La habitación nº 26.

En la habitación nº 26…

“Me siento triste. Mi tristeza contamina todas las zonas de mi alma y se expande. Se hace grande , gigantesca…A veces, es tan grande que no sé como gestionarla. No me cabe.

Tengo un miedo terrible a explotar. Ese día,  en el que mi tristeza sea tan descomunal que presione las paredes de mi alma y de mi cerebro, sé que estallaré. Los mil pedazos de mi tristeza rota, saldrán desperdigados hacia todos los lugares. Puede que mi tristeza llegue, incluso a la luna…

 Lo de explotar, me preocupa de verdad. A veces pienso que lo que haré será implosionar pero no puedo estar segura. Si me voy hacia afuera, desgraciadamente mis gajos de tristeza  , propulsados por la explosión , pueden tocar a muchos. No quiero que mi tristeza toque a nadie….En cambio, si implosiono, me replegaré en mil recovecos hasta desaparecer. No sé si será más o menos doloroso que saltar por los aires pero creo que sería la forma más responsable…No quiero que nadie se contagie.

No puedo controlar esta tristeza. Ni siquiera cuando soy feliz, consigo vaciarme de ella. Siempre está ahí, acumulativa. Haciéndose grande y fuerte.

Noto que ya estoy rebosante. Una de estas, será la gota que colmé el vaso y entonces…o explotaré o implosionaré. Siento toda esa energía que se acumula y que tensa, tensa, tensa…”

(…)

-. Sé que es científicamente imposible pero, ¿es posible que la paciente de la número 26 se esté haciendo más…pequeña?

-. ¿Pequeña? ¿Qué quieres decir?

-. No sé. Está igual: mide lo mismo, pesa lo mismo pero…me parece …diminuta. ¿Te has fijado que duerme hecha un ovillo?

-. Yo también lo hago, no sé que tiene eso de raro.

-. No, fíjate. Se enrosca, pies y cabeza, protegiéndose con las manos, de una forma especial. Casi parece una contorsionista.

-. Ya me fijaré. Tengo guardia esta noche… La nº 26 me despierta  especial  ternura…Siempre que coincido con ella…No sé…Tiene algo… No entiendo por qué está aquí. Según el historial, sufre de delirios …Dice que va explotar…Ha puesto su vida en peligro en varias ocasiones…

-. ¿Y por qué no la vacían? Cualquier día , tenemos un disgusto…¿No se la puede obligar?

-. No acepta el tratamiento. Ya sabes que es voluntario. Sólo te pueden vaciar de tu tristeza, con tu consentimiento. Hay gente que prefiere no perder los escasos buenos momentos de la vida y elige que no la vacíen. Supongo que en unos años, se podrá vaciar la tristeza sin que te tengas que quitar, también, la felicidad acumulada. Se están haciendo grandes avances .Lo he oído en el laboratorio…

-. No sé. Tengo la sensación de que no le queda mucho tiempo. Está a punto de rebosar…

(…)

La técnico-cuidadora se deslizaba por el pasillo de la Planta 7, con especial sigilo. Era la tercera ronda de la noche y sabía que sus pacientes disfrutaban de un sueño profundo. Respetaba esas horas de calma y serenidad de los espíritus que , en la vigilia, se veían perturbados por la tristeza. Mientras dormían, estaban en paz.

Tras comprobar que todos dormían apaciblemente, volvió sobre sus pasos, hacia la habitación nº 26. Su compañera tenía razón: aquella joven estaba menguando… Era todo lo contrario a lo establecido por las leyes de la naturaleza  tristológica: la tristeza hincha . Te agranda. Te puede hacer explotar pero…¿menguar?

(…)

 “Siento que me encojo. Ya está. Estoy a punto. No quiero que nada me haga olvidar esa sonrisa, ni esa mirada. Es mía y sólo mía y no quiero que desaparezca jamás. “

(…)

La técnico-cuidadora abrió la puerta de la habitación nº 26 con delicadeza. Al dirigir su mirada hacia la cama de la paciente, sintió que algo no iba bien. Lo que le pareció oír en ese momento, según especifican los informes, fue un suspiro seguido de una suave carcajada. Sintió, también, una brisa perfumada, agradable. No supo identificar aquel aroma.  Declaró que la habitación estaba vacía. Se precipitó hacia la cama y movió las sábanas que se mostraban huecas y sin volumen. Especifica que al realizar esa acción, notó como algo pequeño y brillante, del tamaño de un guisante, caía en el suelo. Emitió unos preciosos destellos, durante unos segundos y desapareció.

