El bombo ya está preparado…

El primer sorteo de la Lotería de Navidad se remonta al 18 de diciembre de 1812 en Cádiz. España atravesaba una de sus mayores crisis y Ciriaco González de Carvajal, Ministro del Consejo y Cámara de Indias, propuso a las Cortes de Cádiz esta nueva forma de obtener ingresos del pueblo sin que fuese percibido como un impuesto más por los ciudadanos.

El primer premio fue de 8.000 reales para el número 03.604.El décimo costó 40 reales.

La primera emisión televisada fue en 1957. En esa época, había unos 12.000 televisores en España.

En 1832 había 12.000 números en el bombo. en el 2019, hay 100.000 números diferentes, del 00000 al 99999.

Nada puede con el sorteo. Ni la Guerra Civil. En el año 1938, con una España dividida, se realizaron dos sorteos en dos territorios de los bandos enfrentados, uno en Burgos y el otro en Barcelona.

Quedan dos días y es como el pistoletazo de salida para la Navidad.

¡Suerte!

 

Faltaba el huerto…

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Esta tarde, el huerto me ha puesto una reclamación…

Tanto post y tanto cuento y olvido transmitir su mensaje de Fin de Año…Estoy multada. Como castigo, he tenido que plantar una nueva albahaca ( a ver como se le da el frío de la noche) y unos tréboles de cuatro hojas…

Sí, cómo lo estáis oyendo… El huerto es muy supersticioso y sigue Las Tradiciones de los Huertos a rajatabla. No oyen las campanadas, ni se atragantan con las doce uvas . Lo que les va son los tréboles…Así que me he hecho con unos bulbos de tréboles de la suerte ( cuatro) y los he plantado en el huerto, con toda la parafernalia y show requerido… No queráis saber…

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Este huerto urbano nos desea para el 2013 : Mucha y Buena Suerte.
Que quede constancia que yo he transmitido el mensaje…

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Bienvenido a la Buena Suerte.

Este es un post que pueden leer los que son supersticiosos y los que no. Los que se creen todas esas cosas de las energías positivas y negativas y los que no. Vale para los que no pasan por debajo de una escalera, se impresionan si un gato negro se cruza en su camino, los que tiemblan si se les rompe un espejo y te pasan la sal, dejándola a tu lado ( nunca entregando el salero en mano). También vale para los que ante todas las situaciones citadas, se quedan fríos y tan anchos.

Mañana, día 17 de Marzo es el Día de San Patricio, patrón de Irlanda. Es ese día en el que en los noticiarios salen los ríos teñidos de verde, el desfile ( verde ) de Nueva York y el verde , en todas sus expresiones( menos la cerveza, litros y litros, todo es verde).

Los Santos sólo me interesan en su versión Leyenda ( obvio todo lo religioso del tema) y éste, por lo menos, está asociado a un día alegre y positivo : Es el Día de la Suerte. Además, le sumas todos los elementos paganos y mágicos , como el de los duendecillos que poblan los bosques de Irlanda ( los Leprechaun que si te los encuentras y los cazas, te llevan a su escondite de monedas de oro…) y te sale un ” Día De” encantador.

Pero, digo que es un día para todos, porque dicen que la buena suerte puede atraerse. Pensar en ella, visualizar nuestra vida desde los aspectos positivos, obligarse a ver el vaso medio lleno…todos estos ejercicios pueden tener un efecto en cómo percibimos lo que nos rodea. Puede ser que el cerebro emita unas ondas desconocidas ( vete tú a saber) que modifiquen casi imperceptiblemente el entorno… o no. Pero nadie lo sabe, ¿no?. Es posible que no sirva de nada esto de intentar atraer la buena fortuna pero, también es verdad que , recrearse  en “las buenas sensaciones” no puede ser malo… Al revés, es bueno. Ese ratito no te lo quita nadie…

Así que os deseo Buena Suerte, este día de San Patricio que llega. Por lo menos, podemos pensar en ello y , quién sabe, igual todas esas patrañas de la Ley de Atracción son ciertas y…

Shhhh! …La Buena Suerte ya se está acercando.

 

 

 

Venciendo a la Ley de Murphy.

