#NuevaRealidad ( fails de mascarillas.)

En este blog hay una serie de post con título “Cosas Horrorosas”.

Estos son fails de mascarillas y deberían ir en esa categoría aunque…

…podría abrir otra categorización: estupidez, ironía, cinismo , ignorancia… Hay muchas posibilidades…

Tendré que buscar las palabras que definan esta relación con las mascarillas con exactitud y , ahora mismo, no las encuentro .

Foto de Sergio Flores publicada en Milvaukee Independent

Y acabo con una viñeta de Mike Lukovich

 

 

#NuevaRealidad (los buenos.)

He vuelto a ir a la Residencia. Cada visita es como una nueva visita.  Hay que explicar el porqué de esas mascarillas cubriendo nuestro rostro y, lo más importante, por qué no podemos salir a pasear .

En cada una de las ocasiones de 30 minutos cronometrados y a dos metros y medio de distancia, yo misma he sentido que eso que estaba narrando parecía una película de ciencia ficción serie B. “Pandemia Total”. No muy buena, la verdad.

Photo by Jakob Owens on Unsplash

A la salida, como en días pasados, al ver a la gente en la playa, he sentido que realmente me había inventado una película.

Si hubiésemos podido salir a pasear, seguro que me habría preguntado por qué llevamos la mascarilla, señalándome a todos los que no lo hacían. O sí la llevaban, pero en el codo…Supongo que le hubiera contestado que estábamos en una película y que , en esta versión de “Pandemia Total” solo los buenos las llevan.

Desde ayer en Cataluña, es obligatorio llevar la mascarilla en espacios públicos exteriores, aunque se pueda mantener la distancia de seguridad. Y como lo que yo quiero es llevarlo a pasear, me parece muy bien que, en esta película tan mala, tan larga y de final incierto, sólo puedan actuar los buenos. Nos irá mejor a todos…

@unitednations

Y hasta nos pueden dar un Oscar…

#NuevaRealidad ( visita a la residencia.)

Una visita a una Residencia de Mayores es una de las experiencias que más me ha ubicado en la #NuevaRealidad.

Una sola persona y la misma durante quince días. Sólo pasadas las dos semanas, podemos cambiar de visitante. Nos vemos en el jardín, a más de dos metros de distancia. Las visitas son cronometradas , máximo 30 minutos. Otras familias esperan su turno. Antes de entrar, cuestionario, toma de temperatura, teléfono de contacto, desinfección, mascarilla y protección facial de plástico .Ya no puedo abrazar, ni besar. Tampoco salir a pasear, ni parar en ese bar con la terracita perfecta para tomar un aperitivo ( escondiéndoselo a la enfermera que no nos pasa ni una, aunque sé que lo sabe… ; – ))

Todos los residentes y el personal han estado bien en los peores momentos de la pandemia y quieren seguir estándolo. Se lo agradezco profundamente.

Al agotar mis 30 ( bueno, fueron 34 ) minutos, salgo a la calle. La residencia está a una calle de la playa. El cambio de situación es radical : mucha gente, pocas mascarillas y sin distancia social ( es un concepto al parecer, complejo) .

 

@unitednations

El equilibrio pandémico entre la visita y la playa es difícil. El desequilibrio está en la playa, claro. No vamos bien…

NB : Eso sí, los veías ponerse protección solar. Algo es algo…

#EnFase2 ( el dedo medio.)

Photo by Benedikt Geyer on Unsplash

El gesto se lo dedicaría a los políticos crispados, insultantes y poco eficaces. También a los negacionistas y a todos esos expertos de nada con ínfulas de saber de todo. A los medios de comunicación sensacionalistas , con ese intenso deseo de profundizar en lo negativo, en lo morboso y, desgraciadamente, en las muertes.

Pero no lo voy a hacer porque este es el momento, justamente , de todo lo contrario:  son tiempos de reconstrucción y de cooperación.

Estamos a un dedo de ser mejores.

 

 

Photo by Brandi Ibrao on Unsplash

#Encasa ( lo de los mundos paralelos.)

El panorama político en mi país, con un nivel bajísimo en todos los colores, da miedo. Ocurre, también,  en muchos otros países. En este caso, el mal de muchos no es consuelo de tontos.

Este mal de muchos no consuela y provoca pánico.

Esta gente-todos-viven en un mundo paralelo, en una sociedad que no tiene nada que ver con la nuestra.

Están en otra realidad.

Es terrorífico.

Photo by Ninety Eyes on Unsplash

#Encasa ( lo de la crispación.)

¿Por qué tanta crispación? En nuestras instituciones políticas, en los medios de comunicación, en la calle ¿Por qué? Quería escribir sobre este tema, pero he leído este tweet de @Borobialcala, pediatra neonatóloga :

Yo, pediatra de un hospital madrileño gravemente azotado por la Covid19, (suplico o exijo lo que prefieran) a todos los políticos del país y autonómicos que bajen urgentemente el nivel de crispación en las calles.

