Venciendo a la Ley de Murphy.

«Si algo puede salir bien, saldrá bien».

El viernes 3 de diciembre, a las 19:00 horas, en el momento de máximo caos aéreo en el aeropuerto del Prat, nuestro avión despegaba? rumbo a Londres. Cualquiera de los cientos de miles de personas que se quedaron en tierra ese viernes fatídico , entenderán la magnitud de lo que acabo de escribir.

La facturación entre las 16:30 y las 17:00 horas, nuestro paso por el control de seguridad y la espera del embarque transcurrió con normalidad. Fueron los momentos iniciales del cierre del espacio aéreo y nos pilló en la frágil frontera de los «que entran». Viene a ser como cuando estas en una cola ( de lo que te quieras imaginar) y van dejando entrar grupos de personas pero siempre hay un sujeto en el que se «para» la entrada y se queda tras la valla hasta que le toque el siguiente turno. Nosotros fuimos, parece ser , de los últimos en volar en ese aeropuerto, ese día, esa tarde… Pasamos la valla, vamos.

Totalmente ajenos a nuestra buena suerte ( resulta que éramos afortunados sin saberlo), llegamos al aeropuerto de Gatwick. Ese aeropuerto había sido noticia en los informativos del día anterior: se cerró por el temporal de nieve que azotó Reino Unido ( sí, era ese que ni se veía de la nieve que había…). Así que mientras nuestra máxima preocupación era que el aeropuerto estuviera funcional,  a nuestras espaldas, cerraban el espacio aéreo de nuestro país  …

Vimos nieve, mucha y sentimos un frío de -7º  pero llegamos a Gatwick sin ningún problema.  Las llamadas telefónicas a nuestras familias para decir aquello de «hemos llegado bien» nos informaron de la situación excepcional que vivían los aeropuertos españoles. En ese momento, tras digerir la información, fuimos conscientes de nuestra buena suerte aunque, debo admitir, que sin acabar de entender muy bien que estaba pasando allí fuera. Tipo Expediente X.

En Gatwick, con un frío que Barcelona casi me ha parecido Santo Domingo, teníamos que llegar a Londres. El tren , cerrado. Los taxis, agotándose. Un amigo –bendito seas-londinense, nos envía un taxi . Llegamos al hotel, una hora y media después, sin más incidentes que el cierre de alguna carretera  que nos alargó la ruta.

Las noticias en la televisión y en la prensa española nos confirman que lo nuestro, casi que fue milagroso. En el Hotel, conocemos a una pareja con una niña y un bebé que no pueden volver a España ( es que es como increíble, de verdad). Nos da vergüenza ver los informativos internacionales, en los que se informa de cómo una huelga salvaje de 500 personas ha bloqueado un país. Leo los casos particulares ( lunas de miel truncadas, viajes para conocer a un nuevo nieto, …) y casi que me siento culpable de estar en Londres . Pero es que , todo salía bien… No podíamos luchar contra la buena suerte.

Hizo frío pero no tanto como se preveía. Llovió muy poco un día,por la tarde y al final de nuestra visita a la ciudad . El resto de días, tiempo seco para London… Hicimos todo lo que teníamos más o menos programado. Disfrutamos de una ciudad navideña y volvimos, sin incidentes, a Barcelona, tras un viaje muy plácido en el tren Gatwick express, una facturación rapidísima de maletas en el aeropuerto y un casi-que-no-tengo-de-comprar-un-agua antes de coger el vuelo de vuelta. Súmale unos días placenteros con amigos en una ciudad que siempre tiene algo que contarte y algo que aportar, como es Londres y la cosa te sale redonda.

Y, repito, unos vuelos de ida y vuelta inmaculados mientras los militares tomaban el control de los aeropuertos en España ( he querido ser un poco dramática, perdonad!). ¿Hemos o no vencido a la Ley de Murphy?

