#NuevaRealidad ( Atraer la fortuna.)

Para compensar mi estado de ánimo por el estado de la albahaca, he incorporado un olivo a mi familia de plantas.

Este arbolito, de apenas 30 cm, puede llegar a medir 15 metros de altura y vivir cientos de años. Si lo cuido bien, puede sobrevivirnos a todos. Verá pasar el tiempo, las pandemias y la vida y el seguirá creciendo…

La rama de olivo es el símbolo universal de la paz y según la técnica feng shui, será portador de cosas buenas y afortunadas.

Y, eso, lo necesitamos más que nunca.

 

 

Venciendo a la Ley de Murphy.

“Si algo puede salir bien, saldrá bien”.

El viernes 3 de diciembre, a las 19:00 horas, en el momento de máximo caos aéreo en el aeropuerto del Prat, nuestro avión despegaba? rumbo a Londres. Cualquiera de los cientos de miles de personas que se quedaron en tierra ese viernes fatídico , entenderán la magnitud de lo que acabo de escribir.

La facturación entre las 16:30 y las 17:00 horas, nuestro paso por el control de seguridad y la espera del embarque transcurrió con normalidad. Fueron los momentos iniciales del cierre del espacio aéreo y nos pilló en la frágil frontera de los “que entran”. Viene a ser como cuando estas en una cola ( de lo que te quieras imaginar) y van dejando entrar grupos de personas pero siempre hay un sujeto en el que se “para” la entrada y se queda tras la valla hasta que le toque el siguiente turno. Nosotros fuimos, parece ser , de los últimos en volar en ese aeropuerto, ese día, esa tarde… Pasamos la valla, vamos.

Totalmente ajenos a nuestra buena suerte ( resulta que éramos afortunados sin saberlo), llegamos al aeropuerto de Gatwick. Ese aeropuerto había sido noticia en los informativos del día anterior: se cerró por el temporal de nieve que azotó Reino Unido ( sí, era ese que ni se veía de la nieve que había…). Así que mientras nuestra máxima preocupación era que el aeropuerto estuviera funcional,  a nuestras espaldas, cerraban el espacio aéreo de nuestro país  …

Vimos nieve, mucha y sentimos un frío de -7º  pero llegamos a Gatwick sin ningún problema.  Las llamadas telefónicas a nuestras familias para decir aquello de “hemos llegado bien” nos informaron de la situación excepcional que vivían los aeropuertos españoles. En ese momento, tras digerir la información, fuimos conscientes de nuestra buena suerte aunque, debo admitir, que sin acabar de entender muy bien que estaba pasando allí fuera. Tipo Expediente X.

En Gatwick, con un frío que Barcelona casi me ha parecido Santo Domingo, teníamos que llegar a Londres. El tren , cerrado. Los taxis, agotándose. Un amigo –bendito seas-londinense, nos envía un taxi . Llegamos al hotel, una hora y media después, sin más incidentes que el cierre de alguna carretera  que nos alargó la ruta.

Las noticias en la televisión y en la prensa española nos confirman que lo nuestro, casi que fue milagroso. En el Hotel, conocemos a una pareja con una niña y un bebé que no pueden volver a España ( es que es como increíble, de verdad). Nos da vergüenza ver los informativos internacionales, en los que se informa de cómo una huelga salvaje de 500 personas ha bloqueado un país. Leo los casos particulares ( lunas de miel truncadas, viajes para conocer a un nuevo nieto, …) y casi que me siento culpable de estar en Londres . Pero es que , todo salía bien… No podíamos luchar contra la buena suerte.

Hizo frío pero no tanto como se preveía. Llovió muy poco un día,por la tarde y al final de nuestra visita a la ciudad . El resto de días, tiempo seco para London… Hicimos todo lo que teníamos más o menos programado. Disfrutamos de una ciudad navideña y volvimos, sin incidentes, a Barcelona, tras un viaje muy plácido en el tren Gatwick express, una facturación rapidísima de maletas en el aeropuerto y un casi-que-no-tengo-de-comprar-un-agua antes de coger el vuelo de vuelta. Súmale unos días placenteros con amigos en una ciudad que siempre tiene algo que contarte y algo que aportar, como es Londres y la cosa te sale redonda.

Y, repito, unos vuelos de ida y vuelta inmaculados mientras los militares tomaban el control de los aeropuertos en España ( he querido ser un poco dramática, perdonad!). ¿Hemos o no vencido a la Ley de Murphy?

N.B1 : En catalán “estar llepat ” quiere decir tener suerte. “Estar llepat per la gràcia divina” significa estra tocado por la suerte. Fue la frase del viaje, pronunciada por un familiar al saber que habíamos llegado a Londres. Así que ahora voy a comprar un número de Lotería , en honor a este viaje por si eso de estar llepat tiene efectos permanentes.