«¿Con azúcar?» ,pregunta La Asesina del Pollo…

APaazucar

 

Al despedir al Inspector Flórez ( no me acostumbro a llamarlo Eusebio) he sentido un escalofrío. Me ha recorrido la columna vertebral. Toda. Desde la coronilla hasta la punta de los pies…Hacía tiempo que no sentía este tipo de escalofrío. No es como el que me invade antes de hundir y deslizar el cuchillo por el cuello del pollo de turno. No, este lo identifico con el miedo pero…sin llegar a serlo…Es un miedo mínimo, que se asoma y me saca la lengua pero es pequeño e insignificante.

Me da escalofríos pero no lo temo demasiado…

El pequeño hombrecillo que cree que es Inspector de Policía, no encontrará nada en Benidorm que lo vincule a mí. Para ser una Asesina en Serie de provecho he estado estudiando. Además de analizar el trabajo de otros colegas, me he dado un atracón de CSI, The Following, Dexter y un poco de The Sopranos (la mafia, siempre te da alguna idea).

¿Alguien piensa que me presenté en el bar que estaba Paco, con mi aspecto habitual? Pues, no. Mi aspecto estaba lo suficientemente modificado para que Paco pensará que con los años había cambiado de estilo y figura  pero cualquier observador externo, al describirme, no hubiese visto a la mujer que en realidad soy…Además de las prótesis de silicona , estratégicamente situadas, que me hacían más curvas de las que tengo , llevaba peluca y gafas falsas. Me cambié en el lavabo de una gasolinera de carretera (que no tenía cámaras de seguridad) y después, repetí la operación. Volví  a Las Tuercas, con mi sencillo vestido de verano, zapatos planos, sin apenas maquillaje y mi media melena, negro azul, al viento…

La pollera depredadora, era una mujer de melena color castaño con mechas californianas y muy, muy voluptuosa… Eso me recuerda que debo deshacerme de la peluca y las gafas…Y el vestido…Pienso en coger el coche y llevarme “las pruebas” lejos de aquí. Lo tiraré todo en uno de esos contenedores de ropa de segunda mano…

Lo meto todo en una de esas bolsas ecológicas  del Carrefour y me preparo para salir. Me estoy poniendo los zapatos cuando suena el timbre de la puerta. De nuevo.

Miró mi reloj y me angustió. Hace apenas veinte minutos que el Inspector Flórez se ha ido de aquí. ¿Se habrá dejado algo? ¿Querrá preguntarme alguna cosa antes de irse a Benidorm? Mierda! La bolsa está al lado de la puerta. La peluca canta cual almeja. Debo sacarla de ahí, antes de abrir.

Vuelven a llamar.

Meto la bolsa, a presión, en un armario pequeño que hay en el recibidor. Esta vez, no se ha anunciado. ¿No debería haber dicho “Soy el Inspector Flórez, otra vez”? Abro la tapa de la mirilla y observo. Sólo veo una puntita de pelo de una cabeza. La persona que está llamando a mi puerta ( suena el timbre de nuevo) es bajita pero…creo que el pelo es de un tono más claro que el del Policía pero no estoy segura…

No están los tiempos para arriesgarse…Se puede colar un Asesino en Serie en tu casa, sin que te des ni cuenta…

-¿Quién es?-pregunto con voz firme y desafiante.

Soy Saray. Ábrame la puerta, por favor– dice sollozando.

Un tirón. Ese tirón.

Abro.

Dejo pasar a Saray. Es muy bajita. No lleva sus tacones habituales. Veo que lleva la misma ropa que esta mañana, cuando he visitado la Pollería y la he despedido. Sus ojos están hinchados de tanto llorar. También su nariz. La verdad es que, por un momento, me da pena pero…me llama la atención su cuello. ¡Qué cuello, por Dios!  Observo como late el pulso en esa superficie nívea y, a los pocos segundos, ya estoy fantaseando con rebanárselo. En finas y uniformes lonchitas…

Me ruega que no la despida. Me explica que se vio obligada a follar con el charcutero porque este la amenazó con despedirla. Me pide perdón. Me suplica el perdón. Más ruegos. Más desesperación…

Me cansa un poco, la verdad. Mi mente se ha disociado de mi afectividad y de mi cuerpo. Va por libre y está maquinando, a toda marcha, como matar a Saray. ¡La tercera víctima! ¡Por fin! ¡Y en casa!

Mi cerebro está emocionadísimo…¿Y estrenar los cuchillos japoneses?

Le pregunto si alguien sabe que ha venido a verme. Me responde que no. Que tras mi visita al Mercado, la otra dependienta la ha hecho recoger sus cosas. Ha deambulado por el parque, sin rumbo. Llorando sin parar. Se ha quedado dormida en un banco hasta que ha decidido venir a mi casa para pedirme su readmisión. Aún no ha llamado a su madre ( que cuida a su nene) . Nadie sabe que la han despedido y…además, se ha dejado el teléfono móvil en la Pollería.-

Pasa a la cocina. Tomamos un café y hablamos– le digo.

