Perder el oremus…

Hablo sin saber lo que digo. He verbalizado “perder el oremus” y al momento, he pensado: ¿»Oremus????»

Sé lo que significa  : si pierdo el oremus, pierdo el sentido (el norte?), me despisto…pero no sé nada del tema “oremus” . Investigando un poco, encuentro dos explicaciones posibles. Como parece obvio, es una de esas expresiones católicas que ha arraigado en el lenguaje popular. La invitación a la oración que hacía el sacerdote en el rito, eso es el “Oremus” ( Oremos, en la misa en latín). Y el feligrés, debía saber cual era la oración que tocaba recitar en esa parte de la misa. Si se despistaba ( por ejemplo, estar mirando las musarañas sin prestar atención a los tempos del ritual) y no sabía qué debía recitar, era que había perdido el “oremus”. Esta es la explicación lógica, pero me gusta más esta otra : al celebrar la misa, el cura se ayudaba de un misal. El libro llevaba en el borde exterior de las páginas iniciales de sus diferentes capítulos unas pestañas, que el cura podía agarrar con dos dedos y pasar de golpe un bloque entero de hojas cuando necesitaba ir de una sección a otra en diferentes momentos del rito. En algunas ocasiones adoptaba la posición de orante, con los brazos extendidos y las manos vueltas hacia arriba; era entonces cuando las pestañas se revelaban especialmente eficaces y le permitían, con un rápido movimiento, ir directamente a la página en la que estba la oración que tenía que leer.

Esas pestañitas recibían el nombre de «oremus», y si el cura perdía el oremus, no sabía cómo seguir y la misa podía verse interrumpida. ( De la misa la mitad, Salvador Alsius).

Así que cuando lo pierda ( el oremus), por lo menos, sabré lo que pierdo…

Foto de Jordan Madrid en Unsplash

Facepalm.

Facepalm es un término coloquial del inglés que se refiere al gesto propio de poner la palma de la mano en la cara en una muestra de exasperación, vergüenza, frustración, incredulidad, indignación… Esta palabra, no existe en español.

Te tapas la cara porque lo que oyes o lo que ves te suscita esos sentimientos. Es un gesto universal.

Y es el gesto que más repito cuando oigo/veo a los políticos. Facepalm a cada momento.

La traducción literal sería “palmada facial”. Como este blog es pacifista, no voy a decir que nuestros políticos se merecen una palmada facial, flojita, pero con la mano abierta, a ver si reaccionan.

No, no lo voy a escribir, pero cuando me llevo la mano a la cara de la vergüenza ajena que siento al escucharlos, lo pienso.

Facepalm literal.

Foto de melissa mjoen en Unsplash

El banco.

El día es nítido y la temperatura agradable. El mar absorbe la mirada y la lanza en dirección al infinito. Quieras o no quieras, el cerebro recibe el input y te envía una gran ola de calma. 

Estoy un rato mirándolo. Y, después, lo quiero fotografiar. Avanzando unos metros por el Camí de ronda, llego al mirador. 

El mejor banco está ocupado.  No importa. Tengo la foto y es algo más que la de un banco mirando el mar. 

Hay algo que no se ve en esta instantánea: el reencuentro, la alegría, la expectativa, la ilusión, las ganas y la juventud. Hay que añadir el sonido del mar, el olor a sal, la risas y el día brillante, como diciéndoles: “Hasta el infinito y más allá.”

Sigo el camino sonriendo. La alegría se contagia y, tal vez, también, la esperanza. 

En ese banco está el futuro…

Expedientes X caseros.

Foto de Mockup Graphics en Unsplash

Calcetines single.

Ya tengo, de nuevo, tres pares de calcetines huérfanos de par. O sea, son 3 calcetines single. Se ha investigado, exhaustivamente, la escena del crimen y no hay rastro de los desaparecidos. Estarán un tiempo en un cajón que no se abre nunca, hasta que sean reciclados.

  Foto de Ella Olsson en Unsplash

Tuppers sin tapa.

Dos tapas en paradero desconocido. Estarán con los calcetines, en algún lugar remoto, conociéndose mejor.

Foto de Ranurte en Unsplash

San Antonio (y mi madre) al rescate.

No encuentro mi carnet de conducir. Sé que no lo he perdido. Está en casa. Lo percibo…Durante un par de días, todos los bolsos, bolsas, maletines, carteras y porta documentos son registrados. También los cajones donde a veces, sólo a veces, dejó la pequeña cartera que contiene ese documento. En el coche-hay una mínima posibilidad de que se haya caído-, tampoco. 

