El sofá amarillo nº 6 : Aquí lo hicimos

El «Aquí lo hicimos» daba mucho juego. Desde un apasionado encuentro sexual a un asesinato ( aún me dura lo de Stephen King) o algo tan tierno como la concepción de una nueva vida.

¿Qué hicimos aquí?, me pregunté. ¿En un sofá amarillo?

Teodora trabajaba como restauradora en el Museo de Historia de la ciudad. Se había doctorado en  la especialidad de “Objetos del Siglo XXI” y pasaba largas horas, restaurando los objetos que se encontraban en los yacimientos arqueológicos de las llamadas Urbanizaciones que poblaban ese siglo.

El último trabajo, del que estaba especialmente orgullosa, había sido la restauración completa de un primitivo teléfono llamado “iPhone” que había llamado la atención de sus superiores por su calidad y detalle.

No se sorprendió cuando la citaron en la planta de Dirección .Entró en el despacho preparada para recibir la felicitación de su jefe y salió de allí emocionada y feliz. Se habían superado sus expectativas y tras el halago y la palmadita en la espalda, había recibido el encargo más importante de su vida: restaurar el mueble más emblemático del Siglo XXI.

El sofá amarillo.

El sofá de la Revolución.

Ese sofá.

Acababa de desembalar la pieza y la estaba examinando con atención. Era un modelo Chester, diseñado a principios del Siglo XIX pero reeditado en los siglos XX y XXI.  Poseía su característico relieve en capitoné y los brazos y el respaldo a la misma altura. Estaba fabricado en piel vacuna de un suave color amarillo. El cuero estaba muy gastado y requeriría de su máxima destreza para devolverle su apariencia original.

Tomó muestras y preparó el sofá para el escáner molecular. Cuando se imprimió el informe de la composición del armazón, vio que se había detectado un trozo de celulosa, entre los muelles del respaldo en la zona central.

¿Celulosa? ¿Papel? Con mucho cuidado, procedió a extraer el trozo de papel y lo protegió en atmósfera cero para evitar que se desintegrara al contactar con el oxígeno .

Era una carta. No era una de esas memorias USB o un disco DVD…!Había descubierto una carta de papel del siglo XXI!

Emocionada, conectó el tecno-lector y procedió a su lectura .

 

 

Aquí lo hicimos.

 Aquí nació todo. Fue en este sofá. Este mismo.

 Eran malos tiempos para todos. Muy malos.La pobreza alcanzó al 80 % de la población y los recursos y el poder estaba concentrado en unos pocos. No había forma de intervenir en sus decisiones .Nos habían vetado con sistemas burocráticos que no nos permitían participar. No existía el diálogo….y la pobreza seguía creciendo.

 Empezamos a reunirnos en las calles. Centenares de personas desilusionadas , sin actividad laboral, intentando conseguir el mínimo para sobrevivir…Nos encontrábamos alrededor de los contenedores de basura o en los parques. Nos reconocíamos y hablábamos,  como en una gran terapia de grupo.

 Una mañana, en una de las calles que yo recorría buscando trabajo o alimento, apareció este sofá amarillo. De repente, me sentí muy cansado. Exhausto de la vida y…me senté. Cerré los ojos y deseé poder descansar unos minutos  pero oí una voz amable que me saludaba. Un hombre se sentó a mi lado y empezamos a charlar. Era un hombre lleno de ideas. De posibles soluciones. Su conversación me encandiló y no me di cuenta que se habían unido dos personas más. Entre todos, nos dedicamos a dar la vuelta a todos los problemas del mundo, aportando nuestros puntos de vista diferentes e ideas, muchas ideas. Al día siguiente, el mismo grupo me esperaba en el sofá amarillo. Me senté y cuando lo hice, se inició otra apasionante sesión de diálogo. Más tarde, vimos que otras personas , se situaban a nuestro lado, transportando un sofá , esta vez de estampado floreado.

 Había pasado un mes y la calle estaba ocupada por decenas de sofás que, cada mañana, recibían la visita de una multitud silenciosa que, cuando ocupaba su plaza, estallaba en una algarabía de voces, de gentes que compartían conocimiento, experiencias e ideas…Muchas ideas.

 Fue lo que llamaron la “Revolución del sofá”.

 Los sofás se propagaron por todas las calles, por todas las ciudades…Los había de rayas, de topos de flores  y de todos los colores y formas. Siempre repletos, siempre activos. Y en su epicentro, este sofá amarillo.

 Cuando la invasión de sofás, se contaba por miles, nos dimos cuenta que teníamos en nuestras manos algo importante : muchas ideas y la capacidad de dialogar así que hicimos que esos que controlaban nuestros destinos, se sentarán en ellos y escucharan todas esas ideas y que dialogaran con nosotros.

