Sentimientos Virtuales.

En realidad, somos letras. Palabras que nos decimos , que las escribimos cada día en estos espacios virtuales, llenos, llenos de frases…

Y sin darte cuenta, con uno de esos ritmos fluidos que impone lo que es natural, te encuentras rozándote con otras palabras…Integrándolas en tu rutina… Absorbiéndolas….

No hay que hablar de dependencia, ni de obsesión, ni de ser Hikikomoris Ni de sustituciones…. Forma parte de lo cotidiano . En tu tiempo de blog, en tu tiempo de escribir, se cuelan las palabras de los otros, cada día y, al final, se convierten en tus palabras y las esperas. La inspiración, un estadista ateniense, un oso polar , un hombre que vuela ,  una mujer azul o…un teléfono amarillo.

Y como las palabras se rozan y el roce hace el cariño, te impregnas del sentimiento virtual. Poco a poco. Sin darte cuenta.  Y tú, que querías mantenerte a salvo, tras ese avatar tan bonito que has elegido para ocultarte, te encuentras sintiendo …Cosas buenas, cuando lo que se escribe te hace sonreír, te reconforta, te engancha, te gusta. Cosas malas,  si las palabras desaparecen, o reflejan angustias o malos tiempos…

Y sabes que no es lo mismo que el sentimiento real.

Este, es virtual. Se basa en entelequías y aproximaciones. En posibilidades.  En todo lo que tiene de intangible ser, por ejemplo, un teléfono amarillo…y, aún así, es un sentimiento. Y está ahí. Pequeñito, extraño, agradable, sencillo…

Parece inexplicable que un teléfono amarillo pueda albergar sentimientos virtuales pero, doy fe, puede. A veces, se le estremecen las teclas numéricas y se lía con el cordón rizado . Otras, se pone a hacer girar el dial telefónico o se cuelga del revés…

Las palabras lo rozan y el roce, hace el cariño y así está, encariñado virtualmente…

Entrenando…

Tras el post del futbolín, he recibido una llamada de teléfono de «La Furia Española» ( que lee pero no se muestra). La conversación ha sido un revival en toda regla . Con el momento-futbolín,  he activado un recuerdo de muchas risas que ha sido nutrido de detalles y otros recuerdos asociados ( por ejemplo, mi vieja Vespa).

Al despedirnos, me ha salido un «tuvimos mucha suerte de disfrutar de esas experiencias » (ya que pasamos una buena ( y divertida) juventud) y ella me ha respondido : Aún seguimos teniendo suerte.

Cierto. Y me refiero a la suerte «global». Todos tenemos nuestras luchas y nuestros problemas y vidas sometidas a la propia vida pero si nos ponemos en nuestro lugar en el planeta, resulta que tenemos mucha suerte…

Ya me voy poniendo filosófica ( en realidad, es una terapia de auto convencimiento)…Supongo que estoy ,ya , en mi ciclo- vital- de -recordar- a mi-persona  que vamos demasiado acelerados para disfrutar de los detalles simples que configuran el día a día.

Se me va olvidando que esto del disfrute es una habilidad  que si no te ha sido otorgada desde el nacimiento, requiere de entrenamiento y práctica.

Sea por lo de vivir acelerado o porque cuando no vas a toda velocidad, lo que haces es concentrarte en sortear obstáculos. Sea por lo de que  cuando llega la calma, estás exhausto para pararte en esas pequeñas cosas que te hacen un micro segundo más feliz… o armónico… o satisfecho ( la etiqueta, que la ponga cada uno). Sea por lo que sea, siempre hay un «algo» que impide que te pares e inspires y digas : «Oye, que flores más bonitas»…

Aunque parezca teoría de autoayuda barata, soy de las que creo que los «algo» pueden ser controlables. Por lo menos, nuestra percepción y la reacción que nos provocan. Mi predisposición a creerme mi teoría hace que  una frase, una conversación, una lectura o un «algo» , me alerte de que  no he dedicado el tiempo suficiente a trabajar eso de pararse en los happy seconds. Esto me pasa, más o menos, trimestralmente…Y estoy en uno de esos días . ; – )

Así que hoy toca centrarse en las pequeñas cosas que hacen de nosotros personas con suerte y ponerse a practicar ( conscientemente) en esto del arte del disfrute.

