Una onironauta en potencia (II)

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Viene de aquí.

Voy descubriendo, en mis pesquisas sobre el sueño lúcido que, realmente, de los sueños ( y del sueño) no se sabe casi nada.  Si elimino de mi marco de trabajo a los místicos y tarotistas, lo que me queda es un campo vasto de desconocimiento en el que tanto puede ser que esto del sueño lúcido sea un deseo como que no, que sea un comportamiento neuronal específico con una argumentación científica que aún no tenemos disponible en esta época.

El libro que estoy leyendo es muy ameno y … optimista. Básicamente, te explican una serie de pautas para inducir los sueños lúcidos. No aseguran éxito seguro, pero sí que insisten en que es una habilidad disponible en todas las personas que duermen. Otra cosa es que esté oculta, no entrenada y …que sea más difícil de lo que parece, engañar a nuestro cerebro. También aportan experiencias de onironautas en los que parece que puedes “controlar” cosas (escenarios, personas, situaciones) … Yo, ahí, ya me temo que mi nivel de escepticismo es muy alto.

Estos días estoy siguiendo la guía que marca el libro. Aún estoy por la mitad, pero he iniciado los primeros pasos a medida que avanzo la lectura.

  • Confirmación de la realidad. Consiste en crear una señal que me indique que estoy en la realidad y no en un sueño. Esto sirve para en el caso de que esté aproximándome a un sueño lúcido, y tenga dudas de ello, debo hacer el “tip” elegido. He avisado a mi entorno cercano de esto que hago para que nadie dude de mi cordura: cuento los cinco dedos de la mano izquierda. La hipótesis es que, en el sueño, veré mi mano rara, o tendré más dedos, o ninguno, o vete tú a saber, pero no me los podré contar normalmente. Teóricamente, sabré que estoy en el sueño. Así que si veis a alguien haciendo esto en el supermercado, igual soy yo…; – )
  • Antes de dormir, pienso que voy a tener un sueño lúcido y voy a ser consciente de ello. Esta es fácil.
  • Diario de sueños. Aquí ya se complica la cosa. Básicamente, consiste en anotar tus sueños, nada más te has despertado. Es imprescindible que sea muy rápido porque, por lo que sea, se olvidan rápidamente. Llevo cuatro días haciéndolo. Os confieso que lo primero que pensé es que no escribiría nada porque, lo más frecuente, es que no me acuerde de lo que sueño, pero lo que me pasaba es que me olvidaba rápidamente (yo creo que es a los pocos segundos, de verdad).

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Me cuesta mucho escribir esas cinco o seis líneas, pero, una vez hecho, me permite recordar “un poco” la estructura del sueño. En el libro te aconsejan dormir 6 horas, despertarte, estar 20 minutos en vigilia y volver a dormir. De esta forma, te metes en la fase de REM de pleno. Para mí, esto es totalmente imposible. Hoy, me he despertado espontáneamente a las seis horas de haber iniciado el sueño. Y me acordaba del sueño que ahora no recuerdo (nada de nada) pero mi cerebro me ha dicho: ¡Te queda un rato! Y me he dado media vuelta … Nada de escribir. Nada de levantarse 20 minutos…Pero al releer los recuerdos surrealistas de mis sueños, veo que es alucinante lo que ha estado haciendo mi cerebro nocturno estos días…

Mi curiosidad aún no se ha agotado así que seguiré los pasos siguientes .

Seguiré informando.

NB: 1,2,3,4 y 5!

Una onironauta en potencia.

Hace unas noches, tuve una experiencia singular. Por lo menos, despertó mi curiosidad con intensidad. Tuve un sueño…

A veces, recuerdo lo que sueño, pero son pocas las ocasiones. Las imágenes se desdibujan a los pocos minutos del despertar.  En mi consciencia sé que , durante mi vida, he tenido sueños placenteros, de los angustiosos en los que pasa algo terrible y no te puedes mover y de esos en los que saltas o caes al vacío y… te despiertas. Pero, como os decía, la mayor parte de las noches no tengo ni idea lo que programa el Departamento de Contenidos de mi cerebro.

