Fiesta de despedida.

 

 

Es un sentimiento extraño, este del sacrificio de la lechuga. Por un lado, hay una pizca de orgullo ( por haber conseguido que la lechuga creciera y se desarrollara), otro poco de alegría ( por demostrar que sí he podido cultivar una lechuga) y una dosis de actitud vengativa ( ahora, sólo me la como yo) para castigar a los que no creyeron que mi huerto saldría adelante.

Pero está la cara B. El otro lado. El lado oscuro… En ese lugar, lo que sientes es tristeza ( poca, la verdad) por desbaratar el crecimiento de la lechuga ( la condeno a morir y a ser masticada y deglutida y….). También tiene un puntito de Gran Sacerdotisa, en el momento del sacrificio . Y, finalmente, preocupación por la estética huerteril ( sacar las frondosas lechugas deja espacios vacíos…).

Para este último inconveniente, tengo a mi tío, que tiene huerto y le han sobrado plantitas de judía tierna y, claro, cómo ahora soy conocida en la familia por m-i h-u-e-r-t-o, me las ha traído …

No he querido que este momento estelar de la lechuga, pasara desapercibido y he montado el “Cosecha Party”. Eso , claro, es mi percepción. Para la lechuga, ha sido su fiesta de despedida.

Para que viera que me importa ( una no se carga una lechuga sin sentimiento de culpabilidad), he creado un attrezzo especial con elementos de packaging de Mr. Wonderful. La lechuga se irá, pero lo hará con clase.

Ha quedado así.

El momento de la cosecha ha sido más duro de lo que me pensaba pero…rápido.

Un voluntario ( ahora, para cogerlas, sí ¿eh? )ha realizado el acto de “arrancamiento” de la tierra madre y me la ha entregado. La lechuga estaba fresquita. Primero, la he acunado con delicadeza pero, después, la he manoseado un poco para valorar la consistencia del cogollo. De primera categoría: denso, verde clarito y muy crujiente.

Disculpad si no presento a la lechuga en su versión “ Ensalada”. Es por respeto ( y porque no me ha dado tiempo de hacer la foto…)

Llega el tiempo de la judía , la nueva habitante del huerto.

En realidad, la judía va a ser la protagonista de “A Rey muerto, Rey puesto”. Se va la lechuga y llega la judía tierna…

NB : De las tomateras, ya hablaremos en otra ocasión. Estoy segura que me vigilan y me han intervenido la IP. Se están haciendo fuertes…

NB2 : El huerto, en mi huerto.

 

Un olvido.

Intento ser cuidadosa con esto de los cumpleaños y no “olvidar” los más cercanos pero, a veces, el ritmo de vida te sumerge en un estado en el que no sabes ni en qué día vives y, entonces, es fácil que se te pase uno de esos días señalados para alguien ( que no eres tú) no por una falta de afecto ( que quede claro) si no porque el calendario se ha desdibujado y sólo ves, mañana y pasado y… a todo ritmo.

No creo que sea un elemento representativo importante del amor que nos profesamos y menos con los que quieres y en los que confías pero…admito que si se olvidan del tuyo , dices eso de “No importa” y, de verdad, “No importa” pero… fastidia un poco. Un poquitín…Seamos sinceros…

Normalmente, en nuestro entorno siempre hay un factor desencadenante del recordatorio para evitar esas situaciones de “olvidar-un-cumple”: alguien te pregunta que le vas a regalar a X, o te invitan a la juerga, o el propio interesado lo deja caer ( de aquella manera sutil, para que no se note) pero, en este caso, el que me ocupa, el factor desencadenante no ha desencadenado nada.

