¿Es un juego perverso?

¿ O qué? ¿Una broma? ¿Ganas de sacar más dinero del contribuyente ? ¿Una prueba de nuestros reflejos como conductores?

Estos días, estoy recorriendo kilómetros y kilómetros en mi coche, surcando la autopista ( y la autovía), de aquí a allá. Voy con mi música preferida y atenta, sobre todo, a los cambios de velocidad que me obliga la «velocidad variable» que marca la carretera.

Unas señales fijas me indican que puedo ir a 120 Km/h pero , dos metros más allá una señal luminosa, me dice ¡No! ¡A 80 Km/h, señora mía! y un kilómetro después, me lleva a los 60 Km/h para acabar con unos confortables 100 Km/h.

Los coches van frenando, reduciendo, acelerando… Si es de noche, las ráfagas de los rádares ( foto y multa) pintan la noche de destellos luminosos…Si no fuera por lo que tiene de trampa, os diría que es hasta bonito…

Me ha dado por pensar que hay un centro de «control» de velocidad, donde un ser perverso se dedica a ir cambiando las velocidades de forma aleatoria y se lo pasa pipa, observando en las pantallas, lo locos que vamos los que intentamos seguir las pautas de su locura ( para evitar la multa).

Pensamos, los que surcamos esa autovía, que esto era un tema puntual y que iban a eliminar la velocidad variable pero…no!. Además de mantenerse, se va a implementar en muchas zonas de España… Si no la tenéis ( la variable, digo) os va a llegar…Además de todos los puntos de atención que requiere la conducción, váis a tener que bregar con el acelerón y el frenazo… Si por lo menos se entendiera para qué sirve ( no es verdad que sea por la contaminación, ni por la afluencia de coches en la entrada de Barcelona) podríamos intentar adaptarnos a ese tira y afloja pero… ¿Para qué ?

Lo que os digo: es un perturbado, un «malalt» , un aburrido, un perverso con un joystick…

¿Y si buscamos al tío este que se dedica a ir cambiando la velocidad y lo neutralizamos?

¿Alguién lo conoce?

Se agradecerá cualquier pista…

Los «Tus».

Estás viendo una escena  como de una película:  los recortes en Sanidad, las listas de espera, las salas de Urgencias plagadas de camillas en stand-by  a la espera de una cama que no llega nunca, las enfermeras atareadas, los médicos estresados… Eres un observador más . Lo lees en la prensa, lo ves en las noticias pero… no hay ningún “tu” implicado.

Y, entonces, la mala fortuna hace que haya un “tu” de los tuyos, en medio de ese escenario , antes lejano: tu hijo, tu padre, tu madre, tu pareja, tú mismo… La distancia entre la realidad y la ficción se acorta, mengua, desaparece. Eso que era antes una entelequia se convierte en algo palpable.

Es posible que en esa camilla, en ese pasillo de Urgencias, el que esté sea un “tu”. Es posible que ese médico que ya no puede más ( y que va sobresaturado de guardias) te hable desde una distancia emocional casi inadmisible en tu estado de alarma por tu “tu”. Es posible que no entiendas porque tardan tanto las enfermeras , que tienen cientos, miles de “tus” de otros que atender ( a los que hacen lo mismo que a tu “tu” a cambio de un salario indigno!). Es posible que te irrites cuando descubras que se han eliminado las meriendas de los pacientes para ahorrar ( ya no hay yogurts ni zumos para merendar.) …

Es posible que te sientas impotente.

Y lo sabes ( la prensa habla cada día de los recortes en Sanidad) pero cuando lo vives en tus “tus” , se convierte en una buena torta en la cara ( lo que quería era poner “ hostia” y no torta) que te espabila de golpe y te hace ver lo que han conseguido los que nos han gobernado y, en teoría, velaban por mis “tus” y los “tus” de todo el mundo…Supongo que se darán cuenta del error y del desastre ocasionado cuando un “tu” de los suyos se vea en el escenario…aunque se dice , se rumorea que estos ya tienen su habitación individual firmada en el pacto ese que hacen con el diablo.

