En estos tiempos que vivimos, unas fotos de Unsplash con la etiqueta #SreetArt
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Jordi, Jorge, George ,era un hombre que vivió ( supuestamente) en los años 280-300.

Imagen de Freepik.es
Un guerrero, que trabajaba como guardia personal del emperador romano Diocleciano .Se sabe que allá por el 303, el emperador emitió un edicto autorizando la persecución de los cristianos por todo el imperio. Jorge, que recibió órdenes de participar se negó y confesó que él también era cristiano. Diocleciano ordenó que le torturaran y se le ejecutara.
Tiene mérito que, dieciocho siglos después, sigamos invocando su nombre el día en que fue torturado y degollado por negarse a masacrar cristianos (supuestamente, en Nicomedia el 23 de abril de 303).
Fue tal la repercusión de este hecho, que se fue transmitiendo, de boca en boca y pasando de Oriente a Occidente, con aquellos que iban y venían de Las Cruzadas .
Como ocurre en esa fantástica aventura de la transmisión oral, la historia se fue transformando, modelando y cada voz fue haciendo suya la leyenda de un hombre–guerrero-héroe-mártir-santo…
El argumento, tenía todos los ingredientes para configurar una historia de éxito, un best seller. : primero, un hombre valiente, sacrificado por su religión. Después, con los aderezos de la transmisión oral, aparece la chica, una princesa y el mal, personificado en un dragón, un monstruo universal.

Jorge y su hazaña, siguió en el ideario colectivo, en cada zona del mundo con sus características especiales hasta que se”escribió” : es uno de los relatos hagiográficos ( de Santos) de la compilación conocida como La Leyenda Dorada del dominico Santiago de la Vorágine, arzobispo de Génova. Esta prescripción mediática, supone el espaldarazo definitivo para la historia de Jorge..
El marketing de la Iglesia en plena Edad Media era brutal…
La Leyenda Dorada fue uno de los libros más copiados durante la Baja Edad Media y aún hoy existen más de un millar de ejemplares incunables. Con la invención de la imprenta, dos siglos más tarde, su reputación se había consolidado y antes del fin del siglo XV aparecieron numerosas ediciones impresas. A partir de ese momento, en el que se accede a la “distribución”, el fenómeno “Jorge” es imparable.

Ilustración de Laia Pampols
Se apareció a Reyes como Pedro I de Aragón y Jaime El Conquistador ( que serían otros grandes prescriptores del personaje)…Se empezó a utilizar su símbolo en escudos y banderas. Se convirtió en alguien importante en muchos lugares de España, pero también en Grecia, Georgia. Inglaterra), Alemania, Etiopía, etc, etc…
Súmale que va la UNESCO y elige el día 23 de abril para hacerlo , oficialmente, el Día Internacional del Libro ( más imagen de marca para Jorge!).

Como diría un experto en marketing : un producto redondo y con un ciclo de vida interminable. Ha conseguido estar de moda , durante 18 siglos…Ahí es nada…
En Cataluña lo celebramos con libros y rosas. El ambiente , en la calle, es precioso. Ver a la gente en los tenderetes de libros. Las calles llenas de paradas de rosas. Una maravilla de día, la verdad.



Si Jordi, Jorge, George, levantara la cabeza el próximo domingo, se quedaría impresionado. En los medios, en las redes, se hablará de él. Acaparará la atención mediática, tendrá su propio hashtag en Twitter (#SantJordi), los niños cantarán y recitarán la Leyenda, habrá fiestas en muchos lugares del planeta. Siglos y siglos después, Jordi, Jorge, George, siguen estando de moda.

Foto de Debby Hudson en Unsplash
El origen de este post, tan elemental, es precisamente una reflexión sobre esta palabra.
Hoy, la he oído adoptando la forma de un adjetivo que quería expresar algo así cómo básico, primitivo , zafio, Torrente… La riqueza del idioma me puede… ; – ) . Ha sido más o menos así : Este tío es un elemental .
Si le quitáramos el artículo a esta frase , «Este tío es elemental», resultaría que el tipo es básico pero en el sentido de «esencial». Sin él , no somos nada.
La palabra, flexible y traicionera, está en un archivo de mi mente al que acude ,machaconamente ,la frase «Elemental, mi querido Watson». Y en este caso, este elemental se refiere a algo que es obvio y sencillo de entender.
Yo creía que esta frase tan elemental para todos (¿Quién no conoce a Sherlock Holmes?), la había escrito Arthur Conan Doyle como una coletilla «marca de la casa » del personaje y me entero que NO. Nunca escribió esta frase tal y como nosotros la hemos incorporado a los dichosos archivos mentales. Un simple » elementary» y punto y una única vez , en una recopilación de relatos….
El cine , con guiones originales no basados en la obra de Conan Doyle, nos acabaron contagiando… Y yo , contagiada por el espíritu de Holmes y Watson , he investigado sobre esto y he llegado a las frases apócrifas ( esas que se atribuyen falsamente a un autor/ creador) y he descubierto otra de esas «frases elementales» que No lo es .
Tócala otra vez, Sam

