Chitty Chitty Bang Bang…

: – )

Los que recuerden a ese loco inventor y su familia y …su coche volador, han leído estas cuatro palabras «Chitty Chitty Bang Bang» con una entonación particular…

Este post quería ser un «Elogio a mi coche» pero al querer definirlo cariñosamente, ha aparecido Chitty Chitty Bang Bang destellando en mi memoria y no he podido evitar ilustrarlo con este Ford de 3.0 litros V6 ( parece una quedada pero esto es lo que «es» este  famoso modelo. Fuente, aquí. ).

Mi coche es mi Chitty particular. Estos últimos tiempos, tengo que hacer más kilómetros, surcar la ciudad de una punta a otra… Esto me estresa especialmente ( ya hace tiempo que vivo lejos de la ciudad) y pensaba que iba a ser más «traumático» pero… mi coche ha minimizado el impacto.

De usarlo poco a usarlo mucho, he pasado de cuidarlo poco a cuidarlo …bastante. Luce limpio y ordenado y huele a un perfume fresco . El oso «Capitán» , regalo de unos amigos de una noche de Feria (y que me acompaña en mis coches desde entonces, 12 years ago), sentado en la parte posterior. En el coche, he vuelto a redescubrir la radio. De tanto redescubrirla, me he cansado de oír las mismas cosas ( cansinas) y he redescubierto la música.

Mis experiencias con el iPod no ha sido satisfactorias ( me convierte mis canciones en 300 CD , sin título!!!) pero , gracias a eso, he estado escuchando recopilaciones (de esas que me hacía antes), con títulos como «Favoritas Pils», «Sept 2007» o «Don’t look y otros». Ya he hablado alguna vez, de mi incapacidad para rotular y clasificar mis creaciones musicales, así que como los títulos de los CD no me dicen nada, cada uno es una sorpresa ( agradable). Muchas de las canciones , se asocian a recuerdos que me hacen pasar un buen rato mientras conduzco. Otras melodías, son fruto de esas fases de «me-gusta-mucho-una-canción-machaconamente» , así que si me gustaron en su momento, me suelen gustar ahora… Casi todas.

Me he acostumbrado a subir el volumen cuando descubro una de esas canciones «top de las tops», cosa que debo rectificar ya que vivo ajena al mundanal ruido exterior ( lo que incluye ambulancias, sirenas , etc…). Además, si la canción se lo merece ( y recuerdo la letra), puedo cantar a voz en grito ( me desestresa, de verdad)…

Esta tarde, me ha pasado con una canción de esas que «recopilas» por una circunstancia puntual que no define tus preferencias. O sea ,  ¿Por qué tengo grabado esto ? Es el caso de «Sin Miedo a nada» de Alex Ubago. Nada que decir de este cantautor pero no es de mi «estilo». Soy más negra. Hace unos años, unos días de convivencia con mi sobrino de 16 años, enamorado hasta las trancas ( via chat ) de una chica , con la que se intercambiaba canciones y mensajitos me conectó a Ubago. Esta es la canción que «ella» le envió y con la que nos sometió a tortura musical por agotamiento. Si no la escuché 1000 veces, no lo hice ninguna… Cuando se presentó la versión de la canción con Amaia Montero, tuve la conexión «afectiva» y la grabé en mi Biblioteca…

Hoy, me he encontrado tatareando con fuerza y convicción el  siguiente estribillo ( que casi recordaba perfectamente) :

Me muero por conocerte, saber que es lo que piensas, abrir todas tus puertas,y vencer esas tormentas que nos quieran abatir.
Centrar en tus ojos mi mirada, cantar contigo al alba,
besarnos hasta desgastarnos nuestros labios.
Y ver en tu rostro cada día, crecer esa semilla, crear, soñar,dejar todo surgir, aparcando el miedo a sufrir (A dúo)

Evidentemente, los del coche de al lado ( que me han acompañado muchos semáforos más), se han muerto de la risa. Mañana, prometo contenerme…

…Aunque, quien sabe… Si leéis que un coche negro se ha puesto a volar por Barcelona, al ritmo de Alex Ubago ( en vez del mítico Chitty Chitty Bang Bang) ya sabéis quién va a bordo.

