Palabras que no tenemos.

 

Print De Anjana Iyer’s “Found in Translation”

En casi todos los idiomas, hay palabras que no tienen traducción. En español , tenemos que recurrir a una frase para explicar lo que es «quedarte en blanco al saludar o presentar a alguien y no acordarte del nombre». En escocés, es «tartle«.

Rascarse la cabeza en actitud pensativa Pana Po’o ( hawaiano).

Sentirse cómodo, en un lugar acogedor, rodeado de amigos Hyggelig (danés).

Pasar los dedos suavemente por el pelo cafune (portugués).

Estela/reflejo de la luna en el agua. mangata (sueco).

Chiste tan malo y explicado tan mal que lo único que puedes hacer es reírte. Jayus( indonesio).

De la misma forma, en otros idiomas, no pueden traducir del español palabras como Friolero y Sobremesa.

Sobremesa me gusta especialmente…

sobremesa De Matpia

 

 

Paronomasia.

La paronomasia, paranomasia es un recurso fónico que consiste en emplear parónimos (palabras que tienen sonidos semejantes pero significados diferentes).

El diseñador gráfico e ilustrador Alexander Méndez-Vigo Chillida ( Madrid) , da a la paronomasia un matiz más: la ilustración. Y, además, para redondear el producto, añade mucho humor.

Vale la pena tomarse unas dosis de paronomasia ilustrativa …

 

Su Instagram, aquí.

 

¡Plof!

Leo las normas del juego. Creo que es la tercera vez que lo hago sin enterarme bien de lo que pone pero es que ya con la primera frase , me he quedado bloqueado.

Algunas de las sillas, son trampas mortales. Si te sientas ahí, si apoyas tu culo en esa superficie:¡Plof! , mueres. Esta es la parte en la que se anula mi comprensión lectora y dejo de entender el resto. ¿Mueres?  ¿Otra vez?¿Y cómo?

Presto más atención y me concentro…Bueno. Esto ya me tranquiliza más. Tampoco es que tengas un final sangriento o de lenta agonía. No. Si ya has pasado por eso una vez, sería de mal gusto repetirlo. No. Es rápido. Podía decirse que te desintegras en segundos. Desapareces de un plumazo aunque en este caso,  sea más propio decir » de un sillazo».

¡Plof! Me desconcierta ese ruidito tan tenue. Ya lo he oído un par de veces desde que estoy aquí. Las personas que comparten conmigo la sala de espera, me informan que el ¡Plof! es malo. Lo bueno, es el silencio.

¡Plof! es sinónimo de fin.

Lo vuelvo a oír. Me gustaría poder decir , estando donde estoy, que oigo una onomatopeya más digna pero es un claro ¡Plof ¡ Pienso en la chica rubia que acaba de entrar en la sala de las sillas. ¿Será ella la que ha hecho ¡Plof!?

Hay mucha gente…Cientos, miles  de personas, esperando para jugar a la silla. Las reglas son muy básicas: si eliges bien tu silla ,te toca “cielo”. Si no lo haces, despareces. Te borran del universo, vamos. Y lo hacen, con ese ¡Plof!

Parecerá que es malo pero así, te ahorras la posibilidad de “ infierno”. O todo o nada. Efectos de la crisis que, por lo que se ve, es literalmente sobrenatural y ha llegado también hasta aquí.

Ya casi es mi turno…¿Quién iba a imaginar esto?…

Lo del overbooking del infierno, eso, ya lo sabíamos todos pero…¿Numerus Clausus en el Cielo?…

Oigo mi nombre.

 

 

Un oasis.

Hay que poner un poco de humor para crear un oasis…

Ojalá esto se haga realidad. Tendríamos menos problemas.

También son parte de este oasis, estos carteles muy, muy simples pero que consiguen una sonrisa.

Respuesta de unos vecinos a los que se les han estrellado varios coches en su casa. Más efectivo que una señal de 30 Km /h…

Las apariencias engañan…

Y, finalmente, dos de ese tipo de chiste para reflexionar…

 

 

 

 

 

 

 

Perder el oremus…

Hablo sin saber lo que digo. He verbalizado “perder el oremus” y al momento, he pensado: ¿»Oremus????»

Sé lo que significa  : si pierdo el oremus, pierdo el sentido (el norte?), me despisto…pero no sé nada del tema “oremus” . Investigando un poco, encuentro dos explicaciones posibles. Como parece obvio, es una de esas expresiones católicas que ha arraigado en el lenguaje popular. La invitación a la oración que hacía el sacerdote en el rito, eso es el “Oremus” ( Oremos, en la misa en latín). Y el feligrés, debía saber cual era la oración que tocaba recitar en esa parte de la misa. Si se despistaba ( por ejemplo, estar mirando las musarañas sin prestar atención a los tempos del ritual) y no sabía qué debía recitar, era que había perdido el “oremus”. Esta es la explicación lógica, pero me gusta más esta otra : al celebrar la misa, el cura se ayudaba de un misal. El libro llevaba en el borde exterior de las páginas iniciales de sus diferentes capítulos unas pestañas, que el cura podía agarrar con dos dedos y pasar de golpe un bloque entero de hojas cuando necesitaba ir de una sección a otra en diferentes momentos del rito. En algunas ocasiones adoptaba la posición de orante, con los brazos extendidos y las manos vueltas hacia arriba; era entonces cuando las pestañas se revelaban especialmente eficaces y le permitían, con un rápido movimiento, ir directamente a la página en la que estba la oración que tenía que leer.

Esas pestañitas recibían el nombre de «oremus», y si el cura perdía el oremus, no sabía cómo seguir y la misa podía verse interrumpida. ( De la misa la mitad, Salvador Alsius).

