Los “Tus”.

Estás viendo una escena  como de una película:  los recortes en Sanidad, las listas de espera, las salas de Urgencias plagadas de camillas en stand-by  a la espera de una cama que no llega nunca, las enfermeras atareadas, los médicos estresados… Eres un observador más . Lo lees en la prensa, lo ves en las noticias pero… no hay ningún “tu” implicado.

Y, entonces, la mala fortuna hace que haya un “tu” de los tuyos, en medio de ese escenario , antes lejano: tu hijo, tu padre, tu madre, tu pareja, tú mismo… La distancia entre la realidad y la ficción se acorta, mengua, desaparece. Eso que era antes una entelequia se convierte en algo palpable.

Es posible que en esa camilla, en ese pasillo de Urgencias, el que esté sea un “tu”. Es posible que ese médico que ya no puede más ( y que va sobresaturado de guardias) te hable desde una distancia emocional casi inadmisible en tu estado de alarma por tu “tu”. Es posible que no entiendas porque tardan tanto las enfermeras , que tienen cientos, miles de “tus” de otros que atender ( a los que hacen lo mismo que a tu “tu” a cambio de un salario indigno!). Es posible que te irrites cuando descubras que se han eliminado las meriendas de los pacientes para ahorrar ( ya no hay yogurts ni zumos para merendar.) …

Es posible que te sientas impotente.

Y lo sabes ( la prensa habla cada día de los recortes en Sanidad) pero cuando lo vives en tus “tus” , se convierte en una buena torta en la cara ( lo que quería era poner “ hostia” y no torta) que te espabila de golpe y te hace ver lo que han conseguido los que nos han gobernado y, en teoría, velaban por mis “tus” y los “tus” de todo el mundo…Supongo que se darán cuenta del error y del desastre ocasionado cuando un “tu” de los suyos se vea en el escenario…aunque se dice , se rumorea que estos ya tienen su habitación individual firmada en el pacto ese que hacen con el diablo.

Decía que era posible que sintieras impotencia si tenías un “tu” implicado.

No es una posibilidad : lo vas a sentir, fuerte y claro.

Y mientras tanto, allí, en Urgencias, hay muchos “tus” de otros, esperando una cama…

(Y sin un puto zumo).