Siento la inquietud pandémica previa al confinamiento de la primavera pasada, así que me he dedicado a embadurnar un bastidor muy antiguo con pintura de pizarra.
Tenía una misión : hace ocho años me regalaron un móvil de viento. No emitía ningún sonido, pero cuando se movía al son del viento, una bolita de cristal tallado , que estaba insertada en el centro, pendiendo de un hilo, reflejaba la luz del sol, creando un juego de luces precioso.
El tiempo, el viento, la lluvia, el sol… No sé quién es el culpable, pero la bolita de cristal cayó al suelo. No pude volver a ubicarla en su lugar…
Así que ahora, sigue cerca del móvil, pero pegada a un bastidor embadurnado de pintura de pizarra en diferentes tonos tierra y gris.
Visito a un ser querido, a una persona amada. Está sentada, delante de la terracita que hemos inundado de plantas. La vista la serena: luz, muchos geranios y la cruz de una iglesia que se ve en la lejanía…
Recuerdo , por ella y en su nombre ahora que ya no puede recordar, cómo decoramos aquel piso. Con ilusión y premura, escogimos telas y muebles. Cuadros, jarrones y espejos. Quedó un espacio muy bonito .Siempre he sentido un cierto orgullo personal y vanidoso porque , aunque adaptándome totalmente al gusto de los que la iban a habitar , me dejaron hacer… Ha mantenido un equilibrio atemporal hasta que la estética ha perdido protagonismo .
Ya no hay paseos por la calle. O muy, muy pocos. La mascarilla la desconcierta. Ya no le explicamos lo del #Covid . Cada día, recibía la noticia como si fuera la primera vez. Ahora, cuando pregunta, le hablamos de una gripe muy contagiosa. Con eso vale.
En estos tiempos pandémicos, lo hemos cambiado todo para que tenga su espacio seguro y confortable. Hemos apartado las mesas, hemos desplazado el sofá, hemos quitado puertas, hemos movido objetos… Un pequeño oasis en el que ya no es importante aquel sofá , tapizado de color ocre, con una tela que ella escogió personalmente .Ahora, prima el butacón cómodo y motorizado, delante del balcón.El espacio es diáfano para cuando hay que utilizar la silla de ruedas o la grúa.Todo está orientado a las flores, a las plantas, al sol, a la luz.
Nada es ya como fue, aunque ahora , es lo que tiene que ser.
Sentada a su lado, a un metro y medio de distancia y con la mascarilla que no acaba de entender, a mí también me confortan las flores y el sol que inunda el salón…
Un cuadro cambiante : las cuerdas son extraíbles ( por si con el tiempo, apetece más una visión minimalista). Las he pegado por detrás con cinta de papel ( pensé en la cinta americana, pero podría dañar el lienzo al sacarla) y, después, para que no se vea la chapuza -no ha quedado muy estético, pero queda contra pared-lo he cubierto con papel de embalar.
El cuadro va acompañado de una bolsa con pinzas de madera y notas en blanco y es que este es un cuadro multiusos.
Una de las cosas que más me motivan son los encargos. Los retos…
Tengo un Club de Fans de mis pinturas, que han hecho de su casa, mi propia sala de exposición. Aunque son familia y me quieren mucho , no les he obligado a colgar los cuadros. Lo prometo.
En una ocasión, me trajeron unas ramas y madera de Menorca para que yo hiciera lo que quisiera con aquel material.
En este estado de #Confinamiento, me han pedido el reciclaje de un lienzo. Es para un dormitorio así que el reto era hacer algo, suave, para decorar ese espacio.
El enemigo es poderoso, enorme y ellas son pocas y pequeñitas pero ya han iniciado la huida.
Están disconformes. Quieren dejar de pertenecer a la gran masa, quieren irse a otro lugar.
Pero el enemigo las captura y las atrae, las quiere atar para después fusionarlas y que dejen de ser nubes libres.
El viento amigo las ayuda y unas cuantas valientes inician el camino hacia las alturas de ese cielo azul.
Y, entonces, otra parte de la gran masa, la que ha visto huir a las nubes díscolas, se da cuenta que es posible la libertad. Que se puede dejar atrás a la nube grande y abusona.
Al final de esta historia de nubes, sólo queda esta.
En el mismo lugar , dónde de desarrollo ese acontecimiento épico de «liberación de nubes», ahora mismo sólo hay una pero la historia se repite : hay una porción de nubes disconformes que quieren ir a su aire…