Dia Omm.

Menos mal que estoy escribiendo esto en el OmmWriter y, el sonido relajante y el paisaje sereno que envuelve mis palabras, me permiten ir apaciguando mi espíritu…

Poco a poco… Demasiado lentamente, diría yo pero.. voy dejando que , a través de mis dedos, y con ese ruidito precioso que hace el teclado al escribir ( también un efecto del Ommwriter), se me pase la…cosa esta.

¿Qué será? ¿Irritación?, ¿Furia?, ¿Rabia?, ¿Impaciencia?
O…¿hay alguna palabra para definir el estado mental cuando estás de obras en casa?. ¿»Obrápata»?…

Ahora mismo, estoy en la fase de destrucción masiva. Ya he pasado por la de los presupuestos, la visualización del resultado final «en mis más dulces sueños» para estar, ahora, sumergida en el caos total: esa fase en la que el destrozo es tal que, no te crees ( imposible racionalizarlo)que pueda haber un resultado final aceptable…Ni tan siquiera» resultado».  A la vez, ya has pasado por esto y sabes e intuyes que , al final, incluso te alegrarás de haber  metido el pie en el mundo de la reforma.Pero…da igual. Nada sirve en este momento.

En el mundo-de-la-obra, también interviene el factor «suerte» . De la misma forma que todo puede ir rápido y suave, también te puedes encontrar con una sucesión de errores o imprevistos tipo «Ley de Murphy» que complican aún más, la travesía entre tochos. Bien…creo que, de momento, ya no pueden pasar más cosas imprevistas … Han sido tantas ( impactando en el ritmo de la obra) que ya estoy preparada para lo que sea  ( menos para un hallazgo arqueológico tipo Dirk Pitt ; – ). ..

El Ommwriter me ha permitido no salir tipo «Un Día de Furia», cuando me han notificado la rotura de mi jarrón ibicenco(eufabies) .

Ese jarrón…

Ese que me costó encontrar. Ese que , finalmente, detecté en el mercadillo de Sant Jordi. Ese que me costó sangre , sudor y lágrimas, meter en el coche. Ese que tuve que embalar, reembalar, re-reembalar y volver a meter en el coche para llevarlo a una Agencia de Transportes que me lo iba a enviar a Barcelona. Ese que llegó magullado y que reparamos con dedicación. Ese jarrón es el que ha quedado hecho añicos…

Es sólo una cosa, que me la van a restituir, pero…era ese. Y ya se me ha pasado la «emoción» y ahora lo que siento es una especie de furia que intento aplacar con el Omm

Me he convertido una adicta a este procesador de texto. Os lo recomiendo para conseguir concentración al escribir o para hacerlo, en un entorno super-agradable. De verdad, mi pantalla discurre en suaves tonos azules y texturas delicadas ( en el Mac, tengo la versión completa) y  el sonido me envuelve … Se está bien aquí… Y mejor quedarme aquí porque si veo al tipo que me ha roto el jarrón ese,  voy a…

Omm, Omm, Omm, Omm

El Programa OmmWriter se puede descargar gratuitamente en una versión básica ( que está muy bien). Hay otra comercial más completa .  Probadlo, os sorprenderá.

Filosofando sobre sueños.

Yo diría que este post va a ser optimista pero práctico. No son características que se contradigan pero si hablamos de «perseguir nuestros sueños», tal vez lo de la practicidad…como que no.

Os propongo un ejercicio simple para que entendáis lo que quiero decir. Primero, os pido que penséis y definaís «vuestro/s sueño/s» ( se admiten más de de uno), entendiendo «sueño» como nuestro máximo deseo hacia personas, cosas, lugares, dedicaciones,…no centradas en lo que nos afecta en el «ahora» si no absolutamente dirigidas al futuro. A lo que perseguimos.

Si alguién ya está viviendo su sueño ( que también hay de esas personas), lo que tiene que hacer es disfrutarlo, entender que lo/la envidiemos sanamente y dejar de leer este post. Este texto es para los que estamos en la fase de persecución

Si has pensado en tu sueño ( o muchos) verás que  tiene un tanto por ciento importante de inalcancibilidad ( palabra inventada, creo).Los factores económicos ( que intervienen en muchos de los sueños) pueden ir y venir, los factores personales y familiares, también. Se necesita la conjunción perfecta de todas las variables que intervienen por lo que la tarea de conseguir el sueño, es árdua y difícil.

Hoy , una persona me ha dicho que tenía sueños pequeños. Muy modestos. Asequibles…y encadenados. El macrosueño ( por diferenciarlos) es tener una preciosa casa en el campo donde cuidar de las rosas y los tomates . El microsueño, empezó con unas macetas con tomateras en un balcón, a la que ha seguido una superterraza con huerto urbano, envidia de todo el que la ve ( y la cata).Es tal la satisfacción en la consecución de estas dosis de sueños, que si al final , en la persecución del macro-sueño, nos caemos y no lo conseguimos, el camino habrá valido la pena.

Pensemos en nuestro gran sueño, el gran proyecto de vida. No vamos a renunciar a ir tras él y, si hay suerte, cazarlo. Nunca hay que dejar de perseguirlo, esa está claro, pero tal vez sería una idea inteligente, dividir el sueño , en porciones diminutas que, en sí mismas, nos aporten una gran satisfacción.