Mi sueño reciente, del que sólo recuerdo una imagen y una posición y al que no puedo poner paisajes, ni argumentos, fue diferente. Más intenso. El contexto era de acción y peligro, pero, yo no sentía miedo. Raro. Estaba tendida en el suelo, sin poder moverme, aun queriendo avanzar, aunque fuera a rastras, para escapar del “no-sé-qué” que me perseguía …Pero, de repente supe que estaba soñando y que, por lo tanto, no me podía pasar nada. Es más, podía moverme si quería. Podía elevarme del suelo y volar… E irme de allí… Y cuando inicié el ascenso, me desperté. En ese instante, recordaba el sueño con intensidad y  bastante precisión, incluso llegué a pensar en escribirlo… ¡Casi vuelo! Después, como es habitual, olvidé los detalles pero la “sensación” del sueño, no acababa de desaparecer. Lo que más me había sorprendido, lo más relevante era el tener conciencia, dentro del sueño, de que estaba soñando e intentar ¿dirigirlo?…

 

No creo en las pseudociencias, ni en los viajes astrales, ni en la interpretación de los sueños ( en un seminario en la Facultad, acabé de convencerme que todo es pura semiótica…) pero sí creo en el cerebro y en la ciencia y en todo lo que queda por saber de ese increíble artefacto de alta tecnología que todos llevamos puesto.  Siempre me ha cautivado el potencial de todo lo que se desconoce de él y, en este caso, lo referente a lo que pasa mientras estamos en Fase REM , así que empiezo a investigar un poco sobre el tema y descubro que mi experiencia tiene un nombre y  se llama “sueño lúcido”.

Directamente de la Wikipedia : “Un sueño lúcido es un sueño que se caracteriza porque el soñante es consciente de estar soñando. Se puede dar espontáneamente o ser inducido mediante prácticas y ejercicios”. Las personas que poseen esta habilidad se llaman onironautas.

De momento, estoy en la fase de recopilación de información. Leo sobre el sueño lúcido en blogs y libros y he visto una película ( Origen, Leonardo Di Caprio) que trata de este tema pero en clave de ciencia-ficción. Aunque la primera impresión es que hay mucho documento «místico» también he encontrado material científico en neurología y psicología .

 

Y mientras tanto, sigo un poco alucinada por esa sensación que me ha dejado el sueño.

Aún está por aquí…

(To be continued)

Congelación de Ideas.

ideas congeladas

Yo soy terapeuta. Me gusta decir que soy Terapeuta de Especiales más que una Terapeuta Especial.

A mi consulta me llegan los casos que mis colegas, no han podido resolver y que no podrían resolver nunca porque…son pacientes especiales.

Estoy preparada para cualquier situación “especial”, soy capaz de abordarla, analizarla y, en la mayoría de los casos, tengo éxito. O sea, se curan. Por lo menos, los que quieren… Aun así, cuando conozco a un paciente y le hago la primera anamnesis, siempre me quedo un  poco descolocada…Gracias a Dios, sólo me dura unos minutos.

El hombre que está en mi consulta,  es Rogelio. Tiene 50 años. Vive solo, en una casa en el campo en el que sólo hay una ducha que está en un cobertizo en el exterior. Este dato podría parecer irrelevante, pero es el origen del mal de mi paciente (o por lo menos, así lo manifiesta). Me ha explicado que en la ducha, hay una ventana de esas de láminas, que por vieja y oxidada, siempre está medio abierta. Sea invierno o verano, la ventana se mantiene en la misma posición, dejando pasar el aire fresco o gélido, según la estación. La ventana, según explica Rogelio, está muy cerca de la alcachofa de la ducha y , con el tiempo, se ha convertido en un improvisado estante definitivo…Allí, él,  que es muy aseado , deja sus frascos de champú …

La temperatura ambiente hace que el champú (de ortiga blanca y cedro salvaje, me especifica Rogelio) esté templado en verano y frío en invierno. El pasado año, en la zona donde vive el paciente,   las temperaturas habían sido extremas y las heladas, habían arruinado las cosechas …

Según el propio Rogelio, el frío intenso había afectado, también, el buen funcionamiento de su cabeza…

Me comenta que hace un año, más o menos, al verter el champú directamente sobre su cuero cabelludo (que al fijarme, veo que está frondoso y muy bonito con unas primeras canas plateadas) notó que estaba muy frío.

Exageradamente frío.

Inmediatamente después, percibió que se le habían congelado las ideas.

Ideas, congeladas.

Vale.

Rogelio vive en el campo y tiene una tienda On Line. Vende los productos que produce su huerta , directamente al consumidor. – El primer signo de que algo no iba bien, me explica, se produjo cuando llegó la Semana de la Oferta Verde.