 Ese fue el inicio de una nueva era. Un tiempo en el que se escucha a la multitud silenciosa y en el que se puede debatir y dialogar, para buscar el bien común.

 Ruego al lector de estas letras, que promueva este mensaje.

 No hay que olvidar, nunca, lo que significa este sofá.

 Aquí lo hicimos.

 

Teodora se secó una lágrima que se había deslizado, silenciosamente, por su mejilla No era excesivamentee emocional pero no pudo evitar, acercarse al sofá y acariciar su respaldo de cuero agrietado.

Tenía en sus manos, el encargo de su vida: restaurar y promover.

Se puso el traje de protección y  empezó a trabajar.

Actualmente, el sofá amarillo de “La Revolución del Sofá” del siglo XXI (excelentemente restaurado por la eminente doctora Teodora Comonuevo) y la carta de papel original  del líder de la Revolución, forman parte de la exposición itinerante “No hay que olvidar” que visitará todas las ciudades del país.

 

 

El sofá amarillo nº 3 : Prohibido el fútbol.

Está a punto de empezar. Se apretujan, alrededor del que tiene la pantalla táctil. Nadie quiere perderse ni un solo detalle.

Nos hemos reunido en una nave industrial abandonada. La descubrimos hace meses, solitaria y grande, muy grande… Eso es una ventaja para el Grupo que no para de crecer.

Cada vez, somos más.

Mi condición de pionero, me da acceso a una plaza reservada. No importa que seamos cientos. Yo siempre tengo mi lugar, en el viejo sofá amarillo. Ya estaba aquí cuando llegamos. Abandonado y solo. Ahora, los sofás tienen masajeador, regulador de temperatura, auriculares ergonómicos HiFi virtual, conexión a Internet, control por voz… Los últimos modelos, captan tu estado de ánimo y te suministran antidepresivos si es necesario ¿Quién querría ese viejo sofá?

Me suelo sentar en el centro. Soy el que sostiene la pantalla. Mi dispositivo conecta con gran rapidez y tiene una gran calidad de imagen tridimensional.

Lo que vamos a hacer está prohibido. Somos infractores y si los Vigilantes Gubernamentales nos encuentran, podemos tener problemas muy serios pero… nosotros nos consideramos “guardianes de las tradiciones” y vamos a llegar hasta el final. Hace ya cuatro siglos, se prohibió el fútbol en todo el planeta. No se puede jugar. Primero, fue el fútbol profesional pero, más tarde, ante el peligro de evolución, se vetó en las calles, en las escuelas…Desaparecieron las pelotas, los torneos, las peñas…

No fueron las únicas prohibiciones: afectaron a las/los top models, a los star-system del cine, a los divos,… Fueron medidas de urgencia ante un movimiento social mundial que empezó con artículo de prensa y acabó con la revolución del planeta. De repente, el mundo fue consciente que se podían pagar miles de millones de euros a una modelo o a un futbolista de élite, por un concepto tan banal como “un cuerpo perfecto” o “un cuerpo potente” pero que, esto no ocurría con las mentes “perfectas” o “potentes” de los investigadores que investigaban la cura del cáncer.

Era una sociedad desequilibrada que premiaba la superficialidad mientras el mundo se desmoronaba. Nadie, en estos tiempos, discute esta circunstancia pero esto ocurrió en un momento histórico, en el remoto Siglo XXI, y este es otro. Nuestro sistema de valores, ha priorizado el valor de los que hacen un bien común a la humanidad y eso, lo tenemos claro. Insertado en nuestro código genético. Ya hemos superado ese oscuro período patológico y lo único que queremos es recuperar el espíritu de la competición.

Es difícil evitar que un niño, fabrique una pelota con papel. Y que la haga rodar con los pies…

Es difícil, también, evitar que algo que está prohibido no nos atraiga irremediablemente. La rebeldía es lo único que no han sabido eliminar de nuestro complejo genoma humano.

Y nos atrae el fútbol prohibido. Irresistiblemente.

Somos infractores, igual que los dos Grupos de Resistencia que compiten entre ellos. Los Topos y Los Estrellados. Unos llevan topos en sus camisetas y los otros, estrellas. Hoy, van a jugar en un campo camuflado, retransmitiendo en directo con señal tridimensional pirata.

Espero que esta vez, no se tenga que interrumpir el partido por una redada de los Vigilantes Gubernamentales. La última vez, los topos nos quedamos sin nuestro mejor delantero. Aún está retenido…

Me siento en el viejo sofá amarillo y sintonizo la señal. Saco mi bufanda de topos de colores y me la coloco en el cuello. Mi osadía provoca muestras de respeto entre los que me rodean. Si vienen los Vigilantes, no habrá tiempo de esconder esa prueba pero debo arriesgarme. Por la Resistencia.