Saray se sienta ante la mesa. Se retuerce las manos. Está muy nerviosa. Me encanta y sé que eso es malo. Templanza, templanza, templanza

Templanza de Asesina en Serie pero… La Asesina del Pollo está tomando el control.

Mientras preparo el café, no puedo evitar mirar fijamente lo que hay a la espalda de Saray… Está en una estantería… Un bello soporte de caoba rosa pálido  con mi set de cuchillos japoneses de acero al carbono, forjados artesanalmente.

-¿Con azúcar?- le pregunto, sonriendo…

Mi huerto y las malas hierbas…

mentir.

(Del lat. mentīri).

1. intr. Decir o manifestar lo contrario de lo que se sabe, cree o piensa.

 

Mentir, lo que se dice mentir, no he mentido… En ningún caso lo que he explicado, es una falsedad. Admito que la realidad, por eso, puede ser interpretada y, a veces, lo que es real puede ser mentira, todo a la vez. En el mismo paquete.

La situación es la siguiente: recibo una llamada de teléfono de una persona amiga y querida a la que no veo hace mucho . Parece como una epidemia pero, en estas últimas semanas, se han incrementado las cenas “revival”. En este caso, se está planificado una de “Only girls” , de gente que no veo hace 20 años pero con la que viví mis 20 años… Tras las alegrías y las risas, los comentarios y las cosas, me pregunta : ¿Qué estás haciendo? . La verdad es que cuando se ha ido el sol abrasador de los últimos días, he salido a mi huerto. Hace días que tenía que cosas que hacer, en plan mantenimiento huerteril. Hablaba en esa posición universalmente incómoda, sujetando el móvil con presión oreja-sobre-hombro, hasta que se ha deslizado a la tierra-compost-especial para huertas. El ruidito ha alertado a mi interlocutora y me ha hecho esa pregunta.

“¿Qué estás haciendo?”  Atención  a mi respuesta.

Estoy en el huerto. He aprovechado que ha pasado el calor para sacar las malas hierbas y las hojas secas. He tenido que entutorar los tomates y airear la tierra. Abonar. Plantar rúcula, pimiento y una plantita de cacahuete!

Lo iba diciendo y sabía, me imaginaba, estaba segura que se me visualizaba en un huerto de verdad, inmersa en las duras tareas labriegas…

Repito : Mentir, lo que se dice mentir, no he mentido pero…La realidad es así.

Herramientas

tools0

Huerto saneado

quehaces

Malas hierbas

malashierbas

Entutorado del tomate

entutorado

Huerto replantado

resultadofinal

El huerto de marras…

huertojulio

 Se lo diré…Y le enseñaré las fotos…

NB : Esta es la planta de cacahuete…Tras la foto, pasó a una maceta ( es la del corazón…)

cacuhete2

Pito, pito, colorito…(Es la Asesina del Pollo…)

 

pito

 

Cuando llego a casa, aún estoy inquieta. Mátala, mátala, mátala

Mátala, joder.

Estoy en el piso del charcutero, el que tenemos al lado del Mercado. No hay nadie. Nadie más que yo y …La Asesina del Pollo. Ya no sé si soy yo misma, o es la voz que oigo desde dentro. ¿ Puede haber algo o alguien habitándome?…No me reconozco.

El piso es de los de antes. De esos de los 70, de tabiques finos como el papel… Oigo a mi vecino de arriba. Es odioso. Siempre haciendo ruido…Al principio, creía que movía los muebles, después descubrí que simplemente, pisaba fuerte y que nunca, jamás, se sacaba aquellos zapatos de suela dura. Ahora mismo lo estoy oyendo. Intento relajarme y concentrarme en lo importante pero los ruiditos continuos no me dejan hacerlo.

Así, ¿Cómo voy a conseguir hacerme Asesina en Serie? ¿Cómo voy a planificar lo de mi tercera víctima?…Esto me hace evocar a Saray. La mujer hecha moco que he dejado, tirada, en el pasillo C 45 del Mercado Municipal. Estaba desesperada. Su cuerpo se estremecía al ritmo de un llanto desgarrador. Mis nenes, mis nenes…La oía a mi espalda, lamentándose. Me ha maravillado mi indiferencia total. Ni siquiera he contestado a Puri, la pescadera, cuando me ha gritado: Muy bien hecho! Sí, Señor. Esa Saray es una zorra.  No he podido evitar sonreírle. A su lado, la Tere. Se está tirando a su marido hace ya quince años…

Saray. Finita. Suave….Fácil. En plena crisis de llanto, un rubor intenso ha cubierto su piel y se me ha antojado apetecible. Muy apetecible. Mi juego de cuchillos japoneses, parecen hechos a la medida de su piel…Y sus tendones, músculos y articulaciones…

Aún no he firmado los papeles del despido. La puedo llamar y…¡Me lo tengo que sacar de la cabeza! No puede ser Saray. Es demasiado obvio. Me pillarán. Incluso ese policía inepto podría ligar cabos.