Rogelio ideaba lotes de frutas y verduras, que colocaba en bonitas cestas de mimbre y adornaba con artesanía de la zona que, cada año, era diferente. Todo el mundo esperaba su ocurrencia: un botijo, unas cucharas de madera o macetas de terracota  pintadas a mano…

Rogelio se encontró, a pocas semanas de la Oferta Verde con que era incapaz de crear nada nuevo. Daba igual que le presentaran un sinfín de productos artesanos. Él, sólo podía pensar en las cosas que ya había utilizado. Así que, ese año, por primera vez, repitió “Lote de la Semana de la Oferta Verde” y volvió a poner un botijo.

-Ideas, me dice, tengo muchas pero son las que ya tenía. No puedo producir ideas nuevas. No puedo cambiar de opinión. No pueden convencerme….Nunca podré cambiar ni evolucionar como persona. Piense, piense en sus ideas acerca del amor, o piense en “sus ideologías”,…Imagine que nunca pueda cambiar de idea, porque esa idea está congelada, ahí, y no deja espacio para las otras. Y está dura como una piedra y tampoco deja que la modelen…Ideas fijas, para siempre…

Intento ser empática. Intento ponerme en su lugar y reviso mis ideas. Soy consciente que he ido cambiando de “ideas”, muchas veces en mi vida y que eso es lo que me ha permitido, por ejemplo: volver a enamorarme. Además de ir modificando mis ideas, también han surgido ideas nuevas: eso me ha permitido dedicarme a este trabajo y escribir un libro, por ejemplo. Las experiencias vitales nos hacen cambiar de idea, muchas veces…

Esto está difícil…

Rogelio me explica que ha utilizado múltiples sistemas para intentar descongelar sus ideas pero para ello, sólo ha podido utilizar las ideas que él ya tenía sobre cómo combatir el frío y la congelación: saunas, duchas de agua caliente, gorros de lana, esterillas,… Su hermana, que es peluquera, lo tuvo un día entero bajo la lámpara de infrarrojos que se utiliza para hacer subir las mechas pero…nada.

Rogelio, sigue con las ideas congeladas…

Se acerca la Oferta de Primavera y ya está pensando en adquirir 500 botijos…

No sé cómo afrontar este caso. Parece que las ideas se me han congelado a mí porque por más que pienso no se me ocurre nada.

¿Alguna idea?

 

Matad al rojo.

Matad al rojo. La voz cavernosa le atravesó los tímpanos, ascendió hacia su cerebro y lo empapó de miedo. ¡Hay que matar al rojo, joder! . Los temblores se expandieron de sus extremidades superiores a las inferiores. Las manos le sudaban tanto que no era capaz de despegarlas de sus muslos. El corazón se aceleró y se hizo cada vez más fuerte. Ahora, oía la voz cavernosa lejos, casi ahogada por aquellos fuertes latidos. Pum, pum, pum, pum.

No hacía ni una semana que se había prometido no volver a caer. Cada vez era más peligroso… Casi lo habían descubierto y fue ese casi el que lo salvó . Hasta aquella maldita tarde, de aquel maldito día, de aquella maldita y puta vida. ¿Cómo había llegado a esa situación?. De repente, su corazón se volvió aún más estridente, un zumbido se apoderó de sus oídos mientras el estómago se le encogía y se retorcía hasta formar un nudo sólido que le apretaba las entrañas. Se acercaban e iban a por él. A por el rojo.

Cerró los ojos y esperó que llegara la muerte. Lo eliminarían del tablero de juego…

Los oyó murmurar ¡Qué mala suerte!. Apenas sin poder respirar, se atrevió a mirar: habían pasado de largo. El aire se escapó de sus pulmones mientras el alivio le inundaba.

Sólo quedaba uno.

Parecía el más peligroso. Era el de la voz cavernosa que no paraba de gritar “Matad al rojo” . Ya lo tenía pegado a la espalda. Oía su respiración agitada como si hubiesen instalado un amplificador en la habitación. El tiempo se detuvo por unos instantes: sobrevivir a esa partida era el único objetivo viable. Si lo mataban ahora… recordó el rostro amable de su esposa y la sonrisa de Junior que lo esperaba en casa en ese mismo instante. Junior, su hijo.Tenía que sobrevivir. Tenía que ganar.

Se concentró en la partida. Volvió a cerrar los ojos pero esta vez, para poder elevar sus plegarias al cielo. Su única posibilidad era rezar…Rogar.

Oyó el sonido del arma del enemigo. Vas a morir, rojo.

Cloc.

