De la suma de los restos de los ramos de fin de año y de mi cumpleaños, ha salido un mini ramo que ahí está, a mediados de febrero, recordándome cosas bonitas.
Lo más bonito, por eso, es que lo bonito no son las flores…

Trilogía de un paseo por el bosque. (III) Fin.
Lo tercero es la hoja. No estaba en el bosque.
Es una hoja que se movía en el aire, por la Tramuntana, en el quicio de mi puerta. Entró en mi casa y ni siquiera el robot aspirador pudo con ella. Se quedó debajo de la alfombra.
Se merecía el tercer bastidor.
Esta es la Trilogía de “Un paseo por el bosque”: una corteza de árbol, una rama y una hoja…
Y los paseos.
Trilogía de un paseo por el bosque. (II)
Lo segundo es el bosque.
El segundo día de paseo, ya iba decidida a recolectar algo. Hacía sol y el camino estaba precioso.
Se filtraba la luz entre los árboles y se podían observar muchas tonalidades de verde, pero yo iba mirando aquí y allá, arriba y abajo y me fijé en esta corteza.

Planita, liviana, perfecta.
Sigo con los Relatos en cadena.
Esta fue mi última propuesta para la frase de inicio : Me está encantando clavarle agujas a este muñeco.
Me está encantando clavarle agujas a este muñeco. No sé como será hacerlo en un cuerpo real aunque la textura de la piel de este maniquí parece casi una epidermis de ser humano. Mi madre me dice que la acupuntura no tiene futuro, que no le gusta. Y no sabe la verdad. Voy a trabajar en un club BDSM . Aunque eso también le sonará a chino…
Para esta semana, la frase de inicio es :
Descansaré cuando me conteste que sí.

Y hasta el 20 de marzo, Escuela de Escritores y Roche Farma , convocan el Concurso 200 pulsaciones. Un relato de 200 palabras que “ (…) deberá tener un vínculo con la salud, entendida esta en su sentido más amplio, y las historias tendrán que estar escritas en un tono positivo y esperanzador.”
Frase de inicio : Salió de la consulta con una sonrisa.
Trilogía de un paseo por el bosque. (I)

Lo primero es el paseo.
Una caminata por el bosque en un día frío y húmedo. Precisamente, lo resbaladizo del terreno me obligaba a mirar, con frecuencia, hacia el suelo. Llevaba una mochila ligera así que cuando vi la rama, me la guardé.
Además de tener posibilidad de pegarla a un bastidor, la disposición de los nudos permitía que fuera un colgador de joyas (anillos, pulseras,). Mi gran idea era encontrar más, para utilizar en el bastidor más grande pero no encontré ninguna parecida, así que es una rama única y le ha tocado bastidor pequeño.
Con la hoja…

Ilustraciones para reflexionar. De esas que tienen un doble sentido, de esas que hablan de emociones…
Las primeras , de un/a artista japonés/a del que no se conoce nada. Publica en Twitter e Instagram con el nick @Avogado6



Andrea Ucini, ilustrador italiano afincado en Dinamarca.



Creatividad simple y muy eficiente.

Cuando entro en una floristería, ya mejora mi estado de ánimo. La mezcla de aromas, los colores dispersos aquí y allá… Me encanta ver como montan los ramos, manipulando las flores, eligiendo papel y accesorios. Por eso, soy más de la floristería pequeña, en la que los detalles son la firma personal del autor.
Como Constance Spry (Derby, 1886 – Cranbourne, 1960)

En 1927 recibió el encargo de decorar la perfumería Atkinson, en Londres, en la famosa calle Old Bond Street. Y en vez de utilizar solo flores como era lo usual en los años 20, diseñó unos arreglos con bayas, musgo, hojas y, por supuesto, flores. Dicen que se tuvo que cortar el tráfico de la calle, porque la gente se congregaba delante del escaparate de Atkinson.

Esta semana me han regalado un ramo de rosas y coles.

Estoy segura de que es uno de esos ramos que hubiesen recibido la aprobación de Constance. Su tendencia y visión del arreglo floral sigue vigente en el 2022 porque lo que es bonito, nunca pasa de moda.
NB : Conocida por todos los que se dedican profesionalmente a las flores, hay una rosa que lleva su nombre, en su honor.
La preciosa rosa Constance Spry.

Es el dilema de cada año: llega el petirrojo y nos enamora.
En el pasado, decidimos no volver a colgar el columpio-comedero porque, además del encantador pajarito, aparecen las tórtolas. Son una pareja de tortolitos, el símbolo del amor de pareja, pero son de un tamaño considerable y, como es lógico, cuando comen lo hacen en relación con ese tamaño. Hay que decir que lo mismo pasa con sus excrementos…
Si los obverso interactuar, veo que las dos especies de aves realizan una danza coordinada, sin violencia, pero cuando le llega el turno al petirrojo es posible que el comedero esté a cero. Así que cada fin de temporada, decidimos que no volveremos a dejar comida, pero un día frío llega el peti.
Se posa en la caña, que ya le pertenece.

El primer día, te haces el fuerte. Ya se buscará la vida.
El segundo día, te oye salir y vuelve a la caña. Hay dudas.

El tercer día, te mira. Ya sabe cómo hacerlo, el muy coqueto.

No puedes evitar quererlo…
El cuarto día, ya hemos puesto el columpio-comedero.

x
Esto es Brassica oleracea , conocida como romanesco. Una variedad verde de coliflor que viene de Italia. Cuando la vi por primera vez, pensé que era un brócoli que se había pasado de tiempo o había florecido por no cosecharlo.

También que podía ser un híbrido alienígena por esa estética tan perfecta, pero, no. Presenta geometría fractal en su estructura. La cantidad de inflorescencias que compone el romanesco es un número Fibonacci. El misterio de las matemáticas en la naturaleza ya me llamó la atención y, hace años, escribí este post “Belleza matemática o el misterio de Fibonacci”.

Pues el romanesco tiene esa belleza matemática.
Además, con apenas 8 minutos de cocción con agua, una pizca de sal y un chorrito de aceite de oliva, es una verdura suave, cremosa y de sabor excepcional.
A partir de hoy, muy fan de la coliflor bonita.

Este es el relato que presenté a Relatos en Cadena con la frase de inicio “Estamos en paz”.
Íncipit
“Estamos en paz” superó al “En un lugar de la Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme”. Fueron las primeras palabras que el secretario general de la ONU pronunció, emocionado, en un discurso histórico para la humanidad. Se habían acabado los conflictos armados. La frase se convirtió en el íncipit más famoso del mundo. Aunque la paz duró poco, era repetido sin cesar, invocando aquella realidad vivida. Deseando volver a ese instante, en el que era verdad.
La frase de inicio de los Relatos En Cadena de esta próxima semana es : Me está encantando clavarle agujas a este muñeco.

Seguimos.