Navidad, navidad…

Un poco de humor e ironía.

Papá Noel sorteando el tráfico aéreo.
El tráfico global de pasajeros previsto para 2024 es de 9.400 millones.

Los Reyes Magos tienen competencia.
Y no hace falta esperar hasta el 6 de enero.

Adaptación al cambio climático.

Un respeto a Papá Noel.
Hace unos años, si un niño escuchaba ruido cerca del abeto navideño, pensaba que era Papá Noel. Se hacía el dormido, se quedaba quieto y esperaba a la mañana para descubrir sus regalos.
Ahora es posible que ocurra esto:

VILLANCICOS

Nota científica: El famoso villancico «Los peces en el río» parte de una premisa errónea.
Los peces de agua dulce no beben activamente; absorben el agua a través de sus branquias.
Como el villancico se popularizó en el siglo XVIII, es probable que el autor desconocido no lo supiera.

Otro dato de villancicos.

“La Marimorena” no es una persona.


La expresión antigua en España significa jaleo o algarabía.
En el contexto del villancico, representa una gran fiesta popular llena de ruido, alegría y celebración.

Feliz viernes!

NB : Ilustraciones creadas con DALL-E

El gato como dinamizador vecinal.

Ya os hablé del gato, el “Rey de la Zona”, que se pasea por mi casa como si fuera la suya y siente absoluta indiferencia a nuestra presencia.

Hace unos días, suena el timbre de la puerta. Una voz de una mujer joven, se identifica como mi vecina y me dice que me llama por el gato. Pensé que por fin conocería al propietario de mi amigo gatuno pero cuando abro la puerta me encuentro con una chica y un cochecito de bebé y el gato gordo, sentado en el quicio de mi puerta.

-Es que lo he visto fuera y he pensado que no podía entrar. 

-No es mío, le contesto 

El gato nos mira a las dos. 

-Como estaba delante de la puerta y lleva collar…

Le explico que el gato es un fiel visitante de mi casa pero que no sé de quien es. Algún día lo descubriré pero mis pesquisas entre los más cercanos , no ha dado frutos.  

En este punto, el gato ya está cansado de la conversación humana que ya se dirige al bebé y a temas más sociales y pega un brinco , se encarama en el muro y salta hacia mi casa. No hacía falta que le abriera la puerta, por supuesto. Es ágil y elegante , aunque parezca que no por lo robusto que está, y cuando cae en el suelo, se gira y nos mira en plan divo .

La vecina está sorprendida por su tranquilidad . “Los gatos no son tan cercanos a los extraños”. Este sí, soy testigo. Ahora, ella también siente curiosidad por saber de quien es el gato. 

Si lo descubre, me contactara…

Señales acústicas (bip).

Estoy rodeada de ellas.

La nevera, si está abierta más de lo que ella considera oportuno, hace un piiipppp. Cuando estoy colocando la compra de la semana, siempre, siempre, siempre me acaba haciendo piiipppp. La secadora también hace piiipppp. O bien está acabando su ciclo o bien el filtro está lleno de esa pelusilla que, inexplicablemente, se desprende de la ropa en cantidades industriales. La cuestión es que , en uno u otro momento, hace piiipppp.

La lavadora no quiere ser menos y emite un pi-pi-pi continuo y pesado cuando ha acabado el lavado. O la paras o se pasa un ratito reivindicando que ha llegado al final de la carrera.

La cafetera se pone a gritar piiiiiiiii cuando no hay agua en el depósito.

Hay más piiii, piiipppp, pi-pi-pi y tilííínes…La alarma, la puerta del garaje, el mando de la puerta, el zumbido del interfono, el timer del horno, las baterías bajas… Todas esas señales acústicas son señales reconocibles,  que son familiares, que te dan un mensaje, que te sirven para algo (o por lo menos, esa es su intención). A veces agobian y otras, las esperas menos este bip-bip-bip que llevo oyendo una semana y que no tengo ni idea de dónde proviene. ¿Cuál será el artefacto latoso?

De repente, lo oigo. Bip-bip-bip. Unas veces, me parece que viene de la derecha. Otras de la izquierda. De un cajón ( creo que ya los he abierto todos), del interior de un bolso. En la cocina, en el despacho, en la habitación.  Lo oigo allá a lo lejos. Débil. Bip-bip-bip .

Hemos realizado búsquedas colectivas y nada. Ni rastro. He intentado revisar todos los aparatos, aparatillos y aparatejos que pueden tener un “bip”. Sin resultado.

