Vengo de aquí. A principios de agosto…

Hace una semana, estábamos así.

Ayer.

Santa paciencia…
Hace ya tres años que fotografié un zarcillo de pepino que me dejo fascinada por su magnífica estética

Este verano me he encontrado con otro ejemplar de la planta con sus respectivas flores y…zarcillos.

Y es el zarcillo lo que más me ha llamado la atención…

El pepino quiere trepar y, para eso, tiene un instrumento excepcional : una hoja modificada y adaptada para facilitar la función trepadora de la planta.Ese es el zarcillo, una hoja “especializada” que tiene como misión sujetarse a lo que encuentre.En este caso, se encontró con una maceta y un amable boj que se vio , sin quererlo, abrazado por el pepino…

El detalle más simple de la naturaleza se convierte en fascinante…

Tras el entutorado de la tomatera que me trajeron de un pueblo del pirineo de Huesca ( una variedad única) , me ha asaltado una duda: El tomate , ¿Se entutora? ¿Qué pasa cuando está , en estado salvaje, en la naturaleza?
Una cosa es el tomate de cultivo y otra, su pariente, el rebelde, el salvaje. El silvestre.
El de cultivo se introdujo en Europa en 1540. Así que , respecto a los tiempos anteriores al Imperio Inca (hay constancia de su existencia ), somos nuevos en esto del tomate…

El tomate silvestre, crece en la naturaleza (libre de seres humanos que se empeñan en cultivarlos) y es una planta de las llamadas rastreras , de las que se aposentan en la tierra.Pocas especies silvestres crecen erguidas y si lo hacen, se doblan naturalmente cuando tienen el fruto… Nacen, crecen, se desarrollan y mueren cada año. Las semillas que quedan enterradas bajo la tierra, producirán al año siguiente otras plantas y así, hasta el infinito, en el ciclo de la vida. Siguiendo esta argumentación y bajo la premisa que la naturaleza es una obra “perfecta” en la que todo tiene su sentido y se mantiene en un magnífico equilibrio…¿Qué hacemos entutorando las tomateras?
Ahí está el hombre. Metiendo la zarpa…Se da cuenta que la naturaleza le regala estos frutos y se plantea cómo mejorarlos. Introduce las “prácticas agrícolas” y modifica situaciones naturales de la planta con el objetivo de que los frutos sean más grandes y mejores, y si puede ser, que se produzcan muchos… A priori, esto no debería ser negativo pero…hablamos del hombre…Y , se pasa de un huerto de un tal Jaume a una multinacional que crea, modifica y vende todas las semillas del mundo, al mundo.

Así que , se empiezan a hacer modificaciones genéticas para mejorar el aspecto ( aunque siempre se olvidan del sabor) para que se pueden cosechar verdes y, después, tratarlos para que se pongan coloraditos, ya cercanos al punto de venta. Tenemos muchos a nuestra disposición y de aspecto increíble pero … 30% menos de vitamina C, 30% menos de tiamina, 19% menos de niacina y 62% menos de calcio que el fruto de la década de 1960.
El silvestre, ese que nadie poda y que sabemos que estaba ya con nosotros antes de los Incas, sigue haciendo su ciclo y produciendo tomatitos ( con todas sus propiedades nutritivas y sabor excepcional) hasta que le dejen. Es decir, hasta que lleguen los hombres a urbanizar, a cementar o a expoliarlos…
Quince de las especies silvestres de tomates proceden de países sudamericanos. Son tesoros de la naturaleza, no sólo por su sabor .Su genética natural los ha hecho resistentes a las plagas y enfermedades. Son riqueza biológica de primer nivel …
He mirado, con afecto, a mi tomate…Me causa admiración que esta planta que se arrastra, se deje “entutorar”…
Tiene todo mi respeto.