El partido está a punto de empezar.

¡Venga, Topos!

Oé, oé, oé, oéééé …

NB : Este «sofá amarillo», está inspirado en el excelente artículo de Angeles Caso en el dominical de La Vanguardia. El Cuerpo, Por Angeles Caso. No dejéis de leerlo.

Fuera de Contexto : Asesinato y Sexo

Fuera de contexto : Asesinato

Las manos teñidas de rojo…Abro el grifo y las paso por agua fría. Me da asco sentirlas tan pringadas y sé que, debo continuar con mi tarea y que se volverán a llenar de rastros del color de la sangre…El cuchillo que creía afilado, empieza a fallar y, ahora, me cuesta más asestar esos tajos certeros. Debo trocear la carne que siento suave y blanda bajo mis manos. El cuchillo se me traba. ¿Será un tendón? ¿O habré llegado ya al hueso?… Hundo la hoja un poco más…Oigo un ruido. La puerta. No. Es la de la casa de al lado. Eso me saca de mi obcecación. Debo darme prisa y dejar el escenario del crimen, limpio como una patena. Cuando él llegue, me debe encontrar con mi look de estar- por- casa-divina, mi delantal y sin este aspecto de desquiciada que ahora mismo, veo reflejado en la ventana de la cocina. La única razón por la que he hecho esta atrocidad , es porque lo quiero. Definitivamente, el amor me ha vuelto loca.

En contexto : Un Estofado de Ternera

Cuando él llega a casa y abre la puerta, le llega un suave aroma a estofado . ¿Estofado? Imposible. Es vegetariana ( perdón , vegetariana ovoláctea) y odia cocinar cualquier alimento de lo que ella llama “cadáver de animal”. Desde que viven juntos, hoy hace ya dos años, nunca la ha visto ni tan siquiera tocar el filetito que se compra para , de vez en cuando, darse una alegría carnívora. Ya se ha acostumbrado a comer verduras, arroces y tofús en casa y carne roja, sangrante, cuando está fuera de ella.

Cuando la oye decir: ¡Feliz Aniversario!, entiende el sacrificio que ella ha hecho por él …Esta noche, cenará un buen estofado de ternera…

Fuera de contexto : Sexo Voyeur

La estaba examinando atentamente. Los signos delataban que era un buen momento para intentarlo. Su sexo estaba hinchado y brillante y se abría , sin recelos. Sí, definitivamente parecía el mejor momento para tener descendencia. Dejó que el macho la cortejara. No podía permitir que fuera una acción violenta, nunca funcionaba…Debía dejar que él la mimara un poco y que le mostrara su miembro dispuesto, aunque se acabaran de conocer.

Aquel macho era bueno. Había conseguido éxitos muy importantes con sus clientas y había muchas de sus versiones , en diminuto, correteando por aquellos prados.

Se sentía un poco voyeur pero… ese era su trabajo. La hembra se preparó para ser cubierta y el semental, inició el movimiento y la monta. Era brioso como sólo pueden ser los jóvenes y estaba nervioso…

En contexto : Monta de caballos pura raza

No le gustaba nada aquella parte y había confiado en que supiera guiar su pene en el camino correcto pero, los movimientos de la yegua, le indicaban que el pura sangre se había desviado. Necesitaba ayuda. Se puso los guantes y con paso cauteloso , se acercó a los caballos.

Era el veterinario responsable del programa “Cubriciones a terceros: monta natural”. El negocio iba muy bien. La empresa se había especializado en Yeguada de la Cartuja…

Precio por yegua cubierta :  650,00 euros. (IVA no incluido) En general, el número mínimo de yeguas por semental será entre DOCE y QUINCE. No obstante, el número total se determinará en función de la duración de la parada, y de los propios sementales.

Info : www.yeguadecartuja.com

N.B  ( Making Of): Este experimento fuera de contexto ( o no) se ha inspirado en una experiencia personal ; – ). Tengo una amiga , enamorada de los caballos, que tiene una yegua de competición y está buscando que «la cubran» para criar ejemplares de raza . Me quedé impactada con la forma en la que se realiza la operación «burocrática» y la «mecánica» (debe ser por mi condición de urbanita y torpe). Como se habla de las cubriciones, del número de montas por semental , de como se aseguran que el caballo eyacula y el cubrimiento prospera….Impresionante ( y más si lo descontextualizas).De ahí, surge el «Fuera de Contexto» que he aliñado con un estofadito de ternera….

 

Devolución.

-Hola, muy buenos días señorita. Vengo a hacer una devolución.

-Buenos días.Efectivamente, se encuentra en el Departamento de Devoluciones. Antes de empezar el procedimiento, permítame una pregunta: ¿Dónde nos ha conocido?.

