#Encasa ( lo del aplauso final)

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Llevamos dos meses , conectándonos a las ocho de la tarde para rendir el homenaje al personal sanitario. En mi zona, como ya os he comentado en otros post, con unos vecinos con altavoz en el balcón y el  “Resistiré”.

Ya hace un par de semanas que se oyen menos. Ya no son tan intensos. Hay gente que se ha incorporado a su vida laboral, otros a los que pilla en el paseo, saliendo o entrando. El desconfinamiento hace que sea más probable que no estemos a las ocho en casa. Supongo que también hay cansancio emocional .

La cosa es que ayer, a las ocho en punto, casi no oímos aplausos. El vecino del radiocasete nos informó, desde su terraza,  que ya había acabado la fase de música en el barrio.

¿? Me produjo una sensación de desconcierto. El personal sanitario sigue sufriendo los déficits de un sistema mal estructurado y sin recursos. Ya sé que, solo aplaudiendo, no se conseguía más que un vínculo de apoyo y reconocimiento, pero servía para recordar, diariamente, un mensaje potente.

No sé si algún día dejaremos de aplaudir. Puede ser que no dejemos de aplaudir nunca, aunque sea en la intimidad pero confío que intentaremos hacer todo lo que podamos para contribuir a su causa.

Algo bueno tiene que salir de todo esto y si es una sanidad reforzada y valorada, tendremos , todos, un futuro mejor.

Eso sí, confieso que lo del “Resistiré” ha sido un alivio…

#Encasa ( lo del pesimismo.)

Esta semana, por primera vez, he tenido sensaciones negativas. Es curioso que, tras ocho semanas de confinamiento,  estables emocionalmente y ante los buenos datos sanitarios que estamos teniendo en los últimos días , en vez de estar pensando que esto de la desescalada va en serio y vamos bien, me rodea una atmósfera extraña.

No es una cuestión de pánico. Mis miedos son moderados y no me han desestabilizado . Creo que , como todos, me estoy acostumbrando a salir a la calle con la mascarilla, a las medidas de seguridad y a todo ese nuevo estilo de vida que tenemos que adoptar obligatoriamente.

Lo de la “irrealidad” fue al principio. Y lo de la hiperactividad . Ya me he aposentado en esta realidad de ahora, pero con un cierto desasosiego. Y es que , para afrontar esto , necesito respuestas que , de momento, no existen.

No me quiero ni imaginar como se sentirán los que las están buscando, aunque con la presión por la magnitud de las preguntas y el tic tac del reloj, supongo que no tienen ni tiempo para dejar que les aceche un sentimiento frustrante.

Yo tampoco voy a dejar que me ronde. Por eso escribo este post: para que mi pesimismo extraño, se entere que ya lo he detectado .

Debe abandonar , de inmediato,  esta fase de acercamiento.

No lo quiero.

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#En casa ( lo de mirar al suelo.)

Hay muchas cosas ahí abajo.

No penséis que es aburrido. Para nada.

Yo he descubierto :

universos

 

rupturas

 

fronteras

 

marcas

Y , lo más importante :

#Quedateencasa y mira el suelo.

Es una opción…

 

#Encasa ( lo del aplauso 2.)

En el momento del aplauso, contacto con los vecinos del edificio de delante. Sobre todo, con los habitantes del primer piso. Son un matrimonio, de edad avanzada. Los conozco de vista, pero nunca había interaccionado con ellos.

Las persianas del piso están cerradas durante todo el día, hasta las ocho menos cinco, hora en la que empieza el movimiento.  Suelen ir un poco descompasados : primero sale ella y empieza a aplaudir y al cabo de unos segundos, aparece él, con un radio casette de los antiguos, que coloca encima de la barandilla. Le da al play ( a veces le cuesta varias veces que aquella reliquia funcione correctamente) pero, cada tarde consigue que suene el “Resistiré” en la calle.

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Cuando ya están los dos, les saludamos en la distancia y ellos nos devuelven el saludo. Los acompañamos , aplaudiendo, durante toda la canción y, me hace mucha gracia porque cuando ya acaba, el hombre tarda un poco en darle al stop y se oye la voz de un locutor de radio. Me lo imagino grabando en una cinta, la canción que estaban poniendo en la radio, como en los viejos tiempos, pendiente del final para que no se colara la pista de voz…

Uno de los días, cambió la rutina : se abrieron las persianas y salió él con su radio, pero a ella, no la veíamos. Nos dio un vuelco el corazón , pensamos que le había pasado algo. Hubo un suspiro colectivo cuando la vimos salir, más tarde, pero en perfecto estado.

No sé sus nombres, no sé quién son, pero ya forman parte de mi confinamiento con el tamiz emocional.

Los conoceré.

Queda un día menos.

#Encasa ( lo de la lejía.)

Siempre hemos utilizado lejía para limpiar, pero , ahora, este producto desinfectante está más presente que nunca en nuestros hogares. Lejía concentrada, con detergente , en spray, etc.

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Yo también he aumentado exponencialmente la frecuencia de uso y esto, ha tenido consecuencias. De las prendas que habitualmente llevo para “estar por casa” ( el concepto homewear), un 90% se han visto perjudicadas por la lejía. Salpicaduras y roces que han dejado mi ropa , estampada al estilo caótico…

Total, que he creado un apartado en el armario -ahora que lo tengo todo tan ordenado y todo tiene su clasificación- de “Ropa manchada de Lejía” .

Nunca se sabe. Puede llegar a ser tendencia…

NB : En esta webs ( trucosdulces, y theworldkats )explican cómo decorar las camisetas con lejía de forma consciente y voluntaria ; – )

 

 

 

 

 

#Encasa ( lo de las mascarillas 2.)