Decía que era posible que sintieras impotencia si tenías un “tu” implicado.

No es una posibilidad : lo vas a sentir, fuerte y claro.

Y mientras tanto, allí, en Urgencias, hay muchos “tus” de otros, esperando una cama…

(Y sin un puto zumo).

 

 

A la carta.

He recopilado algunos de los relatos que había publicado en el portal de megustaescribir.com ( y que he duplicado en este blog), para editar uno de esos libros 2.0 que SoopBook ayuda a crear de manera sencilla.

Personalmente ( esto es darme autobombo pero es lo que hay) , me da una satisfacción especial , leerlos ( y verlos) en formato de libro electrónico.

Los he dividido en sabores y «alimentos». Pura gastronomía. He elegido relatos dulces y ácidos. Con huevos, como ingrediente principal y pizza a domicilio. Los hay de cuchillo y otros, sazonados con fantasía.

Están (por si alguien quiere dar un bocadito) en http://alacarta.soopbook.es.

No incluye bebidas… ; – )

Louboutin .

Me maravilla el ser humano. Sobre todo, lo normalmente bueno que es.  Y es que hay muchos, muchísimos que son malos pero hay muchos más que no lo son. Y ganan por mayoría. Vivimos en mundo poblado de gente solidaria y colaboradora . Yo me atrevería a decir, de nuevo, normalmente solidaria y colaboradora . Gente normal.

En estos días de vacaciones, he tenido un incidente con el coche. Por unas horas, estuve en la piel de Alan Rulf en sus Mitos Revisados: buscando un taller ( aunque en mi caso era “asistencia en carretera”), en una zona extraña para mí y en la que el seguro de mi coche no tenía “empresa colaboradora” que pudiera actuar rápidamente. Para más infortunio, el lugar lleno de pueblecitos pequeños ( y encantadores) estaba en plenas Fiestas Mayores ( lo que se traduce a :” ningún ser humano operativo y menos para urgencias del motor”).

No me encontré a un holandés errante , ni vampiros, ni buscones, ni a Blancanieves ( que es lo que se va encontrando el amigo Alan) pero, en su lugar, conocí a un buen número de personas, volcadas en ayudarme ( con más o menos fortuna):  una pareja de mujeres , empeñadas en pensar conmigo una solución, a un vecino de la zona, llamando a su casa para implicar a la familia en mi problema ( “Ellos tienen Internet”, me dijo el hombre), un trabajador de la construcción que revisaba todo lo revisable, el personal del Hotel al que debía llegar…Todos ellos, dedicando su tiempo , en una acción solidaria y espontánea… Es posible que la compasión por la pareja urbanita tuviera algo que ver pero, consiguieron que vislumbrara la esperanza ( en algún momento) y, mira, las muestras de apoyo hicieron el incidente “más llevable”.

Estas personas iban llegando , pasaban por allí, intentaban ayudar y se iban. Nuestro coche estaba en una zona en la que había otros coches aparcados. En eso que llega una súper rubia(melena perfecta) . Una increíble mujer de mediana edad , ataviada elegantemente (detecté el “Chanel” inmediatamente) tipo ejecutiva-agresiva. Una uñas rojas kilométricas. Perfume invasivo pero muy agradable. Taconazos Louboutin. Hablando enérgicamente por el móvil mientras abría un Mercedes con el mando a distancia. Ni nos mira. Sube a su coche y lo pone en marcha. Os describo una imagen perfecta, un modelo de mujer que todos conocéis …o no.

Deja de hablar y ,entonces, nos ve. Me hace señas con la mano y me acerco a su coche. Le explico lo que nos pasa . Apaga el motor, me dice que me espere y sin salir del coche empieza a hacer llamadas , aquí y allá. El tono simpático pero autoritario. Cuando acaba, me explica a quién ha llamado, a quién debo esperar y un teléfono por si no acuden a rescatarme. Todo esto lo hace con eficiencia y es muy agradable.