Decía al principio, que esto era una opción práctica para no quemarse en el camino.Yo voy a redefinir mi macro-sueño porque además de esto de los sueños pequeñitos, esta persona me ha dicho otra cosa: Hay un momento que crees que puedes dar un salto al sueño ( o casi) pero, también piensas que siempre puede haber un momento mejor y aplazas algunos «saltos». Si no saltas a la primera ocasión, se te pasa el turno. Me ha dicho : ya será tarde siempre.

Así que, entre lo de esperar la «conjunción perfecta» y mi carácter cobardica que seguro que me hará aplazar el «salto», me voy a pensar eso de tener ( y vivir en )un hotelito , en primera línea de mar. Con mis cosas del escribir y del pintar , mientras veo como atardece y el sol se va poniendo, lentamente…

Lo bueno, es que soñar es gratis. Sea un sueño muy grande o muchos pequeñitos.

Voy a intentar hacer lo que en gestión empresarial se llama benchmarking. O, dicho de otra forma, voy a coger lo mejor de cada casa. No me apeo de mi macrosueño pero compro lo de los microsueños: empezaré por ver un atardecer en el mar este fin de semana… Ya lo huelo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

N.B : ¿A qué se pasa un buen rato pensando en nuestros sueños?.

N.B2 : ¿Y ese día que escriba mi post en el Blog Imperfecto, desde la terracita de mi hotel en primera línea de mar? ¿eh? ; – )

 

Soopbookeando.

Soopbook, un portal para crear libros 2.0 y literatura colaborativa, me ha robado el corazón. Algo que se inició como una exploración, como un experimento entre las tantas cosas a las que me apunto, se ha convertido en un oasis para mis letras.

Además de ir creando mi libro 2.o «Objetos sencillos que tienes en casa» (del que voy colgando los textos en el blog -un lápiz, un sofá, un cuchillo y un tenedor, una almohada, unas pastilla de jabón y una cafetera-) , pertenezco a un grupo de escritores noveles-aficionados-enamorados de los relatos de nombre «Sala de Escritura» que hace tres semanas que funciona. Cada semana el autor ganador , propone un tema,  para que el resto ( diez por vuelta) escríbamos nuestra aportación.  Esta semana he presentado el texto bajo el lema «Tocar fondo» que es el que tocaba…

Aquí os lo dejo.

Tocar Fondo

Estoy muy cansado… Me asfixio, me falta el aire…

Prefiero dejarme ir, flotar, hundirme, morir,…No hacer nada porque ya no tengo fuerzas para hacer nada. Nada. Eso es lo que siento que soy en estos momentos, una gran Nada que pesa toneladas de Nada, en medio de la Nada absoluta…

¿Qué se va a perder?, ¿Una vida triste y gris?…

¿Quién me va a echar de menos? En mi Nada no hay Nadie. Los he ido expulsando de mi vida, poco a poco… He sido egoísta y no he querido amar.  Ha sido tanto el dolor que ha padecido mi alma,  que escogí no amar para no perder… Para no sufrir…

Si no hay Nada ni Nadie que me importe, Nada ni Nadie me hará sufrir. Y no he sufrido pero… me he quedado vacío. Tan, tan hueco de todo, que me extraña que ahora mismo no pueda flotar…

Me estoy meciendo, empiezo a bajar. No quiero moverme. No quiero respirar.

Me sorprende un tópico: mi vida pasa por delante de mis ojos en pequeños retazos de imágenes y sensaciones.

Me veo de niño, sonriendo, con aquel gran paquete envuelto con papel de regalo, que contenía ese velero auto dirigido con el que tantos mares exploré.

La sonrisa de mi madre, a la vera de la barbacoa en la playa, asando unas sardinas mientras nos observaba chapotear en la orilla.

Veo la cara de Mar, sus ojos irisados y también brillantes diciéndome que sería mi compañera de vida.

Una imagen de una rosa blanca encima de una lápida y la tristeza inmensa al decir adiós al amor de mi vida.

La mano de mi sobrino, envuelta en la mía. Sus ojos arrobados mientras le explico los secretos de mi antiguo velero de juguete.

Una comida familiar salpicada de risas. Oigo las risas.

Las oigo.

El rostro de mi madre, de nuevo pero envejecido… con esa gran sonrisa eterna mientras me abrazaba, ayer, antes de lanzarme a este viaje maldito.

Oigo a Mar diciéndome Vive por mí.

Todo brilla.

Resplandece.

Siento que he vivido con los ojos cerrados y no he podido percibir esos deliciosos destellos de luz que irradian los que me rodean pero, ahora, a punto de dejar que mis pulmones se inunden de agua, estoy abriendo los ojos y, aunque todo está oscuro, yo veo como brilla.

Y no quiero dejar de verlo.

Mis manos y mis pies despiertan y empiezan a moverse, buscando el mejor movimiento para emerger hacia la luz que yo veo, aunque ahí fuera la noche sea profunda.