Esto me ocurrió ayer : Salgo a regar mi huerto y cuando me giro para desenrollar la manguera ( siempre se lía sola)oigo un abucheo. Me giro y, claro, el abucheo desaparece. Sigo con mis labores de hortelana ( estrenando zuecos impermeables de color fucsia , cosa que después me di cuenta que empeoró aún más el asunto) y vuelvo a oír unos gritos . Me gritaban de todo, menos bonita hortelana ( ya me entendéis). Así que, calzada con mis súper zuecos y haciendo chop-chop, me dirijo a la zona del griterío y me encuentro a los tomates cherry y las lechugas muy, muy enfadados.

¿Sabes qué día es hoy? – me preguntan al unísono.

Martes- respondo con firmeza, sin alterarme ni un ápice por estar dialogando con un puñado de vegetales y hortalizas.

Martes, ¿qué?- gritan de nuevo.

-¿Qué de qué?- les digo yo.

Es 5 de junio! – la lechuga de la izquierda es la que parece más indignada.

-¿Y?– Ahora sí que me quedo descolocada. Atención : La lechuga sabe el día en el que vivimos. Es, por lo menos, extraño…

Nos plantaste el día 5 de mayo. ¡Hoy es nuestro cumpleaños!. En los huertos urbanos, los años se convierten en meses…

Cierto. Se me ha olvidado, completamente, que hoy es el cumpleaños-meses de mi huerto. El primer mes juntos y a mí, se me olvida felicitarlo. Intento salir del atolladero, en plan “novios nuevos”.

¿Estáis seguros que no fue el seis o el siete de mayo? Creo que os estáis equivocando de fecha. No es lo mismo comprar el planter que plantar… -Intento escabullirme en las imprecisiones pero me interrumpen.

Tú misma lo fechaste. Mira.-Esta vez la que  habla es la tomatera cherry que ya tiene una flor!.

Y me quedo muda, ante el decepcionado colectivo de cumpleañeros, observando aquellos indicadores que rotulé con un rotulador indeleble, resistente a la lluvia y al sol, y en los que indicaba que había plantado y …la fecha. La fecha exacta.

Así que tras oír una serie de improperios sobre mis zuecos rosas, acabo de regar y me disculpo por el olvido.

Esto fue ayer. Hoy, he parado en el garden y he comprado un saco del mejor abono del mercado para huertos urbanos. Será un regalo tardío pero eso y la canción que he preparado de “Cumpleaños Feliz” especial para lechugas y tomates, espero que me sirva para la reconciliación.

También os digo que esto es por la personalidad » especial» de estas verduras. Hay otros habitantes del huerto, como el perejil o la albahaca que están tan panchos , encantados de conocerse y que les trae al pairo eso de los cumpleaños… O cumplemeses…

Como no se han quejado, les pondré el doble de abono… ; – )

Acciones correctivas.

Aquello parecía la jungla. Follaje denso, sombra y humedad .De repente ( y digo “de repente” porque cinco días son poco tiempo), los tomates cherry, decidieron amotinarse… Cuando vieron que les ponía las cañas para “entutorarlos” ( ya la palabrita es fea), convocaron su 15 M tomatero y , no me preguntes cómo, casi duplicaron su tamaño, llegando a la cima de las cañas.

 

Esta acción descontrolada ,tuvo nefastas consecuencias. En primer lugar, las pobres lechugas vecinas se quedaron sin la luz del sol y no se ha podido evitar tener que sacrificarlas .

 

Ya sólo queda un reducto de lechugitas que me he propuesto salvar. Son un grupo de resistencia lechuguera y se hacen llamar “Comando Pepita”, en honor a la primera lechuga que nos dejó hace unos días.

Por una de esas casualidades de la vida, este fin de semana he conocido a un payés ( de verdad). Jaume, se llama y , además de encantador, ha sido muy generoso al regalarme su tiempo y sus consejos ( ejemplo : plantar guisante australiano, en lluna vella). Le enseñé las fotos de mi huerto en el iPad ( por cierto, alucinó con el artilugio y me consta que el lunes, se quiere hacer con uno ; – ) ), le expliqué “La Revolución del Tomate” y me dijo exactamente lo que tenía que hacer. Advierto : es doloroso.

