Precisión suiza.

Durante el pasado mes de Octubre, presenté un microrrelato en un Concurso convocado por Artgerust, un portal muy interesante dedicado a la publicación de libros con contenidos muy interactivos.

Esta vez, las bases marcaban lo siguiente :

Que tu texto tenga menos de 160 palabras y su temática gire en torno a la Novela Negra, desde los clásicos del género hasta la corriente más actual de Novela Negra Nórdica.

Se presentaron 868 micros, de los que dos han resultado ganadores ( muy buenos, por cierto) y otros 200 han sido seleccionados como finalistas para formar parte de una Antología que publicará Artgerust.

Y…¡Tachán! Estoy emocionada!! El micro «Precisión Suiza» está entre esos 200.

Aquí os lo dejo.Relato Finalista. ; – )

PRECISIÓN SUIZA

Limpió el bisturí y lo guardó. El cuerpo de la mujer, debidamente diseccionado, yacía en la cama, ubicado con exactitud en el centro. Antes de abandonar la suite, depositó el precioso reloj suizo, en el hueco de su garganta. Se la había abierto en canal…

El inspector Swatch llegó a la escena del crimen. El forense, ya le había confirmado que era otra víctima del Asesino Preciso. Era la décima y cumplía todos los requisitos: mujer de mediana edad, adinerada, sola y poseedora de un reloj suizo. Llevaba más de doce años persiguiendo al psicópata, sin éxito. No había ninguna pista…Nada.

Inspeccionó los cajones de la mesilla de noche y encontró unos papeles. Facturas, tickets y un manual de instrucciones. El dibujo de la portada le llamó la atención: era un reloj. Lo abrió y encontró una factura de una de las mejores joyerías de la ciudad. Se le desbocó el corazón.

 “Incorporación de micro-cámara en reloj Advance Suisse”.

 

 

 

Te voy a llevar al huerto.

Estoy con esto del NaNoWrimo. Durante este mes, me he propuesto escribir 50.000 palabras ( ya estoy viendo que son muchas) con forma de novela. A pelo. A saco.

Hay mucha gente haciéndolo , creyéndose escritor, novelista… Es fantástico. Y es que si lo consigues, lo eres. Tener, vas a tener tu novela. Lo de que sea o no leíble, ya es otro debate… ; – )

Si cumplo el objetivo, a primeros de Diciembre tendré el diamante en bruto que tendré que pulir…o no.

¿Podré?…De momento, me gusta como está quedando…y me está pasando “eso” que adoro: Estoy en la historia, voy pensando en ella, ya estoy sumergida en muchos momentos del día. Los personajes se hacen amigos míos y pienso en la trama como si estuviera viendo una película. Estos episodios de escritura, suelen aparecer en los momentos menos pensados pero, en este caso, con el NaNoWrimo me he obligado a dirigirlos, a encauzarlos. Los he provocado…

Como no podía ser de otra forma, la historia es una de esas románticas, fiel a mi estilo del “Happy End”. Es un texto muy ligero, con humor,  sin pretensiones y que no me cuesta escribir…Es más, me faltan más “momentos”.

Para acabar de liarla un poquito más, la trama se desarrolla en torno a un huerto urbano  : – ) y utilizo parte de mis textos y mi experiencia en el tema ; – )

Los protagonistas, a los que os presento ya, son Mel ( la mujer que se monta el huerto en su terraza) y Cal (un empresario que tiene 100 Gardens de nombre “Flower Power” ). Como secundarios : Lucía ( hija de Mel), Paco ( vecino surfero) y Káder ( el chico encargado de los productos para Huertos Urbanos en el Garden).

El título: “Te voy a llevar al huerto”.

 “Te voy a llevar al huerto” : El modismo «llevar al huerto», que se emplea en el sentido metafórico de engañar a alguien en el terreno amoroso consiguiendo que haga algo que no deseaba, hace referencia al libro de «La Celestina», donde la alcahueta consigue, mediante artimañas y tretas, que Melibea acabe en «el huerto» en el que le esperaba Calixto.

¿Colores?

Relato surrealista…A partir de la Chromatic Typewriter.

He encontrado una preciosa máquina de escribir, en un anticuario del Born de Barcelona. Es una Underwood, nº 3, de las de teclado español, datada de 1929. Me vuelven loco las Underwood...Me he enamorado al instante…

Me produce una emoción especial contemplar mi colección de máquinas de escribir. Se me pone la carne de gallina cuando pienso en la cantidad de palabras que han sido creadas, materialmente, con estos prodigios mecánicos.

Palabras…

Tengo que buscar un hueco, para colocarla Es posible que me quepa encima de la nevera…

Mi mujer me abandonó cuando empecé la segunda colección: la de las palabras de papel…Las escritas con aquellas máquinas y a punto de desaparecer.

¿Cuántas de esas palabras quedan por el mundo? …

A ella le parecía muy irritante que preguntara a amigos, familiares, conocidos, a todo el que se le pusiera por delante, si conservaban algún texto o papel, escrito con máquina de escribir.