La sonrisa de mi madre y la voz de Mar, me impulsan hacia arriba. Mis pulmones están a punto de estallar pero una fuerza brillante me anima.

Subo, subo, subo…y, por fin, respiro. Lo hago con furia, mientras el agua se mezcla con ese aire frío que me vuelve brillante y poderoso. Me bebo el oxígeno a grandes bocanadas, mientras mi cuerpo reacciona con violencia a esta nueva situación.

No quiero hundirme.

Estoy exhausto pero feliz. He visto toda la luz que me rodea y no quiero perderme en este mar oscuro.

Lentamente, mi respiración se acompasa. Me tiendo sobre el agua, mirando hacia el cielo, con los brazos en cruz. Me río, pensando que estoy haciendo el muerto cuando lo que he decidido es vivir.

El agua me mece y me lleva. Mis músculos se relajan y se preparan: hay que nadar hacia ese mundo brillante que me espera.

Algo me roza el brazo y me inquieta pero me hace sentir vivo. Tengo miedo y después de tanto tiempo sin Nada ni Nadie, recibo con placer un sentimiento, aunque sea ese.

Nado, nado, nado y nado.

Mi mente me tatarea una canción y acoplo el ritmo de mis brazos a lo que oigo en mi cabeza.

Nado, nado y nado.

Sólo me importa avanzar.

Nadando.

Cuando acaba la música,  mis brazos y piernas se hacen más pesados. Me preparo para descansar, de nuevo. Parar, relajarme y seguir nadando hacia la luz pero, cuando mis piernas alcanzan la posición vertical, siento algo en la punta de los dedos.

Es algo mórbido y mullido, que me acaricia los pies y que siento como una delicada caricia.

Me conforta.

Me deleito en la sensación, intentando mantenerme a flote hasta que mi cerebro procesa una posibilidad.

El fondo.

Estoy tocando fondo.

Me impulso pero esta vez hacia abajo y las plantas de mis pies chocan con una superficie arenosa que me llena de alegría.

La energía es tan poderosa que me permite dar unas brazadas más, venciendo a mi cuerpo que ahora es de plomo, e incorporarme, emergiendo del agua, con mis pies firmemente clavados en la fina textura de esa arena milagrosa.

Camino sin ver, arrastrándome, dejando surcos que anuncian que estoy vivo.

Me derrumbo en una playa pequeña, en la arena seca que aún conserva la tibieza del sol.

Encima de mí, un manto de estrellas relucientes me da la bienvenida.

Todo brilla.

 

Piedras Preciosas ( que no lo son).

Ayer, si no fuera por el pequeño detalle de la incursión armada de las fuerzas «aliadas-al -petróleo» contra Libia, fue un dia precioso.

Me sorprendió ver en las noticias, ya por la noche, que se había declarado la guerra en el Mediterráneo . De ahí, justo de la orilla de ese mar que baña la Costa Brava, de ahí venía yo, ufana y satisfecha con mis piedras preciosas (que no lo son) , a puñados, estirando los bolsillos de mi chaqueta.

Mientras me entusiasmaba recogiendo los cristales pulidos que las últimas tormentas arrastraron a la playa, los señores que dirigen el mundo ( más o menos) decidían atacar un país mediterráneo. Es una de esas situaciones en las que los sentimientos son contradictorios : ¿Vamos a dejar que un tirano diabólico masacre a un pueblo? y ¿Vamos a ser nosotros los que respondamos, también con guerra, en nombre de la defensa de ese pueblo?. ¿Qué decisión es la acertada?.Encima,  le han hecho la cama al tirano diabólico durante décadas porque necesitaban su petróleo y  lo que pasaba con ese pueblo que ahora vamos a salvar no nos importaba lo más mínimo.

Bueno, supongo que mataba menos y el ojo público no estaba allí. Ahora, mata más y casi que en directo así que…

Lo del «Bien Común» , algo que se ha hecho evidente en la sociedad nipona , es algo que el resto de sociedades del mundo no ha trabajado demasiado como concepto. Todos esos intereses económicos, políticos, territoriales, religiosos,…que no conocemos los pertenecientes a la «sociedad base» han creado un mundo egoísta en lo que lo importante es el YO. Si no nos ponemos de acuerdo a un estrato tipo comunidad de vecinos, no hay que ser Einstein para imaginar lo que será eso a nivel de gobierno de un país o de gobiernos de países juntos en un fin común…

No existen Organismos Internacionales Globales y Que Representen al Mundo que velen por el Bien Común. No. Lo que hay son débiles reflejos de lo que debería ser. Si así fuera, no hubiéramos dejado que los tiranos diabólicos ( hay más de uno) pudieran dirigir ( masacrar y humillar) a los pueblo e incluso, participar con voz y voto en estos Organismos Comunes del Mundo.

Mientras recogía los cristales pulidos que me regalaba el mar , había otras personas , en otra orilla del Mediterráneo, que no podían hacerlo. Estoy segura que a mucha gente del mar, le fascina esto de los cristales azules, verdes, transparentes , brillantes… Y que los recogen… pero en estos días, no va a poder porque los aviones-los buenos y los malos- bombardearan su playa…

Y, yo, allí,ajena a todo eso,  tranquila, absorta con la mirada perdida en la arena, llenando mis bolsillos…

Si me preguntas que hubiese hecho yo, me doy cuenta que  es muy difícil decidir. Por un lado, deseo que acaben con los tiranos diabólicos pero, por el otro, no puedo evitar pensar que la gente normal, esa que recoge los cristales pulidos de la playa, va a sufrir sea cual sea la decisión.