; – )

Pesos pesados.

Haciendo zapping en la nueva modalidad : «me-repaso-todos-los-canales-del-TDT», me he encontrado con un torneo de boxeo.

Era de pesos «pesados». Dos boxeadores , de cuerpos musculosos que estaban poniéndose fritos a golpes…

No lo puedo entender. Mis neuronas se colapsan . ¿Por qué habremos inventado un deporte así? ¿Atletas que se preparan físicamente para luchar? ¿Pegar a otro ser humano?… Y lo mismo me pasa con la lucha, lucha libre y todas esas modalidades de «darse mamporros».

Como deporte que es , tiene su técnica, su estrategia…¿Sus valores?. Un aficionado al boxeo, clamara al cielo y me explicará todo eso que no entiendo, que no aprecio pero será imposible que lo asimile…Yo sólo veo a dos tipos cabreados…

Y si lo objetivizamos y le sacamos todas esas etiquetas de «deporte», «atleta», «competición», lo que nos queda es algo triste. Que da vergüenza ajena : un par de tíos pegándose ( gana el que deja K.O al otro) , en un escenario , rodeados de gente que disfruta viendo como luchan ( y les duele).

Tengo un amigo al que le encanta el boxeo. Nuestras diferencias , en este terreno , son irreconciliables. Sólo comulgaría con ruedas de molino ( y a duras penas) si no se hicieran daño…

¿Qué tal unos trajecitos acolchados tipo Michelin?

 

 

 

El espíritu de Mafalda se ha apoderado de mí…

 

Les encanto…Vienen a mí , siempre. No importa que haya más personas a mi alrededor : soy yo la que atraigo.

Intento evitarlo. Me protejo, escondo cualquier centímetro de mi piel que sea vulnerable pero siempre hay un resquicio que se me escapa o un momento de esos de «bajar la guardia». Ayer por la noche, por ejemplo. Cena y una copa en un jardín. Relajante y agradable hasta que me dí cuenta ( demasiado tarde) que no me había rociados las piernas y los brazos con Repelente de Mosquitos. De estar en estado zen, pasé al estado semi-histérico de «necesito-After Bite -o -colonia-o -alcohol».Picaaa!..Los mosquitos tigre (que más que picar, taladran) me dejaron esa anestesia natural que cuando pica y te rascas, se esparce por la piel y pica más ( me he informado)…Les gusto, de eso no hay duda. Fui la única que sufrió el ataque…Los otros, seguían relajados… Sin un roce…

Este mediodía, he asistido al espectáculo «Qué pesadas están las moscas!». El cielo estaba gris, encapotado , pesado…Aún no ha llovido pero la atmósfera lo va anunciando, poco a poco.

Mi lucha de este verano, ha sido con los mosquito tigre pero…las moscas…Esas me han dejado en paz. Hasta hoy… Qué horror!. Esas moscas cojoneras, persistentes que no te dejan tranquilo . De esas que son una o dos pero parecen cien…Y mientras comes…

Tras exterminar al último ejemplar, he dicho : «Están muy pesadas , por la lluvia» y entonces, el espíritu de Mafalda se ha apoderado de mí y he preguntado : ¿Qué tendrán que ver las moscas y la lluvia? .

En mi entorno, nadie me ha sabido responder así que he buscado la razón por la que asociamos :  moscas pesadas = lluvia. La explicación científica, le quita un poco de magia a la mosca . No es una  adivina, no tiene un receptor de borrascas integrado en su sistema nervioso…Simplemente, se vuelve más pesada y le cuesta volar. Va rasa e intentando posarse en cualquier lugar para evitar el esfuerzo.

» (…)Pesadas en el sentido físico de la palabra, a causa del aumento significativo de la humedad ambiente, lo que debido a su pequeño tamaño, les supone un incremento considerable de peso que les lastra a la hora de emprender vuelo.

