Post surrealista.

Este es un dibujo hecho por Jacob, 9 añitos.

Su imaginación infantil ha dibujado este personaje y, como por arte de magia, el dibujo ha sido convertido en un muñeco.

La idea, fantástica, la ha hecho realidad Child’s Own Studio.  Una pequeña empresa , creada por una arquitecta canadiense que ha dejado de proyectar edificios para hacer los muñecos que los niños imaginan… Le envías el dibujo, te lo presupuesta y tarda de 4 a 6 semanas en enviarte la replica en versión toy.

Ya vamos tarde para el día de San Valentín, porque esta idea es absolutamente compatible con los dibujos que hacemos los adultos ( que nos sentimos niños ; – ) ).

En vista de que no va a ser posible llegar a tiempo, os propongo otra idea que serviría para ese día…o para el amor en general. El año pasado, para estas fechas, diseñé una postalita que se titulaba «El huevo de San Valentín». Los huevos y yo, tenemos una relación profunda y que ya va para largo así que, siguiendo mi tendencia de «Te quiero un huevo» os muestro la forma de hacerlo con un huevo duro.

Anna The Red es el blog de una japonesa afincada en NY que juega con el Bento. Esto es un tipo de comida japonesa para llevar. Aquí, se explica el proceso para convertir un simple huevo, en un huevo del amor… Lo voy a intentar…Ya os diré.

Y , hablando del amor, he encontrado unos teléfonos que me han robado el corazón. Son de dial, como yo y tienen su cordoncito rizado, como el mío. Viven todos juntos, en un rebaño…No sé si es amor a primera vista, pero siento la señal de comunicando, fuerte y clara, en mi interior… Ya sé donde debo ir para encontrarlos…Quien sabe… ; – )

Atención a los cordones… La imaginación es genial y más, cuando se posa en un objeto cotidiano, lo recicla y lo convierte en arte.

Jean-Luc Cornec es el autor de  Sheep Sculpturesen . Se encuentran en The Museum of Telecommunication ( Frankfurt).

¿Y esos auriculares? …y, mira que carita…

Visto lo visto, creo que el final de este post va a ser así de surrealista: Voy a enviar un dibujo de un huevo duro en forma de corazón,  para que me hagan un muñeco. Después, me iré a Frankfurt y ofreceré este obsequio al teléfono que más me guste del rebaño…

; – )

Los calçots de este año.

Como continuación de nuestro encuentro con Petunia, la gallina doméstica, viene el post ( ya anual y tradicional en este Blog Imperfecto) sobre los calçots.

El primer post , intentaba explicar como se veía desde fuera esto de las calçotades y me sirvió como inspiración , la visita de un amigo inglés y su introducción ( salvaje) en el mundo de la cebolla quemada.

El segundo, el del año pasado, se centró en la crónica de “la madre de todas las calçotades”, celebración también anual que este año, cae hacia final de febrero.

Este tercer post sobre calçots, va a versar sobre su estética.

Yo lo dividiría en tres áreas definidas :  1) “en acción”,2)“ya quemados” y 3)“los comensales”.

1) En acción, tal vez, sea la parte más bella de todo el proceso. Por lo menos a nivel estético. Las cebollas tiesas y frescas, de rabo verde y cuerpo blanco, su alineación perfecta en la parrilla, esa salsa rosadita-anaranjada que está la mar de mona en su cuenco de barro…Precioso, de verdad.

2) La parte que llamaríamos “ya quemados” , es la fea. Hemos infringido el castigo a los pobres calçots y, en plan altar de sacrificio, los hemos ofrecido al Dios de las Cebollas Quemadas . Están achicharrados, carbonizados, negros … Para acabar de rematar, se envuelven en periódicos viejos, para que conserven el calor. La imagen es impagable : cuando abres el paquete de papel, lo que encuentras es ese montón de hortaliza quemada…Y con todo lo que tiene de feo, el calçotaire de pro, lo que ve es belleza…Sólo belleza ( mientras ya se va haciendo la boca agua).