Después, le pareció intolerable que empezará a guardar aquellos archivadores llenos de documentos: facturas, informes médicos, recibos de alquiler, trabajos universitarios, listados, cartas, invitaciones,…todo, escrito con máquina de escribir…

Cuando se fue, me sentí libre para dar rienda suelta a mis dos pasiones. Libre y sin control… Y, ahora, casi no puedo moverme entre las paredes de mi casa. Los archivadores se amontonan en los pasillos y hasta en el WC tengo máquinas…

Esta salida al Born, ha sido uno de mis últimas incursiones en el exterior. Me gusta estar en casa, entre mis palabras y mis máquinas de escribir, sin más contacto con el mundo que el necesario.

A ella, no la he vuelto a ver.

Es por eso que me ha extrañado que llamara a la puerta. Y que me entregara aquel paquete, Y que se riera, de esa forma tan aguda que sólo utiliza para la venganza. No ha vacilado ni un segundo. Ni tan siquiera ha pestañeado al ver mi aspecto demacrado y gris.

Cuando se ha ido, he abierto la caja : una preciosa máquina de escribir Underwood Standard de 1937…con un teclado … cromático.

Con las teclas de colores.

¿Colores? ¿Colores?

¿Pero …y las letras?…

¿ Y las palabras?

¿Dónde están las palabr…?

¿!

Que quieres que te diga. Ahora estoy más tranquila. Tanto papel ahí amontonado. ¡Imagínate si hay un incendio! Además, estos últimos meses ya estaba muy raro. No salía de casa para nada…Alguna vez lo veía pasar desde la ventana, y parecía un fantasma. Cómo te lo digo: estaba casi transparente…

No sé, chica. Cuando he visto a la policía, a la ambulancia ya  los bomberos, casi me da un infarto. Me han dicho que se lo han llevado en estado casarónico, creo. O caratónico. Bueno, no sé. Algo así…

Lo que le ha pasado ha sido raro. Lo he comentado con otros vecinos pero no lo saben explicar muy bien. He oído algo por el patio pero no lo he entendido muy bien. Creo que estaba obsesionado con las máquinas de escribir y que lo han encontrado con la boca abierta y la mirada perdida, delante de una pero que no escribía palabras. Hacía cuadros. Bueno, no sé. Algo así.

Cuadros, pinturas, me refiero. De colores. No, no, no. No lo entiendes, en vez de palabras, con esa máquina de escribir, se pinta. Bueno, no sé. Algo así. ¡Qué más da! Se ha quedado catarónico …

Y es que se veía venir. Es que este chico, desde que se separó de su mujer, se vino cuesta abajo…Te lo digo yo…”

NB : La Chromatic Typewriter ( una Underwood Standard de 1937 ; – )  es una obra del pintor americano, Tyree Callahan.

 

 

 

 

 

 

Que George me perdone…

Que me perdone…

Cada x tiempo ( nunca sé cuando me va a pasar) escribo un algo ( son relatos que no llegan a ser novelas. Novelitas que parecen relatos largos, vamos)en una especie de ataque maníaco.

Ya expliqué este punto raro, álgido que me posee cuando escribí “Me estrello en sus brazos”.  Bueno, pues ya estamos igual…

Esta vez, va a ser “Lo mío con George”, otra de esos “algo” que sólo pretenden hacer pasar un buen rato. Ligereza y sonrisas y siempre, siempre esa vertiente de literatura romántica en la que me encuentro muy cómoda …

Esto de “Lo mío con George” fue una idea alocada que se me ocurrió un día. Escribir sobre como el hombre más deseado del planeta, se enamora de una mujer …normal. Para ello, la única posibilidad era “aislarlos” y convertir a esa mujer en “la” mujer. La única. ¿La última de la tierra? ; – ) Así que decidí ubicarlos en el escenario de una gran Catástrofe natural que, básicamente es,  que la tierra se parte en dos. Por el Meridiano de Greenwich…; – )

Además, está escrito de una forma que permite “personalizarlo”. Con un simple reemplazo automático en el Word, puedo hacer que la historia se convierta en “Lo mío con Brad” ( por ejemplo) y personalizar a la protagonista, para que sea el lector. Me pareció hasta gracioso para regalar …Ya os digo que fue una idea alocada…

Durante muchos meses, me acompañó una libreta ( menos cuando me la olvidaba, claro) y allí, iba escribiendo…ideas. Pasó mucho tiempo hasta que las ganas esas enfermizas de escribir me atacaron y , con todo enhebrado, empecé a coser. Coincidieron días de tiempos muertos de espera en los que escribir me distraía y un par de días de Rodríguez que me sirvieron para rematar la faena.