Por otro lado, las borrascas se caracterizan por las bajas presiones atmosféricas, con lo cual, el aire tiene menos densidad, por lo que al batir las alas desplazan menos cantidad de aire, lo que también dificulta el vuelo.

Estos son los factores que hacen que las moscas quieran estar posadas en cualquier lado y se nos pongan encima todo el rato, incordiando hasta la saciedad. (…) Muy Interesante.

Y como Mafalda aún no me había abandonado, me ha dado por seguir un par de artículos sobre moscas y me he encontrado este interesante relato de Juan José Millás, «Biografía de una Mosca», que fue publicado en El País.Muy bueno.

Las moscas ya se han ido…

Han levantado el vuelo y han escapado. El gris es, ahora, azul clarito, y el nubarrón se ha alejado hacia el mar… Ahora, es el momento de los «tigre» pero, hoy, estoy preparada…

 

 

 

¿Es un juego perverso?

¿ O qué? ¿Una broma? ¿Ganas de sacar más dinero del contribuyente ? ¿Una prueba de nuestros reflejos como conductores?

Estos días, estoy recorriendo kilómetros y kilómetros en mi coche, surcando la autopista ( y la autovía), de aquí a allá. Voy con mi música preferida y atenta, sobre todo, a los cambios de velocidad que me obliga la «velocidad variable» que marca la carretera.

Unas señales fijas me indican que puedo ir a 120 Km/h pero , dos metros más allá una señal luminosa, me dice ¡No! ¡A 80 Km/h, señora mía! y un kilómetro después, me lleva a los 60 Km/h para acabar con unos confortables 100 Km/h.

Los coches van frenando, reduciendo, acelerando… Si es de noche, las ráfagas de los rádares ( foto y multa) pintan la noche de destellos luminosos…Si no fuera por lo que tiene de trampa, os diría que es hasta bonito…

Me ha dado por pensar que hay un centro de «control» de velocidad, donde un ser perverso se dedica a ir cambiando las velocidades de forma aleatoria y se lo pasa pipa, observando en las pantallas, lo locos que vamos los que intentamos seguir las pautas de su locura ( para evitar la multa).

Pensamos, los que surcamos esa autovía, que esto era un tema puntual y que iban a eliminar la velocidad variable pero…no!. Además de mantenerse, se va a implementar en muchas zonas de España… Si no la tenéis ( la variable, digo) os va a llegar…Además de todos los puntos de atención que requiere la conducción, váis a tener que bregar con el acelerón y el frenazo… Si por lo menos se entendiera para qué sirve ( no es verdad que sea por la contaminación, ni por la afluencia de coches en la entrada de Barcelona) podríamos intentar adaptarnos a ese tira y afloja pero… ¿Para qué ?

Lo que os digo: es un perturbado, un «malalt» , un aburrido, un perverso con un joystick…

¿Y si buscamos al tío este que se dedica a ir cambiando la velocidad y lo neutralizamos?

¿Alguién lo conoce?

Se agradecerá cualquier pista…

Los «Tus».

Estás viendo una escena  como de una película:  los recortes en Sanidad, las listas de espera, las salas de Urgencias plagadas de camillas en stand-by  a la espera de una cama que no llega nunca, las enfermeras atareadas, los médicos estresados… Eres un observador más . Lo lees en la prensa, lo ves en las noticias pero… no hay ningún “tu” implicado.

Y, entonces, la mala fortuna hace que haya un “tu” de los tuyos, en medio de ese escenario , antes lejano: tu hijo, tu padre, tu madre, tu pareja, tú mismo… La distancia entre la realidad y la ficción se acorta, mengua, desaparece. Eso que era antes una entelequia se convierte en algo palpable.