y 3) «Los comensales» que también tiene sus parámetros estéticos. El que va de profesional, pasa del babero pero es primordial que todos luzcan grandes baberos ( y si son de esos cantones, mejor). Forma parte del rito y sitúa a todos los que rodean la mesa al mismo nivel. También es interesante analizar toda la conducta gestual del que no come nunca con las manos. En este caso , se debe pelar el calçot, tiznándote las manos ( los guantes son un sacrilegio a la tradición aunque no niego que sean aliados de la manicura) y, a partir de ese momento, retirarse el pelo de la cara, coger el porrón o cualquier otra actividad que requiera de las manos, va a dejar huella… Peladitos , se untan bien en la salsa y es entonces cuando debes abrir la boca, alzar la mano y acertar con la puntería. Si no se acierta, no pasa nada…Llevas un gran babero de cuadros rojos, no lo olvides…

Una calçotada es una danza, perfectamente coreografiada, en los que los bailarines no hace piruetas , ni llevan tutú , pero dan cuenta de un puñado de cebollas quemadas, con un arte y una estética que hace de esta tradición gastronómica una verdadera fiesta. Y a mí, me encanta.

A bailar! ; – )

N.B 1 : Y como cada año, os recomiendo a los amigos de calsots.com, una tienda on line , que los envía a cualquier punto de España, con la salsita y todo. Por si a alguién le apetece mancharse las manos…

N. B 2 : Fotos de calçotada  ( y salsa secreta) de mi propiedad …

 

Gastrosexual = Cocinitas

Los últimos regalos que he comprado para hombres, están vinculados con la cocina… Ayer, sin ir más lejos, regalé un libro de recetas ( de pasta) y un delantal + paño de cocina (monísimo, eso sí. Y, no, no era el de la foto…)

Si lo pienso, hace años ya que mis amigos, cocinan más que mis amigas…Mi generación ( esos cuarentones! Holaaa!), ya ha sido una generación de “acercamiento y consolidación de Los Cocinitas”.

En mi casa, ha sido mi madre la que se ha ocupado de estos menesteres y , aunque mi padre sabe cocinar, sólo actuaba en las barbacoas : las típicas, las de paella y los calçots,… Era lo normal en el entorno familiar y a lo que estábamos acostumbrados.

Recuerdo mi admiración por los primeros amigos de género masculino que cocinaban con deleite y detalle .De eso, ya hace años… Ahora, es algo habitual, natural. Es más, ya está absolutamente integrado…

Incluso  a nivel mediático,  los cocineros famosos son más “ellos” que “ellas”…

También se ha dado un paso más en aquel extraño sentimiento de culpabilidad de algunas mujeres a las que no les gustaba cocinar. Y debían excusarse. Las había en la generación de mis padres ( y lo pasaban mal) y ya se liberaron absolutamente en la mía, con la irrupción de los catering, las tiendas delicatesen y esos hombres adorables a los que les dio por cocinar… ; – )

A la vez, uno de los más famosos secretos de antaño para conquistar a un hombre ( ¿Era por el estómago ¿ ; – ) ) ha pasado a ser un secreto a voces, compartido por ambos sexos. Como ellos lo han descubierto en pleno S. XXI, le han puesto otro nombre ( feo, por cierto) y lo de seducir por la comida se llama Gastrosexual.

Hombres que cocinan para seducir

En Europa los llaman gastrosexuales. Tienen entre 25 y 44 años y pertenecen a las clases media y alta.

Lo de los gastrosexuales se queda en anecdótico. Afortunadamente, el planteamiento sexista en la cocina , es ya antiguo. Las nuevas personas que pueblan el planeta , ya no se plantean este argumento obsoleto : Cocinan todos ( si les gusta, claro). Y los que lo hacen (hombres y mujeres), lo suelen adorar.

A mí, personalmente, me encantan los gastrosexuales…aunque me guste más, llamarlos con todo el cariño del mundo, los cocinitas… ; – )

N. B : Me gustaría aclarar que no me refiero a “cocinar” el menú diario de cada día . La plancha, las ensaladas, sopas y herviditos… No.  “El cocinitas” es ese ser humano que hace platos de chup-chup, con dedicación …Más en plan gourmet (aunque se admitan los platos de toda la vida).

 

Eau de Tapa.

Una de las delicias gastronómicas que ofrece nuestro país es el ritual del tapeo.