Cuando se aleja con su coche, aún estamos alucinados. Precisamente , la rubia-ejecutiva-imponente era un tipo de persona ( lo que son los falsos prejuicios!) de la que nunca hubiésemos esperado ayuda. En cambio, estuvo un cuarto de hora, gestionando la asistencia para un par de desconocidos…

Tras un ratito en el que no pasaba nada y no venía nadie y ya habíamos agotado todos los recursos ( los normales y los imaginativos), confieso que despotriqué de la mujer. Dije que mucha llamada y mucha autoridad y mucha rubia poderosa ( me refiero al Mito) pero que , seguíamos allí. Colgados.

Y , en eso, que aparece una grúa por el camino. Yo lo viví con efectos especiales teatrales, porque el polvo que levantaba me parecía la nieblecilla que aparece en los escenarios… Allí estaba el enviado de Eva, aquella simpática mujer rubia del Mercedes,  Chanel y los taconazos.

Un mito a revisar, pues.

Al final, lo que me llevo es que la gente actúa de forma solidaria con naturalidad. A la mayoría de las personas “normales” , les sale con fluidez.  No importa si eres un bombón de chocolate sencillo o con cereza interior o si tu envoltorio es plateado y sofisticado. En el interior, lo que te encuentras es dulce.

Una de las señoras me dijo : “Después te reirás acordándote de esto. “ Y yo pensé : “Reírme , no lo sé ( y tenía razón porque ya me he carcajeado a costa del incidente) pero lo escribiré en mi blog…”

Gracias, Eva.

N.B : Los zapatos Louboutin tienen como característica que la suela siempre es roja.

Intermitente…

En este mes de agosto mi presencia en esta, mi casa imperfecta, va a ser intermitente…

Ahora mismo, estoy en la montaña ( alta) , con una chaquetita ( fresquito!) y una conexión a internet precaria que, en otro momento me cabrearía pero, en estos días, ya me va bien…

Pero, claro, si encuentro un hueco entre caminatas y aire puro ; – ), algo tira de mía hacia el blog ( pobrecito, abandonado) tanto para leer a los amigos como para escribir esta intermitencia.

Lo bueno, es que se me acumulan experiencias  .Estoy almacenando material  para cuando se acabe esto de «Si / No / A veces»…

Por aquí estaré aunque …intermitente.

 

 

 

 

El telefonazo.

Ese bla, bla, bla…. sin parar. Verborrea incontrolada por ambas partes : ahora tú / ahora yo….

Diálogos ( y en ocasiones monólogos) de larga duración, solo amenazados por la poca resistencia de las baterías de nuestros móviles….

Hay a quien le gusta hablar por teléfono , hay quien lo odia y después estamos (en este grupo me incluyo) los que “ni-si-ni-no .Si se dan las circunstancias apropiadas, podemos disfrutar de una buena y reconfortante conversación pero, si los designios no son propicios , hacemos de la llamada una cuestión de trámite (pura burocracia) y no nos dejamos embaucar por las palabras. Los ni-si-ni-no, no siempre entablan una conversación telefónica fluida. Cómo bien indica su nombre, a veces sí y a veces no.

Cuando todo encaja , las palabras fluyen y el tiempo se transforma y pasa más rápido de lo que tienes previsto. No te has dado cuenta y has pasado una hora , pegado -literalmente-al teléfono. La oreja arde y está molesta por la invasión pero el resto de tu organismo, solo responde a la conversación. No hay otro estímulo . Ni tan siquiera una oreja hirviendo­ que lo distraiga…Eso es un “telefonazo”.

Ocurre que en ocasiones es mejor un “telefonazo” que una conversación en directo. Tu intimidad esta salvaguardada y puedes estar en pijama ( y con una mascarilla purificante de color verde) o moviéndote por tu espacio. Todo se concentra en las palabras.

No hay un “cara a cara” pero este se sustituye por un “oreja a oreja” que funciona de forma similar . A través de un teléfono puedes adivinar una sonrisa o un ceño fruncido. También existen unas reglas tácitas en el juego de los silencios que vienen a decir lo mismo que según que miradas. Así, el intercambio de información es profundo y puede ser muy rico, entretenido, divertido, reconfortante…

Y esto os lo digo con conocimiento de causa: yo soy un teléfono amarillo aunque , para este post, me haya camuflado de rosa… Presumido que es uno…

Una cuchara de madera.

