Lo que el viento ha unido…

El viento los unió. Una de esas Tramontanas furiosas, que hacen que los móviles enloquezcan y tintineen sin cesar. Aunque no hay orden ni concierto, me gusta oír esos sonidos improvisados… Una mañana, me di cuenta de que estaban unidos. Liados y… los separé. Creí que los liberaba, pero, llego el viento y la música que oí fue diferente. Más monótona, más ordenada pero no mejor.

Lo que el viento ha unido que no lo separe el hombre…

La oferta.

Mi teléfono fijo suena sin parar. Estoy pensando en desconectarlo y decir a toda mi familia, amigos y contactos varios, que, a partir de ahora, me llamen al móvil, pero, cuando pienso en mi madre, que a sus ochenta años es el único número que almacena en su memoria, desisto en el acto de enmudecer el maldito teléfono. ¿Y si le pasa algo? ¿Y si quiere llamarme?

Al principio, contestaba a las llamadas: ¿Quiere mejorar su tarifa eléctrica? ¿La del gas? ¿La de telefonía? ¿Quiere agrupar todos sus seguros? ¿Qué hay del seguro de vida? ¿Y va a renunciar al sorteo de un jamón sólo por no responder nuestra encuesta?… Ahora, sólo levanto el auricular si conozco el número del que me llaman. No puedo absorber más ofertas comerciales, ni Black Friday ni Ciber Monday ni lo del jamón, pero… esa tarde, estaba distraída y pasaba por delante del teléfono en el momento en que sonaba y lo cogí. La voz del hombre que recitó mi nombre y apellidos, tal y como constan en el DNI, en vez de atemorizarme como en otras ocasiones, me sedujo. Sin quererlo, me oí responder “Sí, soy yo”

La voz profunda y sensual me anunció que tenía una oferta irresistible diseñada especialmente para mí. En vez de decir aquello de “Gracias, ya estoy cubierta de todo, todo” y colgar, le pedí que me explicara la oferta. ¿¿?? ¿Qué me estaba pasando?

El hombre hablaba, intercalando unas pausas misteriosas como para confirmar que estaba entendiendo el mensaje. Yo, a cada pausa, contestaba con un “Sí, sí”. Acabé dándole el email, al que me envió la propuesta. Me llegó un número de pin al móvil (que también se lo había dado) para firmar digitalmente el contrato y en menos de diez minutos, ya era usuaria del servicio de mensajería especial “WindWords”.

Nunca hubiese dicho que esa llamada iba a cambiar mi vida. Sí, estoy bien. Muy tranquila. Diría, también, que “feliz” pero es un adjetivo con el que no me atrevo nunca, pero…estoy casi feliz. ¡Sí!

Yo era una de esas personas con hipersensibilidad a las opiniones de los demás. Las palabras de algunos me dolían. O me preocupaban o no me dejaban dormir. Sé que hay gente que sabe ser inmune a los sermones, reprimendas, críticas y comentarios, pero yo, no. A mi me afectaban mucho. Un ejemplo: mi cuñada dejando ir (como quien no quiere la cosa) que era una mala hija por no tener a mi madre viviendo en casa. Y yo, sabiendo que está perfectamente y que quiere vivir sola porque puede y quiere, sentir esas palabras taladrándome todo el día: “Mala hija, mala hija…”.

Ahora, todo es diferente. Me dices, querida compañera de trabajo, que me ves más estropeada y qué si me pasa algo y no me obsesiono con “estoy mal y me ven mal, estoy mal y me ven mal”. Llamo a WindWords o contacto vía su app y, a los diez minutos (no me explico como pueden ir tan rápidos) aparece un mensajero en mi puerta. En sus manos, lleva un extraño recipiente que parece no pesar nada. Me da una hoja de un material liviano y escribo las palabras que me han fastidiado el día. Firmo el comprobante y se va. A los pocos minutos, siento una brisa ligera y ya no le doy la más mínima importancia a lo que me ha dicho este o el otro. Me importa un pimiento. Ni me acuerdo…

Una vez, le pregunté al mensajero, por el destino de esa urna volátil y me respondió con una sonrisa: “Lo único que debes saber es que las palabras se las lleva el viento”.

Cada vez que lo pienso, juraría que el mensajero tiene la misma voz poderosa que el tipo que me vendió la oferta…

 

Predicciones meteorológicas y la luna.

Llevo unas semanas de caos meteorológico: mi instinto ancestral ( tipo el de los elefantes y sus manadas) me guía en una ruta equilibrada por las estaciones. Pasado el calor ( mucho o poco) del verano, la cosa se suaviza y se enfría para pasar un otoño de esos en los que te apetezca comer castañas calientes… Saco ropa de abrigo (que, en Barcelona, es ligera durante todo el invierno, no nos engañemos), los foulards envolventes, las botas de ante, etc, etc…Pero… A 22º C de media.

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Así las cosas, hago caso omiso a las predicciones meteorológicas. “Bajarán las temperaturas 10º” y yo pienso, “Ya, seguro”.

“Lloverá “ y no llueve así que no me preocupo por el paraguas.