N.B1 : En catalán «estar llepat » quiere decir tener suerte. «Estar llepat per la gràcia divina» significa estra tocado por la suerte. Fue la frase del viaje, pronunciada por un familiar al saber que habíamos llegado a Londres. Así que ahora voy a comprar un número de Lotería , en honor a este viaje por si eso de estar llepat tiene efectos permanentes.


 

Más indicios : el anuncio de Coca Cola.

Los Papa Noeles andantes, los adornos, las luces, el amigo invisible, la lotería y, ahora, el anuncio de para estas navidades de Coca Cola. Es definitivo y esto no hay quien lo pare: La navidad está acechando, a la vuelta de la esquina.

El anuncio de este año mantiene la encantadora  ñoñez , marca de la casa, que tan bien funciona en esta season. Gusta, la verdad.

El spot, para la campaña global en más de noventa mercados, lo ha llevado a cabo la Agencia McCann Erikson Madrid. Se complementa con la creación de un Almacén de la Ilusión ( allí, las podemos intercambiar…las ilusiones)…Bonito.

Y, lo mejor: el making of .Lo podeís ver, aquí.

Ahora, a esperar las burbujas doradas de Freixenet

Ya mismo.

Y yo me pregunto, ¿No era ayer lo del Waka-Waka?…

El amigo invisible ya esta aquí…

Esta mañana, ya ha habido movilización al respecto. El amigo invisible ya está aquí y con él… todas sus puñetitas.

Primero, la pregunta de rigor ¿Participas?. Si no lo haces, pueden considerarte un bicho raro, un ser asocial, un soso… La mayoría de las personas, dicen «Sí» por inercia, por formar parte del grupo pero les chirría eso de tener que comprar un regalo. Y no por el coste ( los amigos invisibles suelen ser asequibles) sino por el hecho de lo que supone. Tampoco es que sea para morirse pero hay a quien se le hace un mundo : 1) pensar en el regalo y 2) comprarlo.

Una vez ya estás en el ajo te toca introducir la mano en la bolsa que contiene el resto de nombres y: ¡Ta-Chán!, descubres quién va a ser tu víctima.

Aquí pueden pasar varias cosas :

1) La persona a la que debes regalar es de tu círculo más próximo y te cae bien. En esta situación tienes más posibilidades de acertar ya que conoces al susodicho y deseas agradarle.

2)Si conociéndole, te cae mal, tienes posiblidades de meter el «dedo en la llaga» . el tono humorístico , dependerá de la buena o mala leche del que regala.Por ejemplo, una gran mano pintada de «blau-grana» si el otro es del Madrid…

3) La persona que te ha tocado es un rostro conocido pero nada más. No sabes que le puede gustar, si tiene pareja, hijos o le gusta el fútbol. Si quieres quedar un poco bien, indagas con disimulo. Si te da igual, vas a la tienda de los chinos y te inspiras…

En cualquier caso, todos se encuentran con la «obligación» de comprar un regalo y con el «derecho» de recibir otro.

La ilusión y las ganas de cada uno, se ve cuando los obsequios se depositan en la zona común y lo que más delata es el  envoltorio utilizado  y no me refiero a papel muy bonito… Un gran paquete de papel de periódico y cinta aislante, escondiéndo un pequeño pin, pueden ser igual de efectivo que los lazos multicolores. Lo importante, por eso, es lo que hay dentro y el éxito se mide , sobre todo, por las risas que genera cuando se descubre.

Ese momento, el de «la recepción» es otro de los momentos de tensión del Amigo Invisible. En nuestro caso, los regalos están en el centro y cada persona que abre uno, elige otro al azar ( tienen el nombre, claro) y lo entrega. Ese momento bajo los focos produce mucha inquietud a los menos expansivos. Y más, si lo que tienes en las manos, tras abrir el paquetito, es una peli porno de gasolinera…

Pero lo más importante del Amigo Invisible es que inicia el ciclo de los Festejos. Cuando en las empresas esto se pone en marcha, ya se huelen las vacaciones navideñas…Y ya (casi)están aquí.

Estos vídeos forman parte de una campaña publicitaria para MUJI de la Agencia de publicidad Carlitos y Patricia.