No se supo nada más de la paciente nº 26. Se comunicó su desaparición a las autoridades pertinentes y se procedió a eliminar los datos de su expediente.

(…)

La técnico-cuidadora que ese día, estaba de guardia en la Planta 7, debe realizar una sesión de vaciado.Ya le toca…

Nadie sabe por qué no ha acudido a la cita. No duele y te deja como nuevo. Vacío pero como nuevo….

Hace tiempo que no saben de ella. Se acogió a una excedencia y apenas ha tenido contacto con el Centro…Todos saben que algo ocurrió en la habitación nº 26 …

(…)

No se va a vaciar…. Ya está decidido. Convivirá con sus tristezas …No sabe explicar qué es lo que pasó  en la habitación nº 26 y por eso, no lo mencionó en la investigación pero, por unos instantes, disfrutó de una intensa sensación de felicidad, plena, que la dejó conmocionada. A su mente acudió una imagen : una sonrisa, después…una mirada. Fueron unos instantes, ridículos, diminutos , al compás de un simple destello pero sintió como su cuerpo absorbía aquella sensación y la hacía suya.

Ya han pasado más de tres meses desde aquel suceso y debería haberlo olvidado pero , de forma increíble, ha conseguido rememorar “ese” instante en varias ocasiones y apreciar, aunque sea de refilón, esa felicidad deliciosa. Son pequeñas dosis , muy pequeñas, pero ya sabe que no va a poder renunciar a ellas…

En algún lugar,  hay una sonrisa, hay una mirada que le pertenece…

Te voy a llevar al huerto…

La experiencia ha sido más liviana de lo previsto. He montado el huerto urbano sin demasiados problemas gracias a una organización minuciosa de las “cosas” que forman parte del proceso.

Parecerá una obviedad pero, la mayoría de veces que he montado algo (léase mueble del IKEA y de tamaño pequeño/mediano), me ha podido el ímpetu-bricolajeril  que es el espíritu inicial, un tanto descontrolado, antes del montaje, lleno de ilusión que va menguando, a medida que los tornillitos no encajan en su sitio…Se refleja en un ir y venir buscando herramientas, colocar las piezas en lugares incómodos o de difícil acceso, pasar –un poco- del manual de instrucciones dando una ojeada rápida, no preparar las “cosas”que componen el mueble, etc…

Esta vez, todo controlado. Era un reto. Ha habido muchas risitas a mi costa con “mi” huerto. Por todos los flancos de la familia y los amigos. Me he tenido que oír que gracias a “mi” futura cosecha, podremos sobrevivir…Bueno, me voy a acoger a la Quinta Enmienda de la República Independiente de Mi Casa , que reza así : “Quién ríe el último, ríe mejor” y verás que pasa cuando me haga mi ensaladita, con mi lechuga fresca y mis tomatitos cherry o saboree mis jugosas y aromáticas fresas…Por no hablar de cada vez que vaya a cosechar perejil o albahaca…

El único contratiempo (unos minutos, pocos) fue descubrir que el destornillador tenía dos posiciones y estuve intentando roscar un tornillo en la posición de desenroscar. Descubierto el ingenioso mecanismo, me centré y conté las piezas, las separé e inicié el riguroso seguimiento del Manual de Instrucciones ( por cierto, perfectamente legible!).

Sin contratiempos, monté mi mesa de cultivo. Lo he ido diciendo todo el fin de semana, en tono triunfal a todo el que me ha querido escuchar…

La segunda etapa de esta fase, ya me gustaba más. La podríamos categorizar como “ocio”. Trabajar la tierra, plantar, regar…Texturas y aromas. Ilusión y expectativas.

Ahora, entro en la fase del regar y el vigilar. No sé que tendré al final del camino: ¿Una lechuga pocha? ¿Un tomatito? ¿Un par de fresas?… Sea una cosecha final abundante o más bien minimalista,  por lo menos sé que ,caminando, me lo pasaré bien.

Además…nunca hubiese pensado que , a mi edad, iba a poder llevarme a alguien al huerto…literalmente. Eso es lo que haré con cualquiera que me visite.

Todo ventajas, pues. ; – )

Brotes Verdes.

Esto de los huertos urbanos, me tiene robado el corazón. Ya me he confesado de naturaleza urbanita aunque con tendencias y simpatías hacia mi lado más campestre.

