Dos cosas tontas.

Esto lo leí en Twitter ( ahora X, pero me gustaba más cuando era Twitter) y cada vez que me pasa, me acuerdo.

El culo de los vasos.

Es un problema común con los vasos que tienen un reborde o base hueca en la parte inferior. Debido a esa pequeña depresión, el agua se acumula durante el ciclo de lavado del lavavajillas y no siempre se seca completamente, quedando atrapada en esa zona incluso cuando el resto del vaso está limpio y seco.

Idea para los fabricantes de vasos, que saben que van a ir al lavavajillas : no hacer un reborde en la parte inferior en la que siempre se acumula agua.

Lo tendré en cuenta cuando vuelva a comprar vasos porque me acuerdo cada vez que los saco del lavavajillas y tengo que ir secando los culos antes de que vayan a la estantería…

La otra cosa tonta, también vista en Twitter, es un truco de cocina. Cuando la mantequilla está muy fría y tenemos que obtener una porción fina y maleable, un truco es pasar un colador de malla, por encima de la superficie.

Estas son las dos cosas tontas…

El camino de Murphy.

Esto es una producción de los Estudios PILSXAR, con imágenes generadas con IA.

Tras semanas de preparación, comprando todos los elementos que se indican en foros y webs especializadas habidos y por haber para hacer el Camino De Santiago y, sobre todo, “domando” el calzado que íbamos a llevar para no caer en el error de estrenarlo el día del inicio, hacemos las maletas.

En las “maletas” se genera el primer “Murphy” del Camino. No nos cabe todo en dos maletas de cabina aunque me insistan en dejar algo en casa pero, de verdad, consideré que todo era imprescindible así que , llevamos una maleta grande para facturar e ir en la bodega del avión. Si podéis, siempre en cabina.

Nunca había perdido una maleta y he viajado lo mío pero… esta fue mi primera vez. Una maleta equipada para el Camino. No para unos días de playa , no. Botas y zapatillas de deporte (importante y repito : “ya domadas”) , cortavientos, chubasqueros, mochilas, bastones de senderismo, ropa técnica de deporte, etc, etc.… Todo lo que un urbanita que anda pero hace poco senderismo, se compra para ir al Camino…

En fin , un ratito en el aeropuerto para reclamar la maleta y la perspectiva de que la íbamos a tener en 2,3 o 4 días. Incierto.

Y, entonces, para acabar de rematar, decide llover mucho y acompañar la lluvia con viento… Y, si no, niebla. Con previsión de cuatro días así.

Murphy total.

Desistimos de la gesta y como “Al mal tiempo , buena cara”, nos dedicamos a hacer turismo sin el caminar…Disfrutamos de la gastronomía, el paisaje y la buena gente de la terra galega.

La maleta llegó el día que volvíamos…

Ahí está todo el equipo, intacto.

Lo guardaré porque se ha vuelto a generar un pendiente en la “Agenda de Cosas que Quiero Hacer”.

Pues eso, El camino de Murphy : – )

Abandonada.

Tengo el corazón partido. Me encanta hacer fotos y toda la experiencia que rodea al acto de fotografiar pero , en estos últimos tiempos, estoy aprendiendo a utilizar el DALL-E3 para generar imágenes y estoy en estado de shock.

Ya se me pasará. Eso espero…

He tenido una duda: las fotos que hago con mi cámara son de mi autoría pero ¿qué pasa con las que he generado con DALL-E3?

Le he preguntado a la IA de quién son los derechos de esas imágenes .

Respuesta:

Las imágenes que generas utilizando mis capacidades de creación de imágenes no están sujetas a derechos de autor por parte de OpenAI, la empresa detrás de mí. Eso significa que las imágenes son tuyas para usar de la manera que desees, con la excepción de ciertas restricciones. No puedes usarlas para:

  1. Violar la ley: Esto incluye, pero no se limita a, usos que infrinjan derechos de privacidad, marcas registradas, derechos de autor, o cualquier otra normativa legal.
  2. Generar contenido dañino o inapropiado: Las imágenes no deben promover violencia, odio, discriminación, ni contenido explícito.

Fuera de estas limitaciones, eres libre de usar las imágenes para fines personales o comerciales. Sin embargo, es importante tener en cuenta que las imágenes generadas no están garantizadas para ser completamente únicas y podrían compartir similitudes con otras creaciones”.

Voy a recopilar todas las fotos generadas a partir de mi imaginación pero con la ejecución técnica de la IA, en esta página que encontraréis en la cabecera del blog.

Aquí iré colgando todas.

Bienvenido , otoño.

Ayer, alas 14:44 , llegó el otoño.

Hay cambio de armario…o no. Ya se verá que parece que volverá el calor.