Rito, porque seguro que para cada uno de vosotros , tiene una serie de pautas imprescindibles ( que se repiten invariablemente bajo unas normas estrictas -Wikipedia dixit) . Por ejemplo, aperitivo del domingo, con solecito tibio, prensa en mano y el día por delante. Ubicación en barra, cervecita fría y calamares a la romana ( por ejemplo) . Normalmente, conocemos los lugares a los que ir, el momento idóneo, las tapas típicas ( esas que en ese lugar concreto, las bordan) del lugar en el que vivimos. Debo decir, por eso, que el lugar donde yo más he disfrutado de las tapas (sin lugar a dudas) fue en San Sebastián aunque…el itinerario sevillano tampoco lo puedo olvidar… ¡Qué delicia… todo!.

Con los años, me he vuelto más tapaísta y me gusta más una buena ruta de buenas tapas que una de esas comidas de mantel ( entaular-se, que decimos por aquí). Me diréis : es diferente. Sí, lo sé, pero si me das a elegir ( porque voy a una isla desierta en la que sólo habrá un lugar dónde comer a elegir entre tapeo o comida formal ( 2 platos y postre)) me quedo con las tapas o la versión del pica-pica…

Todo en la vida, por eso, tiene una cara amarga. La B. ¿Quieres tapas? Pues toma tapas , huele a tapas y no te olvides de las tapas nunca más… Hablo del Eau de Tapa. Ese olor corpóreo, con efluvios de fritanga que se te pega ( literalmente) a la ropa, a la piel , al cabello…Que te acompaña a donde vayas, con persistencia.

Si hay terraza, no hay problema. Si la cocina tiene un buen sistema de extracción, no hay problema pero…¿Qué hay de esos locales que , pintorescos, son los reyes en lo de la tapa pero no en lo de los humos?…

A mí me ha hecho desarrollar un extraño tipo de conducta :  si sé el lugar al que voy a tapear, elijo una ropa concreta: la de las tapas. Prendas que no me importe contaminar ( estrenos, ni pensarlo) y que van directas al cesto de la ropa sucia, nada más entrar por la puerta de casa. Otra cosa ya, es arreglar lo de la piel y el pelo : puedes entrar en uno de estos locales con una melena brillante y frondosa ( y fresca) y salir con un pelo grasiento, chafadito y aromatizado a una de bravas…

Se entiende que hay negocios a los que le va mal una inversión en estos menesteres , otros anclados en una forma de hacer las cosas más primitiva ( les da igual lo de la fritanga), otros que ni la notan, otros que creen que cambiando los detalles, se pueden cargar lo que tiene el local de tradicional y característico… Sea por las razones que sea , ultimamente me estoy sobresaturando de la dichosa Eau de Tapa.

No sé si los excelentes choricitos a la sidra o las anchoítas a la vinagreta de módena, podrán hacerme olvidar lo de este mediodía. Las tapas, divinas. El Eau de Tapa, potente como sólo el mejor de los perfumes puede serlo…

Tota la tarde presente.

En todos.

Ha sido necesaria ducha de descontaminación. ; – )

 

 

 

La madre de todas las calçotades.

Durante la temporada del calçot suelen caer unas cuantas (muchas) de las de en familia y con amigos. No podemos evitarlo: somos calçotmaníacos.

A la que la cebolla está en el mercado, nos lanzamos a por ella, dispuestos a quemarla  y comérnosla, ensuciándonos las manos.

Las calçotades son variadas. Unas mejor que otras, ya que la calidad de la cebolla ( tierna y dulce) , el saber hacer del master-del-universo del fuego y  la maestría en la salsa son variables que pueden perjudicar el resultado.Otro de los factores es , claro, la calidad ( ya no digo cantidad) de los comensales que se van a hermanar en ese acto tan íntimo de engullir la cebolla quemada. Si todas esas incógnitas están bien resueltas en la ecuación, te llevas una calçotada de luxe al gaznate ( y al alma, también).