MUJI , una de mis lovemarks, es una empresa japonesa de artículos para el hogar, escritura, juegos ecológicos, cosmética, etc,..que tiene como filosofía ofrecer productos de altísima calidad sin marca y eliminando cualquier coste superficial  (p.e. packaging)para centrarlo en el producto.  De ahí su estética minimalista, sus bolsas kraft, sus cajas blancas sin apenas impresión. Productos escogidos y sencillamente bellos.

MUJI

 

 

1 dólar : 40 días de agua limpia.

Abrimos un grifo y, como por arte de magia, sale agua.

No pensamos en ella cuando nos duchamos, cocinamos o…regamos.

El día en que por una avería general, por ejemplo, te cortan el agua, se te hace visible su importancia.

No puedes ducharte, debes calcular el agua que queda en el depósito de tu WC, ¿Cómo hierves la verdura? y ¿Cómo friegas los plat0s?, ¿la ropa?… Y lo más usual es que el agua «de beber» la tengamos en botellitas que si no… ¿Qué beberíamos?…

Si por un momento, esa avería general se convirtiera en un estado permanente, si sólo tuviéramos agua para beber y ya no fuera potable, o no hubiera,…

Nosotros, abrimos un grifo y el agua fluye .

900 millones de personas, no tienen grifo que abrir. Ni agua que beber. De estos, la mitad son niños.

Otro dato del «agua» : la falta de agua potable es la segunda causa de muerte en niños menores de cinco años. Al día, mueren 4.200 niños por el agua…

¿Qué se nos ha escapado para que este sea un problema mortal?¿No somos capaces de repartir el agua entre todos? Agua. Sólo agua.

Entre las iniciativas que buscan solucionar este problema ( de la humanidad)  Unicef  USA ha desarrollado el Tap Project .

Miles de restaurantes se han sumado al proyecto. Cobran un dólar por un vaso de agua del grifo que , normalmente, ofrecen gratis a sus clientes.Con este dólar , UNICEF provee de agua limpia a un niño durante 40 días.

Una inciativa que se debería globalizar y extender a todos los países y restaurantes del mundo.

Agua, sólo agua.

Tap Project.

 

 

 

Batman no va a venir.

Antes de escribir este post, he pedido ayuda a Batman.

Ya se acercan las Elecciones «al Parlament de Catalunya» y los ciudadanos necesitamos de la intervención de algún superhéroe que ponga un poco de orden… Hasta que ayer no vimos a los candidatos (6) debatir sobre sus propuestas , no hemos tenido una sensación real de que la cosa , esta vez, iba en serio.

Demasiada tonteria, la verdad. Promesas de orgasmos a cambio de votos, jueguecitos de marcianitos infames, desnudos, toallas, …vídeos y spots chorras .

Lo que pasa es que este ejercicio de frivolidad es , más que ninguna otra cosa, una falta de respeto hacia la ciudadanía que realmente se preocupa y le preocupa cómo va el país.

Mañana martes, Mas y Montilla ( El President), celebrarán un cara a cara que también se ha orquestado al son del showbusiness y la tontería. Primero que sí, después que uno en catalán y otro en castellano, después que no y, al final, como dos niños en el patio de un colegio, acuerdan casi en directo, que se haga.

Yo mañana, veré el debate. Me interesa la parte seria de esta campaña , esa que parece no existir a no ser que se tengan en cuenta las vallas, banderolas y el spam en el buzón con toda la propaganda inútil ( ¿sabéis que existe una papelera especial para dicha propaganda?).Lo haré , sabiendo que no voy a oír nada nuevo pero, por lo menos, me sentiré menos idiota cuando vaya a votar…

Y Batman… pues lo dicho al inicio del post. Le interesa más el Barça-R.Madrid ( ha apostado en una porra de  superhéroes un 2-1, con mucho sufrimiento de los dos equipos…) pero lo de ayudarnos con nuestros políticos, como que no.

No viene.

Estamos solos.

 

 

 

 

 

 

 

El tamaño importa.