 Los sanitarios hemos hecho y estamos haciendo todavía nuestro trabajo, los sanitarios hemos estado y seguimos estando a la altura. Es el momento de trabajar todos a una. Motivos de queja hay muchos. Motivos para unirse muchos más: nuestra salud y nuestra economía.

Paren de comportarse como niños maleducados y pónganse a trabajar todos a una. Si los sanitarios decidimos salir a protestar ¿qué les parecería ustedes? Una vergüenza ¿verdad? Pues eso es lo que nos da, vergüenza ajena de ver alentar el conflicto callejero. Pidan respeto y paciencia a sus votantes rojos, azules o blancos. #Covid19sigueaquí #respeto #pónganseatrabajar #COVID19 #bastayadetirarselostrastos #EstadoDeAlarma #sanitariosagotados

RT por favor para que la petición de disminuir la crispación en las calles se extienda. Gracias.

Photo by T. Chick McClure on Unsplash

No hay nada más que añadir. Yo ya he hecho RT.

 

#Encasa ( lo de la #MareaBlanca. )

En esta octava semana de confinamiento, yo aplaudo con una cierta indignación y rabia y sé que está mal hacerlo porque debe ser algo emotivo, pero cuando oyes a los que están en primera línea , soy consciente de que les faltan muchas cosas que nuestros aplausos, por preciosos que sean, no les proveen.

Ayer, lanzaron su mensaje vía Twitter con las etiquetas : #MareaBlancaCoronavirus  #NiHeroesNiMartires con su manifiesto.

Necesitan seguridad laboral y profesional, más recursos, más personal. “Cosas” que pueden activar nuestras instituciones si son capaces de actuar sin ninguna consigna política. La #MareaBlancaCoronavirus, no tiene afiliación. Sólo vocación.

También necesitan nuestra responsabilidad. Esa es la gran “cosa” que piden a los ciudadanos. A todos. Y también entiendo que los aplausos les suenen desafinados cuando ven lo que pasa en las calles. Porque, aunque parezca imposible en esta situación de emergencia, hay gente que es irresponsable.

Hay que compartirlo. Debemos conseguir todas esas cosas

NB : Mientras escribo esto, ya ha desaparecido de las Tendencias. La número 1 en España es #ConexionHonduras12

#Encasa ( lo de los cansinos.)

 

Photo by Andre Hunter on Unsplash

Incluyo en este grupo, recién inaugurado,  de cansinos a todos esos periodistas ( que lo dudo), analistas, opinólogos, sabelotodo, soberbios que critican duramente, no aportan soluciones y, lo peor, informan sin profesionalidad lo que contribuye a emponzoñar más el ambiente. Odio. ¡Venga! Estos listos no han leído bien a la sociedad : no han sabido ver que nos queremos.

En #Confinamiento desescalado, abogo por el apagón informativo. No los voy a escuchar, ni a ver. Sólo lo justo y seleccionado,  para saber que las cosas van mejor, que no hay más muertes (dolorosas para todos, aunque no nos conozcamos), que hemos resistido y que nos seguimos queriendo.

Y cuando esto pase, aún impregnados de esta conciencia colectiva y solidaria, apartemos de nuestra vida , a esos haters profesionales.

Con todo el amor lo digo… ; – )

Photo by John Bussell on Unsplash

Made in (exquisite) Spain.

El teclado está «diseñado» en California y hecho en China. La foto está hecha con un iPhone made in PRC (People’s of Republic Chinese). El stick USB que estoy utilzando ahora mismo, mi taza de cappuccino, el mouse… chino.

Pero …estoy sentada ante una mesa , de madera de roble, pintada en rojo y decapada ( tanto por el diseño del artesano como por el pasar del tiempo) que no viene del país asiático. Su ex-propietario me dijo que estaba hecha por un ebanista de Alicante y que la compró en un mercadillo de artesanía y antiguedades…

Mientras escribo este post miró a mi alrededor, observo el atrezzo y… la mesa y la silla es lo único que no es chino….

China es la fábrica del mundo. Allí se fabrica casi todo lo que habita en nuestros hogares : teles, ordenadores, microondas, cafeteras, batidoras, reproductores, cónsolas, …el mundo de la electrónica y el electrodoméstico pero también el calzado y la ropa y, dentro de nada, verás como se afanan a cultivar olivos y te hacen un aceite a 0,50€ /litro…

La periodista Sara Bongiorni intentó vivir un año en EEUU sin productos made in China y digo «intentó» porque lo suyo fue un año de desventuras buscando productos imposibles ( como por ejemplo un repuesto para una aspiradora) con el lema Made in USA ( u otro lugar que no fuera China…).