“Vienen fuertes vientos”  … Ja!

Ha sido toda una sorpresa que, la noche de fotografía lunar, se cumplieran esas previsiones de viento, frío y tormenta. Cuando he colocado la cámara en el trípode, he sentido el rumor del viento. Parecían las olas de un mar. Mi fina camiseta de manga larga, no ha sido suficiente para mi momento foto. He tenido que ir a buscar prendas de refuerzo. Increíble. Ya me había acostumbrado al veroño.

Por último, al girarme para mirar el cielo en el lado opuesto de las fotos, una preciosa tormenta eléctrica me ha deleitado con sus fogonazos de muchos tonos de blanco y azul. Se estaba acercando … Lloverá…

Son mis primeras fotos de la luna en otoño, de verdad.

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Tiritando…

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Normalmente, la sesión-fotográfica-lunar es placentera… Un momento de relax. Un espacio de meditación (suele ser cuando me pongo trascendental) y calma, pero… Hay veces en que las condiciones meteorológicas son adversas. Ya tengo experiencia …

Se produce una lucha interna por no salir al exterior (hostil). Por dejar la cámara tranquila, pero… Acabas poniéndote capas de ropa y ropa, calarte la capucha y salir a afrontar las rachas de Tramontana a 126 Km/h con la adecuada y agradable temperatura de 1º C.

Eso sí, el cielo despejado de nubes, negro profundo salpicado de más estrellas de las que me podía imaginar… Siempre hay algo bueno, pensé mientras ganaba puntos por ser el primer ser humano que vuela, con un estilo bastante peculiar debido al movimiento de tiriteo… ; – )

 

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Víctimas del viento ( Tramuntanazo)

El viento es delicioso cuando viene suave, tipo brisa. Es fantástico si un día de calor,  te refresca. Cuando viene fuerte, limpia el cielo y convierte los colores a su versión más brillante y nítida.

Todo lo hermoso del viento desparece cuando su fuerza te arrastra, su sonido se cuela por cualquier rendija, te hiela cuando hace frío o te fríe cuando hace calor… Hay gente que lo adora y otros que lo odian.

Se habla del efecto del viento en nuestra psique . Si eres “metereosensible” te puede deprimir y entristecer o, bien,  te puede estimular la creatividad a extremos límites, como dicen que le pasó a Dalí con La Tramuntana (Tramontana) ,un viento que nace del choque entre los Pirineos y el mar ( o según la leyenda romántica, de la historia de amor de un pastor y una sirena). Frío y turbulento, según la Wikipedia. Confieso que yo no supe qué significaba La Tramuntana hasta que me enfrenté a ella. Lo que yo consideraba un viento considerable, en el Alt Empordà era un vientecito. Lo entendí el día que me topé con un Tramuntanazo de 180 Km/h.

Ese ese viento frío y turbulento , el que ha ido desintegrando mis móviles de viento este invierno. Quedan dos colgados que han aguantado con mucha dignidad, la verdad.

Las víctimas han sido:1)  una estrella que ya ha dejado de crear música. Ahora, es una estrella solitaria…

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y 2) estos que vienen de Ibiza y Formentera, que están ahí, aguantando el tirón.

 

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De las víctimas, hay una a la que voy a salvar. Creo que la voy a pegar en un lienzo , en plan cuadro-con-algo-enganchado. Es el pez…El pez-love.

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Proviene de la isla de El Hierro y contiene mucho love…

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NB : Una de las frases populares en el  Alt Empordà es:  “tocats per la Tramuntana” ( tocado, en el sentido de loco),definiendo esta relación entre el carácter de los habitantes de la zona  y este viento que llega a soplar a 200 Km/h ( y sin rachas, en plan contínuo). Pero parece ser que el mito ha sido puesto en duda en un estudio ( premiado) en el que se analizaron 900 casos de Urgencias en días de Tramuntana para ( esperaban) verificar esta relación. Al final, nada de nada. El viento, viento es.

Predicciones metereológicas.

Debo decir que este verano, los metereólogos no han sido acertados. Por lo menos en lo que respecta a mis destinos … Soy de esas personas que tienden a hacer planes , en base a esas predicciones del tiempo. No de forma minuciosa ni obsesiva pero tengo en cuenta lo que dicen esos señores de la tele, para decidir si voy a la playa o no.

Por suerte ( y una reserva imposible de anular , ya pagada), no me arrastró un ciclón en el Caribe ni pasé siete dias de tormentas tropicales intensas. Debe ser que alejo la lluvia ( la nieve, también, of course). Hoy, estoy en otro lugar con riesgo muy alto de tormentas ( según los telediarios de anoche). Estábamos en la “franja roja ” de la alerta. Después de ver el parte metereológico, decidí alterar los planes del día… Es típico en nosotros que cuando vamos hacia la playa, se nuble o cuando iniciamos una barbacoa, truene… Me despierto esta mañana y veo un día nubladete pero muy sereno. Ni una nube negra. Ni un poco de viento. Ningún indicio de cuantiosas lluvias pero…recuerdo que dijeron que era a partir de la tarde. Voy al pueblo a por el periódico y el pan y , en la cola de la caja, entablo una amigable conversación con un payés de la zona. Hablamos de lo típico cuando dos personas no se conocen : El tiempo. Y yo le digo ¿Qué, esperamos buenas lluvias para hoy, no? y el hombre ( dicen que la gente de campo es la que más sabe del tiempo) menea la cabeza, diciéndome que NO. Que unas gotillas por la noche, pero de lluvia nada de nada. Me lo creo a pie juntillas pero le digo que lo han notificado en todas las cadenas de televisión. El señor me sonríe y , aquí es cuando me sorprende, me dice : “No va a llover, seguro pero si Ud sigue las previsiones metereológicas , hagálo en una web que, se equivoca pocas veces. Es la que yo miro. http://www.windguru.cz. Creo que es checa pero sale en todos los idiomas ( catalán incluído).”