Ilsa (Ingrid Bergman) nunca dijo en Casablanca: “Tócala otra vez, Sam”. Dice:
–Play it, Sam. Play As Time Goes By. (Tócala, Sam, toca El tiempo pasará).
Y, en otro tramo, Rick ( Bogart) le dice a Sam:
–You played it for her, you can play it for me. Play it! (La tocaste para ella, la puedes tocar para mí. ¡Tócala!).
Ningún personaje llega a decir «Tócala otra vez, Sam» en todo el metraje de Casablanca. Es el título original de la película de Woody Allen «Sueños de un seductor» («Play it again, Sam»), homenaje a Bogart .
Ya no he querido seguir, por no derrumbar de una patada todos mis «mitos de frases» .
adj elemental [elemen’tal]
1 que es básico o esencial para algo
2 que es sencillo y fácil de comprender
Humor Urbano
Ideal para encontrarte uno de estos proyectos, un lunes por la mañana. Del diseñador alemán Timm Schneider.
Con unas bolas de porex y un objeto urbano, consigue arrancar una sonrisa.
Simpático. Le agradezco que invierta parte de su tiempo en ir colocando «ojazos» por la calle…
Papel higiénico.
Vamos a hablar del papel higiénico. Más concretamente , de ese tubito de cartón que queda a la vista cuando se termina…

Esta cenefa de flores que veís en la foto, está hecha con ese «tubito». Es un DIY sencillo : Unos rollos de papel higiénico acabado ; – ); unas tijeras, unos imperdibles (y si quieres pegarlo en la pared, un adhesivo removible) y un poco de imaginación. Mejor si es desbocada…
Nueva religión .

Decoración.


Ilustración.
De Nacho Díaz.

Maquillaje. Convertir a Ralph Fiennes en Lord Voldemort.

Before & After con Photoshop.


Lo del Photoshop típico…

Before & After Sreet Art.
Los dos en New York.


Hace unos días que inicié una investigación sobre los NFT. Tenía una vaguísima idea de lo que era eso de los Not Fungible Token, pero era tan vaga que no pasaba de la idea simple de: “un certificado digital de propiedad de algo en el universo digital.” Ese algo puede ser cualquier cosa en ese vasto mundo de la tecnología… Desde una copia del primer tweet de la historia a una entrada de un concierto, un dibujo, una fotografía, un juego…Y más “cosas” pero, en este caso, para que no se produzca un cortocircuito en mi cerebro analógico, hablamos de los NFTs del arte y de la fotografía.
Estos los entiendo más: te gusta el arte de un ilustrador digital o un fotógrafo, compras un NFT suyo y lo expones en las pantallas de tu casa. No voy a entrar en el debate de si mejor un cuadro físico que una imagen del cuadro porque es un debate de preferencias y, lo más seguro, con sesgos según la edad. En cualquier caso, hay que asumir que hay nuevos lenguajes y formatos. Todo nuevo.
Todo empieza porque en mi cuenta de Instagram, me contactan y me proponen comprar dos de mis fotos de las que hay publicadas en NFT. Parece fácil: la mayor plataforma mundial de NFTs es OpenSea.io. Solo tengo que “mintear” (que viene a ser “acuñar”). Descubro que es introducir un código (blockchain) que le confiere la propiedad de ser único e irrepetible y, por tanto, le da valor de una obra única. Mi comprador me indica que cuelgue las obra en dicha plataforma y me da un precio por cada una. Me indica el valor en una moneda digital (criptomoneda) de nombre Ethereum con las siglas ETH. Vale.