Voy a entrenar un poco…

N. B : Framed Objects del Estudio Sherwood & Mihoko.


N.B 2 : Mi pobre Vespa ( tiene 25 añitos) . Modelo Primavera, típico de la época. Está siendo restaurada por mi hermano ( al ritmo de la Sagrada Familia y sometido a mi incredulidad total de que algún día la acabe).

Cougars al poder.

Me gustan las series de TV  y los «momentos sofá» que las acompañan.

Lo mío suele ser maratoniano, ya que cuando tengo la Temporada X de la Serie De Turno, me suelo regalar con una sesión XL que puede pasar a ser XXL si la serie me gusta, el tiempo meterológico acompaña y tengo el tiempo temporal ; – )( y la soledad o compañía voluntaria requerida) para dedicarme a ver varios episodios seguidos.

Los factores de «voy a ver mi serie»  han coincidido y me he tragado ( en plan indigestión) la mitad de la temporada de Cougar Town. Obsérvese que digo «mi serie» ya que esta es una de esas que debo ver en soledad.   Los Soprano, no, por ejemplo…

Me ha hecho reír. Y la recomiendo para pasar un buen rato… Y, en especial, a las chicas ( aunque es , claramente , unisex ; – ) ). Y si teneís 40 o más,mejor.

Cougar es el término que se emplea en EEUU para describir a «las mujeres de 40 /45 años que se relacionan con hombres más jóvenes». Hay diferencias en cuanto a la edad en la que te puedes empezar a considerar Cougar ( 45? 50? ) pero si que parece ser necesaria una diferencia de edad de un mínimo de 8 años con tu pareja ( que en este caso, se denominan «Cachorros » o «Toy Boy» ).

Parece ser que el concepto «Cougar» se hace famoso en el 99, con una página web canadiense de citas ( mujeres mayores/hombres jóvenes) pero en el 2001, Valerie Gibson publica un libro que «encumbra» el término . En el 2008, la revista Time la clasificó en el Top 10 de palabras en boga de ese año…

Lo que me ha llamado la atención de las Cougar es su capacidad para darle la vuelta a la tortilla y hacer que la palabra se convierta en un término que abarca conceptos como : libertad , igualdad. Y es que se considera que las Cougar son una muestra de la evolución de la sociedad y la aceptación ( sin prejuicios) de que las mujeres tengan relaciones con hombres más jóvenes ( igual que se acepta la situación inversa). Y para muestra un botón, y entonces te enseñan a Demi Moore y Asthon Kutcher o… (Atención! : ahora ya está clasificada como Cougar )… Shakira y Piqué ( 10 años de diferencia) .

Y es que las Cougar, han mezclado sabiamente, lo que es el amor y lo que es el sexo… Han eliminado el concepto de «depredador» y su posible preferencia por la ropa con estampados «animal print» ( o sease, leopardos y similar) que destilaban en los primeros tiempos de la acepción…Supongo que el lío semántico  es para confundir a los americanos y para hacer que  algo que es lo que es ( sexo )  parezca una cosa cool y trendy... Los viejos verdes, que sean ellos. Ellas, son Cougars. Buenísimo.

Una gran estrategia de»  marketing de la vida «,  de todas esas mujeres que se sienten Cougar y disfrutan de su sexualidad , sin complejos  (y divinas de la muerte)  y prefieren hombres jóvenes ( intérvalo de edad 25 a 35 años)

Lo del amor… Eso ya es otra historia- como creo que lo son las historias de Demi y Shakira– y en esas no importa la edad. Creo que ya lo hemos aprendido todos…

N.B1 : Por mi parte,yo soy más de George Clooney  .

N.B2 : … y soy más joven que él. ; – )

Otros post relacionados:

Mis Top Series TV y Momentos Sofá

Sencillamente bello.

Me gustan los objetos y me gusta mucho el Diseño Industrial. Admiro profundamente la capacidad de reinterpretar lo que ya está inventado pero lo que más me fascina eson aquellos diseños que , basados en la más absoluta simplicidad, consiguen impactarnos tanto o más que los de elaboración compleja y virtuosa.