El dado cayó en el tablero y rodó hasta quedar suspendido en el borde. ¡Un cinco!¡Mierda!. Con cara de fastidio, el enemigo deslizó su ficha azul por las casillas del parchís, adelantando a una solitaria ficha roja a la que le quedaba un tiro de nada para asentarse en casa y casi, casi, ganar la partida.

Nada podía detenerlo. Iba a conseguir los 1.500€ que se amontonaban en el centro. Dio un trago largo a su cerveza y sonrió. Los cuatro se habían apostado la paga de horas extras a una partida de parchís. Un momento de chulería, un reto y la insistencia del de lavoz cavernosa , los había llevado al Bar del polígono y allí, en una mesa de plástico , los cuatro idiotas habían puesto en riesgo un mes de trabajo sin descanso y, en su caso,  la posibilidad de pagar los gastos ahora que su mujer se había quedado en el paro, la ortodoncia de Junior…casi a punto de irse todo al carajo…

Debía acabar con aquellas partidas de parchís. Había ido demasiado lejos. No podía seguir fingiendo que no le pagaban cuando perdía…y perdía siempre. Se juró que aquella iba a ser la última partida. Por la familia. Por Junior.

La última.

Agitó su cubilete rojo y lanzó el dado.

 

 

Mari Pili y su espejo.

¿De verdad lo vas a tirar?- Preguntó Mari Pili. No se lo podía creer. ¡Si era un espejo precioso! –…pero ¿Por qué? ¡Si es precioso!.

Blanca dejó el espejo en el suelo y miró a su amiga: Lo he intentado romper, pero no puedo. Es indestructible. Y no es precioso, es, es…maligno. Lo compré en un mercadillo, por cuatro duros. No creí al hombre del puesto de antigüedades cuando me dijo que era el espejo del cuento de Blancanieves. Es más, aquel tipo me pareció siniestro… Cuando se enteró que me llamaba Blanca, casi que me lo regaló. ¡Maldito regalo!

Mari Pili acarició el elaborado marco de madera . Lo habían decapado en un blanco roto y enmarcaba el espejo convirtiéndolo en un objeto delicadamente bello.

-¿Estás oyendo las tonterías que dices? ¿Un espejo maligno? ¿Blancanieves? Si no te conociera tanto, pensaría que te has vuelto loca. ¿Qué te ha hecho el espejo, eh?

Te cambia, Mari Pili. Te convierte en alguien diferente…pero conmigo no lo va a conseguir. Va al cubo de la basura pero ¡ya!.

-. No puedo dejar que tires esta preciosidad. Dámelo a mí.

No te puedo hacer eso. Esta cosa…esta cosa ¡habla!… y te convence… ¡No! A la basura, dónde no pueda hacer daño a nadie.

Al salir de casa de su amiga, Mari Pili se encontró encaramada en el container, trasero en pompa, rebuscando en la basura el dichoso espejo.

Ya en casa y después de una ducha, colgó el precioso espejo de Blancanieves en su habitación…Contempló, satisfecha, lo bien que quedaba. Su cama, con dosel y visillos de gasa, era una reproducción a tamaño adulto de una cama de princesa. En una esquina, había un diván, de un intenso color violeta lleno de cojines de terciopelo granate. Un tocador de madera blanca, decapada y del mismo tono que el espejo,  se apoyaba en la pared. La superficie estaba llena de perfumes, esencias, aceites y cremas. Delante, una silla imponente, en seda también violeta, en la que Mari Pili se sentaba para maquillarse o desmaquillarse, para ponerse sus mascarillas revitalizantes o relajantes o para mirarse mientras cepillaba su larga melena de color chocolate.

En ese momento, dejó de mirar a su alrededor y se concentró en el rostro que le devolvía el espejo. Inició sus rituales cosméticos. Examinó con atención su piel, limpia y fresca. No veía arruguitas nuevas y parecía que conservaba un nivel de tersura bastante correcto. Eligió una crema hidratante e inició un masaje facial para permitir que el producto fuera absorbido por la piel. Cuando acababa ese proceso, su piel lucía sana y sus ojos brillaban. Se veía guapa, mucho más que cuando se maquillaba… Y es que Mari Pili era guapa. Y lo sabía. Apoyó la mejilla en la mano y mirándose fijamente en el espejo preguntó : Espejito ¿Quién es la más bella del mundo?

El espejo se tornó brumoso y una especie de nube empezó a deslizarse de arriba abajo…Una voz profunda le respondió: La más bella eres tú.