-He visto su anuncio en la prensa…y en la televisión.

-De acuerdo. Dígame, ¿De cuantos años es la devolución?

-Lo he pensado muy bien…Devuelvo 20 años aproximadamente.

-20 años. Bien. Déjeme que le haga unas preguntas. Son obligatorias para hacer efectiva la devolución. Supongo que comprenderá que es una decisión muy trascendental cómo para dejarla en manos de un impulso. Nuestro test, tiene como objetivo determinar el grado de conciencia que tiene Ud. sobre las consecuencias de la devolución.

– ¿Consecuencias? Yo lo que quiero es volver a veinte años atrás. Nada más. Es muy simple.

– Como ya sabrá, nuestro sistema vital sólo permite una devolución por ser humano. Es una decisión irrevocable e irrepetible.

-Eso ya lo sé. Por eso vengo ahora. Ya he esperado mucho tiempo ¿no le parece?

-Eso depende de cada uno. Veo muchos casos diariamente y no hay un patrón común que defina cuando uno quiere devolver años de vida. Solemos tener sobredemanda de peticiones en los cumpleaños de “ceros” : Los 30, los 40, los 50 , los 60 … Algunos en los “cincos” , pero son menos. Son momentos en los que nos paramos a mirar nuestra vida y en, algunos casos, lo que vemos no satisface nuestras expectativas…pero eso suele ser una percepción pasajera. Cuando acabamos con el test y pasamos a la firma de condiciones (lo que ustedes llaman la letra pequeña del contrato), esta sensación se desvanece lo suficiente como para no seguir adelante con la devolución.

-Entiendo. Pero en mi caso, sé que quiero devolver 20 años. Hágame el test y veamos el resultado.

Unas horas después….

-Bien, los resultados de la prueba nos indican que Ud. quiere devolver veinte años de vida. Exactamente- corríjame si me equivoco- desearía volver a tener 25 años.

-Sí. Así es.

-Los datos cognitivos confirman que está plenamente seguro de su decisión. Sabiendo todo esto y tras asegurarnos que está en plena posesión de sus facultades mentales,  debo informarle de los siguientes aspectos que afectan al proceso de devolución. Son absolutamente confidenciales. Al entrar aquí, ha firmado un contrato de confidencialidad por lo que no podrá repetir estas palabras fuera de este recinto. ¿Lo entiende?

-Lo entiendo.

-Bien. Vamos allá:

1) La devolución es única. Sólo se puede realizar una vez en la vida.
2) Su traslación a veinte años en el pasado, no alterará esta dimensión pero,  una vez trasladado, no tendrá conciencia de esta vida.
3) No recordará nada de lo que ha vivido anteriormente. No acumulará conocimientos ni experiencias.
4) No podemos asegurar que su vida vaya a evolucionar de la misma forma. No sabemos si se encontrará en las mismas situaciones que le han llevado hasta su vida actual.
5) Los veinte años a los que renuncia, quedarán completamente borrados del disco duro del cosmos.

– Espere un momento… Eso significa ¿Qué no voy a coincidir con mis seres queridos? ¿Mi familia?

-Podría ser que sí, pero no se lo podemos asegurar. En su nueva etapa vital, puede tomar decisiones diferentes que afecten a la evolución de su vida, tal y como hoy la conoce.

-Eso no lo sabía…No podría vivir sin … No sé…Aun así, tengo una sensación de tristeza y de insatisfacción que me obliga a plantearme si vale la pena seguir así, con esta vida triste …. Y teniendo esta oportunidad…No sé. Ahora me ha hecho dudar.

-No se preocupe. Esto suele ocurrir frecuentemente .Cuando nuestros clientes conocen las características de la devolución, dudan  llevar hasta el final el proceso. Para estas ocasiones, en las que ha pasado el test pero no ha respondido positivamente a la “letra pequeña”, les ofrecemos la posibilidad de una conexión “revival” para que puedan decidir con seguridad.

-¿Está incluida en el precio?

-Por supuesto. Por favor, sígame a la sala de proyecciones.

Unas horas después…

-He visto mi vida pasar por delante de mis ojos. Les felicito, el sistema es impresionante.

-Y ¿Cómo se siente ahora?

-Ya no dudo. He visto todos los momentos. Los malos y los buenos. Y, le parecerá mentira, pero los malos han pasado por mi retina y me han emocionado pero… los buenos…Los buenos los he vuelto a sentir en mi piel. Las risas, los abrazos, las sonrisas, las reuniones, la familia, los amigos, el amor,…Tantas cosas buenas que no recordaba. No puedo deshacerme de ellas.

-Me alegra oír estas palabras. Justamente tengo lo que necesita. Una oferta irresistible, perfecta…No podrá decirme que no.