Los objetos «inteligentes» suelen destacar por su funcionalidad y su simplicidad pero, algunas veces, se les puede añadir  belleza y, entonces, por medio de un simple objeto, contribuimos a hacer de este mundo un  lugar más hermoso…

Esta preciosa cadena/candado para bicis es del estudio italo-nipón Sono Mocci. Su nombre Ivy (Hiedra)Bike Lock. Ganó el premio de bronce de la Seoul Cycle Design Competition 2010 .

Little People y el caracol.

Slinkachu es un artista urbano especializado en «Street Art». Realiza montajes , en la calle, con pequeñas figuras, que ubica en una escenografía perfectamente ideada , las fotografía y las deja, ahí,  en la calle ( dónde seguro que son pisoteadas)… Lo lleva haciendo desde el 2006  y su fama ha ido creciendo con los años . Ahora,  ha publicado un libro con todas las fotografías de sus mini-micro-montajes en todos estos años.

Te puedes encontrar a la «Little People» ( es el nombre del Proyecto) por cualquier calle de Londres y no darte cuenta ( es más, es posible que los pises) aunque , ahora, ya hay gente que se dedica a buscar estos montajes y «presevarlos» .

El «arte callejero» suele estar acompañado de un mensaje. Slinkachu nos dice que no prestamos atención a las pequeñas cosas , a los pequeños detalles que se suceden en nuestro entorno. Una forma simbólica de expresar la necesidad de «mirar más alrededor» aunque, en este caso y , literalmente, es «mirar hacia abajo».

Estos artistas urbanos como Bansky o Slinkachu , basan su «mito» ( los dos son practicamente desconocidos por el público) en este misterio respecto a su identidad, su fidelidad y constancia ( llevan años proponiendo su arte de calle, por las calles) y el mensaje «social» que imprimen en su obra.

El Street Art me llama mucho la atención. El arte en la calle es el arte «vivo». Interactua con su público y con su entorno y nos permite disfrutar de la creatividad de sus creadores, sin pasar por los canales habituales.

Esta ahí. En cualquier esquina, a la espera  …

Ah! Me olvidaba : Slinkachu, también pinta el caparazón de caracoles … Así que, a mirar con atención… ; – ).

Chippendale(s)

Hace unas semanas que recibí una invitación para asistir a un show de «Chippendales».

No se referían al estilo Chippendale que el ebanista inglés del mismo nombre, popularizó en el S.XVIII y se convirtió en un emblema del mueble de lujo… No era ese Chippendale.

Era este otro …

Este es el nombre que se da a este tipo de bailarín «exótico» que va vestido con pantalones , puños de camisa y  pajarita.  Este es el uniforme que se requiere, sin eso, no eres chippendale.

No realizan desnudos integrales ( esos serían los strippers) y se dedican a bailar a tu alrededor con un tanga monísimo...Chippendales es una compañía de «danza e(r)xótica» norteamericana que se fundó en 1979 y que actualmente aún está en activo ( son famosos sus shows en Las Vegas).

Dos veces me han engañado y dos veces, he deseado salir pitando de uno de esos espectáculos. Ayer se lo comentaba a la que ha tenido la genial idea de pedir esto para celebrar su cumpleaños y creo que me he ganado el apelativo de «pureta». Si algo tienen estas aglomeraciones de mujeres , dispuestas a ver a estos tíos en tanga , es la presencia de un grado de» locura histérica» importante. Y lo digo desde mi condición de mujer , que conste. De repente, oyes gritar cosas increíbles , observas aquellos contoneos , aquellos sobeteos, aquellas mujeres que suben al escenario alentadas por las demás ,…Uff!

Pero lo que más me asombra , es el cambio que sufren algunas personas que crees que conoces… ; – ). Por un ratito pero… ese ratito,son otras.  La última vez que fuimos a uno de estos shows ( mi segunda y creo que última), nuestra mesa fue declarada «Zona de Guerra» por los Chippendales y más, tarde… «Zona de Exclusión».

Ahora que me acuerdo de esa noche, por eso, no dejo de sonreír. ¡Me reí muchísimo !… No sé si era lo que pretendía aquel poli negro que se atrevió a subir a bailar encima de nuestra mesa . Creo que no, pero… es lo que tiene un tanga de leopardo…

Ah! y lo de las fotos que ilustran el post o es Photoshop o estos no son los que vienen a España.