Más taca taca taca crash pim pam. El vecino debe estar bailando claqué. No para….¿Y sí me lo cargo a él? Vive solo y no tiene familia ni amigos. Pueden pasar meses hasta que alguien se percate de su desaparición… Y le estaría bien merecido. ¡Ya son diez años de coñazo!… El vecino….Estoy pensando en rebanar a ese cabrón del piso de arriba y no sé, no me motivo. En cambio, visualizo a  Saray y me relamo…Pero, no. No  p-u-e-d-e  ser. No. No y no.

Necesito distraerme. Desconectar de La Asesina del Pollo y del vecino y su taca taca crash pim pam… Esta vez, tengo que afinar mucho…

Cojo el puñado de cartas que se han acumulado en estos días de ausencia. Las abro. Pulcramente. Deslizo mi abre-cartas de plata, muy afilado. Me encanta. Divido los papeles,  por tipo. Las facturas, los recibos del banco, la basura y lo oficial. Me demoro en una carta de los Servicios de Urbanismo. El Ayuntamiento, representado por un concejal muy, muy preocupado por la seguridad, ha aprobado un cambio en las normas de seguridad de las paradas del Mercado. Tras las inspecciones pertinentes, se me informa ( bueno, en realidad informan al charcutero) que tengo que modificar la licencia, hacer obras de adecuación y pagar los nuevos impuestos por la renovación. El montante económico me parece indecente. Me fijo en los conceptos y ,menos una medida referente al sistema anti-incendios, el resto de la  “nueva normativa” me parece simple parafernalia legal con un único objetivo: sí, el famoso “afán recaudatorio”.

Hago un par de llamadas y me entero que mucha gente en el Mercado ha pedido préstamos para hacer frente a las obras de adecuación a la nueva normativa. Hay un grupo numeroso que se ha unido para pedir un aplazamiento de pago…Me indigno. Yo no tengo más problema que la intensa  rabia que me da, pagar por la cara pero conozco a muchos de los afectados. Personas humildes, como mis padres,   que han sacado adelante un pequeño  negocio, que ya tienen que pagar mucho ( para después, recibir bien poco) y que se las ven y se las desean para capear estos tiempos de crisis…

¿Quién es ese concejal? Conecto mi ordenador y busco información. Amplio una foto de una de sus últimas visitas al Mercado. Fue en periodo electoral, claro… Hago zoom y su rostro se agiganta hasta ocupar toda la pantalla. Siento el tirón. Me olvido de Saray. Siento otro tirón y otro…Esa cara invita al cuchillo…

Ding Dong . Carrillón de campana, también de los años 70. El timbre me sobresalta. Cierro la foto del concejal y me dirijo hacia el recibidor. No me da tiempo a preguntar por la identidad del que me visita.

La puerta amortigua la voz que emerge del otro lado pero aun así me es familiar.

-. Soy el inspector Eusebio Flórez. Traigo noticias.

 

 

 

 

 

 

La Asesina del Pollo: Seda.

seda

Llegué a la finca, descargué a Paco y di de comer a los cerdos. Uno de ellos, casi se ahoga…Admito que noté que el rigor mortis se había desarrollado en plenitud porque observé como los gorrinos deglutían con una cierta dificultad pero no esperaba el pequeño “incidente”.

No me quedó más remedio que saltar a la porqueriza, agarrar al cerdo y hacerle una maniobra Heimlich, para que expulsara el trozo de Paco que se le había atascado. Cuando salí de allí, sucia y con aquel olor intenso adherido a mi piel, se me hizo evidente que todo mi plan pendía de un hilo…De un cerdo, para ser más precisa… Si uno de esos animales requería de asistencia veterinaria, seguro que se descubriría lo que habían estado comiendo…

No me la podía jugar de nuevo. Y menos con la tercera víctima…Así que era preciso investigar de qué forma podía deshacerme del próximo pollo. ¿Ácido? ¿Obras de emparedamiento en las porquerizas?… Además, tras el susto del control policial, me había quedado claro que era un riesgo desplazarme. Esta vez, mi objetivo debía ser cercano, por lo menos en lo que a kilómetros se refería…

Al psicólogo le tenía ganas. Muchas. Me había llamado un par de veces para “controlar mi evolución”… Si me preguntaba una vez más, por “la relación que tienes con tu madre y el odio profundo que sientes por tu padre”, era capaz de volver a Las Tuercas y ocuparme de él. Impulso. Ansia. Eso.

Y después estaba lo de Saray…Al volver, me había ocupado de todos los asuntos pendientes: el control y evolución del Imperio de las Paradas, una visita al inspector Eusebio Flórez para saber si se sabía algo del charcutero y…Saray.

Si algo tienen los Mercados es que todos nos conocemos. Y mucho…Y, claro, no había parada que no hubiera visto el vídeo del charcutero follando con Saray. De la frutería a la pescadería, pasando por los encurtidos…Sentía sus miradas, de compasión, de pena y algunas, de regocijo ante mi humillación.