Mi madre siempre me decía que ,nunca, jamás, utilizara otra cosa que la madera para remover los guisos. A ella se lo había dicho mi abuela y a mi abuela, su tatarabuela y así, hacia atrás, toda la cadena de mujeres de mi familia habían recibido ese consejo que, con el tiempo, se había convertido en una regla casi sagrada…

Nosotras, las mujeres Sazón, tenemos una característica diferencial que nos hace especiales: cocinamos muy bien…Tan bien que , a lo largo de la historia, hemos conseguido embaucar a amantes, hacer claudicar a enemigos, hemos provocado guerras y , también , tratados de paz…Si eres una Sazón, desde la más tierna infancia, has escuchado todas esas historias mientras en el horno, se iba tostando un pollo de corral, al punto justito. Ese en el que la piel esta doradita y crujiente y la carne blanquita, sedosa, melosa…Nosotras oímos “Juliana” y no pensamos en una mujer…pensamos en el corte de las verduritas en tiras de 3 a 5 centímetros de largo por 1 a 3 milímetros de grueso…

Todas recibimos un gran regalo en nuestro catorceavo cumpleaños : una fantástica cuchara de madera de boj, con nuestro nombre grabado en su mango de una longitud extra-large . Además de ser más larga de lo habitual, la cuchara es más plana que cóncava. Casi que la podríamos llamar pala, pero tampoco…Es la cuchara de las Sazón.

No es una herramienta mágica. Es simple madera de boj y años de aprendizaje y consolidación de conocimientos gastronómicos de generación en generación… Hasta ahora, ninguna de nosotras ha fallado : cocinamos muy bien y tenemos nuestra cuchara…Pero, claro, si alguien de la familia tenía que perder la cuchara , esa era yo.

Lo que es cocinar, se me da fenomenal. Mis amigos me llaman, Manos de Ángel pero en lo que al orden ( y concierto) se refiere, soy un desastre total. Cuando acabo mis suculentos platos, mi cocina parece arrasada por un huracán. Tardo más en recoger lo que ha dado de sí mi proceso creativo en la cocina que en ejecutar las recetas…Es por eso que acabo molida cuando en la mesa hay más de diez personas. Si algo tenemos las Sazón es que no nos vamos a dormir si la cocina ( y la correspondiente cuchara de boj)no relucen como los chorros del oro.

Mi desgracia ocurrió en la mudanza. Después de muchos meses de espera, me habían entregado mi pisito ( con cocina hecha a medida) en un pueblo a unos kilómetros de la ciudad y los nuevos inquilinos de alquiler del que dejaba, me habían pedido avanzar la fecha de entrada. De repente, tuve que empaquetar toda “mi vida” ( incluida la cuchara de boj de las Sazón) en unas pocas horas y con menos cajas de las que hubiese necesitado y si yo ya tengo un problema organizativo de base, sólo me falto la urgencia y el escaso material de apoyo , para que mi mudanza y mis paquetes (incluidas bolsas de basura, con las cosas frágiles envueltas en papel de periódico en su interior, y cerradas con cinta aislante)fueran un verdadero caos.

Sólo recuerdo que la envolví en un paño de cocina de los de rizo ( para que estuviera bien protegida) y la metí en una de esas bolsas negras . Sé que la marqué con una cruz, con la cinta aislante roja pero…nunca más volví a ver la bolsa ni su contenido.

La noticia fue recibida con gran consternación por parte de mi madre, mi abuela, mi tía y mis dos primas. El boj era seleccionado por un ebanista del pueblo y lo hacía en la noche del día de nuestro nacimiento. El carpintero, evidentemente, no guardaba restos de reserva de aquellas maderas : según la tradición sólo se podía crear una única cuchara…

Mi madre, a la que el apellido Sazón le pesó menos que el amor maternal, siguió queriéndome igual pero el resto de las mujeres de la familia me retiraron la palabra. Desesperada, me dediqué a buscar la cuchara de boj que más se asemejara a la nuestra , ya no por las Sazón si no por mí misma. Mis platos no eran lo mismo si no los removía y achuchaba con mi cuchara de madera.