NB1 : El tomate sin madurar contiene solanina (tóxico)por lo que no se debe consumir hasta que haya madurado, especialmente crudo.
NB2: En 2015 se produjeron 163.963’77 millones de kilos de tomate en el mundo. El primer productor mundial es China.
Hace tiempo que no le dedico demasiada atención al huerto. Se me queja. Me he acostumbrado a su presencia y ya no le hago tantas fotos. Es lo que tiene lo de la “larga convivencia”…
Hoy, al pasar por su lado, me ha espetado un ¿Y qué hay de mi post? Estaba enfadado. Estoy segura que ha sido él, el que me ha enviado una horda de mosquitos hambrientos mientras hacía estas fotos… Han cenado a mi costa.
Y es verdad que, de vez en cuando, debo agradecerle el suministro constante de rúcula a mis ensaladas y pizzas. Si vienes a mi casa, comes rúcula sí o sí… No se acaba nunca.
También disfruto de una albahaca de un aroma potentísimo que convierte mi cocina en una Trattoria italiana, sólo traspasar la puerta con ella en la mano…
Y… hay un nuevo miembro en la familia huerteril. Planté unas semillas de tomate y sólo una ha prosperado. Es la mimada. Ha crecido y hasta se ha atrevido a florecer. Esa flor es un proyecto de tomate…
Si lo consigo ( ahora tengo que ponerle una cañita para «entutorarla»), le haré un homenaje en forma de ensalada. Con rúcula, por supuesto…
NB : Espero haber satisfecho su afán de protagonismo. ; – )
Las lluvias intensas de estos últimos días, el calor y la humedad han hecho que pierda mi orégano… D.E.P
Ya se había instalado la cochinilla (el gran enemigo de los cultivadores de marihuana y encantada con el clima) y, en su interior y por debajo, unas hormigas colonizadoras habían construido una… gran ciudad.
También se ha venido a vivir al huerto, un caracol… (Soy de las que no entiende cómo se puede comer uno un caracol…)
La albahaca que planté hace unos días, ha sido atacada-vilmente- por ese caracol de tamaño considerable. Viene a ser la proporción de King-Kong / Empire State . Lo he desterrado a un árbol de la calle…
Y como es primavera, además, las plantas florecen.
Florece la rúcula…
Florece el perejil…
Se acerca el momento de sacarlo todo, cambiar la tierra, airear y volver a plantar….Resumiendo : el ciclo de la vida ( un poco alterado por mi mano de inexperta horticultora urbana ; – )
De cosas chulas…
Un buen regalo para los más viajeros.
El mapa-mundi rasca-rasca…
Para «rascar» aquellos países que hayas visitado…
La leche que abduce a las vacas.
Un packaging ingenioso para una botella de leche.
Una pamela para la playa… Protege del sol y de lo que se preste…
Las pulseras con mensaje.
Un mini-huerto para la cocina…
Los huertos (aunque sean nano)me pierden…
Y una caravana vintage, convertida en Bar… ¿Vamos?
Feliz viernes!
Yo tenía dos apios… Ahora, queda uno.
Al superviviente, le he atado los tallos-no sé por qué ya que la esperanza de tener un apio es mínima– y le he dedicado unas palabras de ánimo… Tanto por la “desaparición” de su CompiApio, como por la corta vida que se le presupone a este que se queda, en solitario, atado y rodeado de la rúcula intrusiva y la albahaca que he plantado hoy en el lugar del pobre apio ausente…
El fail es de libro. No miré nada: vi los apios en el garden, preparados para plantar y …los planté. No tuve en cuenta que necesitan una profundidad mínima de 30-40 cm (mi huerto no llega a 20 ) y que no les gusta mucho el sol…
Y , sí, he sido yo la que he acabado con el pobre apio. Al remover la tierra para plantar las albahacas, me lo he llevado por delante. Apenas había enraizado… Tras sacarle la tierra y cortar las raíces, el apio ha quedado así…
Un mini-apio, que sirve para poner en un florero porque como le ha dado el sol, encima es muy, muy amargo…
Y la rúcula, nada. Sigo cortando unas hojitas casi cada día…Sé que pronto florecerán y se acabará la temporada pero, mientras el cuerpo aguante, la rúcula va haciendo. Hoy, tiene una cita con unos sabrosos tomates Raf de Almería. ; – )…
Experta en Rúcula. Como ya va siendo habitual en este huerto, la rúcula se vuelve loca, se viene arriba e invade el espacio…En este caso, el perjudicado es el apio… Tiene de malo que se convierte en un huerto casi-monotemático. Lo que tiene de bueno, es que me he convertido en una cocinera experta en rúcula. En ensaladas, en la pizza, en la pasta… Menos mal que nos gusta…
