Píldoras.

Píldora nº 1 : Imagina que te encierran en una habitación de paredes blancas, te dan una grapadora y 35.000 grapas y te dicen : tienes 75 horas para hacer algo con esto que te hemos dado.

 

Le das todo ese material a Baptiste Debombourg’s y lo que te hace es esto…

 

 

Pídora nº 2: Unas cositas para cocinitas…

La primera es una gran idea para mí. Lo único sería, que tendría que tener esto siempre a la vista para no olvidarme que lo tengo y utilizarlo. Yo soy de las que se queda con la cuchara de madera en la mano tras el meneillo del sofritito, esperando que se teletransporte un plato o algo, para apoyarla… He tenido varios Salva-Cucharas ,que pasaron a mejor vida y, ahora, voy de plato pero …siempre tarde.

Esta es una idea /truqui , para ese momento en el que abres una botella de aceite ( por ejemplo) y no tienes aceitera libre…La boca de la botella es gordota y no podemos dosificar el líquido.  Es el momento “dedo-tapón”. Todo el mundo lo conoce.Si pasa eso ( que pasa, ya os acordaréis de mí) y tenéis guantes de goma en casa, hay una solución…

Estéticamente, por eso, no es bonito.

Píldora nº 3 : Los tomates me envían anónimos.

Ha llegado esto a mi mail. El mensaje era escueto : “Si no tratas bien a los compañeros que tienes secuestrados en tu huerto, iniciaremos una acción de protesta y nos espachurraremos para que no nos puedas comer “.

Había una foto adjunta.

Me parece mentira lo rebeldes que son, teniendo en cuenta que son tres. ¡¡Tres tomates!

No sé si negociar o comérmelos… ; – )

Hasta aquí, la dosis de Píldoras.

 

El futbolín.

Una mañana movida en el trabajo que ha acabado con una comida de bocatas en un Bar de Polígono .

Estábamos esperando el lomo-queso y mi bikini cuando un reluciente futbolín nos ha empezado a reclamar ( casi que a gritos).

No es que yo sea muy forofa del futbolín, pero en mis tiempos de juventud, formé pareja con una amiga-del-alma-para-siempre y , sea por casualidad o por técnica ( vete tú a saber) aquel verano del 89?, nos erigimos como campeonas del I Torneo de Futbolín del Bar de turno… Aquel triunfo , se recuerda aún hoy por estos lares… Y ya nos encargamos nosotras, de ir haciendo memoria de vez en cuando… Lo que peor sentó de nuestro gran triunfo al resto de participantes, es que éramos una pareja de futbolín formado por mujeres , que por su género, ya se presuponía que habilidad y destreza en esto del futbolín, pues no.  Aún me produce un cierto placer perverso, recordar la cara de nuestros contrincantes, con aquellos goles directos desde la portería .Sí!!,  aquellos que suenan como una bala, mientras la pelotita se esfuma por el hueco que no debe …Mi compañera era un fenómeno mundial en este tipo de jugadas… La Furia Española, la llamaban.

Así que, hoy, me ha salido el lado chulito y he aceptado una partida mientras nos preparaban los bocadillos. El contrincante, nuevo. Primero, me ha tratado con condescendencia pero, tras un par de “churros” ( ni yo sé cómo he metido esos dos golazos!), se le ha activado el gen del macho-alfa-yo-gano-en-el-futbolín y ha remontado hasta ganarme por dos puntitos que no sé si han sido suficientes para dejar intacta su autoestima.

La cosa es que me he reído mucho  y he recordado los buenos tiempos (Jo! Qué buenos!) y cuando me he sentado a escribir , he pensado que estaría bien dedicarle mi post al momento-futbolín. Ha sido una buena idea ( no tengo abuela, pero tengo un motivo )porque para completar el relato de mi experiencia , he buscado el nombre del inventor del artefacto y  he descubierto una de esas vidas fascinantes, en las que vale la pena pararse.

El inventor del futbolín ( fallecido en el 2007) se llamaba Alejandro Finesterre.  Fue poeta, inventor y editor. Herido en la Guerra Civil, durante el asedio de Madrid en noviembre del 36. Lo trasladaron al Hospital del Monasterio de Montserrat y allí, inventó el futbolín para los niños mutilados por la guerra, que no podían jugar a fútbol… Y le siguió una vida de inventos, exilio a Francia ( en el camino, perdió la Patente del futbolín y con ella, todos sus derechos), a Sudámerica, la creación de una editorial  y su aportación al mundo de la poesía con la gestión del legado de Léon Felipe.

Y, ahora, tras saber de Alejandro Finesterre ( padre del futbolín) aún me gusta más el invento.

Bio Alejandro Finesterre

NB 2014 : Este post lo escribí hace ya tres años pero, cosas de la vida, hoy me he visto en la misma situación…No he ganado, pero mi resultado ha sido muy digno ( y acepto que me han dejado darle en”modo rueda” )…

Guarda-momentos.

Hace un tiempo, escribía sobre la felicidad :

Ya ha quedado claro que como el concepto de felicidad es tan maleable, podemos asumir que la unión de microfeliciades diarias, también puede funcionar. En este “cursillo” de inducción al flow, he descubierto que lo que a mí me funciona es lo de los placeres sencillos, los estallidos de flow pequeñitos que se suceden durante el día y que al estar sometidos a tantos estímulos y al “sistema” se nos pasan de largo. Quise reflejar esta detección de esos momentos que contribuyen a “construir” la felicidad del día a día en el blog “One happy second” que pretendía ( no está muy activo en la blogosfera pero en la intimidad, lo sigo practicando)identificar un segundo feliz al día ( está en el blogroll). Es la propia identificación del momento feliz lo que lo hace real. Y lo que hace que lo volvamos a disfrutar , de nuevo.

También me construí un bol de buenos recuerdos para dar un  formato físico y visible a mi teoría del One Happy Second . Aprovechando su presencia constante en mi hogar, no permite que te olvides de tus buenos momentos, que los tienes.

Para construir el Bol de buenos recuerdos,solo debes comprar un gran bol de cristal transparente, libretita, post-it o papelitos, rotu y… ponerte a trabajar para recordar tus Happy Seconds.Lo puedes hacer en solitario o  en compañía, con una copa de vino …

Una vez los has recolectado, los escribes y los introduces en el bol. Cuando estés down o tengas un momento de esos malos, vas al bol y coges un papelito. Rememoras esa buena onda y, si hay suerte, la buena onda te impregna. Ya os digo que hay que ejercitarlo…

Hoy me he encontrado con esta agenda que el estudio StereoNoise hizo para el Ayuntamiento de Barcelona. El creador, Pep Torres, dice : “Al cabo de un año , uno puede recapacitar sobre cuantos instantes ha vivido que merecen la pena ser recordados”.


Y, claro, me he sentido atraída irremediablemente por la “Agenda para Guardar Momentos”, cual polilla hacia la luz…

Me recuerda, de nuevo, que debemos ser conscientes de los happy seconds de nuestra vida cotidiana y… ya me va bien que algo me lo recuerde de vez en cuando… Es tan fácil dejarlos ir!.

N. B : El invento, personalmente, me parece fantástico . Vale la pena ojear el Portfolio de este estudio de “inventos” y “creador de ruido” , un lugar que derrocha creatividad : stereonoise .