Supongo que llegará el día en el que se agotará y callará pero, de momento, disturba mis códigos conocidos y me incita a su búsqueda.

¿Y sí es un ser alienígena que intenta comunicarse? Me lo planteo, ya, por pensar en nuevas posibilidades. Bip-bip-bip es una señal muy usual en el espacio exterior, ¿no?

Ahora mismo lo acabo de oír. Voy a ver, me parece que ha sonado cerca de la lavadora…

El gato gordo e indiferente.

Yo no tengo gato pero hay un gato en mi jardín. No solo se pasea, de aquí a allá, moviendo el trasero acompasada y lentamente , si no que reposa, tranquilamente, sentado o estirado, observando lo que pasa a su alrededor.

Yo no le importo lo más mínimo. Soy insignificante en ese universo gatuno. Se muestra absolutamente indiferente a mi presencia y eso es , justamente, lo que me ha sorprendido del gato. Los que he conocido, han hecho valer su carácter independiente y se han alejado de mi presencia. Este no. Le da igual.

Al principio, pensamos que era una gata embarazada pero fue pasando el tiempo y el barrigón no desparecía. Supe que el embarazo dura unos dos meses , así que, finalmente, dictaminamos que es un gato gordo.

En casa, ni come ni hace sus necesidades. Solo descansa. No sé de quien es, pero en ese cuello peludo hay un collar. Así que tiene su domicilio habitual y un spa, en el mío.

Como son muy territoriales, supongo que el gato se ha anexionado mi casa a su territorio, de forma unilateral. Es un espacio en el que, por lo que sea, se siente seguro y cómodo y nos tiene asimilados como parte de ese entorno. Y no lo entiendo, porque yo no es que tenga un especial interés en los gatos y dicen que los animales eso lo notan o, justamente, esa es la razón : la falta de interés es mutua.

Lo más raro es que me he acostumbrado al gato. Si pasa un día y no lo he visto pienso ¿Dónde estará el gato?. Cuando lo veo, lo saludo. Ahora ya gira la cara cuando le digo !Hola , gato! y me mira aunque solo sea durante un segundo.

Está en su reino que , seguramente, abarca mucho más casas . Así que , sí, el gato gordo e indiferente es el “Rey de la zona” .

Y aunque al gato le de igual, no puedo evitar que me caiga bien…

Jugar con la calle.

El arte urbano cada día me fascina más.  Es una de las expresiones artísticas más directa y sincera: te la ponen , ahí, en la calle. Libre, gratis, para todos. Y tiene un único objetivo : que te deleite, que te sorprenda o que te haga sonreír…

Este es el caso del artista francés ( otro «enigmático» personaje) que se hace llamar Oakoak : su objetivo es divertirse y jugar con la calle para hacerte sonreír. Los especialistas en la materia lo ubican el movimiento de Detournement ( tergiversar, distorsionar la realidad) y eso es lo que hace Oakoak: la tergiversa pero… lo hace partiendo de los elementos «ruinosos» que hay en la ciudad y ese es su gran elemento diferenciador.

Busca las balizas rotas, las grietas en las paredes, los socavones, los desperfectos … y los convierte en puntos artísticos y humorísticos que, realmente, distorsionan la realidad.Además, es respestuoso con «los desperfectos» y sólo utiliza materiales que pueden ser eliminados y borrados ( lo que más, recortes de papel).

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Y es de agradecer que, dónde hay una grieta, nos  hagan ver a Spiderman trepando por un muro…

Una gotera y se marca un «Cantando bajo la lluvia»

O que de una tapa de alcantarilla, brote un solete…

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Oakoak  :  un artista francés que ama jugar en la calle.

El camino de Murphy.

Esto es una producción de los Estudios PILSXAR, con imágenes generadas con IA.

Tras semanas de preparación, comprando todos los elementos que se indican en foros y webs especializadas habidos y por haber para hacer el Camino De Santiago y, sobre todo, “domando” el calzado que íbamos a llevar para no caer en el error de estrenarlo el día del inicio, hacemos las maletas.

En las “maletas” se genera el primer “Murphy” del Camino. No nos cabe todo en dos maletas de cabina aunque me insistan en dejar algo en casa pero, de verdad, consideré que todo era imprescindible así que , llevamos una maleta grande para facturar e ir en la bodega del avión. Si podéis, siempre en cabina.