Ahora, ya metidos en el fandango, lo importante es que esto se acabe pronto. No importan esos gobiernos con intereses ocultos, ni las fachadas públicas de héroes del mundo, ni siquiera importa la suerte que corra el tirano diabólico…lo importante es la gente. La normal.

Esa que intenta vivir cada día y que , alguna mañana de pre-primavera, se dedica a recoger esas piedras preciosas ( que no lo son) que nos trae el Mediterráneo…

Otros tiranos diabólicos:

La mordaza imposible.

Valen por mil

 

 

Eau de Tapa.

Una de las delicias gastronómicas que ofrece nuestro país es el ritual del tapeo.

Rito, porque seguro que para cada uno de vosotros , tiene una serie de pautas imprescindibles ( que se repiten invariablemente bajo unas normas estrictas -Wikipedia dixit) . Por ejemplo, aperitivo del domingo, con solecito tibio, prensa en mano y el día por delante. Ubicación en barra, cervecita fría y calamares a la romana ( por ejemplo) . Normalmente, conocemos los lugares a los que ir, el momento idóneo, las tapas típicas ( esas que en ese lugar concreto, las bordan) del lugar en el que vivimos. Debo decir, por eso, que el lugar donde yo más he disfrutado de las tapas (sin lugar a dudas) fue en San Sebastián aunque…el itinerario sevillano tampoco lo puedo olvidar… ¡Qué delicia… todo!.

Con los años, me he vuelto más tapaísta y me gusta más una buena ruta de buenas tapas que una de esas comidas de mantel ( entaular-se, que decimos por aquí). Me diréis : es diferente. Sí, lo sé, pero si me das a elegir ( porque voy a una isla desierta en la que sólo habrá un lugar dónde comer a elegir entre tapeo o comida formal ( 2 platos y postre)) me quedo con las tapas o la versión del pica-pica…

Todo en la vida, por eso, tiene una cara amarga. La B. ¿Quieres tapas? Pues toma tapas , huele a tapas y no te olvides de las tapas nunca más… Hablo del Eau de Tapa. Ese olor corpóreo, con efluvios de fritanga que se te pega ( literalmente) a la ropa, a la piel , al cabello…Que te acompaña a donde vayas, con persistencia.

Si hay terraza, no hay problema. Si la cocina tiene un buen sistema de extracción, no hay problema pero…¿Qué hay de esos locales que , pintorescos, son los reyes en lo de la tapa pero no en lo de los humos?…

A mí me ha hecho desarrollar un extraño tipo de conducta :  si sé el lugar al que voy a tapear, elijo una ropa concreta: la de las tapas. Prendas que no me importe contaminar ( estrenos, ni pensarlo) y que van directas al cesto de la ropa sucia, nada más entrar por la puerta de casa. Otra cosa ya, es arreglar lo de la piel y el pelo : puedes entrar en uno de estos locales con una melena brillante y frondosa ( y fresca) y salir con un pelo grasiento, chafadito y aromatizado a una de bravas…

Se entiende que hay negocios a los que le va mal una inversión en estos menesteres , otros anclados en una forma de hacer las cosas más primitiva ( les da igual lo de la fritanga), otros que ni la notan, otros que creen que cambiando los detalles, se pueden cargar lo que tiene el local de tradicional y característico… Sea por las razones que sea , ultimamente me estoy sobresaturando de la dichosa Eau de Tapa.

No sé si los excelentes choricitos a la sidra o las anchoítas a la vinagreta de módena, podrán hacerme olvidar lo de este mediodía. Las tapas, divinas. El Eau de Tapa, potente como sólo el mejor de los perfumes puede serlo…

Tota la tarde presente.

En todos.

Ha sido necesaria ducha de descontaminación. ; – )

 

 

 

Irracional(mac)mente

No puedo evitarlo. Me supera… Cuando tengo una experiencia Mac, se me hace evidente que soy una Macmaníaca.

Y es que me recreo observando el packaging , con ese inteligente «Diseñado en California . Hecho en China» del que yo sólo proceso lo de California. Esos plásticos, esas texturas, esas piezas minimalistas, blancas…monísimas…

Utilizo un MacBook Pro habitualmente y , cada vez que me paso al PC, siento que os están engañando. A los del bando PC. No me refiero a eso de que yo pago más por una manzana ( que es verdad pero, como dice el título del post es irracional. Lo admito)  si no a todo lo que se refiere a la tecnología de «usar fácil». Acabo de conectar la Mac TV ( qué pasada!) y no he hecho más que dejar que las dos máquinas se entendieran, sin yo hacer mucho más que introducir una contraseña. He encontrado un chiste que ejemplifica , muy bien, este concepto de los productos Apple .