En fin, igual me sorprenden y resulta que me estoy apuntando a una exposición de muebles antiguos estilo Chippendale… pero me da que no…

Para compensar a los Chippendales , dejo un interesante Striptease total para chicos ( por equilibrar)…

¿Cuánto vale?

¿Cuánto vale tu blog?.¿Tiene precio esto de escribir tus entradas en un espacio virtual propio e íntimo ? ¿Podrías poner un precio a lo de » ser leído»  ? ¿ A  conectarte al mundo ? , ¿A conocer desconocidos que son tus desconocidos cotidianos ya conocidos?, ¿ A enriquecerte con otros puntos de vista? , ¿A aprender?, ¿ A desahogarte? ¿Qué precio tiene eso?…

Esto me recuerda la frase del cura que nos daba religión, que con su voz cavernosa nos preguntaba cuánto queríamos a nuestros padres y cuando le decías : «mucho», te preguntaba ( para descolocarte) ¿Cuántos kilos exactamente?… Dotar de un valor  ( numérico, en general)a lo intangible, a lo que toca la piel por debajo,…es misión imposible. Nuestro blog tiene un valor sentimental ( como esas joyas de la abuela, que son horrorosas pero tienen alma ), espiritual e incluso terapéutico que no puede cuantificarse.

O… si.

Mi Blog Imperfecto vale, exactamente,  5.737€ ( una pasta!) . Y es que hay una herramienta que, bajo sus criterios propios ( basados en Technorati) traducen el tráfico de tu blog a un valor económico. Por curiosidad , he buscado el precio de wordpress.com (657 M €)…

Ahora, si el cura de mi adolescencia, me hiciera la pregunta de marras, teclearía http://www.amor.com y le diría que vale , exactamente :

€ 180.418,03

Si tenéis curiosidad por saber cuánto vale vuestro blog (sólo hay que teclear una URL) :

http://bizinformacion.es/

N.B 1 : Yo ya lo he mirado… ; – )

N.B 2 : Nota chula : NO VENDO. ; – )

El Día Mr.Bean.

Llamaremos Día Mr. Bean, al día de la torpeza. Todo tiene que ver con la fluidez y la falta de la misma…pero en su sentido más físico.

Cuando esta «falta de fluidez» ( el antónimo de fluidez =densidad) se da en otros aspectos más espirituales ( y coyunturales), yo lo llamo «Dia Grrr».

El de hoy ha sido , puramente, Mr. Bean... Ha habido un momento, a eso del mediodía que he pensado que debía parar  para ver si podía coordinar, de nuevo, los gestos cotidianos con la desparecida fluidez…

La cima de mi Mr.Bean se ha producido saliendo del coche : las bolsas de la compra, el maletín del ordenador, el puto bolso ( que hoy he elegido hábilmente de «asa»), una caja de cartón de contenido frágil… Antes de coger todo eso, me he puesto la chaqueta y el foulard  para no llevarlos en las manos, ya previsiblemente ocupadas ( Aviso : este detalle parece tonto pero ha sido definitorio en el agobio) . En el asiento trasero, además, estaba el último de Follet ( magnitud king size en el mundo del libro) que me acababa de devolver mi padre. No lo podía dejar, allí, a la vista…

Todo esto, aparcando a unos metros de mi casa y con la necesidad de un desplazamiento líneal con un peso considerable, de mal distribuir y mal coger.

Con ese sol primaveral ?, he sacado todas esas cosas ( muchas) y he rebuscado en el bolso ( además de asa, tipo shopping bag grande y caótico) hasta encontrar las llaves que he encajado en mis dedos en la modalidad «garra meñequil». Me he colgado el bolso del hombro y he cogido todas las bolsas entonces, me he dado cuenta que las llaves estaban puestas . Al inclinarme a cogerlas, el puto bolso me ha resbalado del hombro al brazo , para chocar con las tropecientas bolsas y hacer caer las llaves de casa que colgaban de mi meñique… Ya hacía calor. Mucho calor.

Claro, he dejado , otraaa vezzz, las bolsas y todas las cosas en el suelo para recoger las llaves que, con Murphy aliado a Mr. Bean, habían caido debajo del coche.  Y… (impresionante) , al inclinarme, se me han caído al suelo las gafas de sol que llevaba en el pelo…Ufffff…

Por fin, he cerrado el coche,me he colocado las gafas de sol ,  me he metido las llaves en el bolsillo ( desistiendo de poder abrir con todo incorporado en mis manos) y volviendo a distribuir todas las cosas, he iniciado el penoso camino hacia casa. Calor.