Mari Pili se quedó pasmada. ¿Sería verdad que el espejo hablaba? Se levantó de un salto y se alejó hacia el otro extremo de la habitación.

A ver, repite eso- le dijo con voz débil y temblorosa.

La más bella eres tú – repitió el espejo.

Mari Pili se desmayó al instante. Cuando recobró el sentido, se acercó al espejo. No tenía miedo, el golpe en la cabeza la había dejado aturdida…Con un tono más firme esta vez, volvió a preguntar: ¿Quién es la más bella del mundo?

La más bella eres tú – repitió el espejo  y añadió- pero…

-¿Pero?- Mari Pili estaba asombrada e intrigada– ¿pero… qué

-…Pero yo de ti– en ese momento la voz cambió de entonación y se hizo más femenina y con una musicalidad muy marcada- me haría unas mechas. De verdad, tu tono es precioso y muy fashion pero le falta un poco de vida. Más luz. Yo me haría unas mechitas en la zona delantera de un rubio dorado. Te quedarán de fábula.

Mari Pili empezó por unas mechas de rubio dorado, le siguió un corte de pelo “más dinámico” y por capas (que la hacía parecer más joven) y un cambio en el guardarropa y unos kilitos de menos y uñas de porcelana y unas inyecciones de bótox y depilación láser y elevamiento de pecho y eliminación de ojeras y…Nadie podía decir que Mari Pili no estuviera fantástica, aunque para ello tuviera que ir cada quince días a la peluquería, al dermatólogo, al nutricionista,…

Si algo tenía Mari Pili , eran muchos amigos. Era una persona sociable y acogedora. Pero,  un día,  se dio cuenta que ya no la llamaban tan frecuentemente, ni la invitaban a cenas y fiestas… No sabía cuándo había empezado a pasar aquello pero, estaba sola y se sentía sola. Pensaba en ello, sentada en su tocador delante del espejo.

-¿Qué habrá pasado? ¿Qué habré hecho yo, para merecer esto? Ni siquiera Blanca me responde al teléfono y cuando me la he encontrado, me saluda de forma cortés pero siento que está deseando salir corriendo…

– Tus amigos no te merecen, cariño. – Dijo el espejo.

– Tienes razón. Siempre tienes razón y yo tengo suerte de tenerte conmigo .Sin ti, no hubiera podido resolver aquel terrible dilema cuando descubrí que el marido de mi mejor amiga tenía una amante. Fue buena idea, decirlo en público en aquella fiesta, para que el traidor no pudiera escapar.

Lo de mis hermanos y la herencia de papá. Otro tema espinoso. ¡Menos mal que te tenía conmigo, espejo maravilloso! Era verdad que habíamos hecho aquella jugada fiscal con papá en vida, para que no se nos comieran a impuestos y que yo, que era la única chica de los hermanos (y soltera), lo tenía todo a mi nombre y que después debía repartir entre los tres , vía el holding de empresas de la familia. Tú, espejito, me hiciste ver que no había nada firmado…Ni un papel. Era una verdad moral pero no era una verdad legal. Esa frase nunca la olvidaré. Ahora soy inmensamente rica ¡No es lo mismo un tercio que todo!

Y me sabe mal lo de mi cuñada pero… Había que acabar con ella. Nos había oído, espejito…Y lo iba a explicar a la familia. Quería encerrarme, como si yo estuviera loca… ¡Yo! Quería el dinero… El dinero lo estropea todo…Lo de romperse la crisma , al resbalar en la ducha, con la cara embadurnada de crema exfoliante verde, fue una idea genial. Y nadie me vio…

¿Sabes que te digo? ¡Mejor así!. Tú y yo. No necesitamos a nadie más.

Mari Pili observó su rostro atentamente…Uf! Se le estaba descolgando un poquito el pómulo izquierdo y los labios se habían hinchado mucho. Y ese parpado que se le caía a cada dos por tres… No podía ser.  Pediría hora al día siguiente, para volverlo a equilibrar. Sonrío al espejo, mirándolo con ojos desquiciados.

Dime espejito mágico, que no me canso de oírtelo: ¿Quién es la más bella, por dentro y por fuera, del mundo mundial?-

Y el espejo respondió: – La mujer más bella por dentro y por fuera del mundo mundial, esa eres tú, Mari Pili. Y aprovechando la ocasión , déjame darte uno de mis sabios consejos: debes encargarte de Blanca. Hace muchas preguntas sobre “el espejo” y empieza a sospechar que me tienes escondido. Es la única que sabe lo que puedo hacer y no querrás que se apodere de mí de nuevo, ¿no? Escúchame atentamente, Mari Pili. Te voy a explicar lo que he pensado para solucionar lo de tu amiga…

 

Te voy a llevar al huerto, again.