Tenía que despedir a Saray. No lo había hecho. No había hecho nada de nada. Estuve muy ocupada, fingiendo mi depresión y estupor ante la desaparición de mi marido y planificando y ejecutando mi plan para ser Asesina en Serie. Sinceramente, Saray me importaba un pimiento pero…había un cierto código moral que debía preservar. Unas apariencias que mantener. Un marco de normalidad que era necesario para ocultar mi verdadera personalidad psicópata: No podía quedarme igual. Eso no estaba previsto en el ADN del ser humano : si había cuernos, había reacción.

Mujer, despecho y, de nuevo, la humillación. Pero esta vez, para resarcir…

Así que me presenté en la pollería y , con la cabeza muy alta y una voz indignada a la vez que entrecortada por el llanto, la despedí de forma fulminante. Vi que le temblaba la barbilla y me fijé en la fina piel del cuello. No pude evitarlo. Hasta ahora, me las había visto con pieles fuertes, de barba dura y mucho pelo. Esa piel suave, se me antojaba deliciosa. El cuchillo se deslizaría por allí, como si fuera mantequilla.

Saray, entonces, se puso a llorar. Desconsoladamente.

El Mercado se relamía ante la escena que interpretábamos. Yo, tiesa como un palo, pero con el corazón acelerado, pensando en trocear a Saray. Ella, abrazada a mis pies, con los ojos rojos e hinchados, la nariz llena de mocos,  parloteando sobre su hijo, la hipoteca y el tipo borracho que la había dejado colgada.

Me desconecté de su discurso. Piel blanca. Me deshice de ella. Seda. La dejé, agachada en el suelo pero…una idea empezaba a molestarme. Estaba ahí, insidiosa, picante, pesada…

Suavidad. Cuchillos.

Mátala, mátala, mátala…

Todo el Thriller ¿?, aquí.

Mi huerto a tope de capsaicina!!

Este año, la rúcula y las guindillas son las protagonistas del huerto. Contra todo pronóstico y contradiciendo (totalmente) la experiencia del año pasado, los tomates están creciendo como matas rechonchas, compactas, con mucho tomate pero… a ras de suelo. No me preguntéis por qué. Este año, son vagas y gordas y se han quedado por las tierras bajas…

tomates1La producción de rúcula, lechugas y “brotes tiernos” ha sido constante. Ya estoy en un segundo ciclo ( la rúcula ya me ha vuelto a florecer) y tengo que renovar las plantas… El año que viene, repetiremos experiencia.

lechugas

La Stevia está magnífica y es , ya, un ingrediente básico en los zumos de frutas diarios.

stevia

Otra cosa son las guindillas…

He llegado a la conclusión que mis guindillas han firmado un pacto con el diablo.A cambio de entregar su alma de guindilla ( que ya me dirás tú qué cosa),el diablo les provee de saturación máxima de capsaicina. Esto no es otra cosa que el compuesto químico responsable de que las puñeteras guindillas piquen hasta hacerte desear meter la cabeza en un cubo de agua con hielo…Pensad que el origen de la capsaicina es puramente defensiva: Este compuesto que generan estas plantas es un mecanismo de defensa para evitar ser atacadas por insectos y mamíferos, ya que provoca esa sensación de ardor en la boca y, por lo tanto, los hace menos apetecibles (la capsaicina actúa sobre las terminaciones neuronales y se utiliza en anestesia).

Hay un test que sirve para medir el picor de las plantas (Guindillas, pimientos del padrón, chiles, jalapeños, etc)  que contienen capsaicina. Lo creó Wilbur Scoville en 1921. Es una escala que mide en “Scovilles” ( original, eh?) y que puntúa cero cuando no pica y llega a los 15 millones de Scovilles cuando hablamos de capsaicina pura. Por ahí andarán mis guindillas, seguro…

guindilla6

Y es que no hay forma de medir la intensidad del picante porque a medio test, la lengua se desintegra….Que se lo pregunten a mis pobres conejillos de indias… Personas inocentes e ingenuas que ahora , tras haber probado mis guindillas (salteadas con sal gorda) hablan como si tuvieran una patata (grande) en la boca…

cosecha

La cosa es que de unas pocas de esas guindillas NO picaban…¿Son las que no se dejaron engatusar por el diablo? ¿Tienen alma? ¿O es que no tienen de la capsaicina esa? Y…¿?Por qué…”unas pican y otras no”?

Pues dicen los expertos que es porque ( por lo que sea) han estado bajo condiciones de crecimiento diferentes . Variables como la cantidad de luz solar, el agua que recibe y el tiempo que permanece en la planta. Es decir, el cuánto pica está relacionado con el desarrollo natural de la propia planta…Vale, pero ya las riego igual a todas, les da la misma luz solar y las he probado pequeñitas, medianas y grandes… Por mucho que digan estos señores biólogos, mi planta de guindilla es más taimada y ha hecho un pacto con el diablo. Más picantes no pueden ser.

Rompen la escala de Scoville. Definitivamente, tengo una The Paladar Killer…

guindillasdiabolicas

NB 1 : El aerosol de pimienta que se utiliza en Estados Unidos como arma defensiva tiene entre dos millones y cinco millones de unidades Scoville.