Existe, claro, ya que tengo la herencia  de ciudad entre semana y de campo, el fin de la misma. El huerto de mi infancia era de monocultivo : tomate…Muy típico entre todos los urbanitas sin arrestos para plantar lechugas… ; – ).  Llegué a poner morros cuando me enviaban a buscar unos tomates y a no prestarles las más mínima atención (¿Tomates, a mí?)Cuando el huerto fue sustituido por jardín, no puse ninguna objeción…

Años después, el interés ( y el afecto) hacia lo que se cultiva en huertos amigos , se ha ido incrementando. Aprecio la lechuga y la cebolla tierna que me regalan… y los tomates, por supuesto. He alucinado cogiendo uno de la mata, calentito por ese sol mediterráneo, con ese aroma intenso de tomate ,y comérmelo instantes después, con una pizca de sal y unas gotitas de aceite de oliva virgen…O esas lechugas crujientes… Crujen… Y saben a lechuga ¿ Es posible que hubiese olvidado el verdadero sabor de la lechuga?…

Bien, todo esto me ha llevado a tener un pequeño huerto de los que llaman “urbano”. Me ha atrapado por su diseño ( y que tengo el lugar exacto dónde ubicarlo que además quedará perfecto) y… por los fresones…

Fotos de jugosas matas de fresas que se pueden plantar ahora y disfrutarlas en verano…La mesa de madera ( que hace de huerto), monísima, con sus fresas, lechugas y albahaca ( para que el aroma , ya te venza) y yo… paseándome por el Garden. Mi objetivo era comprar algo anti- caracoles pero he acabado sucumbiendo al huertecito…La escenografía  era perfecta : el huerto perfectamente preparado con todo su attrezzo “eco”y yo, en mi mente, ya me he visto proyectado al futuro , diciendo desde la cocina : ir a buscar una lechuga y unos tomates para la ensalada. Hasta he visualizado una cestita de mimbre, ideal, en la que poner esos tesoros.

De momento, mi proyecto es ambicioso. He salido de allí con brotes de lechuga ( trocadero y roja),escarola, albahaca, perejil, menta-chocolate, fresas y…tomates!!! Cinco sacos de tierra, abono especial para horticultura y una caja enorme  que contiene el huerto “urbano”…

La Fase I  : BROTES VERDES está en marcha.  Ya he sacado todo del coche, he regado los brotes y los he dejado al sol y he puesto a cargar el destornillador eléctrico ( Ya he aprendido que siempre que lo necesito, está descargado así que esta vez, no me pilla desprevenida).

Si nada me lo impide, mañana iniciaré la Fase II : BRICOLAJE DE HUERTO  que es el intento de montar la mesa de cultivo. Ya lo califico de “intento” … ;- )

Deseadme suerte.

 

Rosas, aunque no quieras…

La Festa de Sant Jordi es el Día de los Enamorados “oficial” en Cataluña.  El regalo está pactado : rosa para ella, libro para él ( ya sabéis que yo me declaro abiertamente unisex para ambos regalos).

Esta es una apreciación ( la del Día de los Enamorados) que nos van recordando ya que , la fiesta se ha expandido hacia la fusión de “Día del Patrón de la Comunidad” + “Día del Libro” + “Día dels Enamorats y, esto hace que “la rosa” , pierda ese significado amoroso : te la regalan en la panadería, en la farmacia ,…al comprar un libro (yo llevo tres, a estas horas, de procedencia comercial ).Esto viene a ser como si el Día de San Valentín, te fueran regalando corazones y querubines por doquier…

Un exceso, vamos. Lo bueno,por eso,  es que se ha democratizado este Día del Amor y no hace falta tener pareja, ni un amante, ni nada de nada. Sólo que ames la vida y salgas a la calle, en Sant Jordi tienes rosa. Aunque no quieras…

Hoy, pocos se libran de llegar a casa con una ( o varias) … Imposible, de verdad, hacerte el sueco con las rosas…

Los más jóvenes y los que están empezando una historia de amor ( es decir, en fase mariposas en el estómago), regalan y reciben con especial sentimiento. Esa es “la rosa”. La más importante. “La”. No quiero decir que los amores reposados no la vivan con afecto pero hay un juego de costumbres que lo convierte en un acto agradable y no pasional: esperas la rosa y te regalan la rosa. Perfecto.

En este período sereno, la única forma de “apasionar “ el Sant Jordi, es que el que la compra, se desnude y la ofrezca , entre sus labios. Si no hay un momento de pasión fulminante, uno se puede morir de la risa ( que también está bien). Recomiendo no imaginárselo…O sí  ( *)

Rosas y rosas.Para unos, será un símbolo inequívoco de su amor. Para otros, un detalle afectuoso. Hay quien las valorará por su belleza ( dan alegría a la casa o a la oficina) , otros simplemente las sacarán del plastiquito y las pondrán en un vaso de agua, sin más.