Ayer os hablaba de la triste desaparición de mi huerto urbano y que fue un elemento inspirador para escribir una novelita de 50.000 palabras (“Te voy a llevar al huerto”) de esas que se clasificaban como chick-lit, que no es otra cosa que una historia de amor, alrededor de un huerto.

Nunca suelo releer lo que escribo, pero, con los sentimientos a flor de piel por la autodestrucción del cajón de madera contenedor de mis hortalizas y verduras, lo he hecho en plan homenaje. La verdad es que me lo pasé en grande, escribiendo esta historia y me ha vuelto a pasar, leyéndola. No hay que olvidar que no soy imparcial…

La mayoría de textos sobre el huerto, son los que iba publicando en el blog, que se convirtió en la bitácora de la evolución de mis tomates asesinos, los ajos rebeldes, la lechuga Pepita, las guindillas contorsionistas o los diez cacahuetes. Estos posts se convirtieron en parte esencial de la historia.

También recuerdo la dificultad para escribir las escenas de sexo. No había manera. O las veía cursis, o demasiado realistas. Tuve que buscar el equilibrio… Costó lo suyo.

No sé el motivo por el que dejé que los personajes protagonistas se llamaran Calixto y Melibea. Aunque el tema de La Celestina daba para mucho, no me negaréis que son nombres inusuales en estos tiempos. Creo que hay unas 44 Melibeas en España y 1326 Calixtos… No obstante. introduje un personaje secundario que s ellama Paco, para compensar…

Al final, “Te voy a llevar al huerto” se convirtió en algo más que una historia de amor. Fue y sigue siendo, un entusiasta manual de cómo poner un huerto en tu vida. En la última parte de la novela, hay un decálogo para los futuros hortelanos urbanos. O un intento descarado, en diez puntos, de convencer a los lectores de que planten , ya, una tomatera en su terraza. El último punto dice:

10-. Como suele pasar con estas cosas, por mucho que te digan…nada es comparable a vivirlo. ¿Qué esperáis? ¡Plantad un huerto urbano!

Y, en plan autobombo, os  dejo aquí la novela,  por si algún valiente se atreve a que lo lleve al huerto…

El cuento que tienes es culpa de Calleja.

¿Por qué Calleja?

Lo digo por el famoso dicho: “Tienes más cuento que Calleja!”. Lo he oído en una conversación y se me ha quedado la cosa dentro.

¿C-a-ll-e-j-a? ¿Por qué? ¿Qué tiene que ver Calleja con uno que siempre busca excusas para no hacer lo que debe?

Voy a Wikipedia y me encuentro a este señor, al que os quiero presentar:

Don Saturnino Calleja Fernández fue el propietario de una editorial de cuentos para niños. Nació en Quintanadueñas, Burgos y vivió desde 1.855 hasta 1.915. Publicó una innumerable cantidad de cuentos escritos especialmente para niños y jóvenes. La cifra es de 3.400.000 cuentos. Ahí es nada.

La Editorial Calleja no sólo publicó para el público infantil. Llegó a ser la editorial más popular en España y contó durante unos años con Juan Ramón Jiménez como director literario. En su catálogo apareció Platero y yo (1914).

Aunque se le vea muy serio en esta foto , Don Saturnino fue el inventor de la famosa frase final de nuestros cuentos infantiles que tantas veces hemos leído, oído o verbalizado:

 

“…y fueron felices y comieron perdices, y a mí no me dieron porque no quisieron.”

También es cosa de Calleja…

 

Relatos Breves de Muchas Cosas.

Para este Sant Jordi, día de libros y flores, he hecho una recopilación de los relatos que fui publicando en este blog durante el 2017. Han aparecido varios  temas  que se han materializado al unir todo el material y al hacer este resumen me he dicho: tengo que hacer más yoga…; -)

Primero,  una fotografía del planeta en el que, en un Sant Jordi del futuro, ya no existen las rosas, se vive en bunkers, los seres humanos tienen una caducidad programada, sólo queda una patata en la tierra y el aire puro para respirar se vende en tiendas.