En esta fase, lo de mintear, Ethereum, etc, ya me parece inasumible. Además, encuentro información sobre las ETH y veo que el valor de 1 ETH, ese día, es de unos 1.500 dólares. El tipo me ofrece 7 ETH por cada foto. Evidentemente, la tasación de mi foto en más de 10.000 dólares es tan excesiva, que entiendo que es una estafa, pero ¿En qué consiste? ¿Qué pueden obtener?
Esta es una de las fotos.
Recurro a mis asesores externos, en una franja de edad de 18 a 24 años. Sé de sus conocimientos sobre criptomonedas así que lo del NFT no será desconocido para ellos. Y, efectivamente, saben.
Descubro muchas cosas y hay muchas otras que no entiendo. La propuesta de compra de mi arte, pinta fea. En Instagram, el primer mensaje proviene de un bot. Son perfiles falsos que acceden a los usuarios que etiquetan con #arte o #art. En mi caso, me pide que “cuelgue” la foto en la plataforma. Esta acción no tiene un coste monetario excesivo (de 5 a 20€) pero hay que registrarse y elegir un wallet de criptomonedas ( esto ya me da miedo). Ese wallet puede estar vacío (apenas con unos céntimos) y simplemente que sirva para recoger los 7 ETH que me quieren pagar por mi gran talento artístico.
Y eso es lo que yo no entiendo. Si cuelgo la foto y el interesado me paga ¿Dónde está la trampa? Está en algún momento de esta cadena de transacciones, pero ¿Cómo?
Mis expertos me indican que, probablemente, será después, cuando yo tenga los 7 ETH en mi wallet. Me “guiarán” para hacer un tipo de inversión inversa (valga la redundancia) o para mover ETH de wallet a wallet o yo qué sé porque no lo he acabado de entender.
Mi mecenas y descubridor en Instagram, me ha seguido contactando para que venda. Le he dicho que no, que gracias por su interés, que lo mío es una afición, etc. y he acabado la conversación sobre los NFT.
Tiene toda la pinta de ser una estafa. Las potenciales víctimas son los artistas que creen que, por fin, alguien ha visto que su obra tiene posibilidades (sea una foto, una ilustración digital, a mano, un cuadro o un dibujo) y, encima, te ofrecen una cantidad de dinero, impensable desde tu modestia de autor aficionado.
Pero… ¿Y si hubiese “minteado” la foto y la hubiese colgado en OpenSea?
Como soy nativa analógica y hago caso a los refranes, no voy a dejar que la curiosidad mate al gato.
Mientras tanto, he creado el primer NFT analógico de la historia para el universo digital.
Aquí lo tenéis.
NB: Si alguien lee este post y le ha pasado lo mismo, o es usuario de OpenSea, me encantaría saber más.
¿Por qué utilizamos un corazón para representar el amor?
¿Qué forma es esa?

Foto de Ryan ‘O’ Niel en Unsplash
No se parece en nada a un corazón de verdad…
Foto de Kenny Eliason en Unsplash
La importancia del “corazón órgano” viene de lejos. La civilización egipcia, por ejemplo, creía que en el corazón se concentraba el alma y la mente del ser humano. Ahora, ya sabemos que la cosa no va así. El corazón es un músculo que bombea sangre al resto de cuerpo y que recibe órdenes precisas del cerebro para hacer todas esas cosas que hace cuando nos enamoramos (desde la aceleración del ritmo cardíaco, hasta el aleteo de mariposas en el estómago).
El cerebro es el que decide si nos enamoramos o no…
El que nos pone tristes.
El que nos hace estar felices…
El corazón, bombea.
Pero, claro, esto lo sabemos ahora. En tiempos remotos, supongo que era uno de los pocos órganos con posibilidad de causa –efecto que se podía verificar empíricamente: latido = vida. Así que se podría entender la importancia del “corazón” para el hombre ( si lo oían, bien. Si no, mal) pero… ¿Por qué el simbolito?
La teoría más extendida de su origen, es la que proviene de la Colonia griega de Cirene (actual Libia). Es en esta ciudad, dónde se creó y se utilizó el símbolo del corazón como lo conocemos en la actualidad y que es utilizado en todo el planeta. Si algo tiene, es que es universal.
Parece ser que el corazón representa las semillas de la planta Silphium, planta cuyo cultivo estuvo muy extendido durante la antigüedad entre egipcios, griegos y romanos remontándose su utilización desde al menos el S.VII a.C.
Se utilizaba para muchísimas cosas: perfume, condimento, analgésico, crece-pelo pero su uso más preciado era como anticonceptivo. Era una forma de disfrutar del sexo con libertad y por derivación de la condición humana, símbolo directo del amor…
La representación del corazón, pues, viene de una planta.
Esta es la Silphium,..
NB : Humor gráfico del gran Montt
Trilogía de un paseo por el bosque. (III) Fin.
Lo tercero es la hoja. No estaba en el bosque.
Es una hoja que se movía en el aire, por la Tramuntana, en el quicio de mi puerta. Entró en mi casa y ni siquiera el robot aspirador pudo con ella. Se quedó debajo de la alfombra.
Se merecía el tercer bastidor.
Esta es la Trilogía de “Un paseo por el bosque”: una corteza de árbol, una rama y una hoja…
Y los paseos.
Trilogía de un paseo por el bosque. (II)
Lo segundo es el bosque.
El segundo día de paseo, ya iba decidida a recolectar algo. Hacía sol y el camino estaba precioso.
Se filtraba la luz entre los árboles y se podían observar muchas tonalidades de verde, pero yo iba mirando aquí y allá, arriba y abajo y me fijé en esta corteza.

Planita, liviana, perfecta.