…para que te regalen los oídos y te digan lo majo que eras… La pena es que como cuando te mueres , yo creo que no oyes nada de nada. Ni te enteras… Los que se creen que sí, que estás fluyendo por el aire en formato de espíritu luminoso, lo tienen mejor que yo por que estos ( por lo menos) tienen la ilusión que verán y sabrán…
He visto el funeral-concierto en honor de Michael Jackson. Inevitable quedarme enganchada a Lionel Ritchie o Stevie Wonder. Imposible no sentirme fascinada por el black power y toda esa cultura afroamericana que me encanta (ironía mayúscula de un negro que murió casi blanco)… El que el ataud estuviera presente ( por mucho oro y florecillas) me ha parecido absurdo ( y más teniendo en cuenta que parto de la base que Michael no ha podido deleitarse con los piropos y la música…). No obstante la muerte del «Rey del Pop» lleva asociado un funeral-homenaje-tributo o lo que sea de rango real. No podíamos dejarlo ir sin decirle que, Sí, efectivamente, era el Rey.
Leí un libro del psiquiatra Vallejo Nájera titulado «Locos Egregios» que , de forma muy amena, retrataba a los grandes locos de nuestra historia. En la mayoría de ocasiones, los personajes eran grandes contenedores de creatividad y genialidad (Nijinski, Van Gogh). Tanta y tan desbordada que, en algun momento, se producía ese «click» neuronal, ese cortocircuito mental que los convertia en esos seres especiales : los locos egregios. Michael Jackson había hecho «click» y varios «on/off» . Su genialidad trancenderá generaciones. Su música permanecerá. Y , también, sus movimientos. Su danza. Su baile negro.
Es en este siglo XXI, en el que puedes asistir a una guerra televisada en directo, también es el lugar donde puedes asistir a un funeral planetario. No sé cuantos millones de personas se habrán despedido de Jacko via la pantalla de TV pero seguro que será el fenómeno «multi»mediático de la historia…
Lo que me sabe mal es que todas esas bellas palabras, toda esa música te llegue ( que no te llega) cuando ya no estás aquí.
Es posible que los espíritus lean blogs. Por creérselo, que no sea. Si es así (y se blogea en la otra dimensión), seguro que ya se habrá enterado de la que han montado en Los Angeles, en directo, para todo el planeta Tierra.
Así que- por si lo lee-, buen viaje y gracias por el arte que se queda.
N-B : La viñeta ( genial) es de Puebla, un humorista gráfico sevillano, que colabora en diferentes medios escritos. Está fue publicada en www.lainformacion.com




JibJab es una web americana especializada en «sendables» ( vídeos y e-cards) que se pueden personalizar ( es su apartado «Starring You«).
De todos los músicos que han participado y participan en el proyecto «Playing for Change», Grandpa Elliot es uno de los que más ha calado. Este hombre blues man de Nueva Orleans, consigue poner la piel de gallina con su voz áspera y su inseparable armónica.
Sí. Ya me he contagiado. No me ha sorprendido ya que me suelo «contagiar» por el virus Brown, Falcones, Zafón, Follet, Gordon…y toda esa increíble lista de inventores de historias para evadir. Debo tener esa predisposición. Curiosamente, me he contagiado tarde del fenómeno Larsson … Hay varios motivos : 1) Trabajo de lectura acumulado, 2) certeza de que iba a engancharme, 3) plan estratégico para leerlas las tres «en línea» ( hoy me he acabado la primera; mi hermano me pasa la segunda que ha acabado de leer este fin de semana y después, será la tercera -que ya ha encargado -. Seguiditas… y, finalmente, 4) un cierto rechazo a la portada.

Esta semana son varias las cosas que me han llamado la atención y me han hecho exclamar»de puta pena«. Sé que suena feo, pero esa concadenación de «pés», pronunciadas con fuerza, me permite desahogarme en la simple dicción de la frase…
Hace mucho tiempo que quería ir a ver Garrick ( El Tricicle). Las entradas ya las habíamos adquirido -unas semanas antes- , tras uno de esos penosos «cuadres de agenda» : Yo no puedo que tengo tal, el otro se va de viaje a acá, la canguro solo puede los jueves, etc,etc… Así que, como quien no quiere la cosa, nos encontramos en Barcelona, en el inicio de La Rambla, el glorioso día 27 de Mayo, a un cuarto de hora de inicio de la obra….
N. B : No he podido evitarlo…