Imposible no fotografiarla (aunque no he podido captar su luz).
Archivo de la categoría: Cielo
Hace 38 años que no pasaba…
La NASA ha confirmado que en la noche de Navidad tendremos luna llena fría, un fenómeno por el que nuestro satélite iluminará totalmente el cielo .
«Este evento raro no va volver a suceder de nuevo hasta 2034. Eso es mucho tiempo de espera, así que asegúrate de mirar hacia el cielo el día de Navidad» – NASA, dixit
Y si lo dice la NASA, la cosa ya es seria….
Es más, hace ya 38 años que eso no pasaba así que, este año (en plan regalo de Navidad del Sistema Solar) tendremos la oportunidad de verla al 100% de su potencia y más brillante de lo que es habitual.
Será, pues, obligatorio mirarla…
Se ha llenado…
Copérnico tenía razón…
El Cráter de Copérnico tiene unos 93 kilómetros de diámetro. Se formó por el impacto de un meteorito hace unos 800 años.
El nombre se lo puso el jesuita Govanni Riccioli ( 1598). Es el responsable de casi toda la nomenclatura conocida de la luna. Suyos son los derechos de autor del “Mar de la Tranquilidad” y del “Cráter de Copérnico”.
Esa astrónomo y geógrafo y realizó una importante labor de investigación de la luna. Los jesuitas contaban con observatorios astronómicos que hacían posible la obtención de información de distintos lugares del mundo como Sudamérica, África, China, Japón e India.Esto permitió a Riccioli confeccionar una tabla con 2700 objetos selenográficos y su nomenclatura. Ahí ya estaba el Cráter Copérnico y, por la época en la que nos situamos , eso tuvo que ser una acción “rebelde” y cifrada de Giovanni.

Sus superiores en la orden religiosa le ordenaron demostrar la falsedad de la teoría de Copérnico (en aquella época era sí o sí que era falsa y hereje, por supuesto) y el hombre se vio en el compromiso. Dijo que el sistema de Copérnico era el más bello y el más sencillo mientras fuese considerado como una hipótesis. ( Almagestum novum (1651)). Lo de la “hipótesis” es lo que le salvó…
Cuando puso los nombres a toda la geografía lunar que había investigado, utilizó para los cráteres a los personajes de la astronomía y la ciencia más relevantes. Ahí estaban, Galileo, Kepler y Copérnico…
Riccioli no podía decirlo pero , así, lo dijo : Copérnico tenía razón…
La lluvia de Las Leónidas y la luna al 34%.
Leo la noticia: Hoy, espectáculo en el cielo. ¡Bien!
La lluvia de estrellas fugaces (es más bonito que “meteoros”) de Noviembre: Las Leónidas.
Me ilusiono. Hay una parte romántica en mí que me imagina viendo las estrellas caer en cascada. Sigo leyendo: “Lluvia discreta: 30 Estrellas/hora”. La parte no-romántica de mi personalidad empieza a emerger: 30 por hora? ¿Con el frío que hace? Y sigo: “Su máximo apogeo se dará a las 4:55 “
La hora del espectáculo acaba con mi yo-ilusionado. La realidad se impone : poner el despertador, despertarme , conseguir salir de casa sin despertar ni molestar a nadie, abrigarme , salir a la fría madrugada, doblar el cuello y esperar que una estrella cruce el cielo (que yo veo) cada dos minutos, ver unas cuantas y deshacer la operación completa… Todo esto, tiritando. Seguro.
He visto que no.
Espero que los románticos de verdad, los que están a esas horas despiertos, por trabajo o por placer y los insomnes , disfruten del espectáculo.
Yo me he tenido que conformar con unas fotos de la luna ( que ya está al 34%).
El hombre que vive en la luna…
Titilando, lejísimos…
titilar
verbo intransitivo
- 1.
Centellear con temblor ligero [un cuerpo luminoso].
Estos días no veo la luna, pero, aun así, cada noche miro el cielo. Eso significa que me paro un par de minutos y alzo el rostro a ver qué pasa por allí arriba. Antes de tener la app SkyGuide en mi iPad, ese cielo no me proporcionaba mucha información así en directo, pero, ahora, “estrella que veo, estrella que quiero”
Y ayer, en mi breve observación del universo, vi un punto muy brillante. Mucho más que el resto de estrellas y planetas que alcanzo a ver con toda la contaminación lumínica que hay por aquí. Además de brillar mucho, titilaba.