El viernes por la noche nos fuimos a cenar a un restaurante italiano. El que conocemos estaba cerrado por vacaciones así que nos decidimos a «poner a prueba» un nuevo local. Nunca se sabe : o la experiencia te abre a nuevas posiblidades o descubres otro lugar que tachar de la lista de preferidos y/o recomendables.

Cuando vamos por primera vez a un Restaurante, solemos observar los platos que van circulando hacia otras mesas , para poder calibrar y decidir mejor pero, esa noche, erámos de los primeros en llegar y , el resto de comensales, quedaban fuera de nuestra área visual…

Tampoco hay que investigar mucho en un italiano así que empezamos a leer la carta y a seleccionar dos tipos pastas y una pizza. Escogimos dos platos típicos ya que es una buena forma de poner a prueba al italiano en los fogones, siendo uno de ellos el aparentemente fácil aglio e olio que, de tan sencillo, sólo unos pocos saben tocarlo bien.

Mientras esperábamos , una pareja se sentó en una mesa muy cercana a la nuestra. A la hora de pedir , pidieron un plato de pasta y una pizza , ambos platos para compartir. A mí me cuesta hacer «eso» en un Restaurante. Y aún sabiendo que va a sobrar , seguro, me da un cierto apuro pedir un sólo plato para compartir ( dejando a un lado el tema económico : en caso de necesidad de ahorro, se comprende perfectamente).

Mi padre, por ejemplo, siempre lo hace. Vamos a un restaurante donde las raciones de paella dan para el doble de lo normal. Ahí, dónde comen dos comen cuatro… Es así y es verdad. Mi padre no entiende por qué hemos de pedir para todos cuando sabemos que van a quedar toneladas de arroz en la paellera. Lo encuentra estúpido. Y lo es…pero cuando el camarero nos pregunta : Tengo cuatro segundos, me falta uno y le decimos que de la paella van a comer dos, no dejo de sentirme un poquito incómoda. Aunque , cada vez más, voy haciendo lo que hace mi padre…

Volvemos al italiano y a la pareja que pide «un único » . Estoy pensando en lo de las raciones y en eso, llega el camarero y nos planta en la mesa nuestros platos de pasta. ¡Dios mío!. Eran dos baldes rebosantes de pasta, amontonada en piramidal y a lo ancho. ¡Había tanta, tanta!. Y veo que la pareja de al lado nos está mirando. Veo una cierta suficiencia en su mirada y compasión, también. Ellos ya sabían que esos monstruosos platos de pasta eran monstruosos…

¿Qué ocurre con los tamaños en la cocina? En la alta cocina creativa, a veces se exceden con el minimalismo y en la cocina tradicional, hay muchos cocineros «con complejo de madre» que se exceden en la cantidad. Los excesos, en cualquiera de sus modalidades, son contraproducentes.

Debo deciros que la pasta estaba muy buena…pero… nada más ver aquella bandeja repleta de fetuccini se me cerró el estómago. Si hubiese habido la mitad, me la hubiese comido con deleite. Ante el montón, se produjo el efecto contrario.

Para acabar de rematar, los camareros eran de los del tipo simpáticos y agradables y nos preguntaban muy a menudo, si todo estaba bien, si nos gustaba la pasta, si necesitábamos más parmeggiano. Al llegar al límite de mi resistencia gastronómica, me di cuenta que el plato seguía pareciendo lleno . Entonces hice lo de la «táctica del despiste» que consiste , en este caso, en amontonar el resto de pasta hacia uno de los lados del plato, comprimirla y dejar una área limpia que indique que allí falta algo. Lo que nos hemos comido.

La táctica no funcionó , ya que el camarero , al retirar el plato, me preguntó si no me había gustado e incluso ¡Si quería otra cosa!. Le dije que había comido mucho y que las raciones eran descomunales. Y , entonces, me confortó : Ya se lo decimos al cocinero pero ya sabes cómo son los italianos.

