Arte Urbano
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Decoración
Disney ( cruel…)
Y, aquí, hay que prestar toda la atención.
Pintura Corporal
Y, para acabar un «Mucha gente»
Estos dos últimos del gran Quino.
Y este. ; – )
Muchas veces repintado…

Era de tonos dorados y cobrizos metálicos. Tuve una época muy de brillos…Este cuadro lo tenía mi madre en su casa que , igual que ella, se va modernizando a medida que va cumpliendo años. Así que, ahora, en el salón de tonos neutros el brilli brilli del pasado , no pintaba nada.
Restyling al canto.

A ver si le gusta…
¡Qué calor!
El calor extremo es el protagonista de estos días. Me temo, que lo será los próximos veranos de nuestras vidas e incluso, tendremos calor en primavera. La ciencia lleva años y años advirtiendo de los efectos del cambio climático. Un cambio que conlleva una emergencia, una crisis global y planetaria.

¡Qué calor!
Para despistar y esquivar al calor, he estado pintando. Me ha salido un cuadro de tonos anaranjados calurosos, con una ventana redonda verde y azul que podría ser la esperanza y el agua.

¡Qué calor!

Entonces me he dado cuenta de que este calor infernal, es “el cambio climático”, en persona, con su propia campaña electoral y haciendo sudar a todos, incluidos aquellos que lo niegan.
Le cedo mi cuadro para su campaña y , como no hay Planeta B, espero que gane las elecciones.
¡Qué calor!

Decoración.


Ilustración.
De Nacho Díaz.

Maquillaje. Convertir a Ralph Fiennes en Lord Voldemort.

Before & After con Photoshop.


Lo del Photoshop típico…

Before & After Sreet Art.
Los dos en New York.


Cosas para la cocina.
Los palilleros suelen ser feos. Este, no.
Para los más perfeccionistas.
Unas tazas medidoras que , juntas, son otra cosa.
Para los amantés del té.
Y unas pinzas de ropa muy creativas. Suelen estar cerca de la cocina…
Y acabo con un poco de humor «gastronómico» . Galletas, cocina: encaja. ; – )
De Terry Border
Trilogía de un paseo por el bosque. (III) Fin.
Lo tercero es la hoja. No estaba en el bosque.
Es una hoja que se movía en el aire, por la Tramuntana, en el quicio de mi puerta. Entró en mi casa y ni siquiera el robot aspirador pudo con ella. Se quedó debajo de la alfombra.
Se merecía el tercer bastidor.
Esta es la Trilogía de “Un paseo por el bosque”: una corteza de árbol, una rama y una hoja…
Y los paseos.
Trilogía de un paseo por el bosque. (I)

Lo primero es el paseo.
Una caminata por el bosque en un día frío y húmedo. Precisamente, lo resbaladizo del terreno me obligaba a mirar, con frecuencia, hacia el suelo. Llevaba una mochila ligera así que cuando vi la rama, me la guardé.
Además de tener posibilidad de pegarla a un bastidor, la disposición de los nudos permitía que fuera un colgador de joyas (anillos, pulseras,). Mi gran idea era encontrar más, para utilizar en el bastidor más grande pero no encontré ninguna parecida, así que es una rama única y le ha tocado bastidor pequeño.
Con la hoja…


He reactivado mi cuenta de Instagram.
Recuerdo una viñeta del ilustrador Jordi Labanda, en la que dos amigas están tomándose un café. La única frase del dibujo era algo así: “Chica, nunca hubiese pensado que estabas mal. ¡En Instagram se te ve tan feliz! “ . Es un buen resumen de lo que muchas veces es esta red social …

Así que la cuenta de El Blog Imperfecto se centra, únicamente, en cuadros y #fotosenfondogris que he ido haciendo y han ido nutriendo el blog durante muchos años.

Es una forma de tener una galería visual de todas esas cosas que, por cierto, me han hecho feliz mientras las hacía.
Y sin filtros. ; – )

-. Ya son suyas. Tiene que dejar la habitación libre antes del mediodía. Es la hora del cierre de la subasta.
No me lo creía. Era científicamente imposible pero… mi fuente era del todo fiable. Estaban en una habitación y había muchas… Era ir a verlas y si las quería, eran mías.
Era una ocasión única. Una compra irrepetible.
¿Serían blancas? ¿Grises, negras? ¿Llenas de lluvia, de granizo? ¿Con rayos y truenos? ¿Gordotas ¿ ¿Etéreas?
Compré el lote entero.
Abrí la puerta y me dispuse a contemplar mi gran adquisición.
Una preciosidad.
Algo único, sí…pero ahora tengo un montón de nubes que no se cómo sacar de aquí…

He conocido a una persona que se está dejando la piel como Presidente de su Comunidad de Vecinos. Dicen que es una especie en extinción pero hay algunos que aguantan . Resisten las reuniones , intentan dialogar, escuchan a todos ( incluso a quien no se lo merece o se excede) y, en definitiva, se preocupan para que el hábitat que comparten en zonas comunes y de uso privativo, sea lo más confortable posible.
El ”Presidente” me pregunta si tengo algún cuadro viejo, que no quiera , para el vestíbulo principal. Los va reponiendo de forma recurrente . “Es que alguien se los lleva”. Como es conciliador, no utiliza la palabra “robar”.
Tengo un bastidor que está hecho polvo. Lo iba a tirar porque ya está inservible pero se me ocurre que con un spray y unas letras , puedo hacer un cuadro para La Comunidad.
No creo que lo roben… ; – )