Tuve que ir a por el iPad y mirar qué era ese puntito: Sirio.
La estrella más brillante ( la más!) del cielo nocturno. Una estrella que es visible en casi todo el planeta ( a excepción de alguna zona del Circulo Polar Ártico).
Está a unos 8,6 años-luz de distancia lo que significa que, como ser humano, no me lo puedo ni imaginar. Podemos dejarlo en que está lejísimos pero… he encontrado una equivalencia :
“un año luz (distancia que la luz recorre en un año, utilizada como patrón para distancias interestelares) son aproximadamente 9,5 billones de kilómetros. Si se camina al moderado paso de 1,6 kilómetros cada veinte minutos, se tardarían 225 millones de años en completar el viaje (sin incluir interrupciones para comer o ir al lavabo)”
Pues, Sirio, ese puntito que brilla tanto y titila está a una humanidad ( con todas sus civilizaciones) de distancia, más o menos… Y yo lo veo desde mi casa.
Increíble.
Era para intentar hacerle una foto…
Es lo más lejano que he fotografiado en toda mi vida…
Píldoras (bellísimas)
Como antídoto a las Cosas Horrorosas...Es necesario al día siguiente de la ingestión.
Primero, un campo de lavanda.
Un lago helado en Japón.
Flores de hielo en el Ártico.
Una calle, preciosa, en Estocolmo.
Un bosque de verdad … (De Janek Sedlar)
Una casita perdida en la montaña…¿ Vamos?
Y, para acabar, una luna de esas alucinantes. De Aaron J. Groen.
Lo mejor: toda esta belleza, existe.
Espero haber compensado lo de ayer…
Y Luna llena…
Y yo, en Italia.
Y la luna que sale, me mira y se cubre de nubes. Ni tiempo he tenido de sacar la cámara de la funda…
Y va y me dice :» Soy la misma de siempre, bella «.Y yo le digo que no, que hoy mi luna llena, es Luna Piena.
Y antes de que desaparezca entre las nubes y la niebla, voy y le hago una foto.
Y es que soy una luna-adicta…
Jenaro y la compraventa de objetos en el espacio exterior.
Ese es el nombre del propietario de la luna hasta 1998.
El 25 de septiembre de 1954, ante el notario de Talca (Chile), César Jiménez Fuenzalida, Jenaro Gajardo pidió que se dejara constancia de su declaración como dueño de la Luna vía escritura.
JENARO GAJARDO VERA, abogado, poeta, es dueño desde antes del año 1857(*), uniendo su posesión a la de sus antecesores del astro, satélite único de la Tierra, de un diámetro de 3.475,99 kilómetros, denominado Luna, y cuyos deslindes por ser esferoidal son: Norte, Sur, oriente y poniente: espacio sideral. Fija su domicilio en calle 1 oriente 1270 y su estado civil es casado. Talca.
(Firma)
Jenaro Gajardo Vera
Carné 1.487.45-K ÑuñoaTalca, 25 de septiembre de 1954.
(*)«desde antes del año 1857» (fórmula legal utilizada entonces para sanear terrenos sin título de dominio)
Jenaro era poeta y esta, fue una performance poética estupenda. Una “protesta interviniendo en la selección de los posibles habitantes del satélite” para crear un mundo sin violencia ni odio.
Su acción poética no acabó aquí y en la notaría de Ramón Galecio en Santiago registró su testamento legando la luna a Chile: “Dejo a mi pueblo la Luna, llena de amor por sus penas.”
En realidad, en 1967 se firmó el Tratado Del Espacio Exterior a nivel mundial que prohibió la compraventa de objetos en el espacio exterior…Por lo tanto , se podría considerar “objetivamente” que Jenaro fue propietario de la luna de 1954 a 1967.
Más tarde, en 1984, entró en vigor un acuerdo internacional en que se considera a la Luna como Patrimonio de la Humanidad y , como tal, nadie puede apropiarse de ella.
Irónicamente la Humanidad, al final, es la que sea la ha apropiado…
Y por la cara.


