El siguiente bloque, retrata a extraños sujetos y profesiones raras: el banco dónde se guardan los secretos, un comerciante de palabras, un tipo que va saltando por encima de todas las cosas que se le ocurren, otro que viaja a las Antípodas con un traje de buzo espacial, la sala de los personajes no publicados,  la empresa que se lleva las críticas personales para su destrucción,  aquel que va contando las horas , esa mujer que quiere alquilar una nube, el artesano que fabrica las mejores gafas del mundo y un pincel que lo pinta todo de rosa…

Después, el tema delas flores. Se ve que fueron fuente de inspiración… Pero no en plan bonito, no: Un thriller floriográfico y un asesino… Y, finalmente los temas independientes. No se parecen el uno al otro en nada y aparecen, ahí, por arte de magia : una experiencia alienígena de gran alcance y la maldición de ser literal , literalmente.

Lo dicho, necesito algo que me equilibre un poco…

¡Feliz Sant Jordi!

RelatosBrevesdeMuchasCosas

 

NB : Imagen de  Rosapuchalt – Freepik.com

Palabras y Patatas.

Tiempo de lectura aprox : 6 minutos.

1000palabras

1 Una imagen vale más que 1000 palabras

Todo empezó con el “Lenguaje Dinámico”. Los científicos más relevantes, aconsejaron un cambio en nuestro sistema de comunicación. La era digital dejaba a las palabras, fuera contexto. Primero, fueron los emoticonos. Después, la masificación de la fotografía. Mientras los códigos visuales nos inundaban, también lo hacia la globalización y…los conflictos. Las lenguas y las palabras, se convirtieron en barreras infranqueables. Pero, entonces, esos científicos prestigiosos, analizaron el impacto de la imagen en el discurso .

Un texto ,en una lengua desconocida para el receptor , era ininteligible. En cambio, si ese mensaje se convertía en una sucesión de fotografías o en un clip, no importaba que el emisor se comunicara en otro idioma: se producía la comprensión.

Hicieron falta dos siglos para que este nuevo Lenguaje Dinámico basado en imágenes, vídeos comunicativos, sonidos y aromas, se extendiera por todo el planeta…Es difícil explicar con palabras, la sofisticación de este nuevo sistema de comunicación que nos permitió crear un lenguaje “universal”. Los seres humanos utilizamos dispositivos muy complejos para generar esos códigos multi-sensoriales , permitiendo la comunicación fluida, entre todos los habitantes del planeta. Era un momento único en la era de la humanidad pero…

…Mientras eso ocurría, las palabras fueron desapareciendo. Los pensamientos se convirtieron en ese discurrir visual y sonoro y poco a poco, se dejó de escribir y de leer.

2 Patatas y Palabras

La escasez lo convierte en valioso ( y el ser humano, lo codicia)

Empezaron a escasear las palabras. Existían muy pocas y muy pocas personas, capaces de producirlas. Fue cuando emergió la verdadera naturaleza humana: cuando empezaron a escasear las palabras, es cuando se hicieron tan valiosas…

Lo mismo había ocurrido con las patatas…En los libros de recetas que se conservaban del siglo XX, las patatas estaban consideradas como una guarnición muy común y frecuente. En el siglo XXIV, después del gran exterminio del tubérculo por culpa de una plaga de “comepatatas voladoras” especialmente virulenta, la patata se consideraba un manjar exquisito, al que sólo los más privilegiados podían acceder. Eran célebres las fuentes de patatas fritas que se servían en los salones de la Élite…

Con las palabras pasó lo mismo que con las patatas. El arte de las palabras escritas, se convirtió en un lujo a disposición de los poderosos. Gracias a la avanzada tecnología neurobiológica, el ser humano no había perdido la capacidad de comprender las palabras pero era incapaz de  paladear su belleza…Las personas de la llamada Élite podían acceder a ellas pero debían ser reprogramadas neuronalmente, para entender el idioma en el que estaban escritas. Con dinero y poder, se adquirían las palabras…

En el siglo XXIV si tenías patatas y  palabras, estabas en lo más alto del status social. En la Élite…

3 Los Cocineros de palabras

Los cocineros de palabras eran los únicos que sabían escribir. Era un oficio que ya no se podía aprender y sólo un grupo de personas, repartidas por distintas partes del planeta, podían producir documentos escritos… Eran grupos aislados en los que el arte de escribir , se había desarrollado al margen de la evolución digital. Familias,  en las que los documentos escritos pasaban de padres a hijos , así como el aprendizaje de la escritura.

Los cocineros de las palabras. Los únicos que podían unirlas, darles forma y embrujarte el alma con ellas…

Yo soy uno de esos cocineros.