«La madre de todas las calçotades» de esta temporada, se inició a las 12:00 del mediodía y acabó a las 12:00 de la noche ( aprox ; – ) ). Los calçots eran «reserva». De una calidad excelente. La salsa , espectacular. Lo que siguió, de diez: buen all i oli, carne ( buti, costillas, etc)… El lugar ( ya familiar , vamos por la 10ª Edición) tan auténtico como siempre y… los comensales… Los comensales y compañeros de tiznamiento, de lujo.

Además de mancharnos, nos reímos muchísimo y eso, al final, es lo mejor de una de estas calçotades-madre.  Todos los que practiquen esto del calçot, entenderán perfectamente mis palabras y el sentido de «Brother del Calçot». Si tienes un Brother de Calçot, ya lo tienes para siempre. Oh yeah! ; – )

Los que no lo han probado nunca, tienen una posibilidad de dejarse llevar por la extraña fascinación por cebolla quemada ( y las risas que parece que lleva adheridas) en el mundo online : los amigos de calsots.com siguen empeñados ( con éxito) en servirte en casa, calçots de primera calidad de Valls y la «salsa secreta». Lo de quemarlos «bien» ya es algo que queda en manos del que los haga….

Increíble viendo la foto pero…¡Qué gratos recuerdos depierta este montón de desperdicio de cebolla!…

Post relacionado ( es mi descriptivo del «ritual» ) : Unas cebollas quemadas.

 

 

 

El tamaño importa.

El viernes por la noche nos fuimos a cenar a un restaurante italiano. El que conocemos estaba cerrado por vacaciones así que nos decidimos a «poner a prueba» un nuevo local. Nunca se sabe : o la experiencia te abre a nuevas posiblidades o descubres otro lugar que tachar de la lista de preferidos y/o recomendables.

Cuando vamos por primera vez a un Restaurante, solemos observar los platos que van circulando hacia otras mesas , para poder calibrar y decidir mejor pero, esa noche, erámos de los primeros en llegar y , el resto de comensales, quedaban fuera de nuestra área visual…

Tampoco hay que investigar mucho en un italiano así que empezamos a leer la carta y a seleccionar dos tipos pastas y una pizza. Escogimos dos platos típicos ya que es una buena forma de poner a prueba al italiano en los fogones, siendo uno de ellos el aparentemente fácil aglio e olio que, de tan sencillo, sólo unos pocos saben tocarlo bien.

Mientras esperábamos , una pareja se sentó en una mesa muy cercana a la nuestra. A la hora de pedir , pidieron un plato de pasta y una pizza , ambos platos para compartir. A mí me cuesta hacer «eso» en un Restaurante. Y aún sabiendo que va a sobrar , seguro, me da un cierto apuro pedir un sólo plato para compartir ( dejando a un lado el tema económico : en caso de necesidad de ahorro, se comprende perfectamente).

Mi padre, por ejemplo, siempre lo hace. Vamos a un restaurante donde las raciones de paella dan para el doble de lo normal. Ahí, dónde comen dos comen cuatro… Es así y es verdad. Mi padre no entiende por qué hemos de pedir para todos cuando sabemos que van a quedar toneladas de arroz en la paellera. Lo encuentra estúpido. Y lo es…pero cuando el camarero nos pregunta : Tengo cuatro segundos, me falta uno y le decimos que de la paella van a comer dos, no dejo de sentirme un poquito incómoda. Aunque , cada vez más, voy haciendo lo que hace mi padre…

Volvemos al italiano y a la pareja que pide «un único » . Estoy pensando en lo de las raciones y en eso, llega el camarero y nos planta en la mesa nuestros platos de pasta. ¡Dios mío!. Eran dos baldes rebosantes de pasta, amontonada en piramidal y a lo ancho. ¡Había tanta, tanta!. Y veo que la pareja de al lado nos está mirando. Veo una cierta suficiencia en su mirada y compasión, también. Ellos ya sabían que esos monstruosos platos de pasta eran monstruosos…

¿Qué ocurre con los tamaños en la cocina? En la alta cocina creativa, a veces se exceden con el minimalismo y en la cocina tradicional, hay muchos cocineros «con complejo de madre» que se exceden en la cantidad. Los excesos, en cualquiera de sus modalidades, son contraproducentes.