Rosas y rosas. Las del amor. Las de los comercios. Las de los compromisos. Rosas y rosas. El espectáculo de las flores , los libros y la gente en la calle. Maravilloso . Hoy, todos estamos enamorados. Enamorados del “concepto” y de las rosas.

Puestos a excederse, que sea con flores…

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(*) He conjurado una imagen, de un tipo desnudo con una rosa entre los dientes. El problema, es que no me he imaginado a George… No. Es otra cosa…De esto, tiene la culpa este anuncio de las líneas aéreas noruegas , que en su día, fue censurado. ; – ) Se entiende.

Me sabe mal acabar así este post . Pido disculpas de antemano : – )

 

 

La Maja vs La Vaca

La belleza es atemporal.

Si miras una verdadera obra de arte, no importa que fuera creada en la Edad Media , en 1815 o hace unas horas. Produce una emoción que difícilmente se puede explicar pero que es universal y todos reconocemos.

Este fin de semana, he ido de Museos. Tenía ganas de plantarme delante de la Maja Vestida de Goya y absorber… Resultó que en CaixaForum (entidad que organiza la exposición, para poder dar sentido a eso de su “fin social”. Es de entrada libre!)también se exponía una muestra de Delacroix

… Si aluciné con Goya, me deleite hasta el infinito con este francés, el de” la libertad guiando al pueblo”, romántico y sus cuadros de gran formato.

Me acerqué, me alejé, intenté adivinar como le habían dado la textura de seda a los ropajes, como conseguían ese brillo, esas sombras… Me leí todos los descriptivos de los Comisarios de la Exposición y entendí, mejor, mucha de la belleza que veía…Me encantó la experiencia que no tardaré en repetir…

Al día siguiente, leo un artículo sobre Damien Hirst. Este artista, se hizo famoso por unas composiciones de animales muertos , suspendidos en formol… Ya me quedé a cuadros cuando lo conocí pero, ahora , leo que tienen una exposición en uno de los lugares más influyentes del arte en Europa ( Tate Modern, London)y que coincide con las Olimpiadas , en plan “expoisción bandera”.

 

Y mira que soy respetuosa con cualquier manifestación artística y creo en la libertad de elegir ( verla o no verla) pero esto de Hirst pone de manifiesto que el mundo del arte ( a esos niveles) , se mueve por una decisión subjetiva de un grupo de señores y señoras, con un gran poder de prescripción y de “mover” el mercado. Desde marchantes a críticos y comisarios pasando por esos “gurus” que ahora se llaman “artholics”. El término, acuñado por Charles Saatchi, lo que indica es que » en lo que se interese,lo que compre y lo que venda este sujeto  , se convertirá en un máximo exponente del arte contemporáneo». ; – )

Si a uno de estos “artholics” les da por encumbrar a un tipo, que recubre calaveras de diamantes o pone una vaca o un tiburón tigre en formol ( una de sus obras, entró en estado de descomposición), pues eso es lo que se etiqueta como “ lo más”.

 

Yo, nunca compraría una obra de un animal, suspendido en un líquido. Sea un Hirst o porque lo diga el Sr. Saatchi ( fue el descubridor del artista!)

Creo que Damien Hirst es inteligente y ya hace bien en aprovecharse de este sistema extraño que le premia y le jalea su arte .

Y digo extraño, porque como decía al principio, la belleza es atemporal.La Maja de Goya o Las Mujeres de Alger de Delacroix, seguirán embelesando a las próximas generaciones…La vaca flotante pues…No sé. Que quieres que te diga…Lo digo : No. Contando con que no se descomponga ( que es posible) , no creo que un animal abierto , colgado o suspendido sea una de esas cosas que emocionan . Ni creo que consiga emocionar , a los que vengan después…

Al final, pura anécdota y pura curiosidad del ser humano, habilmente guiado por el artholic y sus secuaces…

Si me haces elegir algo de Hirst ( porque me lo regalan, por ejemplo), mejor me quedo con sus “puntos”. Aseguran que no tienen fecha de caducidad  ; – )

 

 

La pongo.

Odio la caza. Soy de ese grupo de seres humanos, que se proclaman anti-taurinos y anti-caza. Destesto cualquier actividad que suponga el maltrato animal o su muerte.