Hace un mes, paseando por un mercadillo de frutas y verduras, me topé con una parada llena de objetos de madera para la cocina: tenedores, cucharas, boles, morteros, ollas, platos…Un hombre anciano, estaba sentado en medio del tenderete, mientras sus manos trabajaban la madera en lo que parecía : ¡Una cuchara!. Iba a empezar a sacar la madera de la cazoleta cuando lo interrumpí y le pregunté si podía hacer la cuchara un poquito más plana. El hombre sonrió y me hizo un signo de afirmación con la cabeza. Mientras continuaba su trabajo me preguntó : ¿Estás casada? Y yo le contesté, para darle conversación y agradecerle su dedicación exclusiva que no había tenido mucha suerte y que el amor, se me escapaba de las manos cada dos por tres. La segunda pregunta se refería a mi trabajo. Le expliqué la verdad : aunque siempre había querido ser cocinera, no había pasado de ayudante rasa en restaurantes de gran prestigio. Casi había acabado cuando me planteó la tercera cuestión que se refería a la cuchara. Le expliqué la historia de mi familia y lo dolida que estaba con su comportamiento por mi extravío involuntario.

Me entregó una cuchara que casi, casi, podía haber pasado por la mía original. Lo único que faltaba, era grabar mi nombre en la madera. Alentada por la buena disposición del anciano, se lo pedí con amabilidad. Me respondió que sí, que lo haría pero que al grabar mi nombre, se activaría su magia . Al oír su cháchara sobre sus poderes mágicos, me arrepentí de habérselo pedido pero, no pude ni quise pararlo cuando las letras empezaron a aparecer en la madera.

Cuando me iba, el hombre se levantó de la silla y puso su mano en mi hombro. Acercó su rostro arrugado y me susurró : la magia estará en las tres preguntas

De vuelta a casa, coloqué la cuchara en el bote que le tocaba, cerca de los fogones, preparada para actuar. Intenté recordar qué me había preguntado el anciano : Si estaba casada, en qué trabajaba y por qué quería una cuchara con aquella forma…Pensé en las preguntas y las respuestas y después, miré la cuchara. La observé detenidamente. La volví a mirar. ¿Qué magia ni qué ocho cuartos?. Era una cuchara bonita, con mi nombre…y casi, casi, como las de la Sazón.

La primera pregunta tuvo su respuesta mágica , unos días después. Tengo un amigo que es muy, muy amigo. Tanto, tanto, tanto, que no me he atrevido nunca a decirle que estoy locamente enamorada de él. Prefiero optar a su amistad que a no tenerlo en mi vida. Disimulo cuando me explica sus últimas aventuras amorosas y aparento normalidad ( pero me muero por dentro). Lo invité a cenar ( para probar mi cuchara nueva) cómo había hecho cientos de veces, pero ese día, tras degustar una deliciosa crema de coco con filamentos de miel crujiente y nieve de cacao puro , me clavó su mirada profunda y me confesó su amor apasionado, acumulado a lo largo de los años…Estamos planeando nuestra boda que deberemos aplazar unos meses porque he conseguido trabajo como Chef en el afamado “Maison Le Ciciricot”. Debía acudir a la entrevista de selección con una de mis mejores recetas . Así que con mi cuchara nueva, preparé una lasaña natural de calabaza y verduritas con una suave compota de manzana gratinada que me llevó directa al puesto de finalista y , tras la recreación del postre sublime del día en el que él me declaró su amor, conseguí el puesto de trabajo. ¡Aún no me lo creo!.