Echo de menos a la albahaca, por eso… Las pequeñas plantas que germinaron de la albahaca-madre, han desaparecido. Ninguna ha prosperado. Y ya se me está acabando el aceite que elaboré en septiembre y con el conseguí un intenso sabor y perfume de albahaca…
Las veces que he ido al garden a por unas macetitas, han sido intentos fallidos hasta ayer…Me llevé las cuatro que quedaban.
El invierno, en su despedida, dice : a llover. No le ha gustado nada el post de ayer, seguro…
Llueve, hace frío y se espera más frío. No sé si se puede plantar cuando acaba de llover ¿Es bueno?
No encuentro información en Internet. No sé qué hacer. Algo me dice que no, pero, en mi interior (urbanita), pienso que la albahaca estará mucho mejor en el huerto que en las macetas minis de plástico, pero… ese run-run de que no es beneficioso, me sigue molestando…
Esperaré un par de días más ( se esperan más lluvias) mientras sigo investigando el tema: ¿Es bueno plantar con lluvia?…
El huerto está que trina. Lo acostumbré a la fama mundial, publicando post sobre su evolución, que lo hicieron famoso en el difícil mundo de los huertos urbanos y , ahora, lo he dejado un poco abandonado. Lo riego, lo abono y lo cuido, pero ya no hago fotos de sus mínimos (que no me oiga) progresos huerteriles con tanta asiduidad como en el pasado. Su Facebook-especial-de-huertos está a rebosar de notificaciones, preguntando por su vida-de-huerto…
La cosa es que la rúcula que planté, ya está lo suficiente hermosa para que día sí, día no, salga con mis tijeras a…molestarlo. Con el perejil ( siempre bonito) ya está acostumbrado pero… la rúcula… No sé qué le pasa con la rúcula ( por cierto, fresca está suculenta y la utilizo para las ensaladas y para la pasta) . Ayer, en mi incursión nocturna, el huerto se me puso chulito. O le hacía fotos y le escribía, o se acababa la rúcula…
También me amenazó con no hacer prosperar mi apio. Sabe que tengo mis esperanzas depositadas en un par de apios y mi primera lechuga superviviente.
En este huerto, las lechugas siempre nos dejan, pero esta vez, parece que no. Qué habrá lechuga…
Le prometí hacerlo y, también, le prometí dejar eternamente, la estrella que le colgué para Navidad.
NB 1 : Espero que te guste, huerto.
NB 2 : Si alguna vez os lo encontráis en el universo-de-los-huertos-urbanos, no olvidéis pedirle un autógrafo. Me ayudaría en nuestra relación…
No sé si será suficiente con estas dosis de huerto de invierno, pero supongo que observar berros, lechugas, apio y rúcula, pueden ayudar un poco a nuestro cerebro al exhaustivo proceso de limpieza la que lo debemos someter porque, realmente, hay mucho que desintoxicar tras las Fiestas Navideñas.
Hay que desintoxicarse de las comilonas. Hay que desintoxicarse de la familia tóxica. Hay que desintoxicarse de los turrones y el roscón de reyes. Hay que desintoxicarse de las ausencias y la tristeza. Hay que desintoxicarse de los polvorones. Hay que desintoxicarse…Por eso, detox de huerto.
En el huerto, las cosas están de puro invierno.
Mi trío de lechugas se ha convertido en un dúo. Una de ellas, nos ha dejado estos días de Navidad…
Las otras dos, inmediatamente se han hecho amigas del berro (que goza de buena salud). Si se es un trío, se es hasta el final…
La pobre albahaca ha sucumbido al frío de la noche. Cuando la iba a desterrar para siempre observé que la pobre planta (de la que tanto he abusado para pizza, pasta y aceite aromático) había cumplido con su ciclo y tras florecer, había dejado caer semillas que han germinado…
Hay pequeñas presencias de albahaca futura en la tierra…He dejado esas ramas secas y he colgado una estrella.
Y lo que más me intriga de este huerto invernal es el apio… Mi ingenuidad me ha hecho plantar dos plantas de las que espero dos apios. ¿Qué serán tamaño “mini”? Lo sé. Lo sé, pero… es lo que tiene este huerto: lo que pasa es emocionante porque nunca sabes qué ocurrirá y nada se desarrolla como debería…
Creo que lo hace adrede…