Primavera y flores.
Estas son algunas de las que he fotografiado.
En Unsplash.
Esto son las bolas-bomba de polen del platanero de sombra.
Un árbol agradecido que soporta bien la contaminación y el entorno urbano y por eso es protagonista en las calles de las ciudades de clima templado. Puede llegar a crecer hasta 55 cm, vivir 500 años y proporciona una agradable sombra, pero… entre marzo y abril, entra en polinización. Un fino polvo amarillo lo cubre todo. El viento lo disemina aquí y allá. Cada vez hay más gente a la que le provoca alergia, así que he vuelto ver mucha mascarilla en la calle.
No me extraña. Un solo árbol puede llegar a contener 140 mil millones de granos de polen.
Pica con solo hacer las fotos…
Escuchando y leyendo lo que ocurre en el mundo en los últimos tiempos, está claro que dialogar nos viene muy grande. Lo que oigo son monólogos, que como en el tenis , van de un lado a otro.
Son palabras encadenadas, en forma de oraciones, que construyen muros sobre los que rebotan las otras palabras encadenadas del que piensa diferente.
Ya que no sabemos debatir en condiciones, lo que sería necesario, es que esos monólogos sean de calidad, bien elaborados, solventes, con argumentos y, si no es mucho pedir, educados y respetuosos. Nos lo merecemos.
Foto de Nick Fewings en Unsplash
Hay tres frases que me han llamado la atención esta semana. Las dos primeras son de filósofos importantes y la tercera, es de esas que circulan por la red y de la que desconozco el autor.
Platón
Un recipiente vacío hace el sonido más fuerte, por eso los que tienen un menor ingenio son los más grandes charlatanes.
Montaigne
Nadie está libre de decir estupideces, lo malo es decirlas con convicción.
Anónimo
Es de mala educación hablar con el cerebro vacío.
Pues eso.
NB : RAE Blablablá 1. m. Discurso vacío de contenido.
La que viene del cielo. La de los ríos, embalses y pantanos. La de las montañas.
No hay. No llueve.
Foto de Jan-Willem en Unsplash
La que nos rodea. La de los mares. La de los océanos.
La contaminamos. Nos la cargamos.
Foto de Shifaaz shamoon en Unsplash
La helada. La de los icebergs. La que aún debería ser hielo.
Se está derritiendo. Será sobrevenida. Aumentará el nivel del mar.
Foto de Paolo Nicolello en Unsplash
La de boca. La de casa.
La malgastamos. Pronto, echaremos de menos, abrir un grifo cuando queramos y que mane agua.
Foto de Jacek Dylag en Unsplash
Fuente y seno de vida. El 60% de nuestro cuerpo, el 70% de nuestro cerebro es agua.
Es hora de reflexionar y planificar una estrategia que pasará por un cambio de hábitos, de gestión, de relación. Es muy importe porque sin agua, nos ahogaremos. Mira que ironía…
22 de Marzo del 2023. World Water Day
No sé qué estarás haciendo a las 22:24 pero , justamente a esa hora, se producirá el cambio de estación y -¡hola!- ya estará aquí la primavera.

Es una cuestión de posición de la órbita de la tierra alrededor del sol que, según convenio, los seres humanos hemos determinado como las cuatro estaciones con sus equinoccios .
Los romanos lo hacían más sencillo: calor y frío. Dos estaciones. Una, la más larga, la conformaban nuestra primavera, verano y otoño ( de nombre latín ver/veris). El invierno (hibernum tempus) era más cortita.
Supongo que se encontraron con una primavera con fases diferentes y decidieron diferenciarlas : para el comienzo (primo, primus ) de la estación (ver, veris) eligieron primo vere/a y ahí surgió la palabra primavera.
Son los primeros tiempos de la estación templada que terminará con el comienzo del verano.
Durante este tiempo, dice el refrán que «La primavera la sangre altera«,

Descenderá la producción de melatonina ( hormona relacionada con el letargo invernal de los animales) lo que nos dará más energía y bienestar o bien, lo que descenderá serán las betaendorfinas y tendremos astenia, fatiga o melancolía primaveral. Después están las feromonas, que también se vuelven locas … Por no hablar de la dopamina, norepinefrina y oxitocina, neurotransmisores tan simpáticos que mejoran el estado de ánimo, aumentan el apetito sexual, la actividad física… Podemos tener una tristeza floral o una energía radiante. La cosa es que, por un lado u otro, hay alteración…
Lo mismo les pasa a las plantas y los animales… “Cuando escuchamos a los pájaros cantar en primavera, es porque una molécula sensible a la luz de su cerebro se ha activado y así las aves se aseguran de que habrá más comida disponible para sus crías cuando nazcan»
En realidad, la mayoría de mecanismos biológicos nos prepararan para la luz . Y el sol, la brisa, los colores radiantes y brillantes, el verde que nace…
Seremos seres vernales hasta el 21 de junio y , con suerte, se nos alterarán los neurotransmisores adecuados y viviremos el mejor spot publicitario de la vida.
A las 22:24.