Entiendo el espectáculo sin  sufrimiento y sólo comulgo con la caza , cuando supone un medio de subsistencia : cazar para poder comer. Fuera de esta situación excepcional, la prohibíria. ¿Matar a una animal por placer? ¿Por conseguir una emoción? ¿La muerte? ¿Es qué estamos locos o qué?.

Lo siento. No hay ningún argumento que me convenza.

Súmale a todo esto,  mi vocación anti-monárquica . También soy de ese grupo de ciudadanos que elminaría la Monarquía ( y ya que estamos, el Senado) porque creo que es una figura anacrónica, ineficaz y , encima, cuesta dinero.

Me entero de que el Rey caza elefantes en Botsuana ( esto ya me repele, incluso sabiendo que es un país con caza controlada limitada a 10-15 ejemplares al año). Después, leo que la empresa Ranna Safaris, publicaba una foto del monarca con el elefante muerto a sus espaldas ( del 2006, que el hombre  ya lleva unos años, cazando piezas)  y que , de forma misteriosa ¿? , la foto desaparece y la web deja de funcionar. ; – )

Y, claro, si la hubiesen dejado estar en su sitio, sin censura, yo no la pondría  aquí pero…como por Decreto Real, han querido poner puertas a este mar 2.o, yo voy y la pongo.

Y manifiesto mi más profundo respeto por este pobre animal.

Me refiero al elefante.

 

Otros posts

Post : Mi palacio de Marivent, ocupado.

Post Anti-taurino : Sacadme de aquí, S.O.S.

Titanictis.

A un siglo de la tragedia, el Titanic ( ¡Qué grande era, por Dios! ) sigue despertando fascinación. Estos días, estoy leyendo en la prensa todo lo que se sabe ( la vida de los pasajeros españoles, el menú del barco, la leyenda de la orquesta valiente…) que viene a ser lo mismo que se sabía pero con más años de análisis y recopilación de datos. He visto documentales y sub-películas ( «la peli» es la de James Cameron) y me he dejado llevar, de nuevo, por la historia del Titanic.

Tengo Titanictis.

Y no lo entiendo. Se me encoge el corazón cuando pienso en esas aguas heladas y en la gente que murió .Eso es lo peor de esta patología : hay fascinación o interés o curiosidad por un hecho trágico que se cobró más de 1500 vidas. La realidad se desdibuja y se hace leyenda y dejamos que nuestro cerebro filtre información y la obvie.

Este año, me han sorpendido cosas nuevas : El documental de National Geographic sobre el iceberg maldito y el libro de Morgan Robertson.

El documental resultó ser una fuente de inspiración. La Factoría FNAC ha convocado un concurso de Microrrelatos sobre el Titanic ( 150 palabras) y el mío, se ha centrado en el iceberg. Registré algunos datos y , mira, me salieron estas ciento cincuenta palabras:

Sí, soy el iceberg…

Mi linaje desciende de la costa oeste de Groenlandia y nací hace 15.000 años, en plena Edad de Piedra.

Tras liberarme de la gran pared de hielo que me cobijaba, recorrí más de 6.000 kilómetros, arrastrando mi tonelaje helado por el fondo marino y dejando que las olas esculpieran mis formas…

En aquella noche estrellada, hinchada de calma, yo estaba allí ubicado por la naturaleza, sereno, en mi mar glacial.

De repente, un fuerte impacto me desgarró. El monstruo de acero me hirió levemente, me moldeó de nuevo y me dejó, a la deriva, en compañía de 1.500 almas.

Con ellas, sigo navegando…

Lo de Morgan Robertson es muy, muy mosqueante. Me da hasta yuyu...

Y, además, le añade otro elemento de fascinación a la historia fascinante. Este señor, marinero y escritor, escribió un libro catorce años antes de la tragedia, en el que en un barco ( de casi las mismas medidas y tonelaje , número de pasajeros, número de botes, etc…), en el recorrido opuesto ( de USA a Europa) choca con un iceberg ,  casi, casi, en la misma localización geográfica que el Titanic ( a uno 600 Km de la Costa de Terranova) y se hunde¿ ?

Y… ¿Cómo se llamaba el barco? Titán! ¿ ?

El Titán era un barco muy lujoso, con clases sociales diferenciadas y muy pocos botes salvavidas ( insuficientes para el pasaje, como en el Titanic) ¿ ?.

En el libro de Robertson «Futilidad», el barco se hunde de la misma forma, también en abril, también se considera insumergible y también… Hay tantos «también» que te hace pensar en si es una mera coincidencia ( pero muchas! ¿Tantas, tantas?) o…¿Qué?

¿Cómo se puede explicar esto con un poco de lógica y sentido común?