He de confesar que lo ocurrido es el resultado de que una novata, sin idea de horticultora, se compra una mesa de cultivo y planta. Esa soy yo. Cuando planté los tomates cherry , consideré que aquella plantita tan diminuta no iba a ser suficiente y en donde debía reposar –tranquilamente-una única plantita, yo puse tres ( o cuatro) más. En palabras de Jaume, es como si pongo un plato en una mesa, con ración para una persona y se sientan cuatro a comer… Vale. Entendido. Me dijo que era muy importante que actuara y que lo debía hacer ¡ya!. Si no, no habrá tomate que valga…

Y, cabizbaja y triste, me he puesto el equipo de jardinera-horticultura, he cogido las tijeras de la cocina y he hecho lo que tenía que hacer.

Con todo, es posible que no consiga que estas plantas me den tomates pero, por lo menos, a fuerza de motín y acciones correctivas, he aprendido lo que NO debo hacer la próxima vez.

Lo tendré en cuenta, cuando plante los guisantes australianos…

Desde aquí, mi más sinceras disculpas a los tomates cherry , por todos los que han caído. Acepto mi culpa aunque… Lo de las lechugas… Eso, me ha tocado la fibra, la verdad .

NB : …Aunque admito que estaban muy ricas… Sabían a lechuga! : – )

 

Evolución de mi huerto, en http://mihuerto.tumblr.com

 

 

 

 

 

 

De incógnito.

Este sol matador de estos días ( hay quién dirá que “radiante” pero , a mí, me ha chafado hasta convertirme en un mini-yo. Ya se ha visto) , el pájaro que emite ese “cucuuuuttt” por la mañana y la muchedumbre que he visto hoy en la playa, me confirman que el verano no es que se acerque. No, ya está aquí. Viene unos días de gorra, antes que unos señores salgan en la tele y digan que a la hora tal ( es exacta) , el verano ha hecho su aparición. Es en plan, “estoy en una esquina y las 7:37 ¡ta chán! aparezco”

Lo de la playa me ha parecido…raro. Yo la he visto desde el coche …y me he tenido que ir parando en todos los pasos de peatones para dejar pasar ( amablemente, siempre) a los que iban dirección hacia la arena , con sombrillas, colchonetas, pelotas y toda la parafernalia. Había mucha actividad. Gente joven, familias, jubilados, turistas… Eran las 10:30 de la mañana de un jueves, 31 de mayo…Debe ser que yo aún no me he puesto el chip del veranito porque me ha descolocado.

Ya he superado la fase “de ropa de invierno a ropa de verano” pero lo que es mentalmente, estoy en plena primavera ( o eso querría yo). Para que el “modo estival” se active en mi cerebro suelen pasar dos cosas : 1) el anuncio de Estrella Damm y 2) la verbena de Sant Joan. La primera fase de activación, ya se ha iniciado.

La marca de cerveza ya ha presentado su spot del 2012 de la serie “Mediterráneamente”. Localizado en Mallorca ( Serra de Tramuntana, Patrimonio de la Humanidad ) y con banda sonora sueca, de nuevo : los Lacrosse con su You can’t say no forever ( 2007). Esta canción es como la Tónica, con dos pasadas, ya te puede dar el enganche veraniego.

Cada año, desde que se inició esta campaña, la he comentado en el blog.El slogan de este año, es : “Cuando amas lo que tienes, tienes todo lo que quieres” y a eso,no hay que añadirle nada más. Me gusta. Como cada año…  El tono, la imagen, el argumento…nada cambia. Lo hace la canción y la localización pero no hay demasiadas diferencias con los spots de ediciones anteriores. En otras circunstancias, podríamos decir que no es muy creativo pero a mí lo que me llama, es ese factor de repetición. Porque consiguen, que evoque recuerdos y sensaciones , que me acuerde de los veranos jóvenes y que todo eso junto, me haga pasar un instante espléndido. Si algo de bueno tienen esos recuerdos, es que me alimentan el alma ( y no engordan).