Así que cuando lo pierda ( el oremus), por lo menos, sabré lo que pierdo…

Foto de Jordan Madrid en Unsplash

Expedientes X caseros.

Foto de Mockup Graphics en Unsplash

Calcetines single.

Ya tengo, de nuevo, tres pares de calcetines huérfanos de par. O sea, son 3 calcetines single. Se ha investigado, exhaustivamente, la escena del crimen y no hay rastro de los desaparecidos. Estarán un tiempo en un cajón que no se abre nunca, hasta que sean reciclados.

  Foto de Ella Olsson en Unsplash

Tuppers sin tapa.

Dos tapas en paradero desconocido. Estarán con los calcetines, en algún lugar remoto, conociéndose mejor.

Foto de Ranurte en Unsplash

San Antonio (y mi madre) al rescate.

No encuentro mi carnet de conducir. Sé que no lo he perdido. Está en casa. Lo percibo…Durante un par de días, todos los bolsos, bolsas, maletines, carteras y porta documentos son registrados. También los cajones donde a veces, sólo a veces, dejó la pequeña cartera que contiene ese documento. En el coche-hay una mínima posibilidad de que se haya caído-, tampoco. 

Al tercer día, vuelvo a hacer la ronda de búsqueda y le añado la invocación a San Antonio. Me doy por vencida. Estará, riéndose se mí, con las tapas de tupper y los calcetines.  Veo que puedo pedir un duplicado vía on line con el certificado digital. Es fácil y me dispongo a hacerlo, pero, me llama mi madre. Ha recibido la llamada telefónica de una señora muy simpática, que le propone un análisis del agua en su domicilio, gratuito y, además, le darán un regalo por participar en dicho análisis de agua del vecindario.  Para cualquier cosa de este tipo, antes de quedar con la señorita simpática, les da mi número de teléfono (al que casualmente, nunca llama nadie) pero como hace unos meses, instalamos un sistema de osmosis, dudo si no será para la revisión, aunque parece demasiado pronto. Voy a buscar la carpeta donde tengo todos sus documentos y facturas para llamar a la empresa instaladora y … ¡Pam! Dentro de la carpeta, está la carterita con mi carnet de conducir. ¿Cómo ha llegado allí? Ni idea. 

He mirado a mi alrededor por si estaban los calcetines y las tapas. Igual es una zona cero, tipo agujero negro, donde van a parar las cosas perdidas, pero, no. Siguen escondidos…

Píldoras enamoradas.

 

lovepills

 

Hoy es el  Día de San Valentín y la temática da para unas píldoras “Especial Amor”.

 

aqui

De Roll & Tumble

 

Ese día se debe felicitar a los Valentines y Valentinas, que con tanto jaleo y Cupido liándola, se nos olvida su onomástica.

 

postal2De Julie Ann

postal3

De OfBlackSheep

 

También hay que felicitar  a todo ser humano que ame.

Sirve estar enamorado de un árbol o… de la vida.

O… del agua.

agua1

De Teagan White.

 

Hasta las zanahorias se enamoran…

 

 

Feliz día.

NB : Y si alguien quiere conocer al culpable de este día, Gelasio I se llama.

Aquí os dejo el link.

Hace falta.

Un poco de buen humor a través de la fotografía.

Falta que hace, como la lluvia.

Y, por cierto, el buen humor se contagia. 

Todas en Unsplash.

En una galaxia muy lejana, también afectada por la sequía…

Foto de Daniel K Cheung en Unsplash

Una de huevos. Un clásico.

Foto de Tengyart en Unsplash

Soluciones inteligentes : tirita

Foto de Luis Villasmil en Unsplash

Sin Google Maps…

Foto de Nick Fewings en Unsplash

La piña que eres incapaz de cortar…

Foto de Diane Alkier en Unsplash

Mantén la calma y sigue adelante.

Esta es una reproducción de un poster motivacional que diseñó pero, finalmente, no publicó el Ministerio de Información Británico en el año 1939, al inicio de la II Guerra Mundial.

Redescubierto en el 2000 y habiendo pasado los perceptivos 50 años que liberan a la «obra» de los derechos de reproducción, ha sido utilizado en ropa, decoración, etc. En esta web, de original nombre keepcalmandcarryon, podeís ver la máxima gama de customización del slogan que los británicos crearon para que la población civil, ante la amenaza de guerra, mantuviera la calma…

Foto de Marc Pell en Unsplash

Hoy, día de los Santos Inocentes, busco la inocentada en la prensa. Nunca la encuentro pero siempre la busco… Y, además, desde que vivimos en la era de las Fake News ( que son como inocentadas continuas ), es muy complicado detectarlas.

Al acabar el periódico, me he dado cuenta que me gustaría que la mayoría de las noticias que he leído sean mentira. Que los conflictos , las guerras y las injusticias, la crispación, la incapacidad de dialogar, … que todas esas cosas fueran cosa de la inocentada. O una gran Fake New.

Pero, no. Es la realidad .

Así que necesito algo motivacional, aunque sea de 1939 y del Ministerio de Información Británico.

Mantendremos la calma y Seguiremos adelante .

Y añado un deseo :  Hacia un futuro mejor construido por todos.

Lejos.

Llega el puente de diciembre .

Apetece alejarse e huir hacia mundos agradables, en paz. Aunque sea mentalmente…Difícil. Lo sé.

Buscaba una imagen para ilustrarlo y me he encontrado con Ofelia.

Son viñetas de Julieta Arroquy, periodista e  ilustradora argentina y su personaje,  Ofelia que es un encanto.

Y esta es la «ilustración-definitiva » ; – )

¡Feliz «lejos»!