Ahí lo dejo…

Fascinante, es. ; – )

 

SINOPSIS (lacasadelibro.com) : El Titanic se hundió hace 100 años. Publicamos ahora uno de esos curiosos libros que han atraído a muchos lectores a lo largo del siglo XX, ya que fue escrito catorce años antes del famoso naufragio y cuenta una historia prácticamente idéntica: un trasatlántico llamado titán se hunde en las aguas del océano Atlántico al chocar con un iceberg.El Titánic se parece de manera desconcertante al Titán que Robertson creóen la ficción: coinciden incluso en peso longitud y capacidad de pasajeros. También en que el Titán era un buque con exceso de lujos que llevaba una cantidad insuficiente de botes salvavidas. Algunos creen que se trata de una mera casualidad y otros que el autor escribió un libro premonitorio de lo que sucedería años después, lo que dota al texto de un claro interés histórico.Morgan Robertson fue un visionario, como Jules Verne, a quien sin duda nos recordará estilísticamente esta novela.Es una historia conocida: el barco más grande jamás construido, apodado el insumergible por sus propietarios británicos y la presa, choca con un iceberg. Debido a la falta de botes salvavidas, la mayor parte de los pasajeros perece en el Atlántico Norte. Una historia idéntica a la del Titán, salvo que este es un trasatlántico de ficción y que se creador publicó el libro catorce años antes del hundimientos del RMS Titanic.The Portland Press Herald

Quiero ser S.O.P!

En realidad, ser S.O.P es una cosa de espíritu. Si haceís recuento de los electrodomésticos que habeís reemplazado en estos últimos diez años en casa, incluyendo todo el aparataje informático ( PC’s, impresoras, scanners,…), las cámaras de fotos, los teléfonos móviles o el exprimidor de naranjas, se hará evidente que ahora o nunca , es el momento de ser S.O.P

En un post anterior que titulé ¿Me obligan a comprar?, hablé de la Obsolescencia Programada . Me motivó uno de esos «cuelgues» profundos de mi ordenador que acabó con su defunción y una nueva adquisición. A Rey muerto, Rey puesto.

El problema que tenemos es que el «sistema» nos mata al Rey antes de tiempo… Y nos obligan a poner el otro ( que también está programado para morir prematuramente). En ese post, recordé la nevera de mi abuela…Funcionó para tres generaciones, hasta que el deterioro externo y de los complementos, hizo que tuviéramos que prescindir de ella. Aún funcionaba…

Ayer, conocí a Benito Muros. Lo ví en una entrevista en 8tv ( Josep Cuní) y me quedé absolutamente enganchada a su discurso. Su empresa, oepelectrics.com, ha creado una bombilla que no se funde jamás. Never.

Y, además, ahorra casi un 70% respecto a las de bajo consumo. Precio medio : 25 euros pero, claro, inversión única y de por vida. ¿Qué me estás contando? ¿Cómo es que esa joya , sostenible y eterna NO está ya inundando las estanterías de todos los lugares en los que se compran bombillas?Por lo menos, para darme la opción de elegirla entra las otras posibilidades…Bueno, este hombre ha recibido «amenazas» para evitar la comercialización de la bombilla que no se funde jamás. Oscuros intereses…

También es coincidencia que en ese post del que os hablo, descubrí que hay una bombilla eterna en Livermore , California que lleva más de cien años encendida . No se ha fundido, ni se ha apagado nunca. ¿Por qué no se ha desarrollado y aplicado al hogar? Respuesta : Intereses económicos ( otra vez, oscuros).Interesa más que se nos fundan las bombillas-y los plomos- y compremos nuevas. Así que dejaron ese invento prodigioso,en categoría de anécdota.

Benito Muros está dispuesto a hacer de esa anécdota un proyecto,  que es más que una bombilla. Apuesta por un nuevo modelo : el S.O.P ( Sin Obsolescencia Programada).

Volver a esas neveras de la abuela que cambiabas por feas y anticuadas pero no porque dejasen de funcionar. Esa es la idea.

En un mundo en el que el consumo marca los modelos y los estilos de vida, es posible que se sigan tirando cosas que funcionan pero…será una cuestión de elección personal . Nadie nos habrá obligado a comprar…Además, se abren posibilidades de ayuda a países del tercer mundo, a los que dejamos de enviar nuestra basura tecnológica. Los beneficios son muchos y variados. Tocan muchos palos. Y todos positivos.