Después de varias lecturas y repasos, ya he llegado a ese punto en el que no puedo avanzar más. Está acabado…

Como siempre, debo agradecer a estas historias que me monto, que me capturen de la forma que lo hacen. Decir “pasárselo bien” es poco decir. Mientras estoy maníaca, escribir es delicioso…

Lo pongo a disposición del que quiera leerlo y, ya sabéis, si alguien lo quiere personalizado que me envíe un mail con su nombre y el de su ídolo del mundo mundial. ; – )

Este “Lo mío con George” es el Nº 4 de mi colección “The Happy End”. Historias de amor que siempre acaban bien.

Para descarga en PDF , aquí. También esta en Bubok.

Y eso, que George me perdone…

 

El Enjoy(ator) XR6

Este texto forma parte de la iniciativa «19-S LasVacaciones» en la que se convoca a todo el que quiera, a presentar su post sobre «Las Vacaciones» y colgar el link en «EL Cajón de Pandoro» de Nergal. En el espacio que ha creado para tal menester, se dejarán el link del post en los comentarios y así todos podremos leer las diferentes propuestas y los puntos de vista (tan diversos) .

Es un ejercicio divertido y de enorme riqueza : te proporciona la posibilidad de expresar  y compartir y, a la vez, te permite recrearte en el resto de las historias. Una delicia.No puedo esperar más…

Así que nada más publique este post, me voy a «El Cajón de Pandoro» a dejar mi aportación a este 19-S .

Allí nos vemos. ; – )

Sí, me compré un Enjoy(ator)XR6. Lo encargué por Internet, un mes antes de iniciar las vacaciones,  para poder programarlo con calma.

Tal y como había previsto, el aparatejo parecía simple: una pantallita que se ajustaba a la muñeca y un lápiz táctil. A partir de ahí, sólo debía ir programando cada una de las funciones antes de activarlo en la fecha prevista.

No os he explicado que es el Enjoy(ator)XR6 . Se podría definir como  un revolucionario sistema que te permite disfrutar, profunda y plenamente, de tus vacaciones. Funciona como un hábil sorteador del destino , que si tenía previsto jugártela, se queda en estado de stand by…

Empecé por la pantalla en la que se introducían los datos personales y el destino previsto. Había una opción de título “Sin determinar” por si el usuario desconocía los días y el lugar del asueto vacacional. Ese era mi caso.

La siguiente pantalla se denominaba “Estabilidad Total”. Había dos tipos: la espiritual y la física. La primera, es la más importante. Si tienes problemas ( del tipo que sean) o alguno de los tuyos, el espíritu está inquieto y ya puedes estar en una paradisíaca playa virgen en Brasil que…El alma preocupada no permite conectar. Marqué esa Estabilidad del Espíritu como prioritaria.

También puntué “muy alta”  la Estabilidad Física. Recordé aquel fantástico viaje a Nueva York con una talalgia que sólo me da de vez en cuando ( y fue allí) o el Fin de Año en Lanzarote con 39 ºC de fiebre y la garganta bloqueada… No me quería arriesgar.

A continuación, apareció un bloque de cuestiones referentes a la “Meteorología Vacacional”. También marqué todas las opciones que controlaban la situación. No quería repetir la visita a  la Riviera Maya ,con alerta de huracán y encierro en el Hotel. O la escapada a Ibiza de una semanita, con días nublados y lluviosos…Gracias pero mejor, buen tiempo y nada de obstáculos meteorológicos, que son pocos días…

La siguiente pantalla me intrigó: “Compañía”. En este menú se podían dirigir a buen puerto, las relaciones de pareja, familia , amigos y otros compañeros de viaje. Controlaba todos esos pequeños detalles de la convivencia que , sin ser demasiado importantes, pueden arruinar unas buenas vacaciones. Cosas como la coincidencia de horarios o las ganas de ir a un Museo mientras que otros quieren estar en la zona de compras de la ciudad. O la típica tensión tonta intra-cuñados/as en la casa de la playa. Con el Enjoy(ator)XR6 , la interrelación iba a resultar perfecta…

El menú de “Transporte” me permitía evitar pérdida y retrasos de vuelos (incluidas las conexiones), incidentes en las carreteras, caravanas y atascos y huelgas laborales que dificultaran mi viaje. Las opciones eran muy completas, incluyendo un apartado de “Pérdida (Imposible) del Equipaje o cualquier otro objeto de valor”.

“Destino” era la última área de menús. En mi caso, no se podía activar ya que desconocía cual era el lugar al que iba a irme de vacaciones pero no pude evitar curiosear las opciones.

“Destino” te permitía una coincidencia veraz del destino proyectado en tu imaginación (en la fase de planificación de las vacaciones) con el destino real. Es decir, si el hotel estaba en primera línea de mar y la habitación tenía piscina privada, no te ibas a encontrar ante un bloque monstruoso de cemento a kilómetros de la playa y con un agujero, revestido de plástico azul, con agua estancada que llamaban Divine Small Pool.

Revisé todos los campos: Estabilidad Espiritual, Estabilidad Física, Meteorología, Compañía,  Transporte, Destino y le dí al OK.