-¿Y entra en el precio?

-Pues, mire, no. El programa que yo le ofrezco es mucho más importante que la simple devolución. Es un coaching personalizado que le permitirá volver a sentir esas cosas maravillosas de la vida que ha olvidado. Todo sigue ahí, a su disposición pero está Ud. afectado de una ceguera hacia la positividad que le ha traído hasta aquí. Para devolver veinte años de su vida actual.

-¿Coaching? ¿Qué es coaching?

-Es una especie de “entrenador personal”. Le ayudará a recuperarse de esta crisis y, lo más importante, le enseñará a disfrutar de esta vida.

-¿Y funciona?

-Créame. Es lo único que funciona.

-De acuerdo. Me interesa. ¿Qué tengo que hacer?

-Tome este volante y diríjase al Departamento de Coaching. Está en la última planta del edificio. Le estarán esperando.

-Muchas gracias, señorita. Ha sido de gran ayuda.

-Gracias a Ud por contratar nuestros servicios.

Esperó a que el cliente cerrara la puerta para sacar un largo calzador del cajón. Era lo único que llegaba bien a su omoplato y le permitía rascarse a diestro y siniestro, hasta casi sentir dolor…No sabía quien había sido el iluminado que había decidido que el uniforme debía ocultar las alas…Todos los ángeles del departamento habían expresado sus quejas y no le extrañaría que cualquier día hubiera una rebelión y acudieran, todos, con las alas descubiertas. Había rumores y si se lo proponían, no diría que no… El picor era irresistible.
Recordó al hombre que acababa de salir. Matrimonio fallido, dos hijos a los que casi no veía, el paro y la enfermedad de los padres… Eran suficientes factores para que aquel pobre mortal no tuviera ilusión…Ilusión, ¡Tenía que llamarla! Descolgó el auricular y marcó la extensión del departamento de coaching :

-¡Ilu! Hola, querida, ¿Cómo estás?

– Muy bien. Todo sería perfecto si no fuera por este escozor que tengo en la espalda. Mis bellas alas están sufriendo mucho. Me está costando mantenerlas ocultas, la verdad.

-Creo que pronto habrá acciones al respecto. El Comité está hablando de iniciar alguna protesta visible para solucionar la situación.

-Fantástico. Me apunto a lo que sea. ¿Qué tal en Devoluciones?

-Una mañana tranquila, la verdad. Sólo hemos aceptado una devolución de cinco años.  Te llamo para decirte que te envío un cliente a recuperar la ilusión. Con la oferta de la devolución, ha picado el cebo y ha comprado el coaching. !Ya tenemos a otro para recuperar!

– No bato las alas, porque no puedo…Te dejo, ya ha llegado. Lo veo en el monitor…

Diabólico.

Este es el texto que he presentado en el Taller de Escritura Colaborativa de Ciberlalia. El tema para esta semana ha sido «La palabra o la cosa » y a mí, me ha salido un texto retorcido y diabólico…

Es lo que tienen estas cosas…

Diabólico

La cosa está clara. Cuando aceptaste mi ayuda, y no digo una cosa por otra, lo que hiciste fue aceptar un contrato. Ahora, justo cuando vengo a reclamar, me dices que es injusto. Que deje correr las cosas… Lo siento. Ya no hay marcha atrás.

No puedo hacer otra cosa. Si aceptara tus ruegos y te liberara de tu compromiso ya no tendría credibilidad. Como quien no quiere la cosa, perdería infinidad de cosas y eso, créeme, no es cosa de risa. No olvides que soy un demonio.

No me obligues a decirte cuatro cosas. De verdad, no quiero que esto sea violento. Hagamos las cosas fáciles. Tú dame lo que me debes y, a otra cosa, mariposa. No me volverás a ver. Desapareceré con mis cuernos y mi tridente.

No lloriquees… No soporto que las cosas lleguen a estos extremos aunque, en el fondo, te entiendo. No es la cosa para menos… Lo que vengo a buscar, es una de las cosas más valiosas que posees. Comprendo que te resulte doloroso. Sería una cosa rara que lo aceptaras sin oponer una mínima resistencia.

Es lo que tiene la cosa. Es muy duro al final. Casi te habías olvidado de mí, y de repente, aparezco aquí. Con mi capa negra y todo ese azufre a mi alrededor. Debes disculparme. Ya sabes, las cosas de palacio van despacio pero… ya estoy aquí.

Ahora, debes cumplir.

Querías éxito. Querías dinero. Querías coches. Querías casas. Querías joyas… Querías…Querías cosas. A cambio de todas esas cosas, tú debías entregarme una cosa.

Una sola cosa.

Nadie dijo nunca que negociar con el diablo, fuera cosa fácil. Así están las cosas, hombre mortal.