Tal vez, sea el último que vive en libertad .Estoy escondido, escribiendo las últimas palabras… Ya son muy escasas y valiosas. Han aumentado su valor en el mercado. Tanto, que los más poderosos, han secuestrado a todos los cocineros de palabras para apropiarse de su producción. Sé que ninguno de ellos ha flaqueado y no han accedido a enseñar a escribir a los de la Élite…Saben que sólo son valiosos, con ese poder secreto en sus manos pero, están desapareciendo, agotados de tanto escribir …

Este será, tal vez, el último documento escrito que se produzca en este planeta. No sé si alguien lo podrá leer algún día, desconozco si en el futuro, considerarán que esto es demasiado primitivo como para traducirlo al Lenguaje Dinámico Total…Es posible que lo dejen, expuesto , en un Museo de Historia pero yo deseo que se liberen y que sean para todo aquel que quiera leerlas o escribirlas…

4-. Mi legado

En este lugar secreto, dejo un manual de escritura y lectura en el que he recogido todas las enseñanzas de mi familia. También, he almacenado libros en papel y en formato digital. Muchas palabras.

Deseo que nuestro conocimiento se haga universal.

En esta euforia digitalizada, hemos olvidado que 1000 palabras , leídas por cada individuo, conforman una imagen única.

Totalmente única e irrepetible.

Imágenes de sendas peligrosas, de mundos fantásticos, del amor y el desamor, del miedo y la intriga, del reino de las hadas y los dragones, de otras vidas, de batallas colosales, de mapas secretos e intrigas internacionales, de molinos de viento, de submarinos que navegan por las profundidades de la tierra ,de una manzana prohibida, de magníficas catedrales, de revoluciones y de conejos que corretean por un país maravilloso…

Cada uno creará su propia imagen de esa catedral y del conejo. Del molino de viento, del aspecto de ese hombre que besa apasionadamente a esa mujer o del submarino (que yo lo veo amarillo). Seremos los autores de nuestro propio código visual multisensorial.

Único e irrepetible.

En este lugar secreto en el que he escondido el tesoro, hay una pequeña caja de madera. En su interior, protegidas en cápsulas de acero, encontraréis tres semillas de patata.

Es una planta poco exigente, sólo le afectan los terrenos compactados y pedregosos .Precisa de un clima templado-frío (en torno a 13 y 18ºC). En la caja, encontraréis instrucciones escritas para su cultivo.

Este es mi legado : las tres semillas de patata , muchas palabras escritas y este último texto que se compone, exactamente , de mil (1000) palabras.

Mil : ni una más, ni una menos.

patata

Morir con las letras puestas.

“La soledad, mal que nos pese a los escritores, es el primer factor que se precisa para escribir”

Mercedes Salisachs.

Estaba exhausta…Hacía unos días que había vuelto de una apasionante expedición arqueológica. Había estado buscando un código secreto que desvelara la clave para traducir unos manuscritos que contenían el secreto de la eterna juventud.

El mes anterior, había vívido un apasionado romance con un escritor, guapo y rico, que la había colmado de satisfacción. Hacía tiempo que no suspiraba de esa forma pero…es que esa historia de amor, había sido un buen antídoto al terror que había pasado , meses atrás, al encontrarse encerrada en una pequeña tienda de comestibles, mientras una extraña niebla envolvía las calles…Los asesinatos que se cometieron  en esos días, nunca fueron esclarecidos.

“Esta mañana, se ha encontrado el cuerpo sin vida de la escritora Christie Roberts . A la espera de los últimos datos forenses, se especula con que la famosa autora de los últimos best-sellers de la década, sufrió un ataque al corazón , mientras escribía la que iba a ser su nueva novela: » El Desierto» .

Roberts, solía recluirse en su casa de campo, aislada del mundo, para escribir sus obras. Se comunicaba esporádicamente con su editor que ha revelado que se citaba con ella, una vez al año, momento en que le entregaba dos obras finalizadas. No se presentó a su cita anual, lo que disparó todas las alarmas.”

Era tal el cansancio que la embargaba que sintió como se adormecía, mientras tecleaba en su ordenador. No quería dormir…Deseaba seguir viviendo aquella apasionante aventura que la llevaría al desierto, en busca de un tesoro y…con aquel imponente jeque árabe.

Sintió las manos entumecidas y, de repente, un intenso dolor en el brazo.

Instantes después, algo estalló en su pecho…

 

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