Mi Enjoy(ator) XR6 ya estaba activado. Ahora, sólo debía ponerlo en mi muñeca el día de inicio de mis vacaciones y dejar que esa maravilla de la tecnología, controlara mi destino vacacional.

Y así lo hice pero con la mala fortuna que cuando quise abrochar la correa a la muñeca, se me escapó de entre los dedos y cayó al suelo. La pantalla se estrelló y se hizo añicos. El Enjoy(ator) XR6 hizo un ruidito como de despedida ( bip-bip) y … murió.

Estuve en un hotelito fantástico, pero que daba a una carretera por la que pasaban coches y coches. La punta de la ola de calor me pilló en la zona más ardiente de España. Todos los insectos del Pirineo, atacaron mis carnes expuestas (hasta cuando ya sólo se me veía el rostro) . Podía haber sido peor.

Ya estoy buscando un nuevo Enjoy(ator) XR6 para el año que viene. La web en la que lo adquirí, ya no existe y parece que el producto está descatalogado pero aún me queda la esperanza de encontrarlo. O vía Amazon o vía algún foro especializado.

Si alguien sabe de algún Enjoy(ator) XR6 u oye hablar de él, os agradecería que me pasarais la información.

Gracias!

Chubasquero amarillo, botas azules.

Aviso Urgente: Se busca mujer de mediana edad, ataviada con un chubasquero amarillo y unas botas de agua de color azul. Zona Puerto. Paciente del Centro Psiquiátrico Luces. Telef….

Donde yo vivo, llueve muy poco. Tan , tan poquito que no es necesario tener unas botas de agua . Esta se evapora, rápidamente y tamiza la tierra pero no la encharca…Nunca , jamás, he necesitado unas botas de agua así que considero un fenómeno inexplicable , la irresistible atracción que sentí por esas , las de color turquesa… Me sorprendí a mi misma, babeando delante del escaparate de aquella tienda de prendas de segunda mano. Vintage, me corregiría mi hermana…

Cuando entré, decidida a probármelas, un chubasquero de un color amarillo estridente captó mi atención. Era de mi talla y me lo puse, mientras me calzaba las botas de agua. La imagen que me devolvió el espejo del probador, era impagable. Estaba a medio camino entre un pescador y un payaso… Ridícula en esta tierra seca… No obstante sentí que me daba igual y que tenía que adquirir ambas piezas. Lo hice. Es más, salí de la tienda “vintage” con ellas puestas…

De camino a casa, me encontré con una vecina especialmente odiosa, conocida por saber todo de todos y de todo y criticar a destajo a esos todos. Me inspeccionó, observándome de arriba abajo y con voz despectiva me preguntó por qué llevaba un chubasquero. Sin dar tiempo a articular mi respuesta del cerebro a la boca, me oí decir : Por qué me da la gana, señora. La vecina, tiesa como el palo de una escoba, me respondió que me quedaba horrible y que hacia el ridículo, en un día tan radiante. Y me pasó lo mismo. Mi voz se activó y dije : Me da igual lo que tú creas, vecina cotilla. Seguí caminando, haciendo un extraño chof –chof con mis botas de agua y un suave frus-frus con mi chubasquero. Deseé llegar a casa y , como por arte de magia, me encontré a las puertas de mi edificio…

En el rellano de mi casa, me estaba esperando mi hermana. Por la postura defensiva, supe que su visita era problemática. Me acerqué a ella y me lanzó su discursito habitual sobre asuntos domésticos. Su voz me llegaba lejana. Sentía como todo lo que me decía, me resbalaba literalmente…A su inquisitoria pregunta ¿Me estás escuchando? , mi voz renovada la invitó a irse y le confirmó que lo que me estaba diciendo no me importaba ni lo más mínimo. Un pimiento, para ser más exactos.

Ya en casa, recibí varias llamadas telefónicas. Mi ex, mi ex suegra, mi jefe…Quejas, reproches o amenazas…A todos, les indiqué que no tenía ningún interés en lo que me decían. Cada vez que colgaba el teléfono, me invadía un estado de suprema satisfacción.

Me percaté que durante todo este tiempo, no me había sacado el chubasquero…Acaricié el plástico rígido y brillante y pensé que sería una buena prenda para los lluviosos Highlands Escoceses, por ejemplo. Siempre había deseado ir allí. Y, claro, fue abrir los ojos y estar en el centro de un paisaje verde profundo, con unos acantilados preciosos y una lluvia densa que resbalaba por el cuerpo, enfundado en el chubasquero amarillo.

Empecé a andar, sin saber muy bien qué hacer a continuación cuando mi mirada se demoró en mis chorreantes botas de agua…Pensé que en casa, estaría seca y calentita… Y allí aparecí.

