atractivo es la extraña Lisbeth ( que es la mujer que intentan evocar las portadas…) , su extremada inteligencia y su supuesta inadaptación (se autodefine como freak). Los datos sobre maltrato en Suecia producen escalofríos y la trama te engancha cuando superas el entramado de nombres suecos ( personas y lugares). Esto ya me ocurrió con «El Chino» de Mankell. Ni conocer la terminología Ikea, te ayuda para pasar la fase de adaptación…
Una vez te metes, ya está. Te posee.
Ahora, estoy expectante ante la chica que juega con fuego o que sueña con el bidón y la cerilla y después estará en un palacio con corrientes de aire , como si fuera un castillo … Lo que es seguro es que Larsson nos hará evadirnos , de nuevo, abducidos por este grupo variopinto de suecos que nos traen por el camino de la armagura (buena).
Por cierto:
arquibanco
Más información sobre la trilogía Millennium ( Que Leer y La Vanguardia)
En estos artículos también encontraréis info sobre la situación de la viuda de Larsson ( no casada oficialemente pero compañera durante décadas) y la campaña de soporte que se está realizando para que reciba parte de los Derechos de Autor … Te crees que los países más liberales también son los que más protegen a las personas en situaciones de este tipo y, la realidad indica lo contrario. www.supporteva.com

Al Nuevo Orden Mundial, ese que se jacta de que la crisis nos va a hacer más sabios en el consumo, que nos va a hacer felices necesitando menos y valorando más lo que tenemos, el que nos grita que es necesaria la coherencia en un mundo desequilibrado, a ese Nuevo Orden Mundial, le chirrían los dientes y está teniendo una sensación desagradable , del tipo «sonido de uña en pizarra»…
«Lo bueno no acaba si algo te lo recuerda»
Lo doy por imposible. En Cataluña con un 37,54% de participación ( 62,46% abstención) , un número de votos en blanco (2,94%) que se deben sumar a la abstención pasiva y un número de votos nulos del 0.77% los resultados dicen que la abstención pasiva y activa total en Cataluña del 66,17 %. Osea, que de cada 100 ciudadanos, 66 decidieron expresar su absoluto descontento y no acudir a las urnas o acudir para decirles a todos los que se presentaban que NO interesan sus propuestas, ni sus formas . 66/100 conforman una mayoría clara y precisa. El mensaje está claro, ¿no?. Como es en Cataluña, lo del «català emprenyat» se ponía claramente de manifiesto. Estamos enfadados y lo dijimos claramente …
Cuando hablamos de «Comercio Justo» , inevitablemente hacemos una asociación emocional con la caridad, la compasión …. Si alguna vez estamos en disposición de comprar un producto en este canal, pensamos que estamos ayudando a un colectivo concreto ( cosa cierta) pero la realidad es que al realizar esa transacción comercial lo que estamos haciendo no es ser solidarios. No . Lo que hacemos es «ser justos». Parece algo tan sencillo y tan de «norma vital», algo tan lógico ( ser justos en todos los aspectos de la vida, es una de nuestras metas ¿no?) que parece increíble que este comportamiento básico se viole y se incumpla ( siempre por interes económicos) y se cree una situación tan injusta que requiere una profunda reflexión por parte de nosotros, los consumidores finales.
Esta semana son varias las cosas que me han llamado la atención y me han hecho exclamar»de puta pena«. Sé que suena feo, pero esa concadenación de «pés», pronunciadas con fuerza, me permite desahogarme en la simple dicción de la frase…
Este es el culete que te queda, si te has puesto, te pones y te pondrás ( por siempre jamás)la mejor crema anticelulítica-reducecontorno-adelgazante del mundo. Por lo menos, esa es la fantasía que quieren proyectar en tu mente, cuando anuncios de este tipo te colocan estos culos perfectos a pocos centímetros del tuyo. Pocos son los fabricantes de cosméticos ( Dove, p.e) que apuestan por un mensaje más realista : prefieren hacerte creer que puedes conseguir algo increíble con la cremita. Evidentemente, nuestro cerebro se deja engañar lo justo y somos conscientes que hay cosas que no se pueden arreglar ya que no existe la poción mágica que modele nuestra constitución y predisposición heriditaria… Pero, aún siendo evidente que las mujeres tendemos a ser diversas y variadas y que la foto del culo este corresponde a una mínoria privilegiada, siguen atacando con estas imágenes de culos y piernas utópicas…
A menos de una semana de las Elecciones Europeas y, por primera vez en mi vida, me estoy planteando seriamente el «voto en blanco».