Cuando ya casi alcanzaba mi objetivo ha empezado a sonar el móvil. Imposible acceder. Ha vuelto a sonar y me he puesto nerviosa. En la puerta, he descargado todas las cosas ( las odio) y he apoyado el super bolso para buscar el móvil que seguía sonando y sonando… Lo habitual es que cuando lo cazo, ya se ha callado y eso es lo que ha pasado, of course. Rellamada, bla, bla, bla y ¡por fin! voy a entrar en casa…Es colocar la llave en la cerradura y oigo a mi espalda la voz del «jefe de obras» (Dia Omm) de las idem que están haciendo en mi casa, me ha  ayudado a entrar las bolsas  y me ha informado que no tendremos agua durante un ratito ( tiempo indefinido en su idioma ).Ha dejado las bolsas (amablemente) en una zona inusual en mi camino y me tropiezo con tooodas las bolsas, cosas y la caja de contenido frágil. No me he caído pero he hecho un requiebro contra pared maravilloso. Casi le doy una patadita a la caja…

Aquí, es cuando he hecho el parón. Me he sacado la chaqueta y el pañuelito, he dejado las cosas esas , sin tocar, en el pasillo y sólo he recogido mi maletín .He abierto el ordenador y leído los correos. Había cosas que me han hecho sonreír y sonreír y sonreír y… así, como quien no quiere la cosa , el Día Mr. Bean se ha ido difuminando y he conseguido un estado de normalidad absoluta.

Creo que he recuperado totalmente la fluidez.

Y sigo sonriendo…

La primera vez.

Making Of

Esta semana he escogido el tema para el Grupo de Escritura de Soopbook.

El lema propuesto es : «La primera vez».  Lo decidí pidiendo a una persona que lo eligiera por mí, para poder trabajar el texto bajo las mismas condiciones que los demás. El tema me pareció muy sugerente y flexible . Para dar juego, vamos.

Inexplicablemente, cuando hablamos de «la primera vez» , pensamos ( en la primera vez que hicimos el amor. Digo , inexplicable, porque hay tantas primeras veces de tantas cosas que me parece alucinante que si pones esta frase en Google, los resultados que aparezcan sean todos respecto a este tema. Pero hay un no-se-qué inevitable que te lleva ahí, lo admito. Esta «primera vez» quedaba descartada de mis ideas de relato más que nada por su obviedad . Yo tiro hacia los giros peligrosos. Durante estos días, he estado pensando en «las primeras veces» ( sobre todo cuando estoy en la bici elíptica , cosa que agradezco porque me enajena ; – )  ), buscando un punto de inicio: desde la primera vez que asesinas hasta la primera vez total , que es el nacimiento… Primeras veces por aquí, primeras veces por allá. Pero lo de «nacer» me provocaba un «crick-crick» ( esa es mi señal interna para seguir con una idea) y de «nacer» a «morir» hay un paso ¿no?.

El texto que he presentado esta semana bajo el lema La primera vez se titula «Sala Re» y es más siniestro de lo que me esperaba cuando pensaba en «las primeras veces» …

Ha salido así.

SALA RE

–          ¿Es su primera vez?

–          ¿Mi primera vez? ¿De qué?- miré a mi alrededor y vi que estaba en una gran sala de espera. A derecha e izquierda se ubicaban filas de mullidas sillas blancas, configurando un pasillo que se perdía en el infinito.  Al inicio de la fila había una pequeña mesa también blanca, a modo de recepción y tras la mesa, estaba sentada la mujer que me hablaba.

–          Veo que es la primera vez. No se preocupe, esto es muy sencillo: se sienta en una de las plazas vacías y espera que lo llamen para entrar en la “Sala Re”.– me sonrió dulcemente y por un momento, creí que estaba viendo a mi vieja profesora de Literatura- Si lo desea, puede hacerlo en la silla número 22. Está libre.

Dirigí mi mirada hacia la numeración de las sillas y me sobresalté al comprobar que en la número 23 estaba sentada mi vecina, la anciana señora que vivía en la quinta planta del edificio.

–          Oiga, pero..¿Dónde estoy exactamente?-le pregunté a mi profesora , ya seguro que era ella .