Debo deciros que la pasta estaba muy buena…pero… nada más ver aquella bandeja repleta de fetuccini se me cerró el estómago. Si hubiese habido la mitad, me la hubiese comido con deleite. Ante el montón, se produjo el efecto contrario.

Para acabar de rematar, los camareros eran de los del tipo simpáticos y agradables y nos preguntaban muy a menudo, si todo estaba bien, si nos gustaba la pasta, si necesitábamos más parmeggiano. Al llegar al límite de mi resistencia gastronómica, me di cuenta que el plato seguía pareciendo lleno . Entonces hice lo de la «táctica del despiste» que consiste , en este caso, en amontonar el resto de pasta hacia uno de los lados del plato, comprimirla y dejar una área limpia que indique que allí falta algo. Lo que nos hemos comido.

La táctica no funcionó , ya que el camarero , al retirar el plato, me preguntó si no me había gustado e incluso ¡Si quería otra cosa!. Le dije que había comido mucho y que las raciones eran descomunales. Y , entonces, me confortó : Ya se lo decimos al cocinero pero ya sabes cómo son los italianos.

Pues el cocinero se equivoca: el exceso, «tira para atrás». Si volvemos ( la imagen del balde me persigue) , haremos lo del plato único para dos…

En cualquier caso, si el cocinero no puede controlar su mano y hace esas cantidades bestiales, puede hacer lo que hacen en el Restaurante Da Greco en Barcelona. El resto de la ración, lo distribuyen en pequeñas porciones y lo sirven en las mesas , para probar. En este Ristorante ( que lo es de verdad), Toni hace unas pastas tan increíbles que , probar otras , te hace querer volver y catarlas.

Y sus raciones son las justas.Perfectas…

Porque en esto de la cocina, el tamaño importa.

N. B : Los mejores aglio e olio que he probado , en Da Greco.

Da Greco Restaurante

Passeig Gràcia, 116

08008 Barcelona

932 18 65 50

 

 

 

 

Cocinar la sonrisa…

Todos, Arguiñano.

Y no lo digo ya por su cocina ( hoy, he babeado con su «sopa castellana») sino por esa energía positiva que irradia el tipo.

Hoy he leído en Esquire una técnica para alejarse de  preocupaciones ( cierras los ojos, bajas la barbilla y piensas en el tema que te preocupa. Después , debes alzar la mirada hacia el cielo y abrir los ojos. (¿? Probaré. ) pero a mí me parece más efectivo someterse a una terapia de Arguiñano.

La edad , se le ve en esas manos de cocinero y en ese espíritu libre, dispuesto a dejarse ir , mientras cocina. Y se deja ir cada día, extasiado en sus propias recetas y en ese modo de vivir «encantado de conocerse a sí mismo».

Me alegra ver al cocinero en acción, explicando chistes ( algunos muy, muy malos) mientras se aferra a su perejil sagrado ( para los griegos ya simbolizaba la alegría). Tras esa dosis de buen rollo, ya estoy preparada para ver las notícias de las nueve y escuchar ( más o menos inmune) algunas de las  cosas terribles que pasan aquí o en cualquier punto del planeta.

Así que me gustaría que hubiese más Arguiñanos. En el trabajo, en el super, en las notícias, en el periódico…

Si alguién se anima con la Sopa Castellana, aquí todas sus recetas.

 

 

 

Camarero/a de cabeza gacha.

Ayer, apurando mis últimos días de vacaciones ( los últimos son como joyitas), fuí a comer a un chiringuito en una pequeña cala de la Costa Brava Norte. Llegar hasta el lugar , por carretera de piedras ( el Cap de Creus deja sus huellas) y con espacio -apenas-para dos coches, fue toda una experiencia. El lugar, muy bonito, y el chiringuito, muy apetecible. Tras la excursión por carretera de safari, nos sentimos contentos al comprobar que había valido la pena. Pero…

Nada más llegar nos fuímos a buscar nuestra mesita reservada (sólo reservan en el turno de las 13:30 ,que no nos engañemos, se inicia a las 14:00)que me habían asegurado sería «bonica». Esto, según la traducción del cliente es : Primera línea, vista mar. Cuando estoy dando mi nombre a una chica que llevaba un walkie talkie colgado ( era su signo distintivo de «jefa de sala») para comunicarse con los barcos que piden paellas o el servicio de zodiac- taxi al chiringuito, le recuerdo lo de la ubicación de la mesa. Me pasa a una chica camarera que me dirige a una de esas mesas «bonitas». Yo le digo : ¡Qué bonita! y ella, con cara seria me responde : Si tú lo dices. A mí, no me gusta ninguna.