Con estos dos hechos prodigiosos, se me dan las respuestas mágicas a las preguntas que me formuló el señor de las cucharas pero estoy algo desconcertada con la tercera. Sólo recuerdo que le expliqué lo molesta que estaba , sobre todo con mis primas por el vacío familiar al que me estaban sometiendo ya que sólo por afinidad generacional me debían haber comprendido…Se han enterado de mi nuevo trabajo en el prestigioso “Maison Le Ciciricot” y me han llamado para cotillear. Están muertas de envidia : todas las mujeres Sazón queremos ser cocineras…y lo mío, es un éxito sin precedentes.

Las he invitado a cenar… Para hablar y para limar asperezas…He encontrado una receta sorprendente : una ensalada de tréboles, endivia y canónigos, con cebolla caramelizada y semillas de beleño. No sé como conozco los efectos del beleño pero sé que la ingestión de  más de 150 semillas por adulto puede ocasionar la muerte. Y que produce dolor de cabeza, embriaguez, retención de orina y espasmos de los músculos de la mandíbula.

Mi ensalada, no lleva más de 100 semillas así que no hay peligro vital…y aunque tenga efectos secundarios, el plato es delicioso.

¿O he puesto 300 semillas en la ensaladita?…Mira, no lo sé. Soy tan despistada y tan, tan desorganizada que hasta perdí la cuchara de las Sazón, en una simple mudanza…

Este es otro objeto de mi libro «Objetos Sencillos que tienes en casa» que podéis leer, al completo, aquí : http://objetosencillos.soopbook.es  o descargarlo en formato epub en la tienda ( es gratuito). Link directo.

 

Soñamos con la experiencia…

Lo leí una vez, en una revista de decoración…

No recuerdo las palabras exactas, pero ( más o menos) , lo que se decía era que cuando vemos una de esas casas preciosas , que aparecen en las revistas, lo que deseamos es la experiencia que nos trasmiten y, remataba el tema, con la advertencia de que esa «experiencia» está idealizada.

Ejemplo : ves un salón, bellísimo , de blanco inmaculado.Un sofá enorme y mullido, de color blanco también. Una mantita de color crudo, para reconfortarte cunado estás leyendo… Y tu te ves allí, monísima, recostada en los cojines,  con un cappuccino y un libro… Si fuera está nevando, mejor… pero la realidad de esa experiencia es que el blanco es el color más sucio para un sofá y para el cappuccino y para los niños y para la vida cotidiana… Y que ese salón no estará tan recogido y perfecto cómo lo ves en la foto, jamás…Acaso unos minutos, post limpieza, antes de que la familia lo asalte…

Esto de soñar con una experiencia asociada a » algo» es lo que me ha pasado esta tarde… Aún estoy oyendo las risas ( carcajadas) de los que han visto mi adquisición y mi lógica para llegar a hacer mío ese objeto.

Me he comprado un «Celestrón» . Exactamente, el Celestrón ( es que el nombre me provoca algo…) es un telescopio. ¿Para qué quiero yo un telescopio? Esa es la pregunta que me han hecho en casa , cuando tras explicar que era una oferta irresistible ( un chollo, vamos), he mostrado la caja alargada del artefacto.

Simple : me he visto en un lugar del Alt Empordà ( al que iré en Agosto) que las noches de verano, regala un cielo cuajado de estrellas. La poca contaminación lumínica del lugar, permite ver las constelaciones ( que no he sido capaz de aprender y que me cuestan mucho de identificar aunque lo intento). He proyectado ese «momento telescopio», en el jardín, con mi Celestrón y si quieres, una copita de cava, descubriendo estrellas alineadas o viendo la luna, de cerca…Y la visión me ha podido…

Me intentan convencer que me va a pasar lo mismo que con la hamaca ( nunca me estiro en ella porque hay muchas avispas y estoy «tensa». He probado todo tipo de insecticidas y trampas…) pero yo , insisto en que el Ceslestrón se viene conmigo.

Ahora, obligada para salvaguardar mi honor, voy a vivir el momento «Telescopio», por narices. Es posible que esta cosa «made in china» no me deje ver las estrellas con precisión pero pienso intentarlo…

No voy a soltar el Celestrón…

Ya os explicaré … ; – )

 

Perdedores.

Entre dos de los temas propuestos ( «Los Sentidos» y «Perdedores») en el Grupo de Escritura de Soopbook, he elegido el segundo.