–          Bueno, no me gusta decirlo así, de sopetón, pero … ¿no te acuerdas de nada, hijo?. Le respondí negativamente y la animé a continuar .- Errr, te diría que          ” has traspasado y que estas en tránsito para pasar por la “Sala Re” pero , viendo que estás tan confuso, mejor te lo digo directamente : hace dos minutos y treinta y cuatro segundos que has fallecido. Te has muerto, vamos.

–          No.

–          Sí, Sí- Me señaló un lugar a mi espalda con la mano y se removió en su silla con impaciencia- Y te agradecería que ocuparas tu plaza en la silla número 22… Me estás formando una cola larguísima, querido.

Me dirigí a la silla nº 22 y me senté. Estaba asustado. Aterrorizado …pero, a la vez, me embargaba un sentimiento de certeza: estaba en el lugar correcto, en el que tenía que estar. Aún me estaba reponiendo de la noticia de mi muerte cuando mi vecina, sentada en la silla nº 23, se giró hacia mí.

–          Quería decirte cuanto lo siento. No sé qué pudo pasar , algo se aflojó y …! Mira que desgracia!. ¿Te dolió mucho?.¡Pobrecillo!. De verdad que lo siento.

–          ¿Usted sabe lo que me ha pasado?- le pregunté . Por fin , alguien que me diría qué hacía allí, en aquel pasillo blanco e infinito.

–          ¿No lo sabes?. ¡Uy!¡Qué apuro tener que explicártelo yo!. Como cada mañana, salí a regar mis macetas de geranios. Cuando llegué a la tercera, esa tan bonita con los barquitos pintados a mano, y empecé a regar, oí un crujido y vi como la ,maceta se precipitaba hacia la calle… Y justo en ese momento, salías tú por el portal de casa.

–          ¿Me está diciendo que he muerto porque se me ha caído una maceta de geranios en la cabeza?

–          Sí. Y no sabes cuánto lo siento.

Fue en ese mismo instante cuando me di cuenta que , realmente, estaba muerto. La extraña ausencia de sentimientos era una de las señales más evidentes. Dejé de tener miedo.

Estaba muerto. Vale .

Y siguiendo una secuencia lógica,  mi vecina también lo debía estar. Estaba sentada en la silla número 23…

–          No se preocupe, no ha sido culpa suya. A veces las cosas pasan pero… ¿y usted? ¿Qué está haciendo aquí, hablando conmigo?…¿Está muerta?

–          Calla, calla. ¡Qué humor tienes! – me respondió, riéndose a carcajadas- ¿Cómo voy a estar? ¡Pues muerta, claro! . Uno se muere cuando se cae desde el quinto piso a la calle. Me asomé a ver qué había pasado y te ví, allí en el suelo, todo espachurradito y con la maceta hecha añicos encima de tu cara y al inclinarme un poco más, me caí detrás del geranio. Me han dicho que quedé muy bien porque me hiciste de colchoneta…pero …me dio un paro cardíaco mientras me precipitaba al vacío y ya me estrellé” traspasada”

–          Vaya, lo siento. Yo no me acuerdo de nada. ¿Y qué es eso de la “Sala Re”?. En la entrada no me han explicado nada.

–          ¿Es tu primera vez?.

–          Supongo que sí- contesté ya un poco harto de que me preguntaran si era la primera vez que me moría.

–          Pues mejor que veas tú mismo lo que pasa. Si nadie te lo ha explicado y no te acuerdas de nada, es que debe ser así.

Iba a responderle pero una voz con matices celestiales, pronunció  mi nombre por megafonía : Era mi turno . Me despedí de mi vecina que me deseó suerte y me dirigí hacia la puerta de la Sala . Como era de esperar, también era blanca pero tenía un rótulo en azul celeste con la palabra “RE”. La abrí y , de repente, la oscuridad de absorbió.