Pues el cocinero se equivoca: el exceso, «tira para atrás». Si volvemos ( la imagen del balde me persigue) , haremos lo del plato único para dos…

En cualquier caso, si el cocinero no puede controlar su mano y hace esas cantidades bestiales, puede hacer lo que hacen en el Restaurante Da Greco en Barcelona. El resto de la ración, lo distribuyen en pequeñas porciones y lo sirven en las mesas , para probar. En este Ristorante ( que lo es de verdad), Toni hace unas pastas tan increíbles que , probar otras , te hace querer volver y catarlas.

Y sus raciones son las justas.Perfectas…

Porque en esto de la cocina, el tamaño importa.

N. B : Los mejores aglio e olio que he probado , en Da Greco.

Da Greco Restaurante

Passeig Gràcia, 116

08008 Barcelona

932 18 65 50

 

 

 

 

Publicando un siglo después.

Mark Twain debe estar alucinando allí donde esté. Cien años después de su muerte, publican sus memorias … El primer alucine lo tendrá al comprobar que, realmente,han pasado 100 años ( que se dice rápido) desde que decidió que se escondieran sus relatos autobiográficos en una bóveda de la Universidad de Bekerley de California.

El segundo, que le hicieran caso y se esperaran un siglo ! para hacer públicas sus palabras. Parecer ser que vierte opiniones y críticas de cosas que, hace un siglo, podían escocer  pero que cien años después lo que se diga de Roosvelt, por ejemplo, pues  cómo que no tiene un efecto devastador en la opinión pública…Supongo que esa era la intención.

Además de escritor y humorista, Twain es el creador del «Marketing Editorial Histórico en diferido» que vendría a ser  «Como conseguir que tu obra sea una novedad un siglo después».

Ojalá lo esté viendo.Seguirá alucinando cuando nos vea con los iPad, leyendo sus libros mientras deslizamos las páginas por la pantalla. Y cuando descubra que 10 decenas de años después, aun conocemos a Tom Sawyer

Sea como sea, en pleno 2010 , Mark Twain publica sus memorias.

 

 

 

 

Guarda-momentos.

Hace un tiempo, escribía sobre la felicidad :

Ya ha quedado claro que como el concepto de felicidad es tan maleable, podemos asumir que la unión de microfeliciades diarias, también puede funcionar. En este “cursillo” de inducción al flow, he descubierto que lo que a mí me funciona es lo de los placeres sencillos, los estallidos de flow pequeñitos que se suceden durante el día y que al estar sometidos a tantos estímulos y al “sistema” se nos pasan de largo. Quise reflejar esta detección de esos momentos que contribuyen a “construir” la felicidad del día a día en el blog “One happy second” que pretendía ( no está muy activo en la blogosfera pero en la intimidad, lo sigo practicando)identificar un segundo feliz al día ( está en el blogroll). Es la propia identificación del momento feliz lo que lo hace real. Y lo que hace que lo volvamos a disfrutar , de nuevo.

También me construí un bol de buenos recuerdos para dar un  formato físico y visible a mi teoría del One Happy Second . Aprovechando su presencia constante en mi hogar, no permite que te olvides de tus buenos momentos, que los tienes.

Para construir el Bol de buenos recuerdos,solo debes comprar un gran bol de cristal transparente, libretita, post-it o papelitos, rotu y… ponerte a trabajar para recordar tus Happy Seconds.Lo puedes hacer en solitario o  en compañía, con una copa de vino …

Una vez los has recolectado, los escribes y los introduces en el bol. Cuando estés down o tengas un momento de esos malos, vas al bol y coges un papelito. Rememoras esa buena onda y, si hay suerte, la buena onda te impregna. Ya os digo que hay que ejercitarlo…

Hoy me he encontrado con esta agenda que el estudio StereoNoise hizo para el Ayuntamiento de Barcelona. El creador, Pep Torres, dice : «Al cabo de un año , uno puede recapacitar sobre cuantos instantes ha vivido que merecen la pena ser recordados».