NB 2 :  El récord  Guinnes  de los pimientos, lo tiene una variedad de la India que se llama Bhut Jolokiany que tiene nada menos que entre 855 000 y 1 041 427 de unidades Scoville.A la hora de manejar este pimiento debemos hacerlo con guantes. Este es el primo zumosol de mis guindillas…

variedadpicante

 

Premio de Milongas.

Culpable de todo esto : Nieves

MILONGA (según la RAE)

1. f. Composición musical folclórica argentina de ritmo apagado y tono nostálgico, que se ejecuta con la guitarra.

2. f. Copla con que se acompaña.

3. f. Composición musical argentina de ritmo vivo y marcado en compás de dos por cuatro, emparentada con el tango.

4. f. Canto con que se acompaña.

5. f. Baile argentino vivaz de pareja enlazada.

6. f. coloq. Engaño, cuento.

7. f. coloq. Arg. Discusión o riña. Se armó la milonga.

La milonga es una composición folclórica argentina. La RAE dice, primero, que es de ritmo apagado y tono nostálgico  y, después, que es de ritmo vivo y marcado…O sea, que no sé qué ritmo marca pero cuando hablamos de algo parecido al tango, seguro que me gusta… Pero, Nieves, al pasarme el premio “Las Milongas de Mamá” no se refería a eso. A mi madre le encanta el tango pero no me lo solía bailar. ; – ) Así que he estado pensando en las tres milongas favoritas de mi madre , en cuanto al engaño o cuento ( la acepción número 6 de la RAE).

O sea, como me pretendía engañar …He tenido y tengo la suerte de disfrutar de una madre muy dulce, que nos colmaba de mimos, muy suave y reposada. Tímida y muy prudente.  Excelente cocinera. Era el Poli Bueno de la pareja ( aunque, el Poli Malo, tampoco era malo… ; – ) )

Hoy se ha marcado un arroz caldoso de bogavante de escándalo y durante la comida le he preguntado por las “milongas”. Nos hemos reído de sus momentos “zapatilla” : cuando no le hacíamos caso, se le sacaba a la velocidad del rayo pero, nunca, jamás, nos tocó. Y lo sabíamos. Perfectamente. Y jugaba, siempre , a nuestro favor…

Hemos determinado que estas tres milongas  forman parte de nuestro Top Ten :

1) Comer pescado: Era ver el pescado y empezar a bufar. Un drama. En esa época, estaba apuntada a una academia de danza clásica. Lo que más me gustaba era el Festival de Fin de Curso .Prácticamente pasábamos medio año, ensayando las coreografías. Me encantaba. Además, estaba convencida que algún día sería bailarina de clásico…Así que mi madre decidió venderme la moto de que si no comía pescado, no podría bailar de puntas ( ese era el objetivo . Las mayores lo hacían y nosotras lo deseábamos. Años después, ya subida a las puntas y sufriendo lo que se sufre ahí arriba, pensé que mejor no haber comido tanto lenguado…) Tuvo la importante ayuda de mi profe que confirmó este hecho : “Si no comes pescado, los dedos no te sostendrán” . Refunfuñaba, sí pero me lo comía.

ballet

2) Que no me mareara en el coche durante los viajes : el fantástico método mágico de chuparse el dedo gordo ( otro no!) y sacarlo por la ventanilla del coche. Me lo hacía hacer y , oye, lo que es el efecto placebo!. Se me pasaba enseguida…

3) Que no “molestara” a mi hermano. En esta, se pasó tres pueblos. Y también con ayuda… El Hombre del Saco se presentó una tarde en casa, para advertirnos a mí y a mi hermano que de no comportarnos mejor, vendría para meternos en el saco y llevarnos lejos de casa… La cosa es que me moría de miedo por la noche….Esperaba que aquel tipo entrara en la habitación…Tuvieron que demostrarme con hechos que ese L’ Home del Sac era mi Padrinet ( una figura imprescindible en mi infancia. Un hacedor de sueños y sonrisas…) perfectamente disfrazado… Ni viendo el saco de patatas me quedé convencida…

home-del-sac

Este Premio,  lo ha sido de verdad. Nos ha proporcionado un bonito momento “revival” … Pero…Debo comentar que mi madre niega su habilidad en el movimiento “me –saco-la-zapatilla”. Considera que lo hizo poco. Mi hermano y yo, todo lo contrario. Me ha pedido que lo diga. ; – )

Las Tres Milongas de mi Madre, deben ser pasadas a cinco blogs. Yo se lo paso a Inspi, Nergal, Alberto, Joaquín y Adwoa.

Para acabar, había que colgar un vídeo bailando un zapateado. O una foto de pies…; – ) Considero esta parte optativa…

zapateo2

 

NB : Una milonga.

 

La Asesina del Pollo y La Sardina Feliz.

sardina

¡Por Dios! ¡Qué susto!

El perro policía se ha vuelto loco…

Ya estaba a cuatro coches de mi ruina, cuando le ha llegado el turno a la camioneta roja (refrigerada) de “Pescaderías La Sardina Feliz”. Ha sido abrir la puerta del conductor y dejar que el perro husmeara por allí  e, inmediatamente,  el animal se ha puesto frenético.