Me lo deletrea ( por si no lo capto), coge su pan de payés ( más apropiado , imposible)y se despide amablemente : ” Dudo si es .com o .cz….pero la encontrará: windgurume dice mientras se va.

Al llegar a casa , visito esta web . Efectivamente, es checa pero se me despliega , ya , en castellano. Está especializada en los vientos y es para windsurfistas y kitesurfistas… La previsión de lluvia para hoy es mínima o nula.

Es posible que se esfume una parte del romanticismo que los urbanitas nos empeñamos en potenciar . Nuestra imaginación ve a ese señor , en el campo, mirando el cielo, comprobando el viento , el comportamiento de los pájaros e incluso , cómo estaban la luna y las estrellas la noche anterior. Pero el romanticismo no ha desaparecido : ha hecho lo mismo y después, en windguru, habrá ratificado su diagnóstico.

Así, uniendo en perfecto comunión mi romanticismo y el progreso , estos hombres y mujeres ( payeses), siguen siendo los metereólogos  más fiables.

www.windguru.cz

Actualización Día D (después) : NO se ha equivocado ( ni el señor, ni windguru).

Esquivando al viento.

El viento es delicioso cuando viene suave , tipo brisa. Es fantástico si un día de calor,  te refresca. Cuando viene fuerte, limpia el cielo y convierte los colores a su versión más brillante y nítida.

Todo lo hermoso del viento ( que no sus nombres:  Tramontana, Gregal, Levante, Siroco,Ostro, Lebeche, Poniente y Mistral) desparece cuando su fuerza te arrastra, su sonido se cuela por cualquier rendija , te hiela cuando hace frío o te fríe cuando hace calor…

Se habla del efecto del viento en nuestra psique . Si eres “metereosensible” te puede deprimir y entristecer o, bien,  te puede estimular la creatividad a extremos límites, como dicen que le pasó a Dalí con La Tramuntana,un viento que nace del choque entre los Pirineos y el mar ( o según la leyenda romántica, de la historia de amor de un pastor y una sirena). Frío y turbulento, según wikipedia.

Una de las frases populares en el  Alt Empordà es:  “tocats per la Tramuntana” ( tocado, en el sentido de loco),definiendo esta relación entre el carácter de los habitantes de la zona  y este viento que llega a soplar a 200 Km/h ( y sin rachas, en plan contínuo). Pero parece ser que el mito ha sido puesto en duda en un estudio ( premiado) en el que se analizaron 900 casos de Urgencias en días de Tramuntana para ( esperaban) verificar esta relación. Al final, nada de nada. El viento, viento es.

Yo conozco a una persona que lleva una vida empeñada en huir del viento. No  hablamos de la brisa o del airecillo primaveral, hablamos de lo que viene a ser “el viento”. Y aunque ella intenta esquivarlo, el viento va a ella, inevitablemente….

Si está en el Empordà, sopla la Tramontana. Más suave y moderada que otras veces, pero sopla. Si se va a Formentera, a una casita en la playa, acaba en “La Casa de los Vientos” que es un lugar en el que el nombre que tiene que ver con la casa. Podía haber caído en Ca La Mari pero, no. A los vientos.

No puede escapar aunque lo intente . Siempre esta ahí. Incluso, sin que ella se percatara, se ha colado en su hogar de forma permanente, con un compañero de vida que ama el viento ( flyer, lo llaman) y lo conoce (  ha volado y ha jugado con él en el pasado).

Y como el viento ya lo sabe, ya no se la juega. Remolinea y coquetea con el pelo y su foulard pero ha dejado de rondarla con mal viento. Los años ya los han hecho complices y hoy, seguro, que aparecerá en algún momento del día : en forma de brisa cuando se asome a la terraza o como un soplo de frescor cuando el sol la agobie…

Sentirá el leve soplo y , entonces, sabrá que le estamos deseando un feliz cumpleaños desde todos los vientos ( el mío y el del que vive conmigo que al ver este post ha aportado lo suyo. No me hago responsable  : El viento son las orejas de Dumbo en movimiento.)

Sí, Mujer de Viento, hoy es All about you!

( Previsión para el día 28 de julio :  viento variable flojo tendiendo a sur y suroeste)

Moltes felicitats!

NB: I recorda, quan avui el sentis… Som nosaltres!. Petons.