Tarde unas horas en darme cuenta … Lo que me ocurría era tan, tan prodigioso que me parecía imposible. ¿Me estaría volviendo loca? Decidí confirmar mis sospechas: Mi ex. Un ser odioso. Sus palabras me irritaban. Todas. Un simple “Hola”. Lo llamé y provoqué su ira. Como era de esperar, su respuesta fue desmesurada y…odiosa . Lo que siempre me dejaba hecha un ovillo, un mar de lágrimas con ataque de ansiedad incipiente, se convirtió en indiferencia. Lo que me decía aquel tipo me traía al pairo.

La segunda prueba fue más divertida . Me imaginé en Nueva York, París y Tokio y…allí estuve.

Así que, finalmente, me di cuenta que el chubasquero me protegía emocionalmente .Lo positivo, lo seguía percibiendo con la misma intensidad pero lo negativo… resbalaba , literalmente. Y, después, estaban las botas. En realidad, un artefacto mágico para tele-transportarse por el mundo…El único inconveniente era que en el lugar al que me trasladaba, siempre, siempre estaba lloviendo pero tampoco era para ponerle pegas al invento.

Hice de mi chubasquero amarillo y mis botas de agua azules, mi uniforme de vida. Sólo me lo sacaba para dormir…

Al final, consiguieron internarme en este lugar. Al llegar , me vistieron con un horrible camisón de hospital pero, tras una semana simulando ataques de pánico, he conseguido que mi terapeuta acceda a realizar las sesiones con las prendas puestas. Cree que estaré más tranquila y relajada.

Se acerca la hora. Oigo a la enfermera . Abre la puerta y deja mi chubasquero y mis botas a los pies de la cama.”En 10 minutos, tienes la sesión con el doctor”. Cierra la puerta.

Ahora , sólo tengo que escoger un destino.

El thriller del ajo.

Spoiler : Es terrorífico.

Ya ha llegado el momento de hacerlo y esta vez, estoy más preparada. Tengo la cabeza seleccionada y espero poder extraer unos dientes hermosos…Ahora mismo, es una cabeza dura y seca pero si las cosas van bien, pronto conseguiré su versión más tierna…

Sólo debo enterrar y cubrir, por lo menos con 10 cm de tierra. No es mucho y no tengo muy claro si lo tapará del todo así que me he decidido por hacerlo a un par de metros bajo tierra. Es más seguro… Si tengo paciencia y espero unos meses, conseguiré que se ponga tierno…

Y es que me encantan los tiernos pero me es muy difícil encontrarlos. La idea de convertirlos en tiernos, por eso, me la dio un huertano que me explicó como hacerlo en mi huerto urbano o en una maceta. “ De la cabeza, seleccionas los mejores dientes. Los plantas y los cubres de sustrato (es importante enterrarlos con la punta hacia arriba). Si te esperas un par de meses, verás los tallos grillados y ya estará tierno. Para recoger”.

Quería seleccionar la opción maceta pero al final, me he quedado con un sistema mixto: un pequeño parterre para la cabeza y el cuerpo y la maceta para enterrar los dientes.

Creo que lo voy a hacer ahora. Para esta ocasión,  he preparado cloroformo y tengo el hacha bien, bien afilada. Las tenacillas quirúrgicas también están a punto. No quiero que se me mueva cuando le corto la cabeza, como la última vez…Tardé dos semanas en limpiar el estropicio…Ya he cavado el hueco dónde insertaré el cuerpo decapitado…Para la cabeza, esa tan dura que tiene ( me he buscado uno de esos tozudos y toscos), he preparado otro hoyo. La enterraré tras haberle sacado los dientes. Esos sí que los voy a plantar en la maceta…

Esta vez, creo que mi búsqueda de un hombre tierno casi ha acabado. En unos meses, lo tendré así… Tierno, tierno…

Lo que sigo sin entender es cual será la punta correcta (“Plantar con la punta hacia arriba”) pero creo que lo enterraré con los pies hacia arriba…Así, no me dará yuyu cuando lo vaya a regar…

Making Of : Esto es lo que me han inspirado los ajos…El huerto me está volviendo loca. Lo sé… Ya lo he asumido. ; -) Estos ajos me los ha regalado un huertano senior para que experimente con los ajos tiernos o ajetes ( que me encantan!), cuando mi temporada ( hostil) cherry haya acabado. No sé cuando será, porque los tomates estos no paran de crecer y de dar más flores…

 

 

Neptuno 2

Este post, tiene manual de instrucciones.

Paso 1 : Hay que leerlo después de haber hecho click aquí, en Neptuno (1). Este link os lleva directo ( y sin demora) al Blog de Inspiración. Allí, encontraréis la primera parte de esta historia de romance paranormal.

Paso 2 : Si os ha gustado la historia y apetece seguir, aquí tenéis la segunda parte.