“Si algo puede salir bien, saldrá bien”.

El viernes 3 de diciembre, a las 19:00 horas, en el momento de máximo caos aéreo en el aeropuerto del Prat, nuestro avión despegaba? rumbo a Londres. Cualquiera de los cientos de miles de personas que se quedaron en tierra ese viernes fatídico , entenderán la magnitud de lo que acabo de escribir.

La facturación entre las 16:30 y las 17:00 horas, nuestro paso por el control de seguridad y la espera del embarque transcurrió con normalidad. Fueron los momentos iniciales del cierre del espacio aéreo y nos pilló en la frágil frontera de los “que entran”. Viene a ser como cuando estas en una cola ( de lo que te quieras imaginar) y van dejando entrar grupos de personas pero siempre hay un sujeto en el que se “para” la entrada y se queda tras la valla hasta que le toque el siguiente turno. Nosotros fuimos, parece ser , de los últimos en volar en ese aeropuerto, ese día, esa tarde… Pasamos la valla, vamos.

Totalmente ajenos a nuestra buena suerte ( resulta que éramos afortunados sin saberlo), llegamos al aeropuerto de Gatwick. Ese aeropuerto había sido noticia en los informativos del día anterior: se cerró por el temporal de nieve que azotó Reino Unido ( sí, era ese que ni se veía de la nieve que había…). Así que mientras nuestra máxima preocupación era que el aeropuerto estuviera funcional,  a nuestras espaldas, cerraban el espacio aéreo de nuestro país  …

Vimos nieve, mucha y sentimos un frío de -7º  pero llegamos a Gatwick sin ningún problema.  Las llamadas telefónicas a nuestras familias para decir aquello de “hemos llegado bien” nos informaron de la situación excepcional que vivían los aeropuertos españoles. En ese momento, tras digerir la información, fuimos conscientes de nuestra buena suerte aunque, debo admitir, que sin acabar de entender muy bien que estaba pasando allí fuera. Tipo Expediente X.

En Gatwick, con un frío que Barcelona casi me ha parecido Santo Domingo, teníamos que llegar a Londres. El tren , cerrado. Los taxis, agotándose. Un amigo –bendito seas-londinense, nos envía un taxi . Llegamos al hotel, una hora y media después, sin más incidentes que el cierre de alguna carretera  que nos alargó la ruta.

Las noticias en la televisión y en la prensa española nos confirman que lo nuestro, casi que fue milagroso. En el Hotel, conocemos a una pareja con una niña y un bebé que no pueden volver a España ( es que es como increíble, de verdad). Nos da vergüenza ver los informativos internacionales, en los que se informa de cómo una huelga salvaje de 500 personas ha bloqueado un país. Leo los casos particulares ( lunas de miel truncadas, viajes para conocer a un nuevo nieto, …) y casi que me siento culpable de estar en Londres . Pero es que , todo salía bien… No podíamos luchar contra la buena suerte.

Hizo frío pero no tanto como se preveía. Llovió muy poco un día,por la tarde y al final de nuestra visita a la ciudad . El resto de días, tiempo seco para London… Hicimos todo lo que teníamos más o menos programado. Disfrutamos de una ciudad navideña y volvimos, sin incidentes, a Barcelona, tras un viaje muy plácido en el tren Gatwick express, una facturación rapidísima de maletas en el aeropuerto y un casi-que-no-tengo-de-comprar-un-agua antes de coger el vuelo de vuelta. Súmale unos días placenteros con amigos en una ciudad que siempre tiene algo que contarte y algo que aportar, como es Londres y la cosa te sale redonda.

Y, repito, unos vuelos de ida y vuelta inmaculados mientras los militares tomaban el control de los aeropuertos en España ( he querido ser un poco dramática, perdonad!). ¿Hemos o no vencido a la Ley de Murphy?

N.B1 : En catalán “estar llepat ” quiere decir tener suerte. “Estar llepat per la gràcia divina” significa estra tocado por la suerte. Fue la frase del viaje, pronunciada por un familiar al saber que habíamos llegado a Londres. Así que ahora voy a comprar un número de Lotería , en honor a este viaje por si eso de estar llepat tiene efectos permanentes.