Vale. El mensaje es claro. Sea por los motivos que sea ( le pagan mal, hace demasiadas horas, no le gusta su trabajo, tiene a su marido e hija de vacaciones y ella está trabajando, tiene la regla y le duelen los ovarios, tiene problemas en casa o las miles de causas que afectan a una vida ) aquella chica no estaba bien.

Era de ese tipo de camarero/a que rehuye tu mirada , que pasa por las mesas con gestos inútiles ( voy de un lado a otro de la sala, sin nada en las manos o con una bandejita de pan y, por supuesto, cabeza gacha), que , de vez en cuando, parecía que revisaba las mesas para ver si faltaba algo ( mis restos de paella, me acompañaron más de 20 minutos mientras yo, gesticulaba un saludo a dos manos, cada vez que la veía pasar) y que, evidentemente, sacó otro camarero al que pille en un renuncio con mis gestos histéricos.  La mayoría del servicio de nuestra zona ( había tres) era de este tipo : El que rehuye. Otro de los camareros , era un joven de sonrisa fácil, cresta y piercing. Pero esa simpatía, también era engañosa: de buen rollo pero lo mismo : ni puto caso a los clientes abandonados.

La chica del walkie, se paseaba con una lista llena de turnos de espera ( a partir de las 13:30, no se puede reservar y debes ir «in situ» y apuntarte para que te den mesa ,la que buenamente se pueda), como muy ajetreada y diciendo a las personas que se iban amontonando por las zonas de paso del restaurante : Cuando tenga un hueco, te aviso. Eso, lo hacía bien pero, a la vez, no se fijaba en las tres mesas ( en mi caso y en mi zona) que ya habíamos acabado la paellita hacía un tiempo eterno , que ya se nos iba pasando las ganas de postre (incluso) y que sólo necesitábamos un ser humano de los que profesionalmente se denominan «camareros», para acabar y dejar libre nuestro «hueco».

Incluso en hacer y traer la cuenta , se demoraron . Llegó , el sonriente, con su paso parsimonioso y el aparatito de la Visa. Después, nos dejó esperando un boli para que firmáramos el comprobante. El chiringuito, ya a las 15: 00, a rebosar…

Lo que más nos impactó es esa forma de «obviar» al cliente, paseándose pero sin prestar atención. También, la ceguera profesional de la chica del walkie-talkie , incapaz de organizar la retirada de mesas… Total : una buena experiencia que hubiese podido repetirse ( el camino hasta allí , requiere de que la impresión con la que sales sea óptima), se convirtió en una mala experiencia que repetirán otros. Nosotros, no. Por muy buena que estuviera la paella, esa falta de profesionalidad aniquila el sofrito y las cigalas frescas.

La «Atención al Cliente» es básica para este tipo de negocios. No hablamos de servilismo, hablamos de eficacia . No quiero que me hagan la pelota, quiero , simplemente, que me atiendan con corrección y ( si puede ser), con rapidez. En España, hay muchos lugares en los que esto falla clamorosamente. Nos hemos acostumbrado a tratar al turista ( interior o exterior) de una forma un poco «soberbia» y hemos olvidado que , cualquier experiencia ( y más si es gastronómica) tiene un porcentaje de éxito elevado si el cliente está atendido correctamente. ¿Por qué poner mala cara si te pido más hielo para la cubitera? El Albariño se está calentando y a mí me gusta frío…. En mi estancia en RD, con una sonrisa y puede ser que unas veces más rápido que otras, me contestaban «Por supuesto. Es un placer» y una sonrisa. Y traían el hielo.