Es posible que en esa camilla, en ese pasillo de Urgencias, el que esté sea un “tu”. Es posible que ese médico que ya no puede más ( y que va sobresaturado de guardias) te hable desde una distancia emocional casi inadmisible en tu estado de alarma por tu “tu”. Es posible que no entiendas porque tardan tanto las enfermeras , que tienen cientos, miles de “tus” de otros que atender ( a los que hacen lo mismo que a tu “tu” a cambio de un salario indigno!). Es posible que te irrites cuando descubras que se han eliminado las meriendas de los pacientes para ahorrar ( ya no hay yogurts ni zumos para merendar.) …

Es posible que te sientas impotente.

Y lo sabes ( la prensa habla cada día de los recortes en Sanidad) pero cuando lo vives en tus “tus” , se convierte en una buena torta en la cara ( lo que quería era poner “ hostia” y no torta) que te espabila de golpe y te hace ver lo que han conseguido los que nos han gobernado y, en teoría, velaban por mis “tus” y los “tus” de todo el mundo…Supongo que se darán cuenta del error y del desastre ocasionado cuando un “tu” de los suyos se vea en el escenario…aunque se dice , se rumorea que estos ya tienen su habitación individual firmada en el pacto ese que hacen con el diablo.

Decía que era posible que sintieras impotencia si tenías un “tu” implicado.

No es una posibilidad : lo vas a sentir, fuerte y claro.

Y mientras tanto, allí, en Urgencias, hay muchos “tus” de otros, esperando una cama…

(Y sin un puto zumo).

 

 

A la carta.

He recopilado algunos de los relatos que había publicado en el portal de megustaescribir.com ( y que he duplicado en este blog), para editar uno de esos libros 2.0 que SoopBook ayuda a crear de manera sencilla.

Personalmente ( esto es darme autobombo pero es lo que hay) , me da una satisfacción especial , leerlos ( y verlos) en formato de libro electrónico.

Los he dividido en sabores y «alimentos». Pura gastronomía. He elegido relatos dulces y ácidos. Con huevos, como ingrediente principal y pizza a domicilio. Los hay de cuchillo y otros, sazonados con fantasía.

Están (por si alguien quiere dar un bocadito) en http://alacarta.soopbook.es.

No incluye bebidas… ; – )

Louboutin .

Me maravilla el ser humano. Sobre todo, lo normalmente bueno que es.  Y es que hay muchos, muchísimos que son malos pero hay muchos más que no lo son. Y ganan por mayoría. Vivimos en mundo poblado de gente solidaria y colaboradora . Yo me atrevería a decir, de nuevo, normalmente solidaria y colaboradora . Gente normal.

En estos días de vacaciones, he tenido un incidente con el coche. Por unas horas, estuve en la piel de Alan Rulf en sus Mitos Revisados: buscando un taller ( aunque en mi caso era “asistencia en carretera”), en una zona extraña para mí y en la que el seguro de mi coche no tenía “empresa colaboradora” que pudiera actuar rápidamente. Para más infortunio, el lugar lleno de pueblecitos pequeños ( y encantadores) estaba en plenas Fiestas Mayores ( lo que se traduce a :” ningún ser humano operativo y menos para urgencias del motor”).

No me encontré a un holandés errante , ni vampiros, ni buscones, ni a Blancanieves ( que es lo que se va encontrando el amigo Alan) pero, en su lugar, conocí a un buen número de personas, volcadas en ayudarme ( con más o menos fortuna):  una pareja de mujeres , empeñadas en pensar conmigo una solución, a un vecino de la zona, llamando a su casa para implicar a la familia en mi problema ( “Ellos tienen Internet”, me dijo el hombre), un trabajador de la construcción que revisaba todo lo revisable, el personal del Hotel al que debía llegar…Todos ellos, dedicando su tiempo , en una acción solidaria y espontánea… Es posible que la compasión por la pareja urbanita tuviera algo que ver pero, consiguieron que vislumbrara la esperanza ( en algún momento) y, mira, las muestras de apoyo hicieron el incidente “más llevable”.