Así que ya está aquí el spot de la cervecita y la verbena, acercándose… Si alguien se creyó aquello de no sacarse el sayo hasta el 40 de mayo, que se olvide y se lo vaya sacando. Si no, hay riesgo de asfixia.

El verano ya está aquí. Lo que pasa es que va de incógnito.

NB : Y quiero a Mallorca. Allí enraíza gente mía, amiga. Una  abraçada!

Mini yo.

Advertencia : Post narcisista que habla de mi mini yo.

Mi mini-mí en el mundo blogosférico. Una imagen , mínima, que sea un yo. O un .

Si voy a tener un mini-yo con todas las de la ley que sea lo más que se pueda.

Bien, ¿Cómo creo que soy? ( pensad que hablamos de un mini-yo que , a partir de ahora, será Bypils por estos mundos del Blog Imperfecto. Tampoco es un examen a conciencia de mi personalidad. Para eso, aún no estoy preparada . ; – ) )

De repente, me enfrento a una divertida tarea : tengo que hacer un briefing de mí misma y definir el estilo y lo que quiero que exprese.

Lo primero es fácil. Identifico mi estilo Es desenfadado y con bandolera cruzada (porque siempre voy cargada de cosas). Con la descripción de la ropa que más me pongo y unas fotos ilustrativas, proveo a la artista del material necesario..

La artista…Por cierto, creo que aún no os he hablado de Mon .Ella es Mónica Custodio, ilustradora y diseñadora. Crea preciosos mini-yos y banners y guarda-secretos y camisetas y broches e ilustraciones… Es la línea de objetos ilustrados : Monnadas. Hace cosas cómo estas.

Mon, es la autora de mi mini yo y me caló al instante: “Quiero un mini mi simpático ( que tenga mi pelo, eso sí) y que vaya cargadito de libros.” Le confieso, que las palabras son mi perdición. No me olvido de mi alter-ego, el teléfono amarillo. Debe estar junto a mi mini-yo. Imprescindible. Ah! Y que sea mona. Guapísima. O sea, al estilo Mon.

Con todas estas piezas del puzzle, la artista interpreta. Une cosas, dibuja, crea mi mini-mí, lo viste ( le pone el bolso), unos ojos preciosos (y una boquita que no me la merezco), lo llena de libros y coloca mi teléfono que es ya tan , que forma parte indisoluble de mi mini yo .

Y lo hizo.

Y me encantó. Una monada, vamos ( y no lo digo porque yo sea la maxi-yo)

Ya sin más dilación, en un acto de mini – egocentrismo , os presento al mini-Bypils. Un mini . O mi mini yo.

Me siento rejuvenecida , así, tan mini… ; – )

NB : La estrella roja de la camiseta es publicidad subliminal ; – ) de mis novelitas románticas  The Happy End.

 

Aquí estamos.

Aquí estamos. No me voy a quejar demasiado, porque nuestra cuidadora es simpática y, de momento, parece tener mucha paciencia. Nos trata, a todos, con mimo. Lo que pasa es que sabemos lo que han pasado otras generaciones y no nos acabamos de fiar demasiado. Por mucho que las cosas empiecen así de bien, no nos olvidamos de El Mártir de la Mata.

Sé que estaremos aquí unos meses, hasta que…No puedo ni mentarlo. No quiero hablar de eso…Aquí estamos, pues. El espacio es pequeño. No hemos tenido la suerte de otros pero, hay luz de sol en abundancia y una buena provisión de agua fresca de lluvia.