Al tercer día, vuelvo a hacer la ronda de búsqueda y le añado la invocación a San Antonio. Me doy por vencida. Estará, riéndose se mí, con las tapas de tupper y los calcetines.  Veo que puedo pedir un duplicado vía on line con el certificado digital. Es fácil y me dispongo a hacerlo, pero, me llama mi madre. Ha recibido la llamada telefónica de una señora muy simpática, que le propone un análisis del agua en su domicilio, gratuito y, además, le darán un regalo por participar en dicho análisis de agua del vecindario.  Para cualquier cosa de este tipo, antes de quedar con la señorita simpática, les da mi número de teléfono (al que casualmente, nunca llama nadie) pero como hace unos meses, instalamos un sistema de osmosis, dudo si no será para la revisión, aunque parece demasiado pronto. Voy a buscar la carpeta donde tengo todos sus documentos y facturas para llamar a la empresa instaladora y … ¡Pam! Dentro de la carpeta, está la carterita con mi carnet de conducir. ¿Cómo ha llegado allí? Ni idea. 

He mirado a mi alrededor por si estaban los calcetines y las tapas. Igual es una zona cero, tipo agujero negro, donde van a parar las cosas perdidas, pero, no. Siguen escondidos…

«et”, “y” o “&” .

Fue un caligrafista el que unió las letras “e” y “t” (et), conjunción latina que significa “y” y creó el monograma “&”.

Aunque relacionemos este símbolo con la lengua inglesa, su origen se remonta al siglo I d.C. y se empleaba en cualquier lengua en alfabeto latino. Era una forma de abreviar las palabras. Dicen que su creador fue Tirón, un esclavo de Cicerón que debía transcribir los discursos del senador e ideo un sistema para ir más rápido. Fue la proto-taquigrafía. 

Tirón juntó en un solo trazo la “e “y la “t” para no levantar el puño de la mesa. Le iba la vida.

En español escrito, no es tan utilizado porque la conjunción copulativa que representa la “y”, no precisa de abreviación.

Sea como sea, es un signo de unión. Aglutina.

Parece que, en los últimos tiempos, en nuestra civilización, nos falta un poco de “et”, “y” o “&” …

Paparazzi de petirrojos.

Nada, este año se ha dejado ver, pero no fotografiar.

En el momento que lo detectaba desde la ventana, era hacer el gesto -sutil-de coger la cámara y se largaba, volando como le toca. Bien alto y fuera de mi alcance.

Es joven. Empieza a colorear el plumaje, pero solo apunta tonos rojizos en la cola, hay que esperar que se haga mayor. Entonces, ya se habrá acostumbrado a la persona que hay tras la ventana con la cámara preparada para vulnerar su intimidad.

Paparazzi de petirrojos, la llaman.

Notas musicales.

Ni sabemos cuándo empezó.

¿Cuál fue la primera canción de la historia? Tal vez, el tarareo de uno de esos hombres prehistóricos, fue el primer hit en las listas de éxitos. Aunque hay una supuesta primera canción ya catalogada. Está dedicada a la Diosa de los Huertos y Jardines , Nikkal.

En la década de los años 50, en la zona en la que habitaron los Hurritas (Mesopotamia) se encontraron unas tablillas de arcillas en unas excavaciones realizadas en el Palacio Real de Ugarit.

En las tablillas se encontraban unos escritos cuneiformes y se sospechaba que eran composiciones musicales en forma de himnos.

Se calcula que tienen una antigüedad de 3.400 años (1400 aC) y se tratan de unos himno dedicados a la Nikkal, Diosa de los Huertos, cuyo nombre significa «Gran Dama y fructífera» y madre de Yarikh, el Dios de la Luna.

ugarit3

La música siempre ha acompañado al ser humano. Con o sin instrumentos, parece que nuestras neuronas tienen la capacidad y plasticidad suficientes para interpretar las consonancias, las disonancias, los ritmos e incluso, se permiten descartar pistas poco utilizadas para obviar conexiones neuronales y potenciar otras que, al final, configuran nuestro gusto musical.

Foto de Jabber Visuals en Unsplash

Dicen que tiene que ver con lo que oímos en el útero materno y lo que después ha sonado en nuestras vidas. Lo que aportaron nuestros amigos y nuestra pertenencia a grupos sociales. Poco a poco, cada uno y sus neuronas va construyendo su historia musical y se define claramente.