Al margen de esta apreciación ( que seguro que es subjetiva pero no olvidéis que soy Macmaníaca), me siento irresistiblemente atraída hacia las cosas Mac de la misma forma que caigo en la tentación en lo del chocolate.

Pensando en la Operación Bikini ( ¡Eooo! ¡Esto se acerca!) sería bueno pasarme a las manzanas.

Sea con chocolate o con manzanas ( o con ambas cosas ; – ) ), estoy deslizándome por la pantalla con mi nuevo Magic Mouse que es tan bonito, que casi lo podría poner de adorno en mi salón.

Irracional, lo sé.

Me voy a por manzanas….

 

Reciclando…

…que es gerundio. Y no es que me dé pereza escribir este post pero creo que volvería a salirme algo similar a lo que escribí el año pasado y me he dicho:

¿ Cómo que no voy a Reciclar ese post? Con lo bueno y cívico que es reciclar… Que no se diga que en este Blog, no se recicla.

Ahí va un «copiar y pegar» pero con toda la conciencia y la intención. No un «copiar y pegar de porque sí».

Si, si…8 de Marzo. Es el Día Internacional ( Ojo, que es en todo el mundo) de la Mujer ( Trabajadora o no).

Es un día de reflexión. Una jornada en que todos los noticiarios del mundo, hablarán ,básicamente, de la discriminación salarial y la cuota de poder ( en los países desarrollados) y de la incorporaciónde las mujeres –lenta-a la vida económica y social en los países subdesarrollados.

Antes de celebrar que es Día de La Mujer, deja que saque la ropa de la lavadora ( la estoy oyendo centrifugar) y ponga una secadora. Despertaré a los niños, con el desayuno preparado, e intentaré tenerlos distraídos en casa. Mi marido está durmiendo aún ( está muy cansado). Ha tenido una semana dura en el trabajo, ayer estuvo t-o-d-o el día con los niños ( es un gran padre) . Me ayuda ( no te creas que vas a leer algo “machista”) y funcionamos como un equipo…menos en lo del domingo… Uyyy!. No me gusta que los niños estén tanto tiempo jugando con la Cónsola. Buscaré un DVD de Disney y los dejaré en el salón, mientras doblo la ropa que ya se ha secado, preparo el uniforme y la ropa del peque en la mochila de la guardería y empiezo a hacer el sofrito para la paella de verduritas que vamos a comer. La película, que han visto cientos de veces, los tiene atontados así que voy a hacer las camas y un par de lavadoras más con las toallas de los baños. Mi marido ya se ha despertado. Se encargará de los niños ( no queremos que vean la televisión mucho tiempo) y yo podré acabar esas cosas del domingo… Si, si, deja que planche un par de camisas, pase la escobilla por los baños, ventile las habitaciones y deje la comida a punto. En la agenda, debo anotar el menú y la lista de la compra. Revisaré mis mails que el viernes me dejé unos temas sin contestar y revisaré las citas de la semana. Ya voy, de verdad. Dejame un ratito más. Cinco minutos, te lo prometo. Es que , por la crisis, hemos reducido a la mitad el tiempo de la señora de la limpieza que venía ayudarme y tengo que pasar la aspiradora por la habitación de los niños. Prefiero que ella, planche.

Ya los oigo llegar. Esta tarde, jugaremos al teatro, que les encanta… y también , los agota, cosa que va bien un domingo noche. Así aprovecharemos para practicar un poco de sexo ( ayer, con el futbol, fue imposible…). Ahora que me acuerdo, me tengo que pasar la Epilady y, si puedo, me exfoliaré y me pondré la mascarilla purificante y anti arrugas. Es el único momento de la semana que tengo un momento para mí.

Espera un momento que pongo la mesa y dejo que el arroz repose sus diez minutitos. “A lavarse las manos y a la mesa”. ¿Decías? ¡Ah! ¡Sí! Qué hoy debo celebrar el Día Internacional de la Mujer…

Y yo con estos pelos…

Los personajes que aparecen en este post, son ficticios.

Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.

En serio : Qué este día sirva para no olvidar el burka obligatorio, la ablación de clítoris, la explotación sexual, la violencia de género, la esclavitud, ( y la multitud de desgraciados etc... ),temas en los que la mujer no tiene categoría de ser humano. En pleno siglo XXI, esto es muy fuerte. Sangrante.Repulsivo. Inconcebible.

Es un día para todas, pero sobre todo para ellas.

be woman

be free

La almohada.

Los que duermen sin ella, no entenderán la importancia del gesto que hice al donarla. Por el bien de la humanidad, me dije. Y , claro, el concepto de humanidad es tan trascendente que no hubiese podido dormir ( con almohada o sin almohada) durante el resto de mi vida si no hubiese compartido los dones de la mía…

Curiosamente, ahora que ya no la tengo,  empiezo a sospechar que la cabeza que se apoya , también es importante en la ecuación pero… dejad que os explique un poco esto de la almohada.