La señora, cada tarde, sale de su casa y se encarga de nosotros. La muerte de Pepita, la dejó muy triste pero ha sabido sobreponerse y sigue dándonos de comer y de beber. Ninguno de nosotros entendemos por qué nos habla tanto…No sé, es raro. No le vamos a responder nunca y tampoco nos comunicamos por señas. Aun así, ella insiste cada día. Confesaré, por eso,  que siempre es agradable que te animen a crecer y ponerte hermoso.  Es verdad que pone una voz de falsete un poco absurda y con un tono cantarín pero…es la que nos da el alimento.

Mi familia vive en estas tierras desde el siglo XVI. Mucho antes, ya estábamos establecidos en América. Me cuesta verme reducido a esto, yo, un auténtico Solanum Lycopersicum pero es lo que tiene la evolución y todos esos seres humanos, empeñados en hacernos crecer, en los espacios más inverosímiles.

Aquí estamos. En un huerto urbano. La semana pasada, presenciamos el suicidio de una lechuga. Nuestra dueña y cuidadora, mientras canturreaba, regó demasiado a la pobre Pepita que era más pequeña que el resto … Le gritamos que nadara pero ella se dejó vencer . Al día siguiente, sus hojas marchitas sirvieron de abono para el resto. Siempre la recordaremos…

Ya se acerca la hora de riego. Voy a disfrutar de ese ratito de placer….Nos alimentan con agua de lluvia y eso es un lujo. Estos meses que me quedan , los disfrutaré. Hasta… No quiero ni mentarlo… Dentelladas, cuchillos, agua hirviendo, fuego… Mejor ni pensarlo. Me encomiendo al El Mártir de la Mata para que lo mío sea lo más liviano posible.

Pero, si es posible ,a  dentelladas, no.

Mientras llega…aquí estamos.

NB : El Mártir de La Mata  es una de las más temibles torturas del siglo XVIII para un tomate .Toma su nombre de Juan de La Mata, repostero y cocinero español , que en el año 1786 publicó un libro en el que aparece una de las primeras recetas con tomate que se conocen. Antes de pasar a la receta, dejo el título del libro que merece un espacio privilegiado. Si alguien titula algo así, merece la pena divulgarlo :

«Arte de Reposteria en que se contiene todo género de dulces secos y en líquido, bizcochos, turrones, natas , bebidas heladas, y de todos los géneros, con una buena introducción para conocer las frutas y servirlas crudas”.

La Receta

“Después de asados tres o cuatro tomates y limpios de su pellejo se picaran encima de una mesa lo mas menudo que se pueda, puestos en su salsera se añadirá un poco de perejil, cebolla y ajo asimismo picado, con un poco de sal, pimienta, aceite y vinagre y todo bien mezclado e incorporado se podrá servir».

Mi botín.

Hoy he salido de casa con un “caza-personas-felices” a ver si me animaba un poco…La cosa, no ha ido muy bien pero, tampoco mal.

Mi  Caza-personas-felices  tiene una capacidad de 10 unidades  y me he vuelto con una cifra, muy respetable, de tres. No he llegado al 50% de capacidad de mi  caza-personas-felices  pero tal como está el asunto, lo veo más lleno que vacío ( esto es por dar al texto un aire esperanzador). He pensado que podía haber recolectado un cero absoluto o sea, mi caza-personas-felices totalmente vacío pero, no, hay tres personas por ahí que se consideran felices. Y las he cazado!.

Un señor mayor, jubilado,  que cuida un huerto de alquiler ( ahora se alquilan parcelas de 25 a 50 m2 para que te montes tu cultivo ). Viudo.  Su casa, pagada. Su pensión, suficiente. Su salud, en buen estado. Su familia, bien, gracias. Contemplaba su huerto , tras un ratito de trabajo que se veía reflejado,  en la perfección de la tierra labrada. A mí me los enseñaban ( he ido a informarme sobre esos huertos) y me han puesto como ejemplo , a este señor. He conversado con él, respetando su paréntesis, antes de volver a sus labores hortelanas y he confirmado que la excitación de mi caza-personas-felices no era en vano. Allí teníamos una …

La segunda persona,  es una cajera del supermercado dónde habitualmente hago la compra. A su hijo, de seis años, le han dado el alta de una grave enfermedad. Su gozo, hacía brillar la caja en la que estaba sentada, con una sonrisa radiante que no pasaba desapercibida.  Su hijo, bien. Fenomenal. Su marido, de nuevo trabajando. El futuro, brillante como el sol…Y yo , que sabía de su vida y me ha alegrado verla de nuevo, le he preguntado si me permitía cazarla, y me ha dicho que sí. Sonriendo.