La atmósfera cambió y la ingravidez tomó el control de mi cuerpo. Por un momento, pensé que me había tocado el infierno pero, entonces, mis oídos detectaron un sonido que me reconfortó. Tum, Tum, Tum… Estaba oyendo el latido de un corazón …Dejé que mi cuerpo flotara y se adaptara al espacio. Era un lugar pequeño y húmedo, caliente y abrigado. Armonioso. Tum, Tum, tum…  Los latidos se empezaron a acelerar y la cómoda cueva en la que habitaba empezó a menguar por momentos. Lo hacía a intervalos: se contraía y se dilataba, se contraría y se dilataba. Sentí que me iba deslizando por un túnel estrecho y a cada contracción, mi cuerpo se propulsionaba hacia adelante, hacia…

Sólo hubiese faltado oír la voz del médico, anunciando a los padres el nacimiento de un niño hermoso y sano, para haber culminado aquel sueño pero, gracias a Dios, me desperté.

¿Qué había sido eso? ¿Una pesadilla?… ¡Había parecido tan real!… Mi propia muerte, mi reencarnación  con parto incluido…

Me levanté de la cama y me preparé un café. Sentía la extraña inquietud que me había dejado aquella experiencia  y, sobre todo, una sensación de advertencia . La alarma que parecía sonar en mi mente era tan intensa que decidí ir a trabajar en coche. Si aquel había sido un sueño premonitorio, mejor tomar medidas preventivas …

Cuando circulaba por la calzada, por delante del portal de mi casa, oí un estruendo que me sobresaltó. Una maceta de geranios , pintada con barquitos de colores, se había estrellado contra el suelo. Sonreí inmensamente aliviado y me felicité por haber hecho caso a mi intuición .

Para ser mi primera vez en esto de los sueños premonitorios, había sabido actuar con calma e inteligencia… Silbando, me puse en marcha de nuevo, cuando vi  a mi vecina asomándose al balcón, mirando su maceta hecha añicos.

¡No¡, ¡No¡

Un segundo impacto me dejó helado. Delante de mis ojos , aquella simpática señora del quinto, yacía en una posición imposible,  en la acera, cerca de los  geranios destrozados…

Mi sentimiento de culpa es inmenso…Y ya sólo me salva de la locura pensar que estará, sentada en la Silla nº 22, esperando su paso a la “Sala Re”.

 

N.B : Foto «Esencia de Geranios» de Groc (fotógrafo de Barcelona)

Tractores de época.

Algunas veces, no somos conscientes de lo que ven nuestros ojos.

Paseamos la mirada, acostumbrada, sin detenernos a ver lo que nuestros ojos miran.

Algunas veces, nuestra mirada va tan rápida que no tenemos tiempo ni de respirar y, sin aliento, dejamos de ver lo que esta ahí, mostrándose.

Respira.

Hay otras veces, algunas, en las que la vista es acertada y detecta lo que ves, descubres el color y las texturas y tus ojos se paran en ese instante, disfrutando de lo que tu mirada te brinda.

Hasta aquí, la parte poética inspirada en unas fotos sin retoque, que hablan de las miradas que me he regalado estos días.

Segunda parte : vamos a lo de los tractores de época del título del post que , tiene que ver con lo del mirar. Ya lo vereís.

Esto de «la mirada» se basa en lo de la actitud interior .  El estado emocional en el que te encuentres  puede traspasar el poder de tus ojos y negarte la posibilidad de ver…la belleza de las cosas. Así que hay que aprovechar los tempos en los que el alma está en estado óptimo para mirar, mirando, todo lo que le echen.

Con esta actitud positiva, he visitado una feria en un pequeño pueblo del Alt Empordà en la que había una exposición de ? : ¡tractores de época!…Lo de «positivizarme» era necesario, ya que los tractores a mí, no me dicen mucho. Nada. Además, mi yo urbanita agradece esas exposiciones de arados y telares antiguos, de estética preciosa pero…¿tractores? ¿de época?… Estos mercados pequeñitos, tienen multitud de paradas de productos locales. Siempre hay un leitmotiv diferente ( el queso, la calabaza, el trigo, el vidrio…o los tractores de época ; – ) ) pero las paraditas que los acompañan suelen ser las mismas, así que lo de los tractores era un mal menor… Y me he paseado por allí, en un día primaveral. He escuchado las conversaciones de los expertos en tractores, he visto «un desfile de tractores» y…se ha activado «la mirada » en mi interior .

Me han gustado los tractores de época

Este mosaico de detalles de tractores de época ; – ) , está hecho en BigHugeLabs. Esta web aporta multitud de efectos para fotos y una herramienta para crear las cabeceras de los blogs de WordPress.