Mi vida estaba anclada en una cierta normalidad, hasta que descubrí a mi mujer ( siete años de feliz matrimonio!), refocilándose en mi cama, con un tipo alto y moreno. No quiero entrar en detalles y es mejor que no lo haga pero si que quiero incidir en uno en concreto . Cuando abrí la puerta del dormitorio conyugal (había dado la vuelta del camino del trabajo para ir a buscar mi móvil, olvidado en casa, cargándose en la mesilla de noche. Más típico, imposible), la imagen que vi y que quedó grabada en mi cerebro , a cámara lenta, fue la de las manos morenas de aquel hombre, sosteniendo mi almohada e iniciando la acción de “te la coloco bajo el trasero para alzarte las caderas”… Mi mujer, mi almohada, …mis cuernos.

Nos separamos (tampoco entraré en detalles) e inicié mi solitaria vida actual en un pequeño apartamento que pude comprar con la mitad de la venta de la casa común. No quise ninguno de los muebles, ni cuadros, floreros o floripondios que me recordarán a la traidora. Sólo incauté mi colección de música, mis libros, mis utensilios de cocina de calidad chef ( espero que el tipo alto y moreno sepa cocinar como yo) y objetos sencillos que eran míos y tenían un valor especial para mí : dos juegos de toallas bordadas por mi madre, con mis iniciales ( nunca le había gustado mi ex mujer y se había negado a bordar las suyas), una camiseta del Barça firmada por Ronaldinho y una bola de nieve que compré en Nueva York, en un viaje con mis amigos antes de liarme con la traidora.

Adquirí mis nuevos muebles en IKEA y me dediqué a abrir las cajas que se habían quedado apiladas tras la mudanza. Coloqué los libros, los CD, la bola de nieve… Abrí la última caja y saqué la camiseta, las toallas ( ¡Qué lista era mi madre!) y… allí estaba , aplastada contra el fondo de la caja, la asquerosa almohada que había sido mía , antes de la traición.

Puedo entender que mi ex la pusiera allí sin mala intención… Casi me lo creo. Soy de ese tipo de ser humano que si no tiene la almohada precisa, justa y exacta, duerme mal, se despierta con terribles dolores de cuello o… directamente no duerme. Y me había costado mucho encontrar “La Almohada Perfecta”… ¡Tantas pruebas, tantas almohadas! Pillow, no pillow;  con forma cervical, alargada o en forma de cuadrante, de consistencia baja, media, intensa o dura; de plumas o de látex; aromatizada, ecológica…

Tras muchas noches sin descansar bien había encontrado “La Almohada Perfecta”  y esa era la que el tipo alto y moreno había utilizado para…en fin, prefiero no conjurar esa imagen. Estoy casi curado. Casi…

Con guantes de látex, le hice una autopsia a La Almohada Perfecta con todo el dolor de mi corazón pero… no pude evitar sentirme extrañamente liberado cuando el cuchillo jamonero rasgaba las última porciones de  plumas y jirones de tela… Me cargué la almohada…

 

Así que volví a empezar la búsqueda. El modelo de la tristemente desaparecida almohada, estaba descatalogado y probé otros similares pero nada. Fui a todas las tiendas especializadas que hay en mi ciudad, compré por Internet…Nada.

Un sábado al salir de casa de mi madre ( me había llamado sólo para decirme que había hecho cocido) había decidido ir a la mía paseando ya que  las lorzas de cerdo que mi madre ponía al puchero se balanceaban en mi estómago.

Al llegar al final de la calle, vi el escaparate de la Colchonería Martínez, del Señor Martínez de toda la vida, con un gran letrero de “Se traspasa. Se liquidan existencias”. El Sr. Martínez estaba en la puerta y me saludó al reconocerme. El barrio ha cambiado, la gente ha cambiado. Todos van a El Corte Inglés a comprar sus colchones y sus almohadas. Y si no, eso de Lo Monaco los convence… me decía el Sr. Martínez meneando la cabeza. Fue decir almohada y despertarse mi ansia : ¿Tiene almohadas en la tienda?

Así fue como salí de allí con una almohada que ya no se fabrica, que el Sr. Martínez guardaba como si fuera un tesoro y que me regalo con una reverencia y una ceremonia que me hizo sentir un poco violento… Más que una almohada parecía que me estaba regalando El Santo Grial, sea lo que sea eso…

Mientras me alejaba, el Sr. Martínez me gritó: Y no te olvides de consultar todo con la almohada– y ya no sé si lo que siguió fue una risita siniestra o encantadora.

Nuestra primera vez fue mágica. Aquella almohada y yo nos entendimos a la perfección y pude descansar bien por primera vez en mucho tiempo. No era dura , ni blanda. Ni muy alargada ni muy cuadrada…Perfecta. Una vez en mi poder, lo de la almohada dejó de preocuparme hasta que me encontré al Sr, Martínez en el portal de casa de mis padres. Era domingo y había caído una paella marinera de quitar el hipo. Mi padre había sido generoso con el cava y no sólo me sentía lleno, también un poco mareado.

El hombre me saludó y me preguntó si me encontraba bien . Le contesté lo habitual, intentando hablar con naturalidad y sin balbucear ( que era lo que hice, claro). Entonces, me guiñó el ojo y me dijo : ¿Ya has consultado con la almohada?.Le respondí que la almohada, bien, gracias pero él insistió : Veo que aún no le has consultado nada, chaval. Consulta, consulta. Se alejó con aquella risita siniestra o encantadora. No lo sé. Ese momento está un poco borroso en mi mente…

Llegué a casa y mi cuerpo me rogó una siestecita. No, más que una siestecita : una siestaza. De las de “con pijama y en la cama”. Le concedí su deseo y me hundí en mi colchón ergonómico apoyando mi cabeza en la almohada.