La idea básica que se había inculcado al personal del hotel era «solucionar cualquier demanda del huesped», con una sonrisa incluso cuando hay algún gilipollas (cliente) que es menos afortunado de lo que debiera ( hay gente para todo). Pero , aún tratando a uno de esos «clientes malos», esta gente te daba la sonrisa y…después, si había problemas, se iban a su jefe de área que intervenía con el fin de solucionar. En cambio, en la Costa Brava Norte , la consigna era «Ja t’ho farás» y la cabeza gacha cada vez que pasaban por delante de mi paella vacía y mis platos sucios….

De experiencia memorable, a experiencia pasable ( la comida estaba buena) y, tristemente, no repetible.

Una pena . La mesa era de las bonitas….

Sa Platgeta ( Formentera)

Si vas a Formentera, hay un chiringuito que debes visitar. Te vas hacia el sur, hacia la zona de Es Ca Marí ( en la Platja de Migjorn). En esa area , las playas tienen una afluencia menor de gente ya que puedes encontrarte ( o no, pero es lo más frecuente) posidonia mediterránea. Esta alga, cubre algunas áreas de la playa. Es absolutamente  beneficiosa para el mar ( está casi en peligro de extinción) ya que recoge CO2, filtra y retiene sedimentos y alimenta la playa de materiales orgánicos necesarios. Normalmente, la playa se ve perfectamente dibujada con zonas azules, zonas turquesa y zonas de añil oscuro que es donde está la posidonia. Hay una gran actividad de peces y pececillos…

Así que, después de unos días en Ses Illetes o Cala Saona, con aguas cristalinas pero, también, tropecientos italianos ( como gritan, por Dios), se agradece un reducto com Es Ca Marí donde puedes sentir esa sensación de «soledad playera compartida». La zona es muy tranquila y convive con el nudismo. Si caminas hacia Sa Platgeta, la zona se va convirtiendo en más privada y «amplia de espacios» ( aunque la franja de la playa se estreche) y más nudista . Es como una zona virgen y eso, en los tiempos que corren, es como una especie de milagro…

En Sa Platgeta está el chiringuito del mismo nombre del que os hablaba al principio. El lugar es de diez (10) : una carta con predominancia de pescado fresco y arroces, un servicio rápido y simpatíquisimo, una situación provilegiada y unes «herbes» caseras para culminar la comida ( o cena) de una calidad indiscutible.

Todo un descubrimiento.

Web : Sa Platgeta

Y aprovecho para seguir con mi campaña individual «Save the Chiringuitos», en contra de la aplicación de la Ley de Costas.

Vino.

Algo que hacemos bien, requetebien, maravillosamente bien…

El vino español, con todas esas D.O , que permiten ofrecer tipos y tipos de caldos originarios y originales. Se conoce en el mundo Rioja, Ribera de Duero,… y se van a conocer más ( Robert Parker, guru mundial del vino, apuesta por Priorat, Jumilla y Toro como zonas que en el futuro van a dar de los mejores vinos del mundo).

España es uno de los países líderes en producción y en calidad. Nuestros vinos se abren paso hacia el mundo mundial y se consolidan en esa franja de producto de excelencia. Es uno de nuestros distintivos y una de las «motivaciones» del visitante:

La gastronomía es uno de los principales ejes de la promoción turística de España en el exterior y el atributo mejor valorado por los más de 52 millones de turistas que visitaron el país en 2009. Más de 5,5 millones de visitantes señalaron que la gastronomía y los vinos españoles fueron una de las motivaciones de su viaje a España, según Industria.

El Gobierno ha lanzado una campaña bajo el lema «I need Spain» en 40 países, para potenciar la marca «España» y atraer un turismo interesado por la calidad global que ofrece el país. Ferran Adrià colabora en la promoción del «turismo gastronómico» y también otras figuras mediáticas que  potencian  la idea de un país «triunfador» y…con marca propia.

Me falta, por eso, una exaltación mayor de nuestra exquisitez ibérica. Espero que , en el I need Spain, el Gobierno tenga previsto ayudar( subvencionar, facilitar) a las empresas del vino, el aceite, los jamones!, la hostelería y la gastronomía ( en general) su labor de promoción en el exterior.

No sólo hay que decirlo, hay que parecerlo.

No sólo hay que parecerlo, hay que serlo.

Y lo somos.

Buenos , muy buenos , en esto del vino…

Fotos : Lovely Packaging