Y con esa opción ante nuestras narices, es muy posible que nos dejemos guiar por el SOP porque somos muy conscientes del hilo ese del que pende el planeta… Finito, quebradizo y a punto de rasgarse…

Casi obligatorio ser SOP…Voy a empezar por las bombillas.

 

Esta es la bombilla que ya lleva 101 años encendida en la Estación de Bomberos de Livermore. La webcam retransmite , en directo, el nunca-apagarse…

Información sobre  las bombillas que no se funden, a la venta en el shop online de la empresa e info del Movimiento SOP en www.oepelectrics.com

Entrevista a Benito Muros en «La Contra» de La Vanguardia de hoy.

 

Se acercan los libros ( y las rosas)…

Los libros ya se está preparando para salir a la calle… El próximo 23 de Abril, las calles de Cataluña , se vestirán de libros y libros ( y de rosas y rosas).  Aún con esta crisis matadora, los libreros tienen expectativas : parece que la metereología acompañará ( yo diría que se fían demasiado de los pronósticos) y que el día, al ser laborable, invitará más al paseo y la compra (el año en que cae en festivo, las cifras caen en picado).

Sea como sea, libros + flores siempre son una buena combinación. Tengo cierta curiosidad por ver qué pasa con los libros digitales en este Día del Libro, ya tan Siglo XXI . Hay que empezar a poner unas «e-«… Y aunque yo sea de las clásicas ( por algo  he conocido y utilizado una cinta de radiocasette) empiezo a tener dudas y a zozobrar entre el papel y el iPad.

Poco a poco, voy cayendo en la lectura digital. Es como un virus silencioso…Se va amoldando, se va haciendo cómodo, se afianza…

A mí, cualquier día del año en el que me regalen un libro ( ahora, en cualquiera de sus formatos), es un día glorioso. El problema es que este año, quiero …tres.  Es inevitable.

Víctor Amela, Ima Sanchís y Lluís Amiguet han recopilado las «Grandes Contras», o sea las entrevistas de contraportada que han ido publicando en La Vanguardia. Esta sección del periódico es …inspiradora. Hay muchas de esas «contras» que han quedado grababas en mi mente ( por lo menos, los rasgos más dominantes) y me han sido útiles en diferentes niveles : desde el emocional, al más práctico pasando por el lúdico y el de puro aprendizaje.

Como todo libro «de ahora» que se precie, también están en versión e-book y tienen su book trailer.

Ahora, deberé decidir si quiero pasar las paginitas de papel o deslizar los dedos por la pantalla.

Si me decido por el libro clásico, me voy a pedir un book-helper. Tal que así :

Pero…No sé. El e-book me permite acumular libros y libros sin ocupar espacio. Al final, voy a tener que hacer cosas como esta para ubicar tanto papel ; – )

Tengo unos días para decidirme : Digital o Papel, esa es la cuestión.

Respecto a la rosa, no hay dudas :  natural. Fresca y fragante .

Ya se acerca…

Cantando bajo la lluvia…pero después.

 

Al principio, ha sido un poco caótico ( y mojado). No soy anti- días- de -lluvia. Más bien, todo lo contrario. Me gusta esa luz gris y el olor a hierba fresca pero, claro, todo esto visto desde una , perspectiva ideal : ¿Desde una ventana? ¿Sin tener que chapotear por el asfalto, por ejemplo?

El inicio del día ha sido uno de esos Mr.Bean. Los tengo clasificados : Los Días Grrr! son malos, los Felices ya se identifican por sí solos y los Mr. Bean, son días esencialmente torpes. En realidad, no es el día , soy yo pero…es mejor echarle la culpa al karma. ; – )

Hoy, por lo menos, era consciente de mi paraguas ( gracias al post del otro día) y sabía , debía, estaba obligada a sacarlo del maletero y dejar que se mojara un poco. La primera fase de la mañana ha sido la de las prisas. Cuando se inicia rápido, todo para confabulado para desbordarse. El paraguas, claro, en el maletero. De mi casa al coche, sin paraguas: el pelo, ya loco. Una vez llego al coche, me percato que las llaves que creía tener en el bolsillo –perfectamente-localizadas-para-abrir-rápido, son las de casa. Llueve. Vale. ¡Qué bien! Hacía falta.( Eso es lo que hoy , va diciendo todo el mundo ; – ) )Meto la mano en mi súper-bolso bandolera, king size, y empiezo a buscar al tacto. Las llaves, no están en el lugar habitual ( el bolsillito interior) y hoy, precisamente hoy, el bolso está lleno de cosas ajenas o poco habituales. Me mojo pero ya me empieza a dar igual…¿Sabéis esa posición, con la pierna a medio alzar, aguantando el bolso mientras rebuscas y te desesperas porque encuentras de todo menos las malditas-llaves-del-coche? Al final, en una solapa trasera ( que utilizo poco), noto una forma prometedora. Localizadas. Me saco el bolso por la cabeza y se me levanta la chaqueta. Abro el coche, tiro el bolso ( de  malos modos, confieso) en el asiento del copiloto y observo, como el contenido se desparrama…profusamente. Confirmo que he olvidado cerrarlo.