Nunca había perdido una maleta y he viajado lo mío pero… esta fue mi primera vez. Una maleta equipada para el Camino. No para unos días de playa , no. Botas y zapatillas de deporte (importante y repito : “ya domadas”) , cortavientos, chubasqueros, mochilas, bastones de senderismo, ropa técnica de deporte, etc, etc.… Todo lo que un urbanita que anda pero hace poco senderismo, se compra para ir al Camino…

En fin , un ratito en el aeropuerto para reclamar la maleta y la perspectiva de que la íbamos a tener en 2,3 o 4 días. Incierto.

Y, entonces, para acabar de rematar, decide llover mucho y acompañar la lluvia con viento… Y, si no, niebla. Con previsión de cuatro días así.

Murphy total.

Desistimos de la gesta y como “Al mal tiempo , buena cara”, nos dedicamos a hacer turismo sin el caminar…Disfrutamos de la gastronomía, el paisaje y la buena gente de la terra galega.

La maleta llegó el día que volvíamos…

Ahí está todo el equipo, intacto.

Lo guardaré porque se ha vuelto a generar un pendiente en la “Agenda de Cosas que Quiero Hacer”.

Pues eso, El camino de Murphy : – )

Poco abanico.

Abanico para la noche de Sant Joan. 

Poco uso. Un par de movimientos.

La temperatura ha sido agradable con sus 22ºC y menos. Una noche agradecida y magnífica en buena compañía.

Tiempo vendrá para el abanico…

NB : El título que me sugiere la herramienta de IA de WordPress para optimizar la publicación es : «Estrena la Noche de Sant Joan con un Elegante Abanico.»

Paronomasia.

La paronomasia, paranomasia es un recurso fónico que consiste en emplear parónimos (palabras que tienen sonidos semejantes pero significados diferentes).

El diseñador gráfico e ilustrador Alexander Méndez-Vigo Chillida ( Madrid) , da a la paronomasia un matiz más: la ilustración. Y, además, para redondear el producto, añade mucho humor.

Vale la pena tomarse unas dosis de paronomasia ilustrativa …

 

Su Instagram, aquí.

 

¡Plof!

Leo las normas del juego. Creo que es la tercera vez que lo hago sin enterarme bien de lo que pone pero es que ya con la primera frase , me he quedado bloqueado.

Algunas de las sillas, son trampas mortales. Si te sientas ahí, si apoyas tu culo en esa superficie:¡Plof! , mueres. Esta es la parte en la que se anula mi comprensión lectora y dejo de entender el resto. ¿Mueres?  ¿Otra vez?¿Y cómo?

Presto más atención y me concentro…Bueno. Esto ya me tranquiliza más. Tampoco es que tengas un final sangriento o de lenta agonía. No. Si ya has pasado por eso una vez, sería de mal gusto repetirlo. No. Es rápido. Podía decirse que te desintegras en segundos. Desapareces de un plumazo aunque en este caso,  sea más propio decir » de un sillazo».

¡Plof! Me desconcierta ese ruidito tan tenue. Ya lo he oído un par de veces desde que estoy aquí. Las personas que comparten conmigo la sala de espera, me informan que el ¡Plof! es malo. Lo bueno, es el silencio.

¡Plof! es sinónimo de fin.

Lo vuelvo a oír. Me gustaría poder decir , estando donde estoy, que oigo una onomatopeya más digna pero es un claro ¡Plof ¡ Pienso en la chica rubia que acaba de entrar en la sala de las sillas. ¿Será ella la que ha hecho ¡Plof!?

Hay mucha gente…Cientos, miles  de personas, esperando para jugar a la silla. Las reglas son muy básicas: si eliges bien tu silla ,te toca “cielo”. Si no lo haces, despareces. Te borran del universo, vamos. Y lo hacen, con ese ¡Plof!

Parecerá que es malo pero así, te ahorras la posibilidad de “ infierno”. O todo o nada. Efectos de la crisis que, por lo que se ve, es literalmente sobrenatural y ha llegado también hasta aquí.

Ya casi es mi turno…¿Quién iba a imaginar esto?…

Lo del overbooking del infierno, eso, ya lo sabíamos todos pero…¿Numerus Clausus en el Cielo?…

Oigo mi nombre.

 

 

Un oasis.

Hay que poner un poco de humor para crear un oasis…

Ojalá esto se haga realidad. Tendríamos menos problemas.

También son parte de este oasis, estos carteles muy, muy simples pero que consiguen una sonrisa.

Respuesta de unos vecinos a los que se les han estrellado varios coches en su casa. Más efectivo que una señal de 30 Km /h…

Las apariencias engañan…

Y, finalmente, dos de ese tipo de chiste para reflexionar…