Ya hacía un rato que observaba los movimientos de la Guardia Civil y tenía claro que buscaban algo muy concreto. Había tres parejas de efectivos: una se ocupaba de parar a los coches  y los obligaba al estacionamiento en el lugar dónde estaban los otros cuatro agentes. Estos, revisaban el interior y el maletero… Aunque creía absurdo que lo que buscaran fuera a Paco, a cuatro coches de mi “revisión” ya me empezaba a parecer plausible…Aquello no era un simple control de alcoholemia…

Pero, de repente, el chucho se ha vuelto loco. Bendito…

La escena se ha desarrollado muy rápidamente. El perro, ladraba. El total de las fuerzas de seguridad congregadas se ha concentrado alrededor de la camioneta. Han inmovilizado al conductor y a su acompañante y han empezado a sacar la carga: sardinas congeladas.

El perro, aún ladraba más…

He podido observar como rompían uno de los bloques de pescado y extraían algo de la parte inferior. Lo he visto todo  como si se tratara de una película y eso, me ha ayudado a olvidar que llevo a un tío muerto y despedazado en el maletero. La Guardia Civil ha iniciado el decomiso del  cargamento de la cadena de pescaderías “La Sardina Feliz”. Dos de los agentes se han separado del grupo y se han dirigido a la zona donde esperaban los coches. Han sacado los conos y el letrerito de “Control Policial” y con gestos enérgicos  (como si fuera culpa nuestra la larga caravana que se ha formado) nos han apremiado  a continuar nuestro camino.

Al pasar por delante de la Policía, el corazón me ha dado un brinco. O dos, o tres…

Me ha producido una extraña satisfacción saber que pasaba por delante de sus narices, con Paco, en el maletero…

Aún tengo para un ratito de carretera. Necesito serenarme y llegar sana y salva . Los cerdos deben estar hambrientos….Pongo la radio y oigo que se ha desarticulado a una importante mafia del narcotráfico que introducía grandes cantidades de hachís, camuflado entre pescado congelado…

Entonces, ha sido cuando he entendido  lo de “La Sardina Feliz”…

En seis horas, estoy en casa.

The Listener & Cia

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“Presidente y CEO mundial de The Listener & Cia.”

Cada vez que lo digo , lo leo o lo oigo me parece que es un sueño…Y es que es verdad que siempre me han dicho que “sabía escuchar”.  Tienes razón : “escuchar” no es lo mismo que “oír”. Por eso no me gusta que nos llamen oyentes. Somos escuchadores.

Escuchamos. A mí, ya desde niño, me salía de forma natural : escuchaba con atención cualquier cosa que me dijeran. Pero no escuchaba así a lo loco, por escuchar. No, yo escuchaba con calidad. Me interesaba por la cuestión de fondo. Dejaba hablar pero sabía detenerme en el lugar correcto, preguntar e intervenir pocas veces. Sólo en las en ocasiones que no entendía aquello que escuchaba. Y es importante que esto lo tengas en cuenta : el escuchador , escucha e interviene poco . Lo menos posible, pero interviene. Es una forma de que el otro se sienta escuchado.

Es básico concentrarse en lo que se escucha. No es una tarea fácil. A veces, el mensaje está dictado al ritmo de la pasión, del amor y del desamor, de la tristeza, de la desesperanza e, incluso, de la locura pero, en todos los formatos posibles que puedas imaginar, todo ser humano precisa ser escuchado…Esa es nuestra gran baza.

Es tan simple como eso : escuchar. Sólo escuchar.

Así pues, tenemos un producto de primera clase : escuchamos y nuestros clientes son numerosos: cada vez hay más gente que necesita ser escuchada… Por eso, cada vez tenemos más locales “The Listener” repartidos por las principales ciudades del mundo. Los reconocerás dónde vayas : suelen ser bajos ,a pie de calle, luminosos, de unos 30 m2 en los que sólo hay dos butacones muy cómodos, una mesa de centro y una pequeña zona con una cafetera, tetera , agua y zumos. También me gusta que haya un jarrón de flores en la mesa o una planta. Por dar calidez. Mira, estas son unas fotos de los locales estandarte de nuestra firma. Son bonitos , ¿Eh? El departamento de prensa te las enviará en alta resolución, no te preocupes.

Nuestros precios son muy asequibles y  más, teniendo en cuenta que sales de allí como nuevo. No me gusta hablar de dinero pero ya que me lo preguntas te diré que tarifamos cada 5 minutos por 1 €. Si escuchan más de sesenta, nuestro escuchador  aplica el bonus con un descuento del 10%.

Sí, es cierto que tenemos problemas con algunos sectores profesionales : los psicólogos nos acusan de intrusismo profesional pero perderán la demanda que nos han interpuesto. Nosotros no curamos, ni tratamos. Sólo escuchamos.  Pasa lo mismo con la Iglesia Católica. Nosotros no somos Confesionarios Caros. Ni siquiera tenemos la prepotencia de “perdonar” como hacen ellos. Nosotros, sólo escuchamos, repito. Eso sí, tenemos unas normas muy estrictas que se asemejan al Secreto de Confesión: Lo que se dice y se escucha en The Listener , se queda en The Listener. La confidencialidad es absoluta.