Joana se alejó del embarcadero, dando la espalda a Francisco. Él la miró esperando que ella hiciera lo mismo pero la mujer, no se dio la vuelta. No vio como se quitaba la camiseta y se tiraba al mar, con aquella brillante estela de escamas reluciendo en su espalda. Joana oyó el chapoteo y se volvió. En el lugar en el que había dejado a Francisco ya no había nadie…aunque su camiseta estaba hecha un ovillo en el suelo. Miró hacia el mar, pero no vio nada… Recogió la prenda y se encaminó hacia el hotel. La camiseta olía a él.

El paseo la hizo pensar y activó su mente analítica. Su capacidad de observación le había hecho cosechar importantes éxitos en la comunidad científica y justamente eso, fue lo que la hizo pensar en que nunca había visto a Francisco sin su camiseta…o su traje de neopreno. Observó su piel tostada  por las muchas horas que había pasado en el barco en shorts y la parte superior del bikini…Él en cambio, siempre con sus viejas camisetas de surfero… Le vino la imagen del día en el que se habían bañado en alta mar y él la había seguido al agua,  aún enfundado en su traje… La excusa fue que le costaba mucho sacárselo…Recordaba cómo se lo había dicho riendo y, acto seguido, la tiró por la borda…Una broma divertida para despistar…

Ya en el Hotel, se quedó sentada en la terraza, mirando el mar y pensando en el extraño comportamiento de aquel hombre. Por un instante, sintió el beso salvaje en sus labios. Rememoró el abrazo, sus caricias y… el momento que fue ella la que quiso tocarlo y cómo él se apartó de forma inmediata.

El camarero le trajo un café espresso. Era un amable señor de mediana edad, con el carácter abierto del que hacen gala los gaditanos. Se habían hecho amigos en el turno del desayuno, cuando aquel hombre le había proporcionado los medios para hacerse “pa amb tomaquet”, cosa que no se estilaba en Cádiz.

Juan, quisiera hacerle una pregunta. ¿Usted conoce a Francisco, el patrón del “Neptuno”?

Ay, hija mía. Claro que lo conozco. Francisco es un clásico por esta zona. Un buen hombre, te lo digo yo. No hagas caso de lo que dicen.

-¿De lo qué dicen? ¿Qué es lo que dicen de Francisco?

Ya sabes que el muchacho se pasa muchas horas en el mar… Y que es muy bueno en el surf y en la apnea. Ha ganado muchas competiciones… Una mujer que dice que tuvo algo con él, fue la que inició el rumor…

-¿Qué rumor? No he oído nada, Juan.

Nada. Una tontería…Dice que Francisco tiene escamas en el cuerpo…Que es como un pez… Un hombre-pez. ¿No te he dicho que eran tontadas? Es un buen tipo que se preocupa por los vecinos y por la gente del lugar y esa mujer… Ni sé quien es. Una lianta. Se fue del pueblo hace tiempo…

Joana le agradeció a Juan la información y apuró su café de un trago. Mientras subía las escaleras que llevaban a su habitación, varias ideas acudían a su mente. Estaban desordenadas y no tenían mucho sentido. ¿Un hombre-pez? Recordó que en algún lugar había leído sobre el tema. Conectó el ordenador portátil y se dio cuenta que aún llevaba la camiseta en sus manos… Francisco…

Tras varias horas de investigación, encontró lo que buscaba: “El hombre pez de Liérganes, apodo de Francisco de la Vega Casar, es un ser legendario de la mitología de Cantabria. La primera reseña en la que aparece el relato del hombre pez es en el volumen VI del Teatro Crítico Universal de Fray Benito Jerónimo Feijoo. Posteriormente José María Herrán escribió un libro titulado El hombre-pez de Liérganes (Santander, 1877).”

¿Su Francisco, era Francisco de la Vega Casar, el hombre pez de Liérganes? Era una locura o…no. De repente, tuvo miedo. Él nunca le había mostrado su torso porque escondía sus… ¿Escamas? Dominaba la apnea, más que eso, era capaz de estar un tiempo imposible para un ser humano bajo el agua… Las referencias a información inédita del fondo marino que él le había aportado, su forma de desenvolverse en el mar… Todo parecía indicar que Francisco ocultaba algo. Sólo había una opción posible y era la que su “yo científico” le gritaba con furia: Compruébalo.

Miró su reloj. Si se daba prisa, podía llegar al “Neptuno” antes que el partiera hacia Tarifa. Con el pelo hecho un desastre y la camisa arrugada, se dirigió hacia el embarcadero.

-Francisco, ¡Hola!- gritó hacia la cubierta del barco. Había llegado a tiempo- Soy Joana. ¡Tengo tu camiseta!- Agitó la prenda a modo de saludo.

Francisco salió de la cabina, con cara de no haber dormido y protegiendo sus ojos del sol.

-¿Joana?- dijo sorprendido- ¿Qué haces aquí?- Miró sus manos – ¿Y por qué tienes mi camiseta?

Es largo de explicar… ¿Me invitas a bordo?- le preguntó mientras subía la escaleta hacia él.

Mmm Me voy a Tarifa en una hora.- le respondió con un deje de duda en su voz-  ¿Qué necesitas?

