Cuando hablamos de «Comercio Justo» , inevitablemente hacemos una asociación emocional con la caridad, la compasión …. Si alguna vez estamos en disposición de comprar un producto en este canal, pensamos que estamos ayudando a un colectivo concreto ( cosa cierta) pero la realidad es que al realizar esa transacción comercial lo que estamos haciendo no es ser solidarios. No . Lo que hacemos es «ser justos». Parece algo tan sencillo y tan de «norma vital», algo tan lógico ( ser justos en todos los aspectos de la vida, es una de nuestras metas ¿no?) que parece increíble que este comportamiento básico se viole y se incumpla ( siempre por interes económicos) y se cree una situación tan injusta que requiere una profunda reflexión por parte de nosotros, los consumidores finales.
Deberíamos exigir que cualquiera de las cosas que consumimos, que compramos, provengan de un trato JUSTO con todas las partes. No somos ilusos y vivimos en el mundo real y sabemos que las empresas deben ganar dinero. Pero, lo que no podemos aceptar es que el lucro de multinacionales y grandes grupos poderosos sea a costa del hambre y la miseria de los primeros eslabones de la cadena : los productores. Lo que debemos exigir es solo lo justo. ¡Imagínate lo que estoy escribiendo!… Casi me parece mentira que mientras yo me tomo mi cappuccino matinal, niños de plantaciones etíopes (donde se cultiva uno de los mejores orígenes del mundo ) malviven desnutridos ya que lo que pagan esos grandes como Nestlé, Starbucks, etc,etc, no les da para vivir ( ya ni dignamente, te diría).
También me parece mentira que estas grandes corporaciones, intenten maquillar las realidades ( mientras ganan tanta pasta que casi es indecente) y callarnos la boca con cafés «sostenibles» (triples AAA ), programas de ayuda a productores y cifras no reales a fuerza de no ponderar las medias. Esas cosas forman parte de sus programas de Responsabilidad Social Corporativa y es fantástico que lo hagan pero eso no sustituye el pago JUSTO por la materia prima que compran. La justícia, es un derecho para todos los habitantes de este planeta…
Este post viene a mí cuando leo en La Vanguardia del día 29 de mayo que en el Ayuntamiento de Barcelona los ediles disfrutan de cafeteras Nespresso en sus reuniones. Y dices : vale ¿y qué?. Continua la notícia : » la irrupción de estos aparatos de café en capsulas no tendría más relevancia de no ser por qué hace siete años el pleno del Ayuntamiento de la ciudad acordó por unanimidad que, en adelante, se iba a consumir productos, como por ejemplo el café, procedentes de comercio justo, es decir, distribuidos por organizaciones que garantizan que en su producción….(etc)». Bueno, se han pasado el Comercio Justo por el forro y se han hecho de la pandilla de George Clooney… Han dejado las máquinas expendedoras de café de Comercio Justo para uso de los ciudadanos (35 céntimos) para sentirse menos culpables…El título de la notícia lo dice todo : Café aparte en la Casa Gran. Solo hay una palabra : penoso.
Y más penoso os parecerá después de ver el trailer del documental «Black Gold» ( www.blackgoldmovie.com).
El consumidor, debe poder escoger en su compra diaria , los productos de Comercio Justo certificados en los canales de distribución ordinarios ( y no solo via ONG’s y tiendas de CJ especializadas). Además, se debe realizar una labor de promoción e información sobre su calidad ( se asocia a baja calidad cuando hay productos excelentes ). Y el consumidor puede actuar, penalizando a las empresas aprovechadas.
Por desgracia vivimos en un mundo enfermo. Si no lo estuviera, por defecto, las transacciones comerciales deberían ser justas…
Mejor tomarse el café antes de ver esto. Después, ya no apetece.

Esta semana son varias las cosas que me han llamado la atención y me han hecho exclamar»de puta pena«. Sé que suena feo, pero esa concadenación de «pés», pronunciadas con fuerza, me permite desahogarme en la simple dicción de la frase…
Este es el culete que te queda, si te has puesto, te pones y te pondrás ( por siempre jamás)la mejor crema anticelulítica-reducecontorno-adelgazante del mundo. Por lo menos, esa es la fantasía que quieren proyectar en tu mente, cuando anuncios de este tipo te colocan estos culos perfectos a pocos centímetros del tuyo. Pocos son los fabricantes de cosméticos ( Dove, p.e) que apuestan por un mensaje más realista : prefieren hacerte creer que puedes conseguir algo increíble con la cremita. Evidentemente, nuestro cerebro se deja engañar lo justo y somos conscientes que hay cosas que no se pueden arreglar ya que no existe la poción mágica que modele nuestra constitución y predisposición heriditaria… Pero, aún siendo evidente que las mujeres tendemos a ser diversas y variadas y que la foto del culo este corresponde a una mínoria privilegiada, siguen atacando con estas imágenes de culos y piernas utópicas…
A menos de una semana de las Elecciones Europeas y, por primera vez en mi vida, me estoy planteando seriamente el «voto en blanco».
«Si bebéis agua de la fuente de Canaletes por siempre seréis unos enamorados de Barcelona y por lejos que os vayáis volveréis siempre».
Tienen una capacidad asombrosa de absorber toda la energía positiva que en hay en los seres humanos que los rodean. Solo la buena. Tienen el morro fino.
Si lees este post atraído por su título, es que tienes más de 30. O más de 40.Por lo menos, eso dice tu Documento Nacional de Identidad. Aunque no te lo creas.
N. B : No he podido evitarlo…