Cuando llego a mi destino, ya más conformada y casi seca, aparco ( buena señal!) y voy a pagar al parquímetro ( conocida por “la máquina de pagar” ). Antes de esto, he recogido monedas y tickets que he colocado como he podido en el monedero (también desparramado) y ¡He cogido el paraguas! Al llegar a la máquina infernal, no he sé qué hacer con el paraguas. No lo puedo sostener ( ni en ese formato garra-axilar) y es tan grande , que molesta a los que pasan por mi lado, con paraguas de tamaño normal. Seleccionar las monedas, en aquel amasijo de tickets y papeles ha sido muy difícil. El paraguas, molestando. Dos personas a mi espalda, esperando su turno en la máquina… He cerrado el monstruo y lo he apoyado en la maquinita. Se ha caído. Lo he recogido. Mirada taladrante que notas en la nuca y encima, lloviendo.

Al final, lo he conseguido. A partir de ese momento, he sido consciente que mi paraguas sólo es apto para grandes avenidas. Mi paseo se ha convertido en un sano ejercicio de driblaje , acompañado por algún movimiento de paraguas ( tipo, lo-tiro-para-abajo-para-dejar-pasar) y como era de esperar, en uno de esas, he bajado el paraguas justo debajo de uno de esos chorritos de agua, ya con su caudal, que crean algunos balcones y terrazas…Ha habido un momento que ya me daba igual si me mojaba o no. Me era tan indiferente que he estado mis buenos diez minutos, paseando con el paraguas sin que lloviera, hecho del que me he percatado al ver que no había más paraguas que sortear y que la gente, paseaba ya, a cabeza descubierta…pero, claro, iba yo concentrada en no herir a nadie con el mío…

Los Mr.Bean se han ido sucediendo hasta el mediodía. Ahí, ya me he estabilizado y la cosa se ha normalizado.

Esto me ha hecho pensar en la célebre “Cantando bajo la lluvia”. Más que por su referencia evidente a la lluvia y a empaparse, por su poder de insuflar optimismo. Es una de las películas más utilizadas en terapia, por su contenido vital y positivo y que se alcanza su máxima expresión en la escena central , el famoso baile-chapoteo de Gene Kelly. ¿Qué nivel de felicidad debes alcanzar para andar( bailando) a través de una tormenta, con un paraguas cerrado y encantado de la vida? La lluvia se asocia a días grises y a la tristeza y, justamente, lo que hace el protagonista es actuar como si luciera un sol radiante, un símbolo de la felicidad… Si la ves, es inevitable que te contagies de ese optimismo bailarín. Transmite ese buen rollo, de forma muy potente… No creo que existan muchas personas que no hayan visto esta peli, pero es posible que no nos hayamos recreado en esta escena, sabiendo que podemos absorber parte de esa positividad. Es un buen anti – yuyu-de-bajón.

Curiosamente, esa no era su misión. La película se creó en base a las canciones disponibles para el musical (mandaban las canciones) y no fue hasta el último momento que no se planteó la escena de rodar , realmente, bajo la lluvia .En realidad era agua con una composición salina ( algunos dicen que leche) para que fuera más blanca y la cámara la captara mejor. Gene Kelly, la ensayó hasta la saciedad ( el tipo era muy perfeccionista) y consiguió rodarla en una sola toma ( esta “tontería” es…¡increíble!). La leyenda dice que el bailarín llegó al estudio con 40º de fiebre y debilitado pero que , aun así, clavó el bailecito pero…como no se oían suficiente sus zapatos ( recordad que estaba hecho polvo) fuera de cámara había dos bailarinas de claqué que reforzaban los pasos de Gene Kelly para que se oyeran más.

De momento, yo nunca he salido a “mojarme” bajo la lluvia, en un estado de felicidad total. No me ha pasado nunca (deberé trabajar en esa área; – ) ). Lo mío con la lluvia, viene a ser más de día Mr. Bean pero no pierdo la esperanza. Y si me pasa, me pienso marcar el bailecito tipo Gene Kelly.