No pude evitar que se me escaparan unas risitas: Consulta, consulta– recordé la voz del Sr.Martínez. Aún riéndome (ese cava era excelente), me incorporé, miré la almohada y le dije : A ver, quiero consultar una cosa con mi almohada…¿Qué te puedo consultar, chata?…Mmmm.¡Ya lo sé! Mañana pasan la porra de la empresa para el partido Barça-Madrid.¿Qué resultado elijo, almohadita?… Sí, sé que suena ridículo pero estaba chisposo y me salió así…

A la mañana siguiente, debajo de la almohada había una notita blanca : “3-2” ¿Miedo? No, no sentí miedo. La cosa era tan , tan estúpida que no quise analizar de dónde había salido aquella notita. Sólo sé que aposté por el 3-2 y gané 800 euros que me hicieron bastante feliz…Ya sobrio, la noche siguiente decidí consultar a mi almohada, un problema técnico que teníamos con una reproducción vectorial de un nisomágrafo de partículas ( olvidé comentaros que soy ingeniero) y, a la mañana siguiente, en vez de una notita había dos folios tamaño Din A-4 con una profusa descripción de los errores de cálculo que habíamos cometido y su corrección… Me temblaban las manos cuando acabé de leer el contenido de aquellas páginas. No hace falta que os diga que conseguimos hacer funcionar el nisomágrafo sin problemas…

Ese día, al salir del trabajo, fui a ver al Sr. Martínez. La tienda ya estaba cerrada y nadie sabía a dónde había ido con el dinero del traspaso. Al llegar a casa, me dediqué a observar la almohada con interés científico. La toqué, la palpé, la escaneé …Nada la hacía diferente de una almohada normal…Y era tan suave…Y tan perfecta. ¿Qué mal había en tener una almohada con la que consultar tus problemas?.

Mi vida ha sido un éxito continuo desde entonces. Todas las decisiones que había tomado, gracias a consultar con la almohada, me han llevado por un camino de gratificaciones, de victorias , de placer… Tengo una pareja estable ( estamos embarazados!), amigos de verdad, he ascendido en el trabajo, me he comprado una casita en el campo…Esta vez , mi madre sí que ha bordado las iniciales de mi mujer en las toallas de turno y… todo es maravilloso. No sé que más le puedo pedir a la vida.

En cambio, en España las cosas cada vez van peor: crisis, desempleo, crisis y crisis

En uno de esos momentos de autocomplacencia y ante esta plenitud vital que me embargaba, yo que siempre he sido generoso, me dije : Con lo mal que va el país ¿Por qué no donar mi almohada al gobierno?.  ¿Qué mejor lugar que debajo de la cabeza del que toma las decisiones?.

No fue fácil llegar hasta él . No fue fácil convencerlo pero tuve un golpe de suerte cuando vino a inaugurar el nuevo nisomágrafo de la Universidad donde trabajo.

Me comentó que tenía dolores en las cervicales ( el nisomágrafo, entre otras cosas iba a servir para eso) y yo le hablé de la almohada…Le dije que la probará. Una vez. Fuera por mi autoridad en el campo científico ( gracias a la almohada) o por lo convincente de mi discurso que el Presidente aceptó que los servicios de seguridad analizaran la almohada y si no había nada raro, iba a dormir con ella. Yo le recordé : Y consulte, consulte.

Fue uno de los momentos más dolorosos de mi vida pero sentía que debía hacerlo. Me separé de la almohada…por el bien del país.

Un mes más tarde, me llegó un mensaje del Gabinete de Gobierno. El Presidente estaba encantado con la almohada de la Colchonería del Sr. Martínez. Al final de la nota el mismo Presidente había escrito de su puño y letra : Y consulto, consulto…

Ahora estoy empezando a sospechar que cometí un grave error. Algo está fallando en su funcionamiento. Ha sido “ Consultar a la almohada” y  están pasando cosas como bajar las pensiones o limitar la velocidad a 110Km/hora para ahorrar combustible… El paro sigue subiendo y el gobierno subvenciona el cambio de neumáticos antiguos por los ecológicos…¿Alguna medida para fomentar el empleo,? No. Lo de los neumáticos.  Nada. La almohada está fallando…y la cosa puede ir a peor…

Ya íbamos mal pero ahora, por mi culpa, consultando a la almohada, esto se está poniendo raro…

Si alguien conoce al Sr. Martínez ( se fue a un viaje del Inserso y no ha regresado), o lo ha visto últimamente, ruego se pongan en contacto conmigo. Él es el único que puede tener la información para desactivar el modo “Consultar con la almohada” de la susodicha almohada.

Sr. Martínez, si lee estas líneas : soy el hijo de la Pruden. El que le compró la almohada. Necesito ponerme en contacto con Ud. Es muy urgente.