Te agradezco la entrevista. Me encanta vuestra revista y es un honor para mí que hayáis elegido a The Listener como “La empresa revelación  del año “ pero…si no hay nada más , prefiero acabar aquí. No estoy acostumbrado a hablar tanto …

¿Ninguna pregunta, más? ¿Seguro?Vale. Ya hemos acabado, pues. Oye, y tú….Tú, ¿Me quieres explicar algo?…

Uf. Borra eso. Borra lo último, por favor. Deformación profesional.

Es que me sale solo…

thebest

NB al relato : Un estudio dice que oímos la mitad de lo que se dice, escuchamos a la mitad de lo que oímos, entendemos la mitad de lo que oímos, creemos  la mitad de lo que entendemos y recordamos sólo la mitad de lo que creemos…

 

Frustración ( o pintar figuritas Disney)

 

Compré un juego para pintar figuras Disney . No digo más…O sí…

princesas1

Esto son tres Princesas Disney….Aunque no lo parezca…

Dos de ellas, están pintadas por adultos. Una de ellas,  por una pobre niña sometida a este tormento frustrante.

Abres la caja y sacas las figuritas. Hay ganas de pintar. Cuando vemos los pinceles, ya nos tememos que esto no va a ser tarea fácil. Largos, blandengues: cero precisión.

La pintura es un pegote. Espesa, impracticable. Eso sí, en varios frasquitos con la cara de las Princesas en la tapa…

Azul, amarillo, marrón, negro, rosa… El que me llama más la atención es el color…carne. Miro las caritas de las princesas (diminutas), después esa porquería de pincel ( con el logo Disney) y me digo…¿Quién es el valiente que pinta la cara a esto? Encima, los peques, ya han memorizado la foto de la caja y saben y quieren el resultado que ven. ¿?

Esta experiencia en concreto, acabó con la representación infantil ( muy astuta) abandonando la tarea para ir a hacer pompas de jabón y dos adultas, con las gafas de ver de cerca, intentando dar color a estas muñecas diabólicas…

Sería una buena venganza cósmica, capturar al diseñador de este juego. Ya no me meto con los chinos que lo producen, a toneladas, en fábricas de esas deshumanizadas ( yo me lo imagino así). Busco a la mente prodigiosa que ideó esta cosa, que hizo un prototipo y que decidió comercializarlo. Lo obligaría a pintar todas y cada una de esas Princesas “exactamente-como-las-de-la-caja” con las herramientas que te dan y por cada fail, pagar un viaje a Disney a un niño frustrado…

Para darle la vuelta al tema, aconsejo que en caso de toparse con estas figuritas, le deis la vuelta a las reglas:  Los niños que pinten como les dé la gana. Que vuelquen  la pintura amarilla en el moño o le pongan el bote de pintura de sombrero ya directamente . La cara azul, por supuesto …Todo un ejercicio de creatividad libre y pura.

El último consejo : si alguno de los adultos se ve tentado a pintar las figuritas, que no lo intente…Engancha. ; – ) La mía, es la de la melena rubia. Ni más ni menos que Aurora, La Bella Durmiente.

aurora

 

LLeva un conjunto en tonos azules y rosas, en versión libre y en la parte frontal, dónde descansa la melena, había un animalito ( no recuerdo si pajarito o ardilla ) que había que pintar… Es el bulto amarillo…

 

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La Asesina del Pollo ya lleva dos…

 

 

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Ya estoy en Las Tuercas. Llevo varios días aquí y me están tratando como a una reina ( de las de antes que a las de ahora, las abuchean)…

Además de comer, dormir, asistir a terapias de grupo  y tener charlas insulsas con el psicólogo, tengo “Tiempo Libre” . Tiempo en el que puedo salir del centro y hacer lo que quiera…

Para no levantar sospechas, he conducido hasta Benidorm .He comprado alguna chorrada turística, para pasearme con bolsas de shopping que hicieran evidente que me había estado en la ciudad pero…Lo que he hecho es preparar la casa. En realidad, he comprado muchos metros de plástico protector para cubrir la zona del rito. Ahora voy a llamarlo “rito” para empezar a hablar como una Asesina en Serie de verdad.

En este caso, no puedo asistir a una muerte lenta como hice con el charcutero. Debo ir rápida, para después, más rápidamente, dejarlo preparado en el maletero. Estoy preparando una muerte de un minuto… Los pollos son sacrificados de diferentes formas en los mataderos profesionales.

• Punzamiento. Se rompe con un punzón la arteria carótida común y la vena yugular.

• Degüello interno. Se corta la vena yugular y la arteria carótida en la cavidad bucal con una tijera.

• Degüello externo. Se realiza un corte al lado del cuello, bajo las orejas.