Los terceros, son dos. Dos adolescentes. Él y Ella. Esta ha sido una pieza que he me he cobrado, haciendo caso a mi intuición. Parados en un semáforo, hemos visto como una pareja se besaba. No un beso cualquiera. Uno de esos largos, de abrazo en fusión y de mucha entrega. Esos que te das a los quince, vamos. Después, han empezado a caminar, cogidos de la mano, parándose, haciéndose arrumacos…Y hemos intuido ese sentir , esa cosa extraña que te mueve en la juventud. No creo que estuvieran pensando en que el paro juvenil está al 50%, ni que heredarán la hipoteca de sus padres, ni… Nada de nada. Están en esa fase de felicidad hormonal , en la que no hay nada más trascendente que esos besos. En vista de lo que me han hecho recordar, he sacado mi caza-personas-felices y he me hecho con ellos. No me lo ha contabilizado como dos personas… En mi medidor, son una.

Al llegar a casa, he pasado revista a mi botín. En un mundo de malas y malas noticias, delante de mis narices se despliegan tres(cuatro) vidas que , por lo menos, por un instante, se han considerado felices.

Tengo en mi poder, la contemplación serena del señor del huerto, la alegría eufórica de la madre y la pasión desbordada de los tortolitos. Las voy a guardar a buen recaudo, para tener provisiones para el futuro. Pero, antes, no puedo evitar tomarme un sorbito de lo uno y de lo otro…Y de lo otro… ; – )

NB1 : Si a alguien le interesa un Caza-personas-felices, sé dónde los venden a buen precio.

NB2 : Ah! Y no son chinos…

 

Juguetes en el ático.

No lo encontrará en casa. De eso, estoy segura. Y ya veremos si vuelve…

Nadie entiende que le pasó a Victoriano Vivalavirgen,arquitecto de profesión. Hasta hace unos días, Don Victoriano era un hombre ejemplar. Cultivado, inteligente, elegante…Siempre cuidando las formas. De una educación exquisita, de verdad… No encontrará un vecino que le pueda decir lo contrario.

Lo vimos el viernes pasado y nos saludó con su formalidad habitual. Venía de participar en los debates municipales de mejora de la ciudad, en calidad de asesor. No dijo ni hizo nada extraño … ¿Qué dijo, exactamente? Déjeme pensar…Le deseamos un buen fin de semana y nos respondió que él iba a hacer limpieza. ¿Fue eso, no, Manolo? Me acuerdo bien porque mi marido, Manolo, estaba conmigo y cuando Don Victoriano se marchó le dije : “L-i-m-p-i-e-z-a. Manolo, aprende”. Después de eso, nos despedimos. Nada más.

El domingo de madrugada, mi hijo volvía a casa . Ya sabe que estos jóvenes de ahora se retiran muy tarde . Eso es, ya despuntando el día… Vio una furgoneta  aparcada delante del edificio donde vive Don Victoriano . De esas pintadas con flores….Y cual fue su sorpresa al reconocerlo, con unos tejanos con rotos por las rodillas-¡Don Victoriano con unos tejanos rotos!-,  gafas redonditas de color amarillo , una cinta en el pelo y una camiseta de esas hippies.

Se subió a la furgoneta y se fue .Su casa está vacía y nadie tiene noticias de él.