Y, claro, me he sentido atraída irremediablemente por la «Agenda para Guardar Momentos», cual polilla hacia la luz…

Me recuerda, de nuevo, que debemos ser conscientes de los happy seconds de nuestra vida cotidiana y… ya me va bien que algo me lo recuerde de vez en cuando… Es tan fácil dejarlos ir!.

N. B : El invento, personalmente, me parece fantástico . Vale la pena ojear el Portfolio de este estudio de «inventos» y «creador de ruido» , un lugar que derrocha creatividad : stereonoise .

 

 

Demasiada información.

Desde hace un tiempo sigo a Pepe Colubi en Twitter. La verdad es que el escritor-periodista-guionista es uno de los que me hace sonreír con sus tweets… Está «sembrao» y, encima, lo hace con frecuencia ( me refiero a twittear…).

N.B : Que ya no sé si se escribe tweetear, twittear , o que…

Por cierto, Colubi ha presentado una novela «California 83» que pronto voy a leer y que tiene muy buena pinta. Ya os diré.

La cosa es que un día escribió sobre el «exceso de información». No recuerdo su tweet literalmente pero venía a decir a aquellas todas personas que, por ejemplo, se levantan de una mesa anunciando que se van al lavabo a hacer pipí ( por ser finos) que al dar esta información, nos conjuran una imagen ( al susodicho haciendo pipí ) que es innecesaria, la verdad. Hay un exceso de información. Por cierto, Colubi lo expresó magníficamente en 140 carácteres…

Durante unos días, hemos colaborado con una chica de una empresa de trabajo temporal. Una persona encantadora pero que adolecía de este defecto : exceso y derroche de información. » Me voy a hacer pis», «Vuelvo a hacer pis. Es que tengo una cistitis y voy mucho», «Otra vez tengo que ir a hacer pis…y mira que lo paso mal con lo que escuece». Ya veíamos que sus idas y venidas de los aseos no eran normales pero casi que nos fotocopia la analítica y nos la deja encima de la mesa. Entendí perfectamente a Colubi. Esta chica, no se levantaba e iba al baño …No. Antes de hacerlo, nos lo retransmitía…Demasiada información.

Lo mismo pasa con las personas que te explican cómo les abrieron el forúnculo con precisión y las tonalidades de todo lo que salió de allí ( lo siento, es asqueroso). Demasiada información.

O , por poner un ejemplo que no sea tan fisiológico, esos que te dan algún tipo de información sexual íntima que nunca , jamás podrás borrar de tu memoria. Demasiada información.

Desde la visita fugaz de la chica-te-lo-explico-paso-a-paso y el comentario que hice del tweet de Colubi, cuando nos levantamos para ir al baño en la oficina, lo hacemos en silencio..Máximo un «ahora vengo» que estos días nos hace reír como unos tontos…

Llega el iPad a mi iLife.

Escribiendo desde el iPad…

Un gadget que me he resistido a tener pero que , al final, tengo…

Se hace raro manejarse con este iPhone gigante, el teclado de «touch» de pantalla. Teclado que lo es, pero no.

Acostumbrados al iPhone, hay cosas conocidas …pero nuestro cerebro (que creo que se adapta mas lentamente de lo esperado a la tecnología), tiene que aprender nuevos códigos con los que proceder ( por ejemplo, como acentuar las palabras sin tener que esperar a la palabra del «diccionario» que aparece -a veces-). Pensando que es un ordenador, sin tener claro lo de «tablet», nos encontramos ante un gran «visualizador»: increíbles las fotos, los vídeos y la navegación por Internet.

El aparato, precioso y como siempre, regalándote esa experiencia Apple de «primera toma de contacto» ( apertura de la caja) que suele ser muy satisfactoria.

Si no hubiese sido por el regalo, yo no me lo hubiese comprado ( he necesitado cosas que no tiene ) pero, como soy una appleadicta y enferma de Mac, estoy contenta de tener el iPad …aunque , ayer, me dieran las tantas viendo vídeos en youtube y algunas de esas fotos de las tantas que están en el ordenador, olvidadas. ¡Qué bonitas, oye!

Es lo que tiene la manzana.