Las normas del grupo permiten como máximo, 1200 palabras y he condensado una idea que me daba para unas cuantas palabras más…

Perdedores

-. … ¡Qué pasen Amancio y Borja, los concursantes que han llegado a la gran final de la I Edición del Reality Show : Los Perdedores.

Un estruendo en forma de aplauso , enmudeció la voz del famoso presentador de televisión, Javier Mario Numberone, conocido por J.M. Inclinó la cabeza , en un gesto reverencial hacia el público y esperó que los aplausos fueran más tenues para levantar la mirada y fijar su vista en un punto indeterminado del plató.

-. Durante seis semanas, hemos seguido las andanzas de nuestros perdedores. La audiencia ha ido conociendo a los concursantes y han ido evaluando su evolución en el concurso. Ustedes han sido los verdaderos protagonistas de Perdedores ya que con sus votos, hemos llegado a esta noche.- JM inspiró y dejó que la pausa se alargará un poco más… Tensión…Millones de personas estaban siguiendo la Gala en directo – Sólo dos perdedores han conseguido superar las difíciles pruebas de supervivencia. Sólo dos, optaran esta noche al premio de Perdedor del año.

 JM se dirigió a una gran puerta metálica que había en un extremo del plató – No esperemos más, aquí están : Amancio y Borja. Un gran aplauso para nuestros Perdedores... Mientras se unía al aplauso del público, se maravilló, una vez más, que le hubiese llegado el éxito , presentando un Reality Show como aquel. Cuando más se hundían los concursantes y más miserias eran grabadas en directo, más subía la audiencia…y más famoso era él…JM, , presentador de fama mundial, observó a los concursantes.

Amancio : Hombre de 43 años. Los reporteros encargados de la selección de concursantes, lo encontraron en la cola de la Oficina de Empleo. Era el último de una larga fila que daba la vuelta a la manzana. Su mirada era un fiel reflejo de la derrota. Amancio no había podido conservar un empleo, jamás. No era por su culpa : las empresas en las que trabajaba, cerraban por quiebra, por traslado, por jubilación…

Se decidió a montar su propia empresa de jardinería que era su gran pasión, pero aunque tenía muchos clientes, menos de la mitad hacían efectivos los pagos, por lo que al cabo de un tiempo, fue él el que tuvo que cerrar el negocio. Mimos para Tu Jardín, se llamaba…

En el interludio, su novia se cansó de esperar que pudieran tener una estabilidad para alquilar un pisito e iniciar una vida en común. Lo abandonó tras quince años de noviazgo y se casó . Estaba esperando gemelos. Amancio se sumió en una depresión profunda.

Vivía con sus padres , aunque ahora pendía una orden de desahucio sobre el piso que habitaban. Con lo que les quedaba de pensión de jubilación y los gastos de Amancio, no les llegaba para pagar la hipoteca.

Hace unos meses , tuvo un accidente con su vieja motocicleta. Justamente, un día después de que venciera su póliza del seguro. Ahora, está realizando trabajos sociales para poder pagar los destrozos que ocasionó en la terraza del Restaurante contra el que embistió su vieja vespino.

En el centro social ha conocido a Lucía, una voluntaria que realiza trabajos en la cocina y que le ha conseguido un trabajo de jardinero en la casa de unos familiares. Está sentada entre el público. Le brillan los ojos cuando ve aparecer a Amancio.

Borja : Hombre, de 55 años. Abogado matrimonialista. Lo encontraron en la puerta de un cajero automático, durmiendo encima del suelo y tapado con cartones. Estaba muy lejos de su barrio, de su ciudad. Vivía en las calles de un lugar en el que nadie lo conocía .