O no… : – )

NB : Vernal :Del latín vernālis. Perteneciente o relativo a la primavera. Me encanta esta palabra…
Desde hace ya más de seis décadas, una niña de seis años, va por el mundo reclamando igualdad (entre otras muchas cosas como el cese de las injusticias, los conflictos armados, el valor de la cultura, etc..) Ahí es nada.
Y mira que parece fácil el concepto para no haberlo entendido con los años que han pasado .
Según la RAE : Igualdad “Principio que reconoce la equiparación de todos los ciudadanos en derechos y obligaciones”.

Foto de Gustavo Sánchez en Unsplash

Seamos una cooperativa. Todos.
Iguales.
Hace unos días que inicié una investigación sobre los NFT. Tenía una vaguísima idea de lo que era eso de los Not Fungible Token, pero era tan vaga que no pasaba de la idea simple de: “un certificado digital de propiedad de algo en el universo digital.” Ese algo puede ser cualquier cosa en ese vasto mundo de la tecnología… Desde una copia del primer tweet de la historia a una entrada de un concierto, un dibujo, una fotografía, un juego…Y más “cosas” pero, en este caso, para que no se produzca un cortocircuito en mi cerebro analógico, hablamos de los NFTs del arte y de la fotografía.
Estos los entiendo más: te gusta el arte de un ilustrador digital o un fotógrafo, compras un NFT suyo y lo expones en las pantallas de tu casa. No voy a entrar en el debate de si mejor un cuadro físico que una imagen del cuadro porque es un debate de preferencias y, lo más seguro, con sesgos según la edad. En cualquier caso, hay que asumir que hay nuevos lenguajes y formatos. Todo nuevo.
Todo empieza porque en mi cuenta de Instagram, me contactan y me proponen comprar dos de mis fotos de las que hay publicadas en NFT. Parece fácil: la mayor plataforma mundial de NFTs es OpenSea.io. Solo tengo que “mintear” (que viene a ser “acuñar”). Descubro que es introducir un código (blockchain) que le confiere la propiedad de ser único e irrepetible y, por tanto, le da valor de una obra única. Mi comprador me indica que cuelgue las obra en dicha plataforma y me da un precio por cada una. Me indica el valor en una moneda digital (criptomoneda) de nombre Ethereum con las siglas ETH. Vale.

En esta fase, lo de mintear, Ethereum, etc, ya me parece inasumible. Además, encuentro información sobre las ETH y veo que el valor de 1 ETH, ese día, es de unos 1.500 dólares. El tipo me ofrece 7 ETH por cada foto. Evidentemente, la tasación de mi foto en más de 10.000 dólares es tan excesiva, que entiendo que es una estafa, pero ¿En qué consiste? ¿Qué pueden obtener?
Esta es una de las fotos.
Recurro a mis asesores externos, en una franja de edad de 18 a 24 años. Sé de sus conocimientos sobre criptomonedas así que lo del NFT no será desconocido para ellos. Y, efectivamente, saben.
Descubro muchas cosas y hay muchas otras que no entiendo. La propuesta de compra de mi arte, pinta fea. En Instagram, el primer mensaje proviene de un bot. Son perfiles falsos que acceden a los usuarios que etiquetan con #arte o #art. En mi caso, me pide que “cuelgue” la foto en la plataforma. Esta acción no tiene un coste monetario excesivo (de 5 a 20€) pero hay que registrarse y elegir un wallet de criptomonedas ( esto ya me da miedo). Ese wallet puede estar vacío (apenas con unos céntimos) y simplemente que sirva para recoger los 7 ETH que me quieren pagar por mi gran talento artístico.
Y eso es lo que yo no entiendo. Si cuelgo la foto y el interesado me paga ¿Dónde está la trampa? Está en algún momento de esta cadena de transacciones, pero ¿Cómo?
Mis expertos me indican que, probablemente, será después, cuando yo tenga los 7 ETH en mi wallet. Me “guiarán” para hacer un tipo de inversión inversa (valga la redundancia) o para mover ETH de wallet a wallet o yo qué sé porque no lo he acabado de entender.
Mi mecenas y descubridor en Instagram, me ha seguido contactando para que venda. Le he dicho que no, que gracias por su interés, que lo mío es una afición, etc. y he acabado la conversación sobre los NFT.
Tiene toda la pinta de ser una estafa. Las potenciales víctimas son los artistas que creen que, por fin, alguien ha visto que su obra tiene posibilidades (sea una foto, una ilustración digital, a mano, un cuadro o un dibujo) y, encima, te ofrecen una cantidad de dinero, impensable desde tu modestia de autor aficionado.
Pero… ¿Y si hubiese “minteado” la foto y la hubiese colgado en OpenSea?
Como soy nativa analógica y hago caso a los refranes, no voy a dejar que la curiosidad mate al gato.
Mientras tanto, he creado el primer NFT analógico de la historia para el universo digital.
Aquí lo tenéis.
NB: Si alguien lee este post y le ha pasado lo mismo, o es usuario de OpenSea, me encantaría saber más.
Trilogía de un paseo por el bosque. (III) Fin.
Lo tercero es la hoja. No estaba en el bosque.
Es una hoja que se movía en el aire, por la Tramuntana, en el quicio de mi puerta. Entró en mi casa y ni siquiera el robot aspirador pudo con ella. Se quedó debajo de la alfombra.
Se merecía el tercer bastidor.
Esta es la Trilogía de “Un paseo por el bosque”: una corteza de árbol, una rama y una hoja…
Y los paseos.