Tocarte.

-¿Qué? ¿Qué has dicho?

Me has oído perfectamente. Tocarte. Vamos dentro.- Lo cogió de la mano e intentó guiarlo al camarote interior.

– Estás loca, Joana. – Francisco se paró en seco y cogió las manos de la mujer- No sabes lo que dices.

-. Quítate la camiseta, Francisco.

-. Te digo que está loca. Como una cabra. ¿Qué te pasa?

Joana se abalanzó sobre el hombre y se agarró al cuello de la vieja camiseta de algodón que llevaba. Se colgó con todas sus fuerzas y la tela se rasgó, dejando al descubierto el musculoso torso de Francisco y…sus escamas. Él dio un paso hacia atrás, alejándose de ella pero sus manos lo detuvieron. Se acercaron a su cuerpo y a la línea de piel plateada que bajaba por el centro de su tórax. Joana deslizó los dedos por la línea de piel suave y delicada. Oyó como él suspiraba. Lo hizo volverse, y observó la misma franja plateada, siguiendo el recorrido de la columna vertebral. Acercó sus labios y besó toda su longitud. El cuerpo de Francisco se estremeció violentamente. Se dio la vuelta y la estrechó con fuera entre sus brazos, mientras su boca la reclamaba. Rasgó, a su vez,  la camisa blanca de Joana y dejó que sus sentidos se calmasen antes de acercarla y sentirla. Piel contra piel.

-¿Cómo lo has sabido?-le susurró al oído mientras sus manos buscaban el cierre de sus jeans.

He investigado… ¿De verdad eres un hombre – pez?- le preguntó ella, con la respiración entrecortada, ya desnuda entre sus brazos.

Sí.- le respondió él, acariciando sus pechos con la boca.

¿Y vives desde 1877? – Casi no podía pensar al estar sometida a aquellas sensaciones tan intensas- Si me dices que “Sí”, me muero ahora mismo.

No te mueras ahora, Joana. No, amor mío. Tengo 42 años. Las leyendas se inician en mis antepasados y es una condición hereditaria pero vivimos igual que los hombres.

-Mmm- Lo que le hacía con la boca, la estaba volviendo loca- Me dejas más tranquila. Oye, ¿Y respiras en el agua? ¿Y…?- La pregunta murió en sus labios, cuando se vio asaltada por la boca de Francisco, por su lengua y su

-Joana, deja de hablar. Te prometo que te explicaré todo lo que quieras saber pero…después de hacerte el amor. Lo estoy deseando desde el primer momento que te vi…

Joana lo miró y vio en sus ojos que, por fin, había encontrado a su “hombre ideal”. Encajó su cuerpo bajo el de Francisco y lo abrazó.

Sus manos acariciaron la delicada piel plateada mientras él la guiaba. Iría hasta dónde su hombre-pez, la quisiera llevar…

 The End

 

NB 1 : Leyenda del hombre pez de Liérganes:

NB2 : Antología de Romance Paranormal para descarga gratuita en Editora Digital

Mi botín.

Hoy he salido de casa con un “caza-personas-felices” a ver si me animaba un poco…La cosa, no ha ido muy bien pero, tampoco mal.

Mi  Caza-personas-felices  tiene una capacidad de 10 unidades  y me he vuelto con una cifra, muy respetable, de tres. No he llegado al 50% de capacidad de mi  caza-personas-felices  pero tal como está el asunto, lo veo más lleno que vacío ( esto es por dar al texto un aire esperanzador). He pensado que podía haber recolectado un cero absoluto o sea, mi caza-personas-felices totalmente vacío pero, no, hay tres personas por ahí que se consideran felices. Y las he cazado!.

Un señor mayor, jubilado,  que cuida un huerto de alquiler ( ahora se alquilan parcelas de 25 a 50 m2 para que te montes tu cultivo ). Viudo.  Su casa, pagada. Su pensión, suficiente. Su salud, en buen estado. Su familia, bien, gracias. Contemplaba su huerto , tras un ratito de trabajo que se veía reflejado,  en la perfección de la tierra labrada. A mí me los enseñaban ( he ido a informarme sobre esos huertos) y me han puesto como ejemplo , a este señor. He conversado con él, respetando su paréntesis, antes de volver a sus labores hortelanas y he confirmado que la excitación de mi caza-personas-felices no era en vano. Allí teníamos una …

La segunda persona,  es una cajera del supermercado dónde habitualmente hago la compra. A su hijo, de seis años, le han dado el alta de una grave enfermedad. Su gozo, hacía brillar la caja en la que estaba sentada, con una sonrisa radiante que no pasaba desapercibida.  Su hijo, bien. Fenomenal. Su marido, de nuevo trabajando. El futuro, brillante como el sol…Y yo , que sabía de su vida y me ha alegrado verla de nuevo, le he preguntado si me permitía cazarla, y me ha dicho que sí. Sonriendo.