Estas personas iban llegando , pasaban por allí, intentaban ayudar y se iban. Nuestro coche estaba en una zona en la que había otros coches aparcados. En eso que llega una súper rubia(melena perfecta) . Una increíble mujer de mediana edad , ataviada elegantemente (detecté el “Chanel” inmediatamente) tipo ejecutiva-agresiva. Una uñas rojas kilométricas. Perfume invasivo pero muy agradable. Taconazos Louboutin. Hablando enérgicamente por el móvil mientras abría un Mercedes con el mando a distancia. Ni nos mira. Sube a su coche y lo pone en marcha. Os describo una imagen perfecta, un modelo de mujer que todos conocéis …o no.

Deja de hablar y ,entonces, nos ve. Me hace señas con la mano y me acerco a su coche. Le explico lo que nos pasa . Apaga el motor, me dice que me espere y sin salir del coche empieza a hacer llamadas , aquí y allá. El tono simpático pero autoritario. Cuando acaba, me explica a quién ha llamado, a quién debo esperar y un teléfono por si no acuden a rescatarme. Todo esto lo hace con eficiencia y es muy agradable.

Cuando se aleja con su coche, aún estamos alucinados. Precisamente , la rubia-ejecutiva-imponente era un tipo de persona ( lo que son los falsos prejuicios!) de la que nunca hubiésemos esperado ayuda. En cambio, estuvo un cuarto de hora, gestionando la asistencia para un par de desconocidos…

Tras un ratito en el que no pasaba nada y no venía nadie y ya habíamos agotado todos los recursos ( los normales y los imaginativos), confieso que despotriqué de la mujer. Dije que mucha llamada y mucha autoridad y mucha rubia poderosa ( me refiero al Mito) pero que , seguíamos allí. Colgados.

Y , en eso, que aparece una grúa por el camino. Yo lo viví con efectos especiales teatrales, porque el polvo que levantaba me parecía la nieblecilla que aparece en los escenarios… Allí estaba el enviado de Eva, aquella simpática mujer rubia del Mercedes,  Chanel y los taconazos.

Un mito a revisar, pues.

Al final, lo que me llevo es que la gente actúa de forma solidaria con naturalidad. A la mayoría de las personas “normales” , les sale con fluidez.  No importa si eres un bombón de chocolate sencillo o con cereza interior o si tu envoltorio es plateado y sofisticado. En el interior, lo que te encuentras es dulce.

Una de las señoras me dijo : “Después te reirás acordándote de esto. “ Y yo pensé : “Reírme , no lo sé ( y tenía razón porque ya me he carcajeado a costa del incidente) pero lo escribiré en mi blog…”

Gracias, Eva.

N.B : Los zapatos Louboutin tienen como característica que la suela siempre es roja.

Intermitente…

En este mes de agosto mi presencia en esta, mi casa imperfecta, va a ser intermitente…

Ahora mismo, estoy en la montaña ( alta) , con una chaquetita ( fresquito!) y una conexión a internet precaria que, en otro momento me cabrearía pero, en estos días, ya me va bien…

Pero, claro, si encuentro un hueco entre caminatas y aire puro ; – ), algo tira de mía hacia el blog ( pobrecito, abandonado) tanto para leer a los amigos como para escribir esta intermitencia.

Lo bueno, es que se me acumulan experiencias  .Estoy almacenando material  para cuando se acabe esto de «Si / No / A veces»…

Por aquí estaré aunque …intermitente.

 

 

 

 

El telefonazo.

Ese bla, bla, bla…. sin parar. Verborrea incontrolada por ambas partes : ahora tú / ahora yo….

Diálogos ( y en ocasiones monólogos) de larga duración, solo amenazados por la poca resistencia de las baterías de nuestros móviles….

Hay a quien le gusta hablar por teléfono , hay quien lo odia y después estamos (en este grupo me incluyo) los que “ni-si-ni-no .Si se dan las circunstancias apropiadas, podemos disfrutar de una buena y reconfortante conversación pero, si los designios no son propicios , hacemos de la llamada una cuestión de trámite (pura burocracia) y no nos dejamos embaucar por las palabras. Los ni-si-ni-no, no siempre entablan una conversación telefónica fluida. Cómo bien indica su nombre, a veces sí y a veces no.