En este mismo instante, hago efectivo nuestro contrato.

Tu palabra me pertenece.

 

Se va a montar el belén.

Mi relación con los huevos es extraña.

Desde aquel día que me asaltaron en la cocina de casa, estoy muy pendientede todo lo que sucede en mi nevera…

Ya no les tengo miedo. Si se ponen pesados ( los huevos), echo aceite de oliva en la sartén y cuando está bien, bien calentito pues… O lleno una olla de agua y los sumerjo hasta que llegan al punto de ebullición. O los bato, para la tortillita…Y si no hago nada de todo eso (hay que vigilar el colesterol y a los huevos) y están en plan rebelde,  simplemente los casco.

Llámame torturadora de huevos pero, si no hago algo al respecto, mi cocina dejará de pertenecer a la República Independiente de mi Casa y se declarará Monarquía Absoluta de Los Huevos.

Así que hoy me han dejado sin palabras. me he quedado muda de asombro y, lo confieso, hasta un poco enternecida… Pero poco…

He llegado cargada con la compra y he ido directa a la cocina. Entonces, los he oído : «Noche de paz, noche de Amor».La, la, la…Alguien estaba cantando un villancico dentro de mi nevera… Encima, desafinando… Así que preparada para lo peor, he cogido una lechuga (que me he puesto a modo de escudo) y he abierto la puerta del frigorífico.

Vale. ha sido un gesto simpático pero…Este año , ya sé como voy a montar mi Belén y no va a ser con huevos…Voy a utilizar, macetas, bolas de madera, saco , un rotulador , papel y pegamento.

Me quedaría monísimo pero…me lo estoy pensando. Los huevos se están rearmando y parece que , tras mi reacción poco entusiasta a que me montaran el Belén, están preparando un plan estratégico de ataque.

Este año, va a ser Belén de huevos en el frigorífico….

Investigación Privada.

No supe cuando la perdí. Dicen que ya hace un tiempo, pero a mí me parece que fue ayer. Sí, tengo la extraña sensación de que no han pasado más de veinticuatro horas desde que la tenía y , después… Después, desapareció.

Para mí es un misterio y algo inesperado . Me he encontrado sin ella de una forma repentina. Sin previo aviso aunque los que me rodean insisten en que ha sido una pérdida anunciada, que se veía venir, vamos…

Por mucho que argumenten y me demuestren con hechos objetivos que la he perdido, que ya no la tengo, creo que debo invertir mis recursos económicos y mi esfuerzo intelectual en recuperarla. Dinero, tengo pero lo que no poseo son dotes detectivescas ni capacidad para seguir pistas… Algún rastro habrá dejado. Nada ni nadie se evapora de este mundo sin dejar la más mínima huella. Por mucho que insisto en la necesidad de buscarla y recuperarla, no hay ningún miembro de mi familia que me preste atención. Ya la dan absolutamente por perdida.

Sólo yo, conservo la esperanza…pero soy el único. Tras varios días de intentos infructuosos, creo que voy a recurrir a la ayuda “profesional”.

Me han bloqueado las cuentas en el banco para que no pueda acceder a mi dinero para contratar a “Investigaciones Privadas Cuerdo” pero lo que no saben es que, en un calcetín ( es una blanco de tenis, con unas franjas azules y rojas en la zona tobillera), envuelto en una bolsa de plástico y bajo una losa suelta del garaje, guardo más de lo que ellos puedan imaginar nunca. De vez en cuando, me preguntan si tengo de esos billetes de colores en algún lugar de la casa, pero yo me hago el tonto…

He hablado con el Sr. Cuerdo, investigador privado, por teléfono. Hemos acordado que vendría hoy a visitarme y a recabar datos para poder iniciar la búsqueda. Es experto en recuperar objetos y personas desaparecidas y me ha parecido muy agradable. No ha querido que le diera la información de “mi caso” hasta que no nos viéramos personalmente.

Ya casi es la hora de nuestra cita. Estoy nervioso .Creo que, si el Sr. Cuerdo es lo que parece, puede encontrarla.

Alberto Cuerdo nunca olvidaría aquella extraña visita. No sabía que es lo que sentía con más intensidad : si la decepción por haber perdido un posible cliente en estos tiempos de dura crisis o la compasión y pena por el hombre que le había requerido. Le abrió la puerta , vestido con un taparrabos y unos zuecos rojos, de madera. Cubría su cabeza con un viejo gorro de Papa Noel …Lo llevó a una sala en la que había una mesa en el centro,  con montones de billetes apilados .Lo hizo sentar, cosa que hizo impactado y sin palabras, incapaz de reaccionar. Llamó a una inexistente criada para que preparara un café y tras un diálogo con el aire, le sonrió y le dijo :

-Sr. Cuerdo, estoy encantado de conocerle por fin. Creo que Ud. Es la persona indicada para encontrar lo que busco. Es algo que he perdido y necesito recuperar.