Si quiere dejar aquí el sobre, yo se lo entregaré si algún día vuelve, aunque, mire, como es un certificado, mejor le deja el aviso en el buzón, que esas cosas son muy delicadas. Ud. ya me entiende…

«Ya va siendo hora de hacer limpieza. Una de esas, totales.

Voy a sacar todos, todos los muebles. Tantos, me han puesto en estado de sobrecarga. Estoy desbordado :  tengo estanterías ( llenas de libros), sillas, mesas, sofás, mesitas auxiliares, divanes, chaise-longue, armarios, cajoneras,…Eso sí, todo muy bien puesto.

Como se dice habitualmente : la tengo bien amueblada.

Pero ya estoy cansado de tanto mueble.

Hay tantos, que ya no cabemos aquí. O los muebles o las neuronas… El sofá está abarrotado en el occipital derecho y a ese butacón orejero que descansa en el temporal izquierdo , le tengo especial manía. Así que…fuera.

Esto de tener la cabeza bien amueblada es demasiado formal. Me hace más gracia, tenerla llena de pajaritos. ¿No es más divertido? Los anglosajones me hablan de “Toys in the attic”. Parece más alegre…Y, mira,  si me lo pones como último recurso, hasta prefiero que esto esté vacío, hueco

Tengo que elegir : o una cabeza llena de pájaros o una cabeza hueca pero…los muebles, fuera.»

NB : Y para los que tengan la cabeza bien /mal  amueblada ( dejo en «opcional» si mal o bien), aquí un modelo del diseñador Walter Van Beirendonck. Esta foto, por cierto, da para una disertación sobre la moda o… lo que sea en lo que se haya convertido. ; – )

Tres pildoritas…

Estas tres píldoras están llenas de aromas y texturas. Eso es  lo que tienen los textos de Nuria Marugán : muchos perfumes, muchos colores, muchos relieves …

Durante muchos meses, los seguidores de Nuria lo éramos, pero la conocíamos con el nombre de la que juega con el agua. Zambullirse en sus textos era una muy buena expresión para entender lo que pasa con sus palabras : te zambulles.

En ese tiempo de posts coloridos, Zambullida nos iba narrando , en clave de secreto poético, los avatares del proyecto en el que estaba inmersa. Y , ya en el mundo real, se nos descubre como Nuria Marugán y su proyecto, ya ha dejado de serlo para convertirse en una realidad, de tapa dura y olor a papel impreso. Nuria es la autora del libro «Carta a Hedda y otros cuentos ( prologado por José Jiménez Lozano, Premio Cervantes) y presentado en Valladolid la pasada semana.

Ya existe y ya está listo para ser leído y, sabiendo como escribe Nuria Marugán, está listo para ser paladeado. Estoy deseando hacerlo…

Disponible a través de su web.

¡Felicidades, Nuria!

 Otra píldora, esta con sabor…A fresa.

Aún estoy saboreando la primera fresa de “mi” huerto, que me he comido en plan ceremonia. Exagerando un poco, os diré que ese momento de partirla en dos con el cuchillo, ha sido más bien dramático. Incluso he considerado la idea de conservar la primera fresa en formol, a modo de tributo a mi huertecillo. Pero, después, el aroma de la fresa y la tontería (que se ha hecho evidente), me han hecho dar el paso y sacrificarla en aras de la humanidad.

El momento “foto” ( fresa partida en el plato), en el que he sido pillada in fraganti por los habitantes de la casa, ha sido motivo de risas, de nuevo. Confío en que con el tiempo, ya se darán cuenta de la trascendencia de ese instante…. ; – )

Para ir documentando gráficamente la evolución de este proyecto vital de subsistencia ( voy diciendo por ahí que cuando llegue la Apocalipsis, habrá tortas por mis cherry), he abierto un tumblr.

Se llama : Mi huerto. Original, ¿eh?.

Para finalizar, un chiste de lunes ( y domingo). Es de Borra la pizarra, un blog de humor gráfico g-e-n-i-a-l.