Cuando todo encaja , las palabras fluyen y el tiempo se transforma y pasa más rápido de lo que tienes previsto. No te has dado cuenta y has pasado una hora , pegado -literalmente-al teléfono. La oreja arde y está molesta por la invasión pero el resto de tu organismo, solo responde a la conversación. No hay otro estímulo . Ni tan siquiera una oreja hirviendo­ que lo distraiga…Eso es un “telefonazo”.

Ocurre que en ocasiones es mejor un “telefonazo” que una conversación en directo. Tu intimidad esta salvaguardada y puedes estar en pijama ( y con una mascarilla purificante de color verde) o moviéndote por tu espacio. Todo se concentra en las palabras.

No hay un “cara a cara” pero este se sustituye por un “oreja a oreja” que funciona de forma similar . A través de un teléfono puedes adivinar una sonrisa o un ceño fruncido. También existen unas reglas tácitas en el juego de los silencios que vienen a decir lo mismo que según que miradas. Así, el intercambio de información es profundo y puede ser muy rico, entretenido, divertido, reconfortante…

Y esto os lo digo con conocimiento de causa: yo soy un teléfono amarillo aunque , para este post, me haya camuflado de rosa… Presumido que es uno…

Soñamos con la experiencia…

Lo leí una vez, en una revista de decoración…

No recuerdo las palabras exactas, pero ( más o menos) , lo que se decía era que cuando vemos una de esas casas preciosas , que aparecen en las revistas, lo que deseamos es la experiencia que nos trasmiten y, remataba el tema, con la advertencia de que esa «experiencia» está idealizada.

Ejemplo : ves un salón, bellísimo , de blanco inmaculado.Un sofá enorme y mullido, de color blanco también. Una mantita de color crudo, para reconfortarte cunado estás leyendo… Y tu te ves allí, monísima, recostada en los cojines,  con un cappuccino y un libro… Si fuera está nevando, mejor… pero la realidad de esa experiencia es que el blanco es el color más sucio para un sofá y para el cappuccino y para los niños y para la vida cotidiana… Y que ese salón no estará tan recogido y perfecto cómo lo ves en la foto, jamás…Acaso unos minutos, post limpieza, antes de que la familia lo asalte…

Esto de soñar con una experiencia asociada a » algo» es lo que me ha pasado esta tarde… Aún estoy oyendo las risas ( carcajadas) de los que han visto mi adquisición y mi lógica para llegar a hacer mío ese objeto.

Me he comprado un «Celestrón» . Exactamente, el Celestrón ( es que el nombre me provoca algo…) es un telescopio. ¿Para qué quiero yo un telescopio? Esa es la pregunta que me han hecho en casa , cuando tras explicar que era una oferta irresistible ( un chollo, vamos), he mostrado la caja alargada del artefacto.

Simple : me he visto en un lugar del Alt Empordà ( al que iré en Agosto) que las noches de verano, regala un cielo cuajado de estrellas. La poca contaminación lumínica del lugar, permite ver las constelaciones ( que no he sido capaz de aprender y que me cuestan mucho de identificar aunque lo intento). He proyectado ese «momento telescopio», en el jardín, con mi Celestrón y si quieres, una copita de cava, descubriendo estrellas alineadas o viendo la luna, de cerca…Y la visión me ha podido…

Me intentan convencer que me va a pasar lo mismo que con la hamaca ( nunca me estiro en ella porque hay muchas avispas y estoy «tensa». He probado todo tipo de insecticidas y trampas…) pero yo , insisto en que el Ceslestrón se viene conmigo.

Ahora, obligada para salvaguardar mi honor, voy a vivir el momento «Telescopio», por narices. Es posible que esta cosa «made in china» no me deje ver las estrellas con precisión pero pienso intentarlo…

No voy a soltar el Celestrón…

Ya os explicaré … ; – )