Esa época en la que las hojas de los árboles, se vuelven marrones, ocres y rojizas y caen de las ramas. O no…

Si llueve, el campo se llenará de setas. O no…

O sea, un otoño típico o no…

Espero que hayas tenido suerte.

Estoy sentada , mirando el bosque. Ya no hace el calor del pleno verano. Es más, la Tramuntana ya se está haciendo notar y creo que necesito ir a buscar un jersey. Y entonces la oigo.

Cric,cric,cric,cric,cric,cric…

Del silencio hemos pasado a la sinfonía crujiente que me ha acompañado el verano y que me ha irritado alguna de sus noches.

Debe ser ya, la última cigarra, porque solo oigo una, intentado encontrar pareja, ya desesperada porque se le acaba el tiempo.

Cric, cric, cric,cric,cric,cric,cric…

Una vez que emergen del suelo como adultos, las cigarras tienen un ciclo de vida relativamente corto (unas pocas semanas a meses), durante el cual su objetivo principal es aparearse. Si una cigarra no encuentra pareja, continúa cantando y buscando activamente, hasta el final.

Suelen morir al final del verano o principios del otoño, por el agotamiento, el clima más frío o la depredación por otros animales.

Cric, cric, cric y se calla. Espero un poco, porque a veces se interrumpe unos segundos y vuelve a empezar pero ya no.

La cigarra no suena. Parece que esto ya está.

Ese silencio decreta el fin del verano.

Espero que haya tenido suerte y que el cese de actividad sonora se deba a que ha encontrado pareja.

Se lo ha trabajado al máximo y se lo merecía.

Crucemos los dedos…

NB : Las imágenes están generadas con DALL-E3

1 de Agosto.

Es hora de hacer una pausa, recargar energías y volver con más historias que contar.  Os deseo un feliz verano a los que estáis en este lado del mundo y un feliz invierno a los que me leéis desde el … Sigue leyendo

Pala de trasiego de cereales (abstracta).

pala1

pala. f. Herramienta formada por una lámina de madera o hierro, rectangular o redondeada, adaptada a un mango

La que veréis, tiene unos 100 años. Fue rescatada de una casa en ruinas, en un pueblo abandonado en el Pirineo de Huesca. Formaba parte de un tesoro : había otra pala y una forca.

Las palas eran utilizadas para el trasiego de cereales. La casa había tenido campos de trigo en otra época. Una de las palas estaba rota. La recogí a pedazos…Durante mucho tiempo ha estado arrinconada ( en su destrozo). Hace unos días, pegué todos los trozos aunque no puede disimular muchas de las uniones .Como estaba bastante tocada, pensé en pintarla con pintura ChalkpaintSi la recuperaba, la podría colgar en una pared blanca…

cicatrices

palabastracta

No sé si esta pala centenaria, tras su reconstrucción y tuneado, se puede colgar en algún sitio pero sí que puedo decir que soy la primera persona que tiene una pala de trasiego de cereales, abstracta.

pala3

NB : Detalle .

estrella

Compro prisa.

 

serious running businessman and big white clock in dark room

-¿Tienes prisa?- Más que una pregunta es una constatación de un hecho. Yo estoy sentado, tranquila y serenamente, en mi sofá amarillo mientras él, me habla desde la cima de su altura, paseándose casi como un péndulo. Aquí, allí, aquí, allí… Tiene prisa.

-Sí, mucha.

Yo no tengo prisa. Estiro mis piernas y las relajo encima de los  cojines. Dejo que mi espalda se amolde suavemente al respaldo del sofá. Cuando ya estoy en una posición agradable, me quedo unos segundos suspendido en la nada, deleitándome con el paisaje que me ofrece la naturaleza desde mi ventana…Eso sí que es un  privilegio. Observó ese campo de trigo, aún muy verde, que la brisa mueve y ondula como si fuera un mar. Casi puedo oír el susurro delicado que te arrulla como la más exquisita de las nanas…Lo único que me resulta molesto, es este tipo con prisa…

No me voy a sentar en este sofá, ni voy a perder el tiempo tomando un café contigo. Te repito que tengo mucha prisa.

-Cuando dices “mucha” ¿De cuanta hablamos?– Le dejo que calcule una cifra. Normalmente, la transacción se realiza de esta forma: ellos me dicen cuanta tienen y yo le pongo un precio. Si interesa, bien. Si no… no pasa nada. Hay mucha oferta.

Se me antoja un buen momento para hacerme una infusión relajante. Creo que voy a probar el té de frambuesa que me trajeron de Nepal. Me lo tomaré, sorbo a sorbo, dejando que el calor inunde mi cuerpo y el sabor de las fresas silvestres me conforte. Las nubes cambian de forma y se deslizan por el cielo, empujadas por un suave viento que esparce el aroma de este verano ya moribundo. Me apetece abrir las ventanas…

Yo creo que un par de kilos.– me responde  el hombre que tiene prisa– ¿Te van bien? Necesito el dinero y, de verdad, me tengo que ir ya.