Foto de Mohammad Metri en Unsplash

Hay muchísimo donde elegir, porque la música que se ha movido a lo largo y ancho del planeta, fusionándose, mezclándose hasta llegar a ofrecer al ser humano, esa paleta inmensa de ritmos y estilos.

musicEsta es una infografía del «Viaje de la música»de 1800 a la actualidad.

Una maravilla.

Foto de Karim MANJRA en Unsplash

 

 

 

 

Os presento a los aquenios.

La fresa es una deformación natural del tallo y, pertenece al grupo de las infrutescencias…

La parte carnosa y roja del exterior, con forma cónica, es lo que se llama “eterio”. El eterio , en realidad, es un contenedor. En su estructura, perfectamente agrupados, están los “aquenios” que son los verdaderos frutos de la planta…Sí, son esos puntos oscuros que sobresalen del eterio…

Además, descubro que el poder antioxidante de las fresas, no lo tienen los nutrientes de la pulpa. ¡Son los aquenios!  El dato concreto es : los aquenios aportan el 81% del total de antioxidantes que contiene la fresa.

Mis respetos a los aquenios.

Hoy no acaba febrero.

Hoy debería ser el último día del mes de febrero pero resulta que no.

Será mañana, día 29 .

Un día extra por acumulación de horas de trabajo en cuanto a la traslación de la tierra que dura 365 día y seis horas. Para compensarle las horas extras , cada cuatro años sumamos 24 horas.  Y así la traslación se queda tranquila y todo cuadra en el calendario gregoriano.

Foto de Zachary Keimig en Unsplash

Aunque sea por una compensación puramente matemática, el año bisiesto nos regala un día.

Es un obsequio de la traslación de la tierra y hay que aprovecharlo.

Aún quedan 24 horas y está abierto…

Foto de Wyron A en Unsplash

NB : Como curiosidad , hay unos 32.000 españoles que han nacido en esta fecha y unos cinco millones en todo el mundo. Por solidaridad : ¡Felicidades, bisiestos! que sólo os toca cada cuatro años.

Foto de Deva Williamson en Unsplash

Cacao y chocolate.

Poder disfrutar de un manjar que está rondando por aquí desde hace 2500 años, ya tiene su cosa. Sólo por eso, ya merece un respeto.

Foto de Pablo Merchán Montes en Unsplash

El cacao llamado criollo es el que bebía el Emperador Moctezuma. Es uno de los más escasos. Hay dos tipos más: el forastero  que es el más cultivado y el trinitario que es un cruce entre los dos anteriores.

El que se tomaba hace unos miles de años, nada tenía que ver con el nuestro.  Lo preparaban hirviendo en agua los granos de cacao molidos y los mezclaban con harina de maíz, lo aromatizaban con especias  y vainilla  y lo endulzaban con miel. El cacao, al natural, es amargo, así que en Europa, hasta que no se le hizo la customización pertinente, no triunfó.

Foto de Tetiana Bykovets en Unsplash

Al principio, era una bebida aristocrática y el motivo de su popularidad fueron las propiedades estimulantes y afrodisíacas que se le atribuyen. En Europa, se sustituyó  la miel por azúcar y se le ponía canela.

Pero no triunfa hasta el S.XIX  con  Lindt y Nestlé.

En 1840, el suizo Rudolf Lindt mezcla la manteca de cacao con la pasta de cacao, obteniendo un chocolate más dulce que es el que usamos actualmente y en 1875 el suizo Daniel Peter descubre un nuevo método de condensación de leche, que otro suizo, Henry Nestlé en 1905, aplica al chocolate.

Pero, ahora ya hablamos de chocolate y no simplemente de cacao.  El chocolate es una mezcla de cacao en polvo, manteca de cacao, azúcar y aromas. También se puede añadir leche, frutos secos, etc.   Esta mezcla , llamada chocolate,  debe contener al menos un  35% de cacao.

Foto de Pushpak Dsilva en Unsplash

Cacao y chocolate son diferentes . Uno es materia prima y el otro es una mezcla por lo que cada uno tiene sus propiedades nutricionales . En el caso del cacao, mucho más beneficiosas, ya que elimina las grasas , azúcares y otros ingredientes que se añaden en el chocolate.

Foto de Julia Zyablova en Unsplash

Cuanto más cacao, mejor…

Foto de blackieshoot en Unsplash

Foto de American Heritage Chocolate en Unsplash

Y lo dejamos aquí que estas fotos son prohibitivas. ; – )