Tenía tres casas, un yate, varios coches y una mujer que no era modelo, porque él no la dejaba. Era coleccionista de relojes y un gourmet de gustos muy caros . Además de todo eso, era cocainómano. Siempre mierda de la mejor calidad . La más pura. Cuando se le rayó el cerebro por exceso del polvo blanco, su exitosa carrera en el mundo del derecho se vino abajo. Su carácter presuntuoso y tirano se fue gangrenando hasta llegar a ser en extremo violento. Si no tenía coca, se le comían los demonios. Al final, los demonios se le acabaron comiendo toda su fortuna, se quedó sin casas, sin yates, sin coches …

Su mujer lo abandonó cuando les embargaron la segunda de las casas ( la de la playa , en Ibiza) . Después, lo dejaron todos y pasó de ser cocainómano a ser alcohólico. Siempre tenía alguna moneda para comprar vino en tetra-brick y entrar en un sopor automático. Aún hundido en la miseria, no dejó que su carácter soberbio y agresivo se hundiera con él. Antes de poder ofrecerle participar en el Reality Los Perdedores, los reporteros habían recibido un buen baño de escupitajos e insultos.

Tanto Amancio como Borja, habían sido escogidos por la audiencia para llegar a la gran final. Amancio tenía una mirada triste y entró , andando con inseguridad y la cabeza gacha. Borja, al contrario, en esos momentos no parecía un perdedor. Duchado, vestido con ropa nueva y con el pelo engominado lucía cómo lo que no era. Sólo cuando veías aquellas profundas sombras oscuras debajo de los ojos, apreciabas su aspecto demacrado.

Se sentaron en unos taburetes en el centro del plató, bajo un foco de luz cruel. El ganador de Perdedores, conseguiría una importante suma de dinero y un trabajo en la televisión como tertuliano político. El perdedor, recibiría una compensación económica menor.

Amancio levantó la cabeza y buscó entre el público. Cuando sus ojos identificaron a Lucía y sus miradas conectaron, sintió millones de mariposas revoloteando en su estómago. Haber llegado a la final ya era un gran éxito. Con la cuantía del premio, podría solucionar el problema de la hipoteca de la casa de sus padres y devolverles el dinero que le habían prestado para su empresa de jardinería. Sólo le quedaba ese último tramo…Ya casi había acabado…Le lanzó una tímida sonrisa a Lucía…

Borja también estaba buscando a alguien. No sabía a quién, ya que había expulsado a todos los seres queridos de su vida pero, entonces, descubrió a la rubia despampanante con grandes pechos redondos y una sonrisa estirada al límite. ¡Su ex mujer! La observó y reparó en sus ojos de grandes pupilas dilatadas y supo que en aquel bolsito bombonera , aquella tipa llevaba algunos gramitos de ala de mosca…Algo se contrajo en sus tripas… Le guiñó un ojo , con gesto lascivo.

-. Uno de ellos se convertirá, por fin, en “el ganador” y será con su participación y sus votos.- JM afinó su entonación– No olviden enviar su mensaje(*) al 666 con la palabra Amancio si él es su elegido o al 666 seguido del nombre de Borja, si prefieren a éste concursante.

 (*)  3 $ por mensaje

 (…)

Borja miró el cheque. “Él” era el ganador. Había vencido, con diferencia, … Dinero, fama … Una sonrisa se expandió en su rostro. Miró los pechos de su ex mujer que habían aumentado un par de tallas desde la última vez que la vio. Después, se inclinó, cogió el rulo que había hecho con un billete y aspiró con fuerza…

 

 

El verano inspira ( o no).

Quería titular este post «Arte de Verano» pero me produce sonrojo decir que lo que hago, es arte. Yo diría que es «artecillo» , casero y de consumo propio .

En estos últimos tiempos, un tanto abducida por las letras, he dejado de «esprayar», pegar, puntear, barnizar y había olvidado lo relajante que puede llegar a ser. Así que he vuelto, con un poco de ansia y con las ganas nuevas de cuando llevas mucho tiempo sin tocar el lienzo.

Este es un cuadro que está hecho por partes. Lo he tocado en diferentes momentos (aunque del último hace ya muchos meses) y nunca lo he dado por finalizado…

Por fin, lo he dejado rematado y en un alarde de originalidad, lo he llamado «Summer 011».

No me preguntéis por qué, el verano me ha salido ocre y dorado. ¿Será el sol?…