-¿Qué es lo que ha perdido?- le preguntó Alberto, intrigado.

-. Sr. Cuerdo, he perdido la razón. ¿Me ayudará a encontrarla?.

N.B : Este es el texto con el que he participado en el Taller de Escritura Colaborativa de Ciberlalia. Ciberlalia es un nuevo portal para los amantes de las letras que nos propone un intercambio cultural y creativo . Es muy interesante y está empezando a rodar…

Carta de amor…

… de un teléfono amarillo.

Me he enamorado.

De aquella manera tonta y suave. Sin darme cuenta… No sabía que esto podía pasar así : primero, un amigo. El hablar por hablar, el hablar por conocerse, el hablar por saber del otro, el hablar porque sí… para llegar, después de tanta charla, a la necesidad imperiosa de tocar, de tener, de marcar…¿ Cómo me he metido en este lío? ¿Cómo he podido pasar a este estado de enamoramiento intenso?…

No me importa su color. No me importa que su tono , cuando me llama, sea más estridente de lo que es habitual. Ni que ya esté un tanto viejo de tantos amores que lo han toqueteado y lo han dejado roto y gastado… Nada de eso me importa. Sólo sé que me enamorado hasta el dial.

Cuando sé que vamos a contactar, algo se acelera en mí. Siento que algo late desenfrenadamente y me marea, me ilusiona, me …pone comunicando.

Su cordón rizado se entrelaza con el mío y nos acariciamos los auriculares con sensualidad…  Siento el dial que da vueltas y pasa del 1 al 9, girando, y me pongo tan loco que el tono de llamada adquiere una velocidad de vértigo hasta que se convierte en un sonido continuo, expresión de mis gloriosos momentos de éxtasis con mi amor.

Cada día, nos amamos locamente. Nos hemos regalado un reloj de compromiso que luce, hermoso, en nuestro dial. A las doce de la noche, siempre a las doce, enroscamos nuestros cordones, friccionamos auricular contra auricular y le damos vueltas al dial, marcando los números de nuestro amor interracial ( o es interdial?).

Me he enamorado… Podía haber sido un teléfono rosa, blanco, color crema… Incluso uno de esos teléfonos inalámbricos que ya no tienen dial pero, no…

Me he perdido en los tonos del comunicar de este viejo teléfono negro.

 

 

 

El Thriller de los huevos (II)

Mis problemas en la cocina vienen de lejos. Ya hace un tiempo, unos huevos se proclamaron en guerra contra mi persona , recibieron refuerzos de un pan de kilo y me acorralaron en una habitación… Tras esta experiencia traumática y sin más incidentes , supuse (erróneamente) que ya había puesto fin a mi problema pero…no ha sido así.

Debía haberme extrañado por la ausencia de sonidos. Los ruiditos… Esa vibración tenue de la nevera, el termostato de la cafetera cuando regula la temperatura, …Nada. Y me pareció escuchar esa sinfonía de rutinas cuando fui a abrir la puerta de la cocina pero, al entrar… Stop. Aquel profundo silencio… Tuve la misma sensación que en esa circunstancia en la que cuando tu entras en un lugar, la gente se calla…pero necesitaba mi café con leche de la mañana. El que me despierta del todo…

Abrí la nevera para coger la leche y me pareció ver algo extraño en el tetrabrik.  Los huevos enamorados que se habían instalado en la nevera , tras la rebelión, seguían coqueteando. No había tenido fuerzas para tirarlos a la basura , junto con el resto de huevos y pensé que podían tener algo que ver pero seguían a lo suyo. Sin hacerme caso.

Una sombra redonda y oscura se movió por mi retaguardia y percibí por el rabillo del ojo que era una galleta que se estaba precipitando al vacío desde la nevera al suelo. Se hizo migas, con mi consiguiente disgusto ( no hay nada peor que tener que realizar actividades antes de mi café!). Recogí las miguitas, mientras oía unos débiles gemidos de dolor…

La etiqueta de la leche era extraña. ¿Estaría caducada? No quise tener problemas y abrí un nuevo tetrabrik, casi sin mirar.

Me preparé mi café con leche y me lo tomé con un suspiro de alivio. La cafeína se iba integrando en mis fluidos corporales, camino hacia el cerebro con el fin de despertarme del todo. Ese día, además, me estaba poniendo de buen humor. Muy buen humor…

Mientras sorbía y paladeaba, leía la prensa del día y en eso estaba cuando oí una voz profunda : Oye, guapa, ¿Te apetece ver algo increíble?. Del susto, solté el vaso y me levanté como impulsada por un resorte, buscando por la cocina al propietario de la voz varonil. Canela fina, chata. Venga, atrévete. Busqué y busqué, pero no había nadie en mi cocina. Ni en mi casa.