Los terceros, son dos. Dos adolescentes. Él y Ella. Esta ha sido una pieza que he me he cobrado, haciendo caso a mi intuición. Parados en un semáforo, hemos visto como una pareja se besaba. No un beso cualquiera. Uno de esos largos, de abrazo en fusión y de mucha entrega. Esos que te das a los quince, vamos. Después, han empezado a caminar, cogidos de la mano, parándose, haciéndose arrumacos…Y hemos intuido ese sentir , esa cosa extraña que te mueve en la juventud. No creo que estuvieran pensando en que el paro juvenil está al 50%, ni que heredarán la hipoteca de sus padres, ni… Nada de nada. Están en esa fase de felicidad hormonal , en la que no hay nada más trascendente que esos besos. En vista de lo que me han hecho recordar, he sacado mi caza-personas-felices y he me hecho con ellos. No me lo ha contabilizado como dos personas… En mi medidor, son una.

Al llegar a casa, he pasado revista a mi botín. En un mundo de malas y malas noticias, delante de mis narices se despliegan tres(cuatro) vidas que , por lo menos, por un instante, se han considerado felices.

Tengo en mi poder, la contemplación serena del señor del huerto, la alegría eufórica de la madre y la pasión desbordada de los tortolitos. Las voy a guardar a buen recaudo, para tener provisiones para el futuro. Pero, antes, no puedo evitar tomarme un sorbito de lo uno y de lo otro…Y de lo otro… ; – )

NB1 : Si a alguien le interesa un Caza-personas-felices, sé dónde los venden a buen precio.

NB2 : Ah! Y no son chinos…

 

Juguetes en el ático.

No lo encontrará en casa. De eso, estoy segura. Y ya veremos si vuelve…

Nadie entiende que le pasó a Victoriano Vivalavirgen,arquitecto de profesión. Hasta hace unos días, Don Victoriano era un hombre ejemplar. Cultivado, inteligente, elegante…Siempre cuidando las formas. De una educación exquisita, de verdad… No encontrará un vecino que le pueda decir lo contrario.

Lo vimos el viernes pasado y nos saludó con su formalidad habitual. Venía de participar en los debates municipales de mejora de la ciudad, en calidad de asesor. No dijo ni hizo nada extraño … ¿Qué dijo, exactamente? Déjeme pensar…Le deseamos un buen fin de semana y nos respondió que él iba a hacer limpieza. ¿Fue eso, no, Manolo? Me acuerdo bien porque mi marido, Manolo, estaba conmigo y cuando Don Victoriano se marchó le dije : “L-i-m-p-i-e-z-a. Manolo, aprende”. Después de eso, nos despedimos. Nada más.

El domingo de madrugada, mi hijo volvía a casa . Ya sabe que estos jóvenes de ahora se retiran muy tarde . Eso es, ya despuntando el día… Vio una furgoneta  aparcada delante del edificio donde vive Don Victoriano . De esas pintadas con flores….Y cual fue su sorpresa al reconocerlo, con unos tejanos con rotos por las rodillas-¡Don Victoriano con unos tejanos rotos!-,  gafas redonditas de color amarillo , una cinta en el pelo y una camiseta de esas hippies.

Se subió a la furgoneta y se fue .Su casa está vacía y nadie tiene noticias de él.

Si quiere dejar aquí el sobre, yo se lo entregaré si algún día vuelve, aunque, mire, como es un certificado, mejor le deja el aviso en el buzón, que esas cosas son muy delicadas. Ud. ya me entiende…

«Ya va siendo hora de hacer limpieza. Una de esas, totales.

Voy a sacar todos, todos los muebles. Tantos, me han puesto en estado de sobrecarga. Estoy desbordado :  tengo estanterías ( llenas de libros), sillas, mesas, sofás, mesitas auxiliares, divanes, chaise-longue, armarios, cajoneras,…Eso sí, todo muy bien puesto.

Como se dice habitualmente : la tengo bien amueblada.

Pero ya estoy cansado de tanto mueble.

Hay tantos, que ya no cabemos aquí. O los muebles o las neuronas… El sofá está abarrotado en el occipital derecho y a ese butacón orejero que descansa en el temporal izquierdo , le tengo especial manía. Así que…fuera.

Esto de tener la cabeza bien amueblada es demasiado formal. Me hace más gracia, tenerla llena de pajaritos. ¿No es más divertido? Los anglosajones me hablan de “Toys in the attic”. Parece más alegre…Y, mira,  si me lo pones como último recurso, hasta prefiero que esto esté vacío, hueco

Tengo que elegir : o una cabeza llena de pájaros o una cabeza hueca pero…los muebles, fuera.»

NB : Y para los que tengan la cabeza bien /mal  amueblada ( dejo en «opcional» si mal o bien), aquí un modelo del diseñador Walter Van Beirendonck. Esta foto, por cierto, da para una disertación sobre la moda o… lo que sea en lo que se haya convertido. ; – )