 

N. B: Este relato forma parte de un «proyecto» de libro 2.0, con el nombre «Objetos sencillos que tienes en casa». De momento, existen 4 capítulos : un lápiz, un sofá, un tenedor y un cuchillo y una almohada…

http://objetosencillos.soopbook.com/

Preparando el apagón.

El próximo día 26 de Marzo, se celebra «La Hora del Planeta» . Es ese día en el que el mundo toma conciencia ( durante una hora 8:30 PM- 9:30 PM) de lo mal que estamos gestionando los recursos de la tierra y apagamos las luces para que el planeta respire…

Es como darle un pequeño descanso. Un soplo de aire fresco. De oxígeno. Me imagino que será una sensación similar a la siguiente : sales de Barcelona, haciendo tu caravana de coches contaminantes que huyen de la nube tóxica. Te vas alejando hacia el Pirineo, te pierdes por carreteras pequeñas y en mal estado hasta que llegas a ese pueblo, de cielo azul, nubes blancas y gordotas, luz transparente y ese aire limpio al que se le puede dar un mordisco… Ese momento «salir del coche», en el que desperezas las piernas , estiras los brazos e inspiras profundamente…

Es un símil bello y poético. Pero hay otros. Se me ocurre uno de buceo. Ese momento «piscina» en el que te retan a llegar al otro lado, buceando. Y lo haces pero en el último tramo sientes que necesitas aire y emerges la cabeza cual besugo boqueante : aire, aire, aire… Eso es lo que siente la tierra : la necesidad de respirar.

Será difícil que podamos darle todo el oxígeno que necesita. Nos cuestionamos los límites de velocidad , el cambio a bombillas de bajo consumo en las carreteras, seguimos con nuestros coches tóxicos cuando ya se podrían haber sustituido por otros ecológicos si los intereses económicos globales lo hubiesen permitido. Lo mismo que con las energías renovables …

Y , aún ahogándola como lo estamos haciendo, la tierra se siente agradecida. Ni siquiera nos reprocha que se tomen medidas unicamente porque dependemos del combustible que proviene del ahora inestable mundo árabe. No, lo que hace es intentar respirar…Hasta que pueda.

Hasta que la dejen .

Todos los días , todos los gestos y todos los habitantes del planeta son necesarios para darle aire pero, el día 26 de marzo todos tenemos una cita para hacer visible a la pobre tierra asfixiada…curiosamente, desde la oscuridad.

YouTube :

La Hora del Planeta 2011 (WWF Spain)

Earth Hour 2011 (Internacional)

SwitchOff ( apaga tu web )

Una tontería de nada.

Normalmente, es un placer escribir los post de este blog. Siempre que me preguntan, digo que es terapeútico para mí.

Requiero, preciso, necesito sacar las palabras … Si se me quedan dentro, me bloquean espiritualmente y estoy mejor cuando las puedo lanzar ( tipo dardo) a la blogosfera…

Unas veces, registro una información en mi agenda mental ( escribiré sobre tal o cual) o me regalan una idea ( hay quien te transmite contenidos con la frase ¿Por qué no escribes de esto en el blog?). Entre tus «inputs» y todo lo que te llega desde el exterior, aparece un texto al que poder hincar el diente. Pero…hay días que no me apetece, o me cuesta muchísimo encontrar un tema, un relato o una puntillita… ( eoooo, inspiración!!). Syd Fiel , el maestro de los guionistas, siempre inicia sus conferencias diciendo : » Lo más difícil de escribir es saber qué escribir» y tiene más razón que un santo. Ya lo sabéis los que escribís… ¿A qué si?.

Además de los días de secano de ideas, hay otro concepto definitorio para poder escribir estos post en su modo -placer: la soledad.  Mercedes Salisachs en «La Palabra Escrita» escribe en la portada de este libro ( un imprescindible ) : «La soledad, mal que nos pese a los escritores, es el primer factor que se precisa para escribir». Así que , si tienes «de qué » escribir no cantes victoria. Es posible que no te dejen porque no estás solo…

Hay días para todo. Unos en los que te sobran todos. Otros en los que es mejor la compañía que el dejar fluir las palabras en los post… Los peores son los que NO sabes de qué escribir ( y quieres y estás solo).  Días casi como el de hoy… No sabía y quería...y están viendo el fútbol… ; – )

Y me ha salido esta tontería.

El manual del guionista , Syd Fiel

La Palabra Escrita, Mercedes Salisachs

«Mercedes Salisachs, escritora reconocida sobre todo por sus obras de ficción entre las que cabe destacar La gangrena o La dimensión intermedia, se enfrenta, en La palabra escrita, al reto de desentrañar su método de trabajo a la hora de escribir una novela. La razón de este nuevo libro es, en palabras de Salisachs, analizar la cortina de dudas que supone escribir una novela, para tratar de ayudar al que comienza esa ardua labor. Para ello, la autora recorre con minuciosidad su extensa obra y, de manera clarificadora, trata entre otros muchos aspesctos, temas como la soledad, la imaginación, el silencio y la disciplina del escritor, al tiempo que expone los conocimientos acumulados a lo largo de su productiva carrera literaria, además se algunos ejemplos prácticos y un buen número de anécdotas personales.»