Te lo voy a enseñar…todo. Y después de esa frase, una carcajada… Ya con la espumadera en la mano y preparada para lo que fuera, abrí la nevera y le pregunté a los huevos enamorados ¿Sabéis de qué va esto? Y el huevo, apiadándose de mí , me dijo: Es tu vaso . Es un exhibicionista. Ayer, ya se lo hizo a mi huevo y, la verdad, fue muy desagradable. Yo de ti, lo tiraría a la basura.

Supe que era un nuevo episodio de mis Thrillers de Cocina.

Miré hacia la mesa y lo vi.

Un escalofrío me recorrió la columna vertebral : se había puesto un tanga de lunares…

Sigo encadenada…

En un post de hace unos días, os hablaba del Concurso de Microrrelatos  ( Relatos En cadena) que promueve la Cadena Ser y la Escuela de Escritores.

100 palabras y una frase de salida ( la última del microrrelato ganador)… Estamos en la Semana 3. Cada domingo, a las 12 a:m, se acaba el plazo semanal y llevo tres semanas en las que a las 11:30 aprox, yo envío mi microrrelato. La primera semana, lo publiqué en este blog ( y no pueden estar publicados digitalmente con anterioridad!) , el de la segunda, es el que os presento ahora y el tercero, es el que he enviado esta mañana, que voy a dejar libre de pecado , según las bases del Concurso . Os lo presentaré la próxima semana… ; – )

La cosa ha ido así :

Semana 1 . Frase de partida: “La noche es una estrella en tu cucharilla”.

Mi microrrelato fue LA BRUJA.

“La noche es una estrella en tu cucharilla” me dijo .

Dos meses de romance apasionado y ella, desde el principio, diciéndome que era una bruja… Mi diminuto cuerpo está agotado. Cada brazada es un esfuerzo colosal. De vez en cuando, me atraganto con ese líquido oscuro y dulce .

Me tiendo , con los brazos en cruz y floto , mirando al cielo. Y entonces veo los granos de azúcar, adheridos a la cucharilla, brillando con intensidad.

Oigo a la bruja : “A mí nadie me abandona. Serás un ser insignificante y te ahogarás en una taza de café.”

El ganador fue :

Autor:Sara Barbera Sánchez

Reflejo

La noche es una estrella en tu cucharilla, la que atrapas cada noche en su reflejo metálico. La observas titilar hasta que el sueño te vence y caes sobre la almohada, agotada. Yo, alertado por el sonido de la cuchara al caer al suelo, me acerco sigiloso para arroparte. Te beso en la frente, aflojo la cadena de tu tobillo y te susurro al oído que, cuando aprendas a quererme, tú y yo podremos pasear juntos bajo ese cielo estrellado.

Semana 2 .Frase de partida :  Tú y yo podremos pasear juntos bajo ese cielo estrellado.

Mi microrrelato fue : ROMEO Y JULIETA

Tú y yo podremos pasear juntos bajo ese cielo estrellado.

Me lo susurrabas , abrazándome , mientras el azúcar se desmoronaba en mi sangre y la somnolencia daba paso a la inconsciencia y, de allí, a la muerte.

Entonces, te vi, abrazándome. Comprendí que ya estaba en ese lugar , exiliado de un cuerpo y convertido en un alma y que debía esperarte… para pasear bajo las estrellas que ya nos pertenecían.

Elegiste la combinación química más rápida. Un vaso de agua.

Te tendiste a mi lado, abrazándome . Te esperé, con mis brazos abiertos, para abrazarte al llegar …

Aquí estás y te abrazo.

Y el ganador fue :

Autor:Alberto Corujo Corteguera

Principio de incertidumbre

—Tú y yo podremos pasear juntos bajo ese cielo estrellado.
Todos los días, a la misma hora, Carlos hace su llamada, pronuncia una frase romántica y recibe una réplica exacta:
—Son las doce horas, un minuto y quince segundos.
Todos los días menos hoy. Hoy, por primera vez, le ha respondido el silencio. Carlos se pregunta si no habrá marcado un número equivocado.
—Podríamos ir mañana —escucha decir al fin. Es ella, la misma voz sensual de siempre.
Carlos siente que el tiempo se detiene, y cuenta hasta diez antes de contestar:
—Son las doce horas, un minuto y quince segundos.

La frase de partida de la Semana 3 ha sido : Son las doce horas , un minuto y quince segundos.
El título del microrrelato que he enviado, hoy , a las 11:51 ha sido : FELIZ AÑO NUEVO, QUERIDA. ; – )
Encadenada, sigo.