Para no liarla demasiado me he decantado por el punzamiento. Al acceder a la carótida, se producirá un efecto surtidor de sangre al ritmo del bombeo del corazón, así que debo poner mucho plástico para no dejar ni rastro…De todas formas, no creo que nadie se asome en mucho tiempo por esta casa…

Como Paco es un cerdo, lo haré más en plan cerdo que pollo, aunque sea vía punzamiento. A los cerdos los aturden con una descarga eléctrica o CO2 y se les cuelga bocabajo de las extremidades traseras en una guía anclada en el techo que les transporta hacia donde espera el matarife para degollarlos.

Tengo la pistola eléctrica, el punzón , las tijeras y el plástico. He montado un sistema de poleas para colgarlo boca abajo…Ahora, sólo me queda ponerme el Wonderbra, vestirme de viuda –putón- verbenero y hacerme la encontradiza con Paco. Lo he estado vigilando …

(…)

Los tacones me están matando pero ha valido la pena. Sin reconocerme, Paco me está mirando, babeando. Estoy apoyada en la barra de un Bar, dónde se reúne con sus amigos para ver el fútbol. Hoy juega España-Nigeria .

Voy vestida totalmente de negro. El vestido se ajusta a mis curvas y, sobre todo, me define un culo de infarto ( hay que decir , en honor a la verdad, que me he comprado unas bragas en el chino que llevan como unas prótesis de silicona que te hacen un culo tamaño Jennifer López). El vestido es muy sencillo pero tiene un escote en uve que llega más allá del canalillo y se repite en la espalda.

Los zapatos, unos Loboutin negros, con un tacón de vértigo y la inconfundible suela roja… Me agacho a recoger un paquete de tabaco que he hecho ver que se me caía. Me doy cuenta que Paco me mira. Cuando me alzo, simulo mirar a la gente del bar, en plan barrido general, y, entonces, ¡Oh sorpresa! Me encuentro con sus ojos. Pongo una expresión de asombro y los agrando. Después, sonrió sensualmente.

-¡Paco!

Él se acerca y me saluda. Antes, me hace un escaneo y veo que le gusta lo que ve. Lo abrazo, con intención, aplastando mis pechos contra su torso y demorándome un poco más de lo políticamente correcto. Finjo estar borracha.

Él no me suelta. La vista fija en el canalillo y los brazos en mi cintura. Me pregunta por el charcutero y le explico mi tristísima situación. No le digo que estoy en Las Tuercas, le hablo de unos días, tranquila, en un Hotel.

Me invita a una copa y la acepto. Seguimos charlando, ya con coqueteo descarado. Lo toco, me muevo, me meso el pelo… Cuando susurro que estoy muy necesitada, se le iluminan los ojos… Entiende mi necesidad, me dice. Y el muy cabrón, me propone satisfacerla. Total, el charcutero era muy amigo suyo…

Quiere que vayamos a al Hotel pero le digo que ya que nos ponemos al lío, a mí me excita hacerlo en lugares abandonados. En esta fase, le he dejado que me sobara las tetas y acepta cualquier cosa. Le hablo de la casa abandonada… Se pone como una moto.

(…)

Al llegar a la casa, le he dejado que jugara un poco…En la planta superior, había preparado mi matadero particular para el rito . Le he dejado que me desnudara…Ya me ha ido bien, así la ropa no se ha pringado y lo de ponerme esa bata protectora, totalmente desnuda, aún me ha dado más morbo. No voy a negar que Paco es, era, atractivo y no me ha venido mal un poco de juerga pero…Ha acabado más pronto de lo que Paco hubiese querido, seguro.

Cuando mi trasero lo guiaba hacia el piso de arriba, he cogido la pistola de descargas eléctricas y, al llegar a la zona de las poleas y el plástico protector no le ha dado ni tiempo a pensar. Le he descargado directamente en el corazón…

Ya colgado, he realizado el punzamiento y, después, cuando ha dejado de chorrear, he empezado con las tijeras…

Estoy exhausta pero…feliz…

(…)

Me despido de los atentos terapeutas que me han estado tratando estos días. El psicólogo no está muy contento con mi evolución y me aconseja volver a pasar una temporadita…más larga. Le respondo que me lo pensaré. En realidad, no puedo aguantar sus preguntas indiscretas y el tono monocorde de su voz.

No quiero dar la sensación de urgencia pero soy consciente que, en el maletero del coche, tengo a Paco, a trozos, desarrollando su rigor mortis. Los cerdos esperan su alimento y tengo más de siete horas de carretera por delante.

El psicólogo, pesado como el plomo, me insiste. Sería bueno para tí continuar la terapia… Lo vuelvo a mirar, esta vez directamente a los ojos y cuando le digo que es posible que vuelva, siento ese tirón ya familiar, que me indica quien va a ser el próximo pollo.

Accederé a continuar con el tratamiento, pero sólo si tú eres mi terapeuta.- le respondo, con los latidos de mi corazón a mil por hora- Sólo tú.

Él, me mira complacido…

 

Todos los Capítulos de La Asesina del Pollo, aquí.

 

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NB : Me han regalado una portada especial para “La Asesina del Pollo”. Será la nueva imagen del Thriller ?. Gracias!, Man.