No es mucha, pero con eso puedo pasar-Calculo cual sería el precio justo según los índices de cotización de la prisa en el mercado. Le digo la cifra y el asiente, moviendo enérgicamente la cabeza,  y me doy cuenta que estoy comprando prisa de una gran calidad. La necesito para cuando viajo a la ciudad o cuando me convocan para reuniones de negocios. Desgraciadamente, yo nunca he tenido prisa y, por eso, me veo obligado a comprarla.

Cuando estoy cerrando el gran tarro de cristal en el que he guardado la prisa recién adquirida, oigo como hierve el agua de la tetera. Me dirijo al hombre que acaba de venderme su prisa y le invito a probar el té de frambuesas del Nepal.

Nos sentamos los dos.  Estamos cómodos y relajados y nuestra mirada se pierde en el baile del trigo y en las montañas que se adivinan en la lejanía. El contraste cromático es de una delicadeza exiquisita: las pequeñas cimas se recortan contra un cielo de un azul turquesa casi imposible que se une a la franja del verde, fresco y chispeante…

Este té está delicioso-me dice mi proveedor de prisa.

Le agradezco el comentario y doy otro sorbo. Las fresas silvestres estallan en mi paladar y lo acarician.

Sí. Está delicioso…

Cosas del verano.

Ducharse al aire libre es uno de los placeres del verano. 

Recuerdo a mi abuelo, inventándose una ducha con un tablón de madera y una manguera sujeta con cuerdas. A los niños de ciudad y balcón, nos alucinaba ducharnos cerca del huerto, entre los árboles…

Foto de Ultimate Safaris Namibia en Unsplash

Foto de Roberto Nickson en Unsplash

Foto de By Pils en Unsplash

Fue una gran idea para tenernos controlados. La ducha-manguera nos impedía tomar el mando de la manguera y regar todo lo que pillábamos: plantas , animales , personas y cosas.

Una maravilla…

Foto de Phil Goodwin en Unsplash

Una historia de puertas.

Había cuatro.

Tres eran azules de distintas tonalidades y matices menos una, que era de un color verde oliva ajado por el tiempo…

puertaverde

Los isleños le habían hablado de la leyenda de Ses Portes pero , para su mente pragmática, aquello no dejaba de ser una bella historia que se había deslizado a través de los tiempos en las tradiciones del lugar.

La leyenda de Ses Portes era simple. Si buscabas el amor, lo podías encontrar detrás de una de esas puertas. Una, sólo una, te conducía hacia la felicidad. Había que escogerla y abrirla. Sólo podías hacerlo una vez en la vida y no errar en la elección.

puerta azul

Cada día pasaba por delante de las puertas y aunque no se creyera la leyenda, cada día las observaba pensado en cual elegiría. Aquel azul intenso le atraía irremediablemente…

puertazaul2

Pasaron los años y la isla se convirtió en su hogar. Vivía solo, enfrascado en una vida de trabajo y rutina.

Cada día pasaba por delante de las puertas- ¿La verde, tal vez? ¿La azul plomizo? – pero cada día continuaba su camino, pasando por delante de las puertas y dejándolas atrás.

Aquella mañana, por eso, algo lo perturbó profundamente. En una de las puertas, alguien había dibujado un corazón. Se detuvo a observarlo y al hacerlo, un vecino se detuvo a su lado dispuesto a entablar conversación. ¿Quién habrá dibujado ese corazón? -preguntó al lugareño.

-. ¿Qué corazón? –respondió el hombre mirándolo con extrañeza.

-. El que hay en la puerta– señaló con el dedo aquella forma de color rosa que tanto se asemejaba a un corazón.

-. ¿En la puerta? Esa puerta es de color azul, como siempre. ¿Qué te pasa? ¿Te encuentras bien?

Bien. Estaba bien. Un poco preocupado por ese corazón inexistente que sólo él veía en la puerta azul.

Entró en un bar cercano y pidió un café bien cargado. Al poner el azúcar se dio cuenta que le temblaba la mano. Removía el café, absorto en el tintinear de la cucharilla cuando su vista se dirigió al cuadro que había colgado en la pared. Parecía llevar allí muchos años

Era una frase escrita en una bella tipografía de rasgos retro y enmarcada en un sólido marco de caoba oscuro.

Cuando debemos hacer una elección y no la hacemos, esto es ya una elección.

puertacorazón

NB 1 : La frase es de William James filósofo estadounidense , fundador de la piscología funcional con una larga y brillante carrera en la Universidad de Harvard, donde fue profesor.

NB 2 : Las puertas son de Formentera

NB 3 : La leyenda me la acabo de inventar. ; – )