Ya se intuye que no debe ser “recomendada” . La palabra para las mascarilla es “obligatoria” pero…como no hay bastantes mejor no crear la histeria de la mascarilla.

Hay una actitud de condescendencia hacia la ciudadanía. Los argumentos y discursos parecen estar pensados para una población infravalorada en cuanto a su capacidad de comprensión y resistencia : si nos dicen que aún no hay para todos (como los test),  nos pondremos nerviosos. Creen que nos dará un ataque de pánico colectivo pero, no, somos resilientes y resistentes. A la vista está. Esperaremos las mascarillas…

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Mientras llegan esas importaciones de material para toda la población, hazte una mascarilla casera , tápate la boca y la nariz con un pañuelo, una bufanda, un cuello térmico o con lo que sea . Protege y protégete cuando salgas a la calle. No es perfecto, pero es mejor que no llevar nada.

Y siempre, siguiendo las indicaciones de correcto uso y lavado, en caso de que sean piezas reutilizables.

Una idea :  yo me he puesto  el antifaz de dormir que dan en los aviones como mascarilla…

#Encasa (lo del tinte.)

Tinte para el pelo. Tinte para tapar las canas. Ese tinte.

En un post anterior, os comenté como mi madre se ha iniciado en el arte de la videollamada, pero…no estaba preparada para verse en un primer plano, sin maquillar y con las canas cubriendo el tono de color que cuidaba, yendo una vez al mes a la peluquería en tiempos pre-pandemia.

Por mi parte, he decido dejar mi pelo con libertad de expresión durante el confinamiento.

Esta semana, ya tocaba visita a la Farmacia y mi madre, me pidió un tinte bueno…Para ella, significa que el color tenga los tonos castaños con matices dorados que le pone su peluquera…

En la Farmacia : no hay nadie y puedo mirar la carta de colores con tranquilidad . La farmacéutica, que también es amiga, me recomienda el 6,0.  Yo le digo que es para mi madre y hasta a mí me parece la típica excusa de “Tengo una amiga/o que necesita” . Finalmente, me decido por el 7,7. “Tienes suerte, no sé qué ha pasado esta semana que han volado todos los tintes. Agotados. Es como el nuevo papel higiénico. ”

Y dicho esto, me he dado vuelta y también he cogido la última caja del 6,0.

Mi madre, ya luce un color de pelo bastante acertado , el 7,7 parece gustarle.

Mis canas son libres y están creciendo a un ritmo exponencial que me tiene sorprendida. Y, según como, hasta me gustan. Iré viendo la evolución.

Pero…ahí está guardada mi caja del 6.0…

#Encasa ( lo de pintar 3. )

Este cuadro se titula : Sin Corona y forma parte de la serie de #ArteConfinado.

Igual ha sido algo subliminal, porque soy de ese tanto por ciento de la población que votaría a favor de eliminar la Monarquía, por su papel simbólico (que creo perfectamente prescindible) y por ser totalmente anacrónica, pero… esta corona se refiere a la del virus.

NB : Y es que tenía esta pieza circular de nácar tan bonita …

#Encasa (lo de los marcadores temporales.)

Tengo varios marcadores temporales de esta realidad irreal que dura ya cinco semanas. Mientras estoy trabajando, escribiendo, ordenando, pintando, cocinando, mi mente se centra y es fluida en esto de evadirse. Eso sí, siempre que no esté oyendo los programas informativos con las cifras mareantes , el lío de las mascarillas , los opinólogos no epidemiólogos y a los políticos ineficaces, irrelevantes y marrulleros . Para todo ello, el mejor antídoto es la música, gran aliado de nuestra paz espiritual estos días…

Pero hay dos momentos que marcan mi tiempo: 1) las llamadas a los mayores de la familia que están solos y 2) el aplauso de las ocho de la tarde.

Cuando cuelgo el teléfono se inician las tareas del día.Cuando salgo a aplaudir ya lo estoy casi acabando…

Photo by Adam Nieścioruk on Unsplash

NB : Y me olvido de mi «pastillero»para mi medicación crónica. Último modelo con funda y los días de la semana primorosamente serigrafiados. Ahora es mi brújula…

#Encasa (lo de pintar.)

Como muchísimos de vosotros, en estos tiempos de #estarencasa, he estado ordenando. Una vez finalizado el entorno habitual, he pasado a los rincones inaccesibles y , a veces, olvidados.

Además de los cajones de cables inservibles y de aparatos qua ya no existen, me he lanzado a una tarea largamente postergada : mis pinturas, bastidores y demás utensilios para pintar. La palabra “utensilios” abarca una gran gama de objetos. Dada mi incapacidad para dibujar, recurro a pastas de relieve y cosas, muchas cosas, cualquier cosa, que se pueda pegar en un lienzo ( todo tipo de cuentas de bisutería vieja, letras de madera, de tela y de pórex, pinzas de tender, sellos de tinta, estrellas de mar, de piedra, de papel, alambres y cuerdas, cristales pulidos, etc.…) La estrategia mental del almacenaje de todo eso es : “Igual algún día me sirve”

Hace ya mucho tiempo que sé que debo ordenar aquello, pero fue una tarea procrastinada hasta ayer.

Tiré pinturas secas, seleccioné los pinceles y bastidores reutilizables, ordené todas esas piezas ornamentísticas y, poco a poco, a ritmo de Aute ,  recuperé las ganas de mancharme las manos y pintar mientras me evado ( que es lo que me pasa con mis manualidades pictóricas de aficionado) y me lo paso pipa.

Ahí los tengo preparados…