Es una realidad ( es la fábrica del mundo, de verdad) y lo cierto es que gracias a esta producción masiva de productos a bajo coste, el consumidor occidental ha tenido acceso a ellos (tambien masivamente) y eso , según opinan los expertos, contribuye a afianzar nuestro sentimiento de «sociedad de bienestar».

El propio mercado ha consumido y ha otorgado una etiqueta a lo que es «made in China»: barato y de baja calidad. Hay una parte de verdad ( hay mucho producto malo ) pero también es cierto que hay empresas chinas que se afanan en hacer las cosas con un alto stándar de calidad y , cada vez más, su trabajo está dirigido a erradicar esta «mala fama» ( de ahí, y como política de limpieza de imagen, veréis que los productos chinos son «made in PRC»). Este fenómeno «made in China» está creando el «contrafenómeno». Una tendencia , cada vez mayor, a dar importancia a las cosas hechas en casa, artesanalmente , más caras posiblemente pero …mejores.

Es una pena que la industria artesanal del calzado en el Levante español, deba ir cerrando sus puertas para dejar paso a esos zapatos a 29€ que te recalientan el pie si los llevas más de cuatro horas seguidas. Es una pena no poder potenciar esa riqueza de conocimiento y tradición y vender nuestros bellos zapatos al mercado (nacional y exterior) al precio que vale esa tarea artesanal.

Es una pena que los italianos nos compren el aceite de Les Garrigues, lo envasen de lujo y lo vendan  como «exquisito aceite toscano». Es una pena que no podamos hacer resaltar la extremada calidad de nuestros aceites, vinos… ¿Y los Jamones?. ¿Cómo es posible que en cualquier lugar del mundo encuentres el Prosciutto di Parma ? ¿Y el Jabugo????…

Ya que estamos inmersos en el juego de lo masivo, podíamos focalizarnos en lo que tenemos que es especial y único. Hacer que el sello del «made in spain» ( por ejemplo) se ligue al «Exquisite Spain». Luchar contra la cultura de precio y exportar lo mejor que tenemos a precio de «producto handmade» de lujo .Son nuestros gobiernos los que deberían destinar cerebro y dinero a la promoción mundial de nuestras maravillas y espero que , a la mayor brevedad posible, a alguién se le encienda la lucecita y cree un ambicioso plan para situar a nuestro país como productor de cosas exquisitas: desde un jamón y aceite a un turismo de «excelencia» pasando por una de las mejores gastronomías del planeta.

España es exquisita y hay que aprovecharlo.

NB : Esto lo escribí hace 8 años. Lo sigo reivindicando…

La Carrera.

 

lacarrera

La carrera.

No es fácil conseguir una plaza para participar el La Carrera. No sólo tienes que estar en perfecta forma física y superar los exhaustivos reconocimientos médicos también tienes que conocer a alguien dentro de “la organización” que te permita el acceso.

Unas 500 personas van a presenciar La Carrera. Son las  personas más ricas del mundo y sus familiares. Cada año, desde el 2050 en que se celebra este evento deportivo, se inscriben más de 1.000 millones de personas de todas las nacionalidades del planeta.

Me sitúo en la zona de salida y miro a mis contrincantes: hombres y mujeres de todos los países. Nadie sonríe…

Estoy nervioso. Por megafonía se anuncia el tiempo de descuento. 3,2,1…A correr. Me cuesta situarme en el grupo de los diez primeros, pero llevo más de tres años entrenando para el día de hoy. Lo puedo conseguir.

Voy sorteando, con dificultad, los cuerpos sin vida que van convirtiendo la carrera en una carrera de obstáculos. Lo único importante era ser muy veloz y ágil. Los participantes esgrimen machetes, navajas, pistolas, ácido, cuerdas, piedras, sierras… Todo vale para llegar a la meta. Todo.

Casi tropiezo con un hombre al que se le están saliendo los intestinos. ¡Cuidado! Puedo resbalar…Uf ¡Ha ido de poco! Ya he avanzado hasta la quinta posición. Estoy viendo el final.

Mis pulmones están a punto de estallar pero creo que lo voy a conseguir. Algo me salpica en la cara. Es sangre. Han disparado a alguien en el grupo que viene por detrás… Estoy llegando. ¡Dios! ¡Creo que lo he conseguido!

El sudor me nubla la vista. Las piernas me flaquean. Esquivo el último cadáver y cruzo la línea de meta. Sano y salvo. No me lo puedo creer.

Oigo los aplausos enfebrecidos del público. Veo a mi mujer, llorando de emoción. He ganado una vivienda preciosa en la urbanización “La Carrera” y un trabajo digno para mantener a mi familia de por vida.

Soy el hombre más feliz de este mundo.