Feliz semana a todos.

Ese Rodríguez…

Esta semana, me han dicho varias veces ¿Qué? ¿Estás de Rodríguez, no? Pues no, no estoy de Rodríguez. Soy una mujer, por lo tanto no existe un término que defina el estado de Rodríguez para mí. Según la RAE ( y es sabido que lo que dice la Real Academia de la Lengua va a misa) :

rodríguez.

(De Rodríguez, apellido).

  1. 1.      m. coloq. Hombre casado que se queda trabajando mientras su familia está fuera, normalmente de veraneo. Anda, está, se queda de rodríguez.

Hombre, no. Trabajando me he quedado, sí. Mi familia NO está de veraneo. ¿Cómo estoy yo? ¿De Rodrígaz? …

En los años 60, en España, el “Estar de Rodríguez” era tal y como lo plantea la RAE  pero como son unos señores muy serios, no hablan de la connotación sexual del asunto. El que se quedaba de Rodríguez rompía el yugo de la esclavitud marital, dejaba a la parentela en un apartamentito en la playa y se quedaba en la ciudad, donde pretendía echar unas canitas al aire…Esta es la figura estereotipada de los “Rodríguez” que haberlos los habría ( siempre hay de todo, en todas partes) pero también hubo mucho “Rodríguez” de boquilla. Me dicen que la expresión procede de la película “El cálido verano del Sr. Rodríguez” (1964) protagonizada por el magnífico José Luis López Vázquez ( un gran “Rodríguez”-tipo) pero desconozco si fue primero la gallina o el huevo. También, he oído que la expresión proviene del uso del apellido como un apellido “común” cuando se visitaban las casas de señoras-pintadas-y-que-fuman. Daban este nombre para ocultar la falta. Es como el típico “Smith” de las pelis americanas.

Es una definición de otros tiempos ( creo que la RAE debería poner un 1960-1970, p.e.) aunque la sigamos empleando en los de hoy. Por lo menos, la actitud machista de aquella época, ha evolucionado y “Estar de Rodríguez” pasa a ser un simple concepto de estar solo ( sin pareja, familia, etc.), por unos días ( semanas/ meses). Ya casi no hace falta ser pareja. Puedes estar de Rodríguez de tus compañeros de piso…Sea como sea, todo el mundo entiende que significa la frasecita. Y, como un tic gracioso, siempre cae alguna bromita respecto a la furia sexual que se va a desatar en tu estado de soledad. ; – )

En cualquier caso, es un “tic” como os decía ( y lo aderezaría con un “Perro ladrador, poco mordedor) y la realidad es que , simplemente, estas sólo en un hábitat en el que habitualmente no lo estás. No hay normas de convivencia. Ninguna. No hay horarios ( a excepción de los laborales). Puedes elegir la anarquía en la vida cotidiana.

Sabes que es “temporal”. Ese estado va a caducar y todo volverá a la normalidad por lo que no hay sensación de pérdida. Sí que puedes echar de menos pero se compensa rápidamente. Estás tú y…tus preferencias. Y , aunque no deseas que se alargue más de lo establecido, conviertes tu Rodriguerízmo en un estado amable. Por ejemplo : duermes “en cruz”, toda la cama es para ti. Las cosas del comer, cuando apetecen ( y me pido japonés). La tele, toda tuya. ¿Dormido en el sofá? ¡Qué más da!. Lo dicho : la anarquía que queramos. La nuestra. La de cada uno.

Estos días,  he estado de algo que no es Rodríguez. La definición no me define. Deberíamos buscar algo más acorde. Más de estos tiempos… ; – )

¿De Rodríg@z?

 

NB Musical: Dos «Rodríguez » de la música.

1) Te doy una canción ,  Silvio Rodríguez ( he viajado a otros tiempos)

2) Buena Suerte, Los Rodríguez ( sólo